martes, 23 de junio de 2015

La Fama, origen de la industrialización en Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista Municipal de Santa Catarina

Dicen que el origen del capital que sustenta la riqueza empresarial de Monterrey, se debe a los recursos que les quitaron a las tropas insurgentes que cayeron prisioneros en Acatita de Baján en marzo de 1811. Para otros, a las trabas que los Estados Unidos le pusieron a la exportación del algodón de los estados sureños con rumbo a Inglaterra. En 1855 comienza a operar la aduana de Piedras Negras, aunque cinco atrás ya estaba una colonia militar a orillas del río Bravo. De ahí lo trasladaban a Monterrey para llevarlo hasta Matamoros de dónde salían originalmente los barcos hacia Europa.  Entonces no hubo otra opción más que la de dejar esa materia prima para uso de las fábricas textiles que ya empezaban a operar en México. Supuestamente se pagaba el algodón por armas y alimentos que los principales caciques norteños intercambiaban con los generales confederados. Lo cierto es que políticos de la localidad aprovecharon la coyuntura y es cuando Santiago Vidaurri, Evaristo Madero, Manuel María de Llano, apoyados por los empresarios Valentín Rivero, Gregorio Zambrano, Mariano Hernández, la familia Calderón y el padre José Ángel Benavides, quienes fueron los primeros accionistas y promotores de la fábrica de hilados y tejidos de La Fama de Nuevo León. De La Fama surgieron El Porvenir, La Leona y el Blanqueo junto con los molinos de Jesús María que ya estaban trabajando desde mediados del siglo XIX. Luego se sumaron otros empresarios a quienes vemos en la fundación de la cervecería en 1890. Hubo un tiempo en que decían que la fábrica valía más que todo el territorio de la antigua hacienda de San Pedro los Nogales hoy Garza García.   Indudablemente que gracias a ésta empresa y a ésta fábrica, surgió un pueblo que se hizo congregación y de un negocio del cual surgieron muchos que a la larga diversificaron la producción hasta convertir a Monterrey en la capital industrial de México. En consecuencia y con justa razón, Santa Catarina también es la cuna de la industrialización en Nuevo León; además de pueblo prócer y heroico y de ser considerada como la Puerta de Monterrey. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario