sábado, 30 de julio de 2016

Cuando los franceses abandonaron Monterrey y pasaron por Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Un 27 de julio de 1866, el coronel Ruperto Martínez recuperó la ciudad de Monterrey, después de permanecer por casi dos años en poder de las tropas francesas.El regimiento leal y servidor al Imperio de Maximiliano huyó con rumbo a Saltillo. Entonces el coronel originario de Higueras, Nuevo León, dispuso que una fuerza considerable les diera alcance allá por el rumbo del camino que va por Santa Catarina. Los franceses pudieron escapar, pero pasaron por nuestro pueblo hace 150 años. No solamente el regimiento francés pasó por Linares y Santiago, ni mucho menos se quedaron a vivir con nosotros. Pero si les tocó batallar con vecinos de los alredodores que los molestaron durante su huida. 

domingo, 24 de julio de 2016

Ya tenemos el turibus que llaman "El Capitán"

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista sin nombramiento oficial de Santa Catarina


Con miras a los festejos del 420 aniversario de la fundación de Santa Catarina, las autoridades municipales abrieron la Primera Ruta Turística Cultural. Hace unos días hicieron la ceremonia para inaugurar el llamado turibus, al que llamaron “El Capitán”. Quiero suponer que se llama así en honor a don Lucas García, llamado en su tiempo como "el Capitán de la paz". Es un servicio gratuito, pero deben solicitar boletos en alguna parte de sus oficinas. La ruta inicia en el centro comercial El Paseo, llegan o rodean el monumento a “Santa Catalina Mártir”, repleto de publicidad, pasan de lado por el monumento a Lucas García; pues no se pueden detener debido al intenso tránsito vehícular de Díaz Ordaz. Recorren el teatro municipal en donde pueden apreciar las pinturas de Chuy Cortés. Luego la casa de la Cultura en La Fama, en donde espero sean bien recibidos; pues alguna vez una funcionaria impidió el acceso a personas de TV y Radio Nuevo León y a mí que pretendíamos grabar un programa. Hacía tanto frío y llovía que debimos hacer la grabación en la plaza. La joven fue tan grosera que ni siquiera conviene mencionar el nombre. Luego hacen la visita por el Blanqueo, de ahí al palacio municipal donde lo más rescatable es apreciar el mural de Manuel Frías. No sé por qué incluyen la torre administrativa pues no presenta gran cosa para visitarla, el monumento “La Puerta” que tienen cercado entre otros más. No sé cuales sean. El camión tiene cupo para 30 pasajeros y ojalá el cronista municipal o personas de ellos, puedan explicar y dar detalles de nuestra memoria e identidad que tenemos los santacatarinenses. En hora buena por la iniciativa, aunque incompleta, al menos es un intento por reconocer nuestra historia municipal. 

viernes, 22 de julio de 2016

El reloj en el campanario del templo de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Un 22 de julio de 1879, las autoridades contando con el apoyo de los vecinos de Santa Catarina, pusieron en marcha un reloj público en la torre del campanario del templo de Santa Catarina. Siete años antes (una persona de la que solamente sabemos el nombre), don Marcelino Tamez se dedicó a levantar este símbolo para clamar a Dios y llamar a los hombres y mujeres de buena voluntad. El campanario es una estructura con tres cuerpos. La base de piedra azul extraída de nuestras montañas, los restantes hechos con piedra de sillar. Descrito en su forma como de estilo toscano. Todo el conjunto mide 16 metros de alto. Hoy en día tiene su reloj, pero no funciona al igual del que tenemos en el palacio municipal. Hace unos 20 años los dos relojes funcionaban, le pagaban a una persona para que les diera mantenimiento; hasta que se dieron cuenta que al reloj del templo le faltaban piezas que luego ponía en el del ayuntamiento. Bueno, eso dijo alguna vez el sacristán, no me consta. Pero con tantos recursos que se invierten, ¿acaso no los pueden arreglar? 

viernes, 15 de julio de 2016

Recordando a la hermana Mirthala Almaguer Tamez

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Hace unos días falleció la Sor Mirthala Almaguer Tamez. Ella nació en La Fama, Nuevo León el 10 de marzo de 1949. Hija de Alonso Almaguer y Dolores Tamez. Estudió primaria y comercio en el Colegio Cantú Treviño de La Leona. En 1966 ingresó a la Congregación de las Religiosas Salecianas, Hijas de María Auxiliadora. Su formación religiosa la vivió en un convento en Coacalco, Estado de México y en la Ciudad de México. Profesó sus votos en 1970. Ese año fue enviada al Colegio Exc...élsior de Monterrey como maestra de preescolar, al mismo tiempo que estudiaba la escuela normal básica. En 1978 sirvió en el colegio saleciano en Reynosa, Tamaulipas y en 1981 al Colegio Dante Alighieri de la Ciudad de México en donde además de hizo cargo del departamento de economía. En 1985 fue nombrada directora del colegio Juan H. Sánchez de San Luis Potosí. En 1988 fue designada ecónomo general de su congregación, cargo que ocupó durante 9 años. En 1997 fue enviada de nueva cuenta a Reynosa. En el año 2000 fue llamada para hacerse cargo de la administración del Colegio Excélsior de Monterrey. Se le diagnosticó un problema de salud que llevó con ejemplo y testimonio por casi diez años. Descanse en paz la hermana Mirthala. 

jueves, 14 de julio de 2016

El panteón civil de La Fama

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 14 de julio de 1927, comenzó a funcionar un panteón administrado por los propios vecinos de La Fama. El único panteón que había estaba en Santa Catarina y solo ahí se inhumaban los restos mortales de los difuntos provenientes de otras congregaciones y ranchos. Los deudos se quejaban de que los alcaldes en turno se ponían abusivos con el cobro y los permisos correspondientes para enterrar a sus finados. En ese caso, un grupo de ilustres fameños acudieron con el gobernador don Jerónimo Siller y le manifestaron su inconformidad. Un vecino de Los Treviños de nombre José García, cedió parte de sus terrenos al norte del llamado C.O.D., y de las vías del tren, pasando el arroyo del Obispo. Al fondo estaba el majestuoso Cerro de las Mitras, con una formación singular que la gente llamaba Las Calaveras. Luego en 1929, los vecinos de La Fama y de los Treviño acudieron con el entonces gobernador José Benítez, pues el alcalde no les permitía sacar los restos de sus familiares, al menos que pagaran una contribución elevada. Como era de esperarse, el abogado Benítez pidió al munícipe que no se pusiera tan insensible con las peticiones de sus habitantes. Cosas extrañas: hace un par de años corría el rumor de que los descendientes del generoso donante, pidieron a las familias que sacaran de ahí a sus fieles difuntos. Se hicieron reuniones y prepararon una defensa legal para evitar el despojo del terreno. A decir verdad, no creo que a los urbanizadores les sirva un terreno en donde estaba un panteón o haya gente que decida vivir encima de unas tumbas. No vaya a ser que tengan experiencias paranormales mientras duermen. Y lo peor del caso: si tienen la pena de perder a un familiar, parece ser que el cobro del servicio de parte de la administración municipal, sobrepasa los 10 mil pesos. Al parecer no han cambiado las cosas en casi un siglo. Son injusticias que claman al cielo, definitivamente. 

miércoles, 13 de julio de 2016

La epidemia del cólera morbus en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 13 de julio de 1833 comenzó una epidemia de cólera que afectó toda la población del Estado. Se dice que perdieron la vida algunas 800 personas en toda la región. Algo sucedió en la Pesquería Grande (actual García) y Santa Catarina. El entonces gobernador don Joaquín García promovió una cátedra de medicina y el ejercicio profesional, a cargo del médico italiano Pascual Constanza. Muchos hombres de bien (como Gonzalitos y Manuel María de Llano) acusaron a Constanza de ser un charlatán y embaucador, por eso su protector lo llevó a Santa Catarina y a la Pesquería Grande. Recuerden que don Joaquín había ocupado la presidencia municipal en 1820 y 1821 y era originario de la Pesquería Grande. Dicen que vacunó a muchos niños y eso en cierta forma detuvo la enfermedad y la mortandad. Como suele suceder, muchos padres de familia temían que la vacuna los dejara afectados en toda su vida. Pero el milagro operó no hubo muchas pérdidas que lamentar. 

martes, 12 de julio de 2016

La capilla de La Huasteca

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Cuando la hacienda se convirtió en valle a mediados del siglo XVIII, surgieron otras haciendas formadas preferentemente por familias emparentadas en el mismo origen.  Seguramente de propiedad comunal integrada por accionistas que se repartían las horas del beneficio del riego para sus tierras. Crecieron, se hicieron congregaciones en la que habitaban unas 500 o más personas. Todas tuvieron sus escuelas y pocas sus capillas o templos dedicados al culto. Hace mucho tiempo la familia Rodríguez Hernández de La Huasteca cedió un terreno para los oficios litúrgicos que atendían desde el templo parroquial de Santa Catarina. Ahí se hicieron misas, bautizos y bodas. Misas de cuerpo presente y reuniones que tenían qué ver con la comunidad. Sacerdotes como José María Villarreal, Cayetano Vázquez, Jesús Aviña, Blas Hernández, Catarino Garza, Héctor Valenzuela y Elías Álvarez estuvieron en éste sitio hasta que unas torrenciales lluvias lo derrumbaron en 1973. Hubo consternación, creo que hasta el señor arzobispo Alfonso Espino y Silva acudió para darse cuenta de los daños. Hace unos días un ex alumno mandó ésta fotografía de la capilla del Perpetuo Socorro en la cual coincidían los de La Banda, La Huasteca y otras comunidades de sierra adentro. Se puede ver la calle Benito Juárez a la izquierda y la caja del río a la derecha. Ojalá y ésta imagen remueva recuerdos de tiempos idos. 

sábado, 9 de julio de 2016

El asalto a Santa Catarina en 1876

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Un 9 de julio de 1876, unos 40 rebeldes al mando del coronel Jesús Rangel entraron a Santa Catarina. Asaltaron el palacio municipal, exigieron dinero y monturas al alcalde y a otros vecinos de la localidad, para luego huir por el viejo camino rumbo a García; allá por el Puerto del Durazno les perdieron el rastro. Posiblemente se trataba de un grupo afín al Plan de Tuxtepec  liderado por el general Porfirio Díaz o simplemente un grupo de bandoleros que a cada rato molestaban a nuestros pueblos y a su gente.  

domingo, 3 de julio de 2016

La ruta turística de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Hace unos días, nuestro honorable cabildo aprobó de forma unánime, la declaración de diez sitios emblemáticos para la creación de una ruta turística de Santa Catarina y con ello reconocer y apreciar nuestra identidad, memoria y patrimonio cultural. Seguramente comenzaron a decir lugares de acuerdo a lo que ellos conocen. Decidieron por La Huasteca, la Puerta de Monterrey, El Blanqueo, el Castillo, la Casa de la Cultura en La Fama, el monumento a la virgen de Santa Catarina, el palacio municipal, la plaza principal, la llamada “plaza de la Hermandad” y el parque eólico allá por el rumbo del Sesteo de las Aves. Colocarán placas con información histórica, luego pedirán a la federación el apoyo para su mantenimiento y habrá servicio de transporte para los recorridos y tratarán la vida de personajes ilustres. ¿Por qué no incluyeron los tres templos de La Fama y Santa Catarina, los dos panteones (el San Juan y el de La Fama), la declaratoria como zonas de resguardo histórico y cultural a El Pajonal, la cabecera y el centro de La Fama? Vaya, ni siquiera contemplan la fábrica vieja ni el monumento a Morazán conocido más bien como el Club de Leones. Hablar de La Huasteca es muy extenso, ¿se refieren al pueblo y a la montaña que viene desde Allende, Nuevo León? No incluyeron la Casa del Doctor Aguirre Pequeño, la Vía Ferrata, las cuevas, Loma Alta y el Cañón de la Guitarrita. ¿Por qué darle mantenimiento al parque eólico, controlado por particulares?, ¿Regresarán el color original a la Puerta de Monterrey?, ¿Qué harán con los inquilinos que reciben tratamiento en el castillo?, ¿Ya se olvidaron del monumento a Lucas García?, ¿por qué no lo instalan en el supuesto sitio donde se fundó Santa Catarina?, ¿Saben que en noviembre cumpliremos 420 años de que se estableció la hacienda de Santa Catalina?, ¿Con ese listado, por qué no buscan incluir a Santa Catarina como “Pueblo Mágico”, en lugar de poner espacios sin una relación contextual? Si van a proponer algo, por favor inviten. Sin recibir sueldo oficial, creo que conozco más a mi pueblo y a su gente. Y conste, no estoy enojado. 

sábado, 2 de julio de 2016

¿Y qué daños nos dejó el Alex?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Fueron más de 60 horas de lluvia. Entonces la tormenta tropical Alex se sumó a la inundación de 1909, la de 1938, el Beulah en 1967 y el Gilberto en 1988. Por una inadecuada planeación en obras de infraestructura, además de los “15” muertos, “algunos” desaparecidos y la angustia y el temor de padecer las inclemencias del clima.  Muchas avenidas, calles y puentes quedaron inservibles.  Los municipios alejados del área metropolitana estaban en situación de alerta ya que se encontraban inundados e incomunicados, como la Sierra Alta de Santa Catarina y Ciudad Anáhuac que fue arrasado por las aguas de la presa Don Martín que vertió su caudal en el Río Salado. Entonces hablaron de hacer otra población, cosa que no le gustó a la gente que corrió a las autoridades federales cuando llegaron en helicópteros. No se puede negar el apoyo de las autoridades municipales como del Estado, pero se vieron rebasadas por las pérdidas y daños. Todo lo que había en el Río Santa Catarina se perdió, desde la recién inaugurada zona deportiva y todas las canchas que dejaron en el cauce. Se propuso un comité de reconstrucción que dio prioridad al rescate y a entregar la infraestructura que se perdió. Limpiaron el río, pero se llevaron el escombro allá en donde está el arroyo El Obispo y cuando llueva otra vez, todo vendrá río abajo y no quiero pensar las consecuencias. Y lo peor: “el pa´yá y el para acá”. Las gazas y puentes y las dos avenidas que estando a la par del río, retienen más agua que el río de nuestros ancestros. 

viernes, 1 de julio de 2016

Los efectos de la tormenta Alex

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Al atardecer del miércoles 30 de junio comenzaron las primeras gotas de una lluvia intermitente, pero que no paró por cerca de 60 horas. Para el jueves 2 de julio comenzaron a verse los efectos de las lluvias y avenidas: nos quedamos sin el servicio de agua potable, en mi caso por 15 días. Las avenidas Morones Prieto y Antonio Rodríguez destruidas allá donde comienza la Loma Larga. Los vados del arroyo El Obispo parecían que fueron arrancados de sus sitios. Los de La Huasteca, Vista Montaña y Corregidora prácticamente desaparecieron. No faltaron ejemplos de heroísmo y solidaridad. Un auto con una familia fue arrastrado en calles del municipio de Santa Catarina, hasta que un trailero se le atravesó para detenerlo. Todo el escombro que se quedó debajo de la autopista fue a parar a las colonias como Real del Valle, Santa Martha, Infonavit Huasteca y otros fraccionamientos privados que quedaron atrapados por lodo y piedras. Allá donde se juntan los arroyos El Salitre y El Obispo, el nivel del agua rebasó los márgenes desde la colonia San Francisco hasta Valle del Seminario. Cayó “tanta” lluvia que el patio de una empresa se convirtió en represa. Hicieron un hueco y el torrente salió para destruir las casas de los alrededores. Hubo más afectados y daños en Santa Catarina que en Ciudad Anáhuac, Nuevo León que quedó completamente inundada por el Río Salado. Sin agua para tomar, las tiendas de conveniencia vendieron toda el agua embotellada que tenía. Con el desabasto, un garrafón llegó a costar 100 pesos. Algo sucedió, pero desde entonces el agua que sale de nuestras llaves ya no sabe igual. Quien sabe…