martes, 22 de marzo de 2016

¿Por qué conmemorar a Benito Juárez?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Soy de los que piensan que la figura del benemérito se convirtió en un mito. Pero a decir verdad, estableció el modelo de nación que al menos dio un orden a nuestra patria. No se trata de hacer reuniones y tertulias en donde se digan discursos y se canten himnos en su honor. Ya otros lo han hecho, con la ceremonia y respeto que tiene en la historia nacional. No como un ingrato funcionario que vino a cobrar a Santa Catarina y ya no supimos nada de él y que un día me faltó el respeto: "Ustedes los cronistas van hasta donde se le ponchó la llanta a Benito Juárez". El patricio republicano estuvo en al menos cuatro ocasiones en nuestro pueblo. Durante mucho tiempo se dijo que en señal de agradecimiento, convirtió a Santa Catarina en municipalidad. Bueno, a decir verdad desde 1820 tenemos un ayuntamiento con su cabildo. Desde 1861 ostentamos el título de "Villa de Santa Catarina" y consideró a nuestra gente y autoridades "Pueblo Prócer". Como lo también lo defendimos de Vidaurri y los suyos, vale la pena que nos consideren "Pueblo Heroico". Una parte de los archivos de la nación estuvieron bajo resguardo del sacerdote Jesús María Navarro en nuestro templo de Santa Catarina. Curiosamente no se le recuerda en los días que estuvo y en los que por cierto, ya mero lo mataban en la plaza principal. Cada 21 de marzo se hacían asambleas cívicas en la casa donde pasó alguna noche en febrero de 1864. Luego acudían a La Fama y repetían la ceremonia en su monumento (ya desaparecido) de Juárez y Guerrero, para luego participar en la escuela Benito Juárez de La Fama, convertida desde 1991 en Casa de la Cultura Municipal. Esta fotografía nos da cuenta de cómo eran las ceremonias de aquellos tiempos, cuando don Librado era alcalde de aquella Santa Catarina que se perdió. 

martes, 8 de marzo de 2016

Leonarda la capitana

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Hoy es el día internacional de la Mujer. La mujer es la madre de la patria, son los labios y el corazón de la nación. Y representan más que eso en un país como México, en donde se considera a la mujer como pasión, muerte y destino a decir de Octavio Paz. Contrario a lo que se cree, hubo no poca mujeres que participaron en los cuatro movimientos militares más importantes de nuestra historia como lo son la lucha por la insurgencia, la invasión norteamericana, la guerra de la reforma que también abarca hasta la invasión francesa y el imperio fallido de Maximiliano y la revolución. De acuerdo a las cifras oficiales, existen registradas poco más de mil 500 mujeres que le entraron a la lucha armada. Regularmente se piensa que a la guerra van los hombres más bragados y valientes y se nos olvida que también hubo mujeres de armas tomar. Tal vez esto se deba a la negación de la mujer como sujeto de acción militar, pues tradicionalmente hacemos a la mujer en el hogar, la familia, en el cuidado de los hijos y la cocina. Quienes ya se matrimoniado por el civil y por la iglesia, recordarán la famosa epístola de Melchor Ocampo en torno al deber ser de la mujer. Hoy quiero recordar a Leonarda González. Durante la invasión francesa participó activamente como correo del Cuerpo de Caballería, y también como mujer entrona que no temía a la muerte ni a los golpes. Entre su vestido y ropa interior, lo mismo guardaba mensajes que cargas de pólvora y medicinas. Hasta instrumentos musicales llevaba a las tropas para que se dedicaran a los momentos de distracción. Ella murió en Santa Catarina el 26 de octubre de 1878, de 45 años de edad, ya viuda de Luis Sandoval y originaria de Cadereyta. ¿Cómo la ven? 

lunes, 7 de marzo de 2016

La rebelión escobarista en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 4 de marzo de 1929, una tropa compuesta por 1,500 hombres al mando del general José Gonzalo Escobar avanzó sobre la ciudad de Monterrey. Esta fue defendida valientemente por una reducida fuerza al mando del general Rodrigo Zuriaga, la gendarmería de Monterrey a cargo del coronel Julio Cejudo y el 68 Regimiento de Linares. Para detener el enemigo se apostaron en el Obispado y en las azoteas del templo del Perpetuo Socorro y de la vieja penitenciaria situada enfrente de la Alameda. Nada se pudo hacer. Otra vez Monterrey demostró su heroicidad ante los ataques de los rebeldes que no estaban de acuerdo con la influencia de Plutarco Elías Calles sobre el presidente de la República. Como una forma de detenerlos, el entonces gobernador don José Benítez propuso cargar dinamita en un tren y dejarla avanzar por la vía rumbo a Rinconada para hacerla explotar y detener el convoy que venía con los alzados. La ciudad estuvo controlada por el general Escobar tan solo unos días, pues el general Juan Andreu Almazán recuperó la plaza con su ejército. En la huida, hubo un ataque en los alrededores del monumento a Morazán, por el rumbo de la actual colonia Zimix en Santa Catarina. Hace unos 40 años aún se podían ver las trincheras, en donde se defendieron los santacatarinenses que trataron de detener a los escobaristas. ¿Por qué negarle a Monterrey y Santa Catarina su categoría de heroica? Puede ser por negligencia o desconocimiento. Seguramente.