lunes, 14 de noviembre de 2016

La Tienda Sorpresa y Primavera

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

Hubo alguna vez un negocio considerado como el más importante y próspero de la región. Estaba ubicado en Escobedo entre Padre Mier y Matamoros. Se llamaba "Sorpresa y Primavera". Su dueño era don Manuel Cantú Treviño, originario de Salinas Victoria. Desde muy joven entró a trabajar en en una mueblería y tienda de ropa propiedad de don Patricio Milmo llamada "Nuevo Laredo". Con responsabilidad y mucho empeño, don Manuel se hizo socio de la compañía al cumplir 26 años en 1886. También trabajó en una casa comercial en Saltillo, en donde defendió los intereses del dueño, una vez que los quisieron robar. 


Desde muy joven fue muy previsor y ahorró hasta formar un capital de casi diez mil pesos que le permitió iniciar su propio negocio en 1891. Al iniciar el siglo XX se hizo dueño de la fábrica de Hilados y Tejidos de La Leona. Decían que su fortuna llegaba al millón de pesos oro. Lamentablemente un incendio acabó con el majestuoso edificio en el mes de mayo de 1925. Cuentan que una noche, algún envidioso puso un gato al que prendieron fuego y corrió por toda la tienda que sucumbó ante el voraz siniestro.

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