jueves, 27 de agosto de 2015

Un pueblo minero

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Santa Catarina alguna vez fue un centro minero, uno de los más importantes de Nuevo León. El auge minero se vivió al finalizar el siglo XIX y a principios del siglo XX. Los minerales se hicieron pueblos en donde habitaban los empleados con sus familias. Fue cuando las montañas ofrecieron sus riquezas. Las más conocidas eran en el cañón de Sandías: la mina de Santo Domingo de  los hermanos Larralde con 82 personas, Extraían plata, plomo y fierro. Además la de Buena Vista, propiedad de la Compañía Minera Buena Vista, con 147 personas. Extraían metales plomosos y calcio. En Las Mitras la Azteca de la Compañía Minera Azteca con 90 trabajadores. También la de San Antonio, la Luz y la Virgen. En el Cañón de San Cristóbal la mina Santa Ana de la Compañía Minera Santa Ana con 30 mineros. En el Cerro de Ojo Caliente La Purísima de Agustín Rodríguez con 4 trabajadores, otra llamada  de San Agustín de la Compañía Minera San Agustín. La mina de Guadalupe de la Compañía Minera El Tepeyac con 5 trabajadores en El Potrero. En el Cerro Americano la mina El Americano de la Compañía Minera El Americano y otra llamada La Providencia. En el Cañón de Santa Juliana la mina Santa Gertrudis de Pedro Lambretón y la de Santa Juliana de la Compañía Santa Juliana. Las minas de San Juan, Buena Vista, Dulces Nombres y Sultana en el Cerro de la Ventana. La mina Dolores de Roberto Arntz con cinco trabajadores. Y la mina de la Asunción de la Compañía Minera La Asunción en el Cerro de la Fe. Ya en el siglo XX el mineral El Ranchero. Al terminar la bonanza minera los pueblos desaparecieron. Quedan vestigios de los mismos que llaman la atención de los visitantes: los tiros, los cableados, restos de la maquinaria usada y algunas edificaciones que nos hablan de Santa Catarina llegó a ser uno de los pueblos mineros más ricos de Nuevo León. 

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