domingo, 22 de mayo de 2016

El "Llorón" de Icamole

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


A 23 kilómetros al poniente de García, está ubicada la ex hacienda de Icamole. Paraje ilustre y tan conocido por diversas causas. Aquí comienza el Valle de las Salinas que pobló Bernabé de las Casas y que luego cedió a su hijo Bernabé. Dicen que el nombre nos remite a su pasado prehispánico, posiblemente relacionado a un cacique indio que habitó por el rumbo. Para muchos, hoy en día está en medio de la nada, pero alguna vez fue el punto para enlazar a Monclova con Monterrey. Está en medio de las cordilleras transitadas por los llamados indios bárbaros. Para otros, está en medio de un triángulo arqueológico situado entre Boca de Potrerillos, el Cerro de la Bola y la Cueva Ahumada. En los alrededores hubo muchos enfrentamientos, en especial dos: uno de Porfirio Díaz contra Julián Quiroga y otro de villistas contra carrancistas en 1915. El 20 de mayo de 1876, unos mil soldados derrotaron a una tropa dos veces mayor al mando de Porfirio Díaz, Jerónimo Treviño y Francisco Naranjo; levantados en armas al amparo de la Revolución de Tuxpetec en contra de Lerdo de Tejada. Después de una cruenta batalla, los militares leales a Díaz se replegaron hacia el Anahelo. Fue cuando vieron lo vieron llorar de impotencia y coraje. Se quiso vengar: “No que los de Nuevo León nunca pierden”. Y alguien le respondió: “a poco cree que Quiroga es de Oaxaca”. 

miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Cuántos museos tenemos en Santa Catarina?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Hoy es el día internacional del Museo y por eso quiero aprovechar ésta conmemoración para presentar una reflexión: Santa Catarina además de ser la cuna en la industrialización en Nuevo León, también tuvo los primeros museos en la entidad, uno dedicado al arte y otro a la historia. Ambos no son lo que alguna vez fueron, me refiero al castillo y al monumento al general Morazán. Hasta la casa del Doctor Aguirre Pequeño fue alguna vez un museo de sitio. Y ahora ¿Cuantos museos tenemos en Santa Catarina? Ninguno, pues de los dos no se hace uno. El Museo Industrial El Blanqueo, no habla de la grandeza ni del proceso de industrialización regional. Solo hay piezas presentadas en un orden temático y didáctico, pero no es propiamente un museo. Este se hizo en el año 2000, siendo alcalde Alejandro Páez. Recibió impulsos, préstamos e inversiones, legalizaron un patronato pero se hizo tan rápido como efímero como para dejar en claro que se tenía un espacio dedicado a la memoria y a la identidad de los santacatarinenses. El otro se hizo en una casa situada en el cruce de Ocampo y Zaragoza, pomposamente llamado “Museo Regional de Historia”, con el archivo y unas salas de exposición. Lamentablemente una parte sufrió un derrumbe y debieron sacar lo poco que había del archivo, pues la biblioteca ya había sido fragmentada y llevada quien sabe a dónde. Hoy en día casi todos los municipios conurbados tienen buenos museos, en especial Monterrey, San Nicolás de los Garza y San Pedro Garza García. El de Guadalupe cedió ante proyectos distintos y a mi juicio, la nueva sede no ha podido recuperar el espacio que ya tenían. Fuera de la zona metropolitana, los podemos ver el de Mina, Linares, Allende, Montemorelos ya establecidos y otros que dicen tenerlos pero que padecen o batallan por consolidarlos. Ojalá y que nuestros funcionarios tengan el sentido de recuperar lo poco que tenemos en materia de museos y espacios dedicados a promover el arte y la historia de las musas.  

domingo, 8 de mayo de 2016

El día en la que La Fama sufrió un incendio

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


En tan solo 40 años, la sociedad anónima formada por los empresarios que dieron origen a La Fama de Nuevo León en 1854, hizo mejoras considerables para el crecimiento municipal. Con la fábrica de hilados y tejidos surgió la población y un caserío alrededor del centro fabril. Era tanto su desarrollo e importancia que para 1889 tenía un periódico propio y desde 1891 contaba con servicio telefónico. Pero no todo era trabajo. Había muchas fincas y parajes pintorescos propicios para descansar y pasar un buen rato de diversión y esparcimiento para quienes acudían a nadar y convivir en las acequias y en las huertas. Lamentablemente el 9 de mayo de 1895 la planta se quemó quedando totalmente destruida. El siniestro provocó tristeza e inseguridad entre la población. Afortunadamente los accionistas Pablo Bouchard, Mariano Hernández y Antonio Muguerza decidieron levantar otro inmueble equipado con mejor maquinaria e instalaciones, para lo cual pidieron apoyo al gobierno del estado, mediante la exención de impuestos por seis años. ¡Y La Fama se levantó para seguir trabajando! 

viernes, 6 de mayo de 2016

¿Y qué pasó con el 5 de mayo?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Con el triunfo de las tropas mexicanas en la famosa batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862, la figura de Ignacio Zaragoza alcanzó propiamente la inmortalidad. Homenajes, conmemoraciones, plazas, calles, escuelas y hasta un estado llevan su nombre. Benito Juárez dispuso la conmemoración del día cuando “las armas nacionales se han cubierto de gloria”. Aquí en Monterrey se impuso el nombre de Zaragoza tanto a la vieja calle del Seminario como a la plaza de armas en abril de 1864. Santa Catarina no se quedó atrás: la escuela municipal se llamó “Ignacio Zaragoza”, la calle 5 de Mayo y dos calles, una en Santa Catarina y la otra en La Fama. El 5 de mayo de 1862 es considerada la segunda fecha más importante en la historia de México, después del Grito de Dolores el 16 de septiembre de 1810. Por eso los compatriotas que viven en Estados Unidos hacen una gran fiesta repleta de ceremonias y hasta una reunión en la Casa Blanca en Washington D.C. Durante muchos años los cabildos y el pueblo convivían y trabajaban pues eran uno solo. En la mañana salían muy temprano con rumbo a la Loma de la Santa Cruz, hacían la conmemoración con discursos y música y en la noche hacían una kermesse en la plaza de la Constitución. Otra vez discursos, la música y el ambiente marcial, el baile, los juegos; pero sobre todo, reconocer que si los expedicionarios franceses eran en su tiempo el mejor ejército del mundo, los defensores de la Patria eran los mejores mexicanos de si tiempo. ¿Qué nos queda de aquellas celebraciones? Nada, solo el recuerdo. Durante 90 años el partido en el poder se apropió de la independencia, de la Reforma y la revolución. Los otros no tienen memoria, solo intereses particulares y beneficios personales. Estoy seguro que ni ceremonia hicieron. ¡Viva el 5 de Mayo y Zaragoza también!