viernes, 2 de diciembre de 2016

Un amanecer desde Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural


Para un arzobispo de nombre Alfonso Espino y Silva, los mejores atardeceres tenían que ver con el Sol del poniente, por donde el astro rey se oculta, allá por Sierra Madre y con rumbo al Saltillo. Pero, ¿qué me dicen de los espectaculares amaneceres? Estamos a casi 700 metros entre dos cadenas montañosas y al fondo el espíritu protector de los ancestros llamado el Cerro de la Silla. Había sitios especiales para apreciar por donde el Sol se manifiesta; surge altivo e imponente que tanto maravilló al gran Alfonso Reyes. El paisaje como una verdadera oración matinal, se podía admirar desde los techos de nuestras casas o de los miradores naturales que teníamos. Los de la Infona Huasteca como los de la Santa Martha y todos los que habitan cerca de la cordillera, podían congratularse de esa visión en donde reinan los claroscuros y Venus, considerada por los antiguos como la "estrella" de la mañana. Sin tanta luz mercurial y edificaciones majestuosas, solo la vista del ser humano que se hizo para ver a largas distancias, sin necesidad de acortarlas o enfocarlas. Hace unas semanas alguien me dijo. "eres afortunado en tener esa vista", ya no la tenemos. Tanta contaminación atmosférica como visual nos impiden maravillarnos con el don de la naturaleza que nos anuncia un nuevo día y la esperanza de aún estar vivos. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario