viernes, 10 de abril de 2015

Las Tinajas

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Las Tinajas, donde comienza el cañón de San Cristóbal. El gran río de los ancestros viene desde lo más alto de la sierra y la montaña en Villa de Santiago, que alguna vez hasta 1898 perteneció a Santa Catarina. Siguiendo el cauce del río se fundaron muchos pueblos: Nogales, Buenos Aires, los García, Labor de la Casa, El Rodeo, El Alto, Las Tinajas, San Cristóbal, la Ciénega de González, Laborcitas y San Juan Bautista. Muchos nombres nos refieren al agua y al alimento: desde Morteros y las Tinajas. Aquí donde la familia Castillo hizo un emporio agrícola y ganadero. En este sitio hay mucha agua pues aquí se junta al cauce del río Santa Catarina los arroyos que vienen desde el Puerto del Conejo y El Refugio de los Aguilar. Para aprovechar el flujo se hicieron pilas o pequeñas presas para almacenar el vital líquido, considerado por Agua y Drenaje de Monterrey como el mejor de toda la sierra. Si quieren probar el agua más pura y cristalina vayan a ese solar. Por eso se llaman las Tinajas. En éste lugar donde lo mismo se oyen el croar de las ranas, los aullidos de los coyotes y en cantar de las aves. Donde los osos y los venados buscaban comida y en donde incluso los llegaron a ver juntos. El aire más fresco que viene desde el Huajuco y la Sierra aquí están presentes. También donde se dice que se pizcaba el mejor chile del monte. Con unas casas dignas de preservarse como ésta que corresponde a la segunda mitad del siglo XIX.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario