martes, 8 de diciembre de 2015

A nuestra Señora de Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

Hoy es día de la festividad en honor a la virgen de la Purísima, advocación que le dieron los fundadores el 20 de septiembre de 1596 al llamarla Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey. Precisamente Monterrey tiene una basílica en su honor. La devoción a la Virgen Chiquita o de la Purísima está relacionada a una inundación ocurrida en el siglo XVIII. Por cierto, el nombre de la Purísima en cuanto dogma fue declarado por la Iglesia Católica data del 8 de diciembre de 1854. Según un acta de cabildo del Ayuntamiento de Monterrey, por medio de un decreto general de 21 de abril de 1855, se manda "perpetuar dignamente la memoria de la solemne declaración dogmática de la inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, se declara de festividad nacional el día 8 de Diciembre de cada año, y se celebra en todos los lugares de la República con las solemnidades establecidas". Por ello antiguamente se le conocía como la "Virgen Chiquita" o de "la Zapatera", debido a que una tlaxcalteca llamada Antonia Teresa estaba casada con un tlaxcalteca de oficio zapatero. En 1719 ella se refiere a la pequeña imagen como “Nuestra Señora de la Concepción”. Sabemos que Antonia era originaria del pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala y que había contraído nupcias primero con Esteban Martín y luego con Diego de Hernández. Su popularidad comenzó en 1756, cuando se dice que llovió 40 días y bajó un culebrón de agua por el río Santa Catarina. Para evitar la inundación y los efectos de la destrucción, Antonia Teresa tomó a la imagen de la virgen chiquita y con ella tocó las aguas embravecidas del río Santa Catarina que se calmaron en forma milagrosa. Con el trascurso del tiempo se construyó un templo en su honor, digno para alojar a tan milagrosa imagen. Ese templo fue substituido por otro que diseñó el arquitecto Enrique de la Mora y que fue concluido en 1946. Después ganó el premio Nacional de Arquitectura. Y para quienes vivimos en Santa Catarina, ver el barrio de la Purísima era la señal de que ya habíamos llegado a Monterrey. Oportunidad para comer unas tortas, elotes, paletas y fresas con crema que venden en sus alrededores. Muchos santacatarinenses fueron bautizados en éste templo y tres párrocos llegaron o tomaron posesión del mismo, como el padre Catarino, el padre Vale y el padre Toño Portillo. La elevación a parroquia corresponde al mismo día de nuestra comunidad y la del Sagrado Corazón de Jesús el 19 de diciembre de 1894. ¡Feliz día a todas las Conchas en su día! "Y yo te digo levántate Concepción, a echarme una gordas..." (Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista Municipal de Santa Catarina)

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