sábado, 4 de julio de 2015

El Sesteo de las Aves

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista Municipal de Santa Catarina

La entrada a las antiguas minas de El Ranchero, también conocidas como de Rinconada está en un sitio propiciar para descansar y apreciar el paisaje: el Sesteo de las Aves. Por un lado la Sierra Madre Oriental y por el otro lado el cerro Colorado. La primera pertenece a Santa Catarina y la segunda está en García. Ahí donde está el entronque en el cual comienza el libramiento Noroeste, ambos municipios comparten mismos espacios, la Cuesta de Carbajal y el Sesteo de las Aves. Originalmente la cuesta llevó el nombre de puesto de las Encinillas, debido a la cantidad de encinos que crecían en los alrededores y más adelante el Sesteo de las Aves. ¿Saben ustedes que  los pastores tenían ubicados sitios de descanso para sus rebaños de cabras? Ahí dormían la siesta por eso le llamaban el Sesteo. Lo curioso es que aquí no solo dormían los hatos de ganado menor sino también las aves que cruzaban el cielo y pasaban por éste lugar que divide al desierto y a las montañas, a poco más de mil metros de altitud. En el Sesteo de las Aves termina el territorio de Santa Catarina y siguen los poblados de García: el rancho de Cerritos ya deshabitado, Casa Blanca, allá abajo Rinconada y la Candelaria, luego la cuesta de los Muertos y Paso de Guadalupe. Todavía desde Casa Blanca se pueden apreciar las formas y los riscos de la sierra de La Ventana que viene desde donde desemboca el río Santa Catarina. Aquí el cañón de Cortinas da inicio a otra parte de la Sierra Madre que les pertenece tanto a García como a Ramos Arizpe. Paisajes en donde predomina la neblina, la lluvia intermitente, el sol intenso y el aire fresco y seco que baja de la Mesa del Norte. Una camino repleto de cruces que marcan espacios donde hubo accidentes fatales, donde los traileros aseguran ver a una joven que les pide la lleven hasta Casa Blanca; de paraderos, talleres improvisados, donde arreglan llantas y se confunden los macheteros que ofrecen su mano de obra para descargar los camiones y de señoras que ofrecen su compañía a quien la necesite. De tanto aire que hace hasta les dio por colocar generadores de energía eólica. Ahí donde estuvieron las ruinas de una edificación con arcadas que luego destruyeron para construir un famoso restaurante. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario