domingo, 8 de noviembre de 2015

Santa Catarina ¿pueblo mágico o lugar sagrado?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista Municipal de Santa Catarina


Se han puesto de moda los llamados “Pueblos Mágicos”. Para la Secretaría de Turismo federal, se les otorga a las localidades que tienen atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, su variada cotidianidad; precisamente con una magia que se manifiesta en cada una de sus rasgos socio-culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el turismo. El programa federal de “Pueblos Mágicos” contribuye a revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación en su conjunto y ofrecen alternativas diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros. Para ello se considera su riqueza cultural e histórica, en la belleza natural y arquitectónica de sus pueblos y comunidades, así como en la diversidad de su oferta cultural tangible e intangible. Y con todo respeto, si Santiago y Linares son pueblos mágicos, ¿Por qué Santa Catarina no puede aspirar a serlo? Bueno, no somos un pueblo, desde 1977 tenemos la categoría de ciudad, pero todo lo que piden, evalúan y documentan si lo tenemos. Sé de buena fuente que el comité que decide las categorías se pone muy estricto, que pide kilos de papel en donde todo se debe presentar por escrito. Una vez aprobado llegan los recursos para aplicarlos en calles, casas, edificios públicos, dotación de infraestructura para los atractivos turísticos. Me gustaría que Santa Catarina fuera un “pueblo mágico”, con el Castillo, el monumento a Morazán, el templo parroquial, la casa donde se hospedó Benito Juárez, las 30 casas que aún se pueden rescatar. La cuna de la industrialización en La Fama, los templos de San Vicente y San Francisco, la casa del Doctor Aguirre Pequeño, la Vía del Vértigo, las cuevas de la Virgen y del Guano, el cerro agujerado, la mística que se respira en Guitarritas con su zona arqueológica, la tradición y la historia de nuestros pueblos de la montaña como El Pajonal,  San Cristóbal, El Alto, El Rodeo, Canoas, Los Llanitos, El Refugio, la riqueza paleontológica de San Antonio de la Osamenta. Se vale soñar porque posiblemente nunca nos consideren “Pueblo Mágico”. Pero no importa, somos un lugar sagrado pues aquí se conjuga el viento, el Sol y el agua en las montañas azules. Pregúntenle a los huicholes por qué venían a Loma Alta… 

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