lunes, 30 de marzo de 2015

Homenaje a cinco municipios de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 31 de marzo de 1851, siendo gobernador del Estado Agapito García y secretario general de gobierno Santiago Vidaurri, mediante decreto número 112 dispuso la erección de cinco nuevas municipalidades con categorías de villa: San Francisco de Apodaca en honor a don Salvador de Apodaca y Loreto quien estuvo algunos meses como obispo de la diócesis en 1844; San Francisco de Cañas con el nombre de Mina en honor al insurgente Francisco Javier Mina; el valle de la Purísima Concepción fue convertido en la Villa de Doctor Arroyo en honor al sacerdote y canónigo de la catedral de Monterrey, el doctor José Francisco Arroyo quien fuera dos veces diputado local; el valle de nuestra de la Soledad de la Mota en la villa de General Terán en honor al insigne e ignoto general Manuel Mier y Terán y el valle de San Juan Bautista de la Pesquería Grande en Villa de García por el ilustre ciudadano Joaquín García quien fuera gobernador del Estado y primer alcalde de Santa Catarina en 1820. Mañana día 31 de marzo, Apodaca, Mina, Doctor Arroyo, General Terán y García cumplen 164 años y desde ésta página de la comunidad santacatarinese los saludamos con respeto y alegría. 

domingo, 29 de marzo de 2015

El mural de Ordóñez: Cristo y las montañas de Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Efrén Ordóñez (1927- 2011) fue un artista en toda la extensión de la palabra. Lo mismo trabajó la pintura, la escultura, la elaboración de vitrales. Supo conjuntar el arte sacro con elementos decorativos propios de nuestras montañas. Así de pronto vemos a Santa Catarina teniendo de fondo el cañón del mismo nombre, a San Cristo Obrero trabajando y al fondo el majestuoso cerro de la Silla. Entre 1959 y 1964 estuvo trabajando en la decoración del Seminario de Monterrey, en donde realizó grabados, esculturas, cuadros, vitrales y murales, obra que le fue encomendada por el arzobispo Alfonso Espino y Silva. Realizó las pinturas murales de los santos y de los apóstoles en las capillas del Seminario Menor como del Mayor, el de Santa María Reina del Universo y los vitrales Cristo Rey, Santo Tomás de Aquino, Los Discípulos de Emaús y Cristo Rey de Monterrey en donde vemos a las montañas emblemáticas del valle de Santa Catarina de Nueva Extremadura, que rodean a la zona metropolitana de Nuevo León. Hoy quiero compartirles este mural situado en el extremo norte del pasillo en las instalaciones del Seminario Menor de Monterrey. Hoy Domingo de Ramos de 2015, días de reflexión, interiorización, descanso, de convivencia familiar. 

sábado, 28 de marzo de 2015

A la memoria de un prócer

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Si alguien cuidó, estudió y protegió al cañón de Santa Catarina, fue el médico Eduardo Aguirre Pequeño. Desde su mirador escribió unos versos el sábado de gloria de 1965 dedicada a la virgen de la Cueva: Transeúnte detente/ y dirige tu mirada/ al lejano horizonte/ hacia el poniente. Y en el fondo de eólico agujero/ una sacra figura/ se presenta con los brazos abiertos, / símbolo de gran amor y de paz/ entre los hombres. Y al contemplar la mística figura, / una voz a tu oído te replica;/ es la que siempre aconsejó cordura/ de evocadora imagen del maestro. A 27 años de la partida material del ilustre científico y sabio, Santa Catarina como Hualahuises y Monterrey, están en deuda con el doctor Eduardo Aguirre Pequeño. El falleció en Monterrey el 18 de julio de 1988. Un personaje al cual no le hemos dado el homenaje y respeto que se merece, bueno al menos en Santa Catarina.


viernes, 27 de marzo de 2015

La herencia de un gran personaje para Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El doctor Eduardo Aguirre Pequeño también se hizo de una finca en la congregación de La Huasteca. Ahí por la calle Miguel Alemán, en donde ahora está el estacionamiento del lugar de culto conocido como La Vid. En ese punto el médico mantenía un vivero para el cultivo de especies y plantas con usos medicinales y hasta alimenticios como el algarrobo, conocido como el árbol del pan. Por cierto, hace tiempo sembró uno en la plaza de La Fama y que lo más probable es que lo hayan quitado como suele suceder. La familia Aguirre Cossío finalmente vendió las propiedades tanto las del cañón como la de La Huasteca. Siendo alcaldesa la señora Teresa García de Sepúlveda, el municipio de Santa Catarina inauguró un museo en diciembre de 1991. Ahí colocaron objetos y documentos relacionados con la vida del insigne científico. Lamentablemente no prosperó en la siguiente administración y como suele suceder, el sitio quedó abandonado, sucio y con grafiti. Siempre se habla de su rescate y difusión. Por ejemplo, bien lo pueden habilitar como albergue para los montañistas o para quienes practican el rapel y hasta un mirador turístico. 

jueves, 26 de marzo de 2015

El Nido de las Águilas

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Una vez que adquirió los terrenos, el doctor Aguirre Pequeño decidió la construcción de una casa en la cual pudiera habitar con su familia. Estaba casado con Amparo Cossío de los Santos, hija de David Alberto Cossío y nieta del sabinense Pablo de los Santos. Esa casa fue construida a partir de la década de 1950 en conjunto con sus hijos, alumnos y amigos de ellos y como maestro albañil don Simón García Verastegui. Un hijo del hombre de ciencia y educador, el también médico David Aguirre Cossío me contó que una vez debió trabajar como albañil sin importar que al día siguiente tenía un examen muy difícil en la facultad de medicina de la entonces Universidad de Nuevo León. Para Marín Torres Sánchez la casa se terminó en 1957. Era una finca de descanso en donde acudían los fines de semana y las vacaciones la familia Aguirre Cossío. En la propiedad había dos manantiales llamados El Palmar que daban servicio de agua potable al lugar. Ellos construyeron una alberca y una red de canales con los cuales también regaban hortalizas y plantas que el médico mantenía para sus estudios. En revistas y periódicos de la época se referían a la construcción como el “Nido de las Águilas”. Obviamente el sitio, por su hechura, forma y ubicación despertó muchas creencias acerca de que pertenecía a un científico y no sé cuantas habladurías más. Para llegar hasta el lugar había un camino de terracería que iniciaba en el trayecto al cañón de San Pablo. ¿Se imaginan un mirador en ese punto?, ¿Un museo dedicado a su memoria?, ¿Un centro de investigaciones científicas de alguna facultad de la UANL? 

miércoles, 25 de marzo de 2015

El ilustre científico Eduardo Aguirre Pequeño

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El doctor Aguirre Pequeño y La Huasteca: Indudablemente todo un personaje. El ilustre científico y educador, Eduardo Aguirre Pequeño nació en Hualahuises, Nuevo León el 14 de marzo de 1904. Hijo de Juan Aguirre y Leónides Pequeño. Cuando su padre falleció, debió trabajar en las labores del campo y salir hacia Ciudad Victoria, Tamaulipas para concluir su educación básica. Vino a Monterrey para estudiar en el honorable Colegio Civil y entre 1926 y 1932 en la escuela de medicina de Monterrey. En 1946 estudió en la Universidad de Tulane, Nueva Orleans una especialidad en medicina tropical. Siempre tuvo presente que: “no hay dificultad tan fuerte que resista los embates de una voluntad firme ni de vulnerar un trabajo continuo a favor de la justicia y bienestar del hombre” se convirtió para él en un impulso para cada una de las acciones emprendidas en su vida. Fundador de las escuelas de biología, agronomía, trabajo social y psicología de la UANL, llegó a Santa Catarina al comprar unos terrenos en la Huasteca y en un sitio conocido como El Palmar. Siendo propietario de El Salto en General Zaragoza, un día le dijeron que había un lugar más hermoso y llegó al cañón de Santa Catarina y para él, la boca del Potrero de Santa Catarina era el lugar idóneo para establecerse. 

martes, 24 de marzo de 2015

El primer párroco del templo de Santa Catarina Mártir

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Esta foto corresponde al padre Félix Hernández, quien llegó a Santa Catarina para servir a la feligresía. El nació en Sahuayo, Michoacán en 1854. Hijo de Ramón Hernández y de doña Ignacia Inés. Ocupó en cinco ocasiones la posición como encargado del templo de Santa Catarina Virgen y Mártir. La primera del 6 de diciembre de 1890 al 12 de enero de 1891. Luego del 11 de julio de 1891 a febrero de 1900. En ésta etapa la comunidad fue elevada a la categoría de parroquia  el 19 de diciembre de 1894. Figuró nuevamente como encargado del templo del 22 de marzo de 1900 al 15 de julio de 1902, otra del 14 de agosto de 1902 al 3 de noviembre del mismo año y del 29 de abril de 1909 hasta que falleció en la casa parroquial  a las 4 de la mañana del 17 de marzo de 1911 de neumonía gripal. Sus restos descansan en el panteón San Juan de Santa Catarina. 

lunes, 23 de marzo de 2015

El monumento a Juárez que se perdió

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Regularmente se dice "Lo que el viento le hace a Juárez" para referirnos a las malas acciones o situaciones en nuestra contra, pero no nos causan daño. Toda escultura, estatua, busto o monumento deben aguantar calorones, lluvias torrenciales y/o ácidas, días nublados, la polución, el excremento de las aves, los fríos tan severos. Y sin embargo, Juárez no pierde esa postura escultórica con la que estamos acostumbrados a verle. A veces deben sufrir otro tipo de embates, como el... de los funcionarios públicos que les da por quitar o destruir algún monumento histórico al cual deben sacrificar en aras del progreso. Recientemente en San Nicolás de los Garza pintaron a una escultura en verde como si fuera cierto personaje de dibujos animados. Por eso un conocido en tono de burla bien señala que en Nuevo León a veces les salen ruedas y cambian milagrosamente de lugar. También hay conductores que detienen su marcha en ellos. Menos mal, prefiero esto en lugar de que se lleven de encuentro a algún peatón o cristiano que se les atraviese. Hace mucho tiempo, un ex alcalde vecino de La Fama, llamado Eulogio de Luna Ayala (1958-1960) mandó construir un camellón sobre la calle Juárez entre las calles Guerrero y San Francisco. Exactamente al norte de la vieja fábrica de hilados y tejidos quedó un busto en honor al benemérito de las Américas, colocado sobre una base cubierta con granito y una placa alusiva en beneficio de quien dijo una vez que "el respeto al derecho ajeno es la paz". En tiempos de la alcaldía tan añorada de Tere García (1989-1991) una persona en estado inconveniente chocó contra la estructura donde estaba Benito Juárez. Pagó los daños pero nunca devolvieron a Juárez en su sitio. Prefirieron hacerle otro monumento en la plaza Bernardo Reyes de La Fama, (así se llama la plaza principal). Y ésta imagen quedó como todo lo histórico y patrimonio significativo de nuestro pueblo, la destruyeron pensando en el presente y el futuro asegurado para quienes vienen a administrarnos. 

domingo, 22 de marzo de 2015

Las ceremonias cívicas y el credo juarista en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Aunque Benito Juárez estuvo el 10, 11 y 15 de febrero, a principios de abril y mediados de agosto de 1864, las autoridades acompañados por las fuerzas vivas y las escuelas de Santa Catarina, se congregaban en el monumento situado en el salón parroquial. Paradojas y curiosidades de nuestra memoria e identidad histórica: tal vez el único salón parroquial en toda la arquidiócesis no está dedicado a una advocación o santo de la Iglesia católica. Aquí siempre le han llamado "Salón... de Juárez". La ceremonia cívica comenzaba en el palacio. De ahí salía la comitiva formada por el alcalde, su cabildo y sus principales colaboradores. Por la calle Hidalgo, entre la plaza y el curato la banda de guerra daba un aire marcial a la conmemoración. Honores a la bandera, un maestro de ceremonias que guiaba el evento. Palabras del alcalde y de algún orador oficial. Mostraban respeto a la investidura presidencial, al credo juarista, al México mestizo y liberal. Luego colocaban las ofrendas florales. Una vez concluido acudían a los otros monumentos situados en La Fama y en la escuela de La Huasteca, para regresar a las actividades habituales. ¿Cuándo se perdieron éstas fiestas? Bueno, al menos la solemnidad y la elegancia del acto, pues aún las hacen pero sin la convocatoria y presencia de alumnos, ciudadanos, sociedad civil y las autoridades del ahora llamado "gobierno municipal" de Santa Catarina. Desde hace uno tiempo "el Republicano Ayuntamiento", al menos como concepto desapareció. A lo mejor ahora envían a un representante pues el alcalde siempre tiene agenda llena. Todo pasa, todo cambia, toda importancia se resta y se promueven nuevos valores y actitudes. Se nos olvida que toda fecha histórica es propicia para recordar y reafirmar nuestra identidad y los valores que la sustentan promueven la base de toda comunidad política, en donde gobernantes y gobernados participan en la búsqueda del bien común. No se nos olvide que el secreto de nuestra grandeza está en la profundidad de nuestras raíces. 

sábado, 21 de marzo de 2015

A 209 años del natalicio del Benemérito de las Américas

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El 21 de marzo de 1806 nació en San Pablo Guelatao, Oaxaca; el benemérito y célebre Benito Juárez García. Quien por cierto estuvo en Santa Catarina en al menos cuatro ocasiones. Tiempos difíciles cuando la integridad de la Patria residía en un carruaje. Y el pueblo de Santa Catarina se la jugó con todo a favor del Patricio republicano. Lo apoyaron con recursos en efectivo, hombres, comida para sus tropas y alimento para sus caballos que los trasladaban. Por eso en su tiempo, consideraron a Santa Catarina como pueblo "Prócer". Yo pido que también se le añada la categoría de Ciudad "Heroica y Leal". Al menos suena con más dignidad y fortaleza. Con el correr del tiempo Juárez se convirtió en una especie de mito y en eso tuvo mucho que ver el general Porfirio Díaz cuando pidió al artista Miguel Noreña hiciera las primeras pinturas y grabados del expresidente en 1890. Aquí en Santa Catarina se le honra con tres calles, una en la cabecera, otra en La Fama y una más en La Huasteca. Dos escuelas llevan su nombre: Benito Juárez en La Huasteca y Juárez 1864 en el Barrio de Abajo o del Rastro. Una secundaria nos recuerda su lugar de nacimiento: Guelatao. Tres monumentos o bustos: en la casa parroquial de Santa Catarina, en la plaza de La Fama y la vieja escuela que ahora funciona(¿funciona?) como casa de la Cultura. En la calle Juárez de La Fama, en frente de la fábrica textil hicieron un camellón siendo alcalde Eulogio de Luna Ayala entre 1958 y 1960. Cada 21 de marzo las fuerzas vivas acudían a los monumentos para realizar ceremonias cívicas. En ésta foto de 1972, declarado como "Año de Juárez" por el centenario de su muerte, vemos al cabildo en pleno encabezado por el alcalde José Zamora y todos los miembros del sindicato textil de la sección 49. A lo mejor hoy no lo recuerdan. Las lluvias y la famosa "veda electoral" son buenos justificantes como para pasar desapercibidos la fecha de su natalicio; pues gracias a Juárez, Santa Catarina tiene un lugar especial en la historia de México, en la historia de la Patria. 

jueves, 12 de marzo de 2015

El castillo en la historia y la leyenda

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Para llegar a la entrada de la sala principal, seguíamos el camino o banqueta a la derecha. De pronto el cerro de las Mitras y el Fraile más allá. En este orden se podían apreciar algunas esculturas realizadas por don Manuel Frías. Apoyado por un grupo de albañiles y mediante excavaciones logró hacer un sótano, en donde construyó unas galerías que simulaban unas grutas repletas de estalactitas y estalagmitas de concreto y yeso; las cuales orgullosamente presentaba a los visitantes como una copia de las Grutas de García. En los patios del castillo instaló reproducciones del calendario azteca, una cabeza olmeca, la imagen del dios prehispánico de la primavera, una enorme olla, dos serpientes emplumadas que cuidaban la entrada de la sala, una fuente y una mesa de concreto con mosaico. En la estancia principal y demás habitaciones, predominaban pinturas y esculturas con motivos regionales o clásicos respectivamente; que dieron origen al nombre original del inmueble: el Castillo del Arte. El mismo atendía el local los fines de semana para que los turistas pudieran conocer la faceta artística de su dueño. Incluso una aventurita de Pipo se rodó en éste lugar en 1969. En una serie del canal 28 en los 1980, aparecía el castillo como lugar de residencia del villano. Han realizado unos dos o tres videoclips y dicen que por la noche sobrevuelan por el sector unas aves con formas y apariencias malignas. Dicen que son brujas. ¿Ustedes qué creen? 

miércoles, 11 de marzo de 2015

El Castillo del Arte y de la Cultura

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Para entrar al edificio había unos escalones en ladrillo rojo. Una gran terraza se presentaba como patio central. Ahí estaba una fuente elaborada con mosaicos, unas bancas y una mesa del mismo material. A la izquierda un acceso para llegar a las grutas. Bueno, una réplica que la gente comparaba con las del municipio de García. Pero las del castillo estaban hechas con material de construcción y sinceramente daba la impresión de ser naturales. Regresando a la terraza principal, ahí estaba el aljibe y algunas esculturas que don Manuel Frías realizó. La loma fue adquirida entre 1949 y 1951 por Manuel Frías, quien pagó por ella 20 mil pesos para edificar un castillo. Tal vez fue la primera galería para exponer obras de arte en Nuevo León en 1955. A simple vista parece un castillo de cuentos de hadas, pero en realidad era el Castillo del Arte y de la Cultura;  construido con la ilusión de ser un orgullo para Santa Catarina y otro atractivo turístico más en la región. El castillo ciertamente se hizo con fines culturales, aunque mantenía algunas habitaciones en las que cuales bien se podía residir. Manuel Frías García fue el artífice de un sitio pensado como un museo o centro cultural el cual era cuidado por un señor de nombre Tereso quien vivía con su familia por la calle Diez de Mayo. 

martes, 10 de marzo de 2015

Para subir la loma y llegar al castillo

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina 


Por cualquier punto y lugar se podía acceder a la loma. Por eso si se fijan hay veredas por todos lados. Gradualmente se fueron instalando predios en sus alrededores y dejaron unos cuantos caminos. Por ejemplo, la subida oficial de "a pie" se hacía por Santa Anita y Diez de Mayo. Si se fijan bien, aun se pueden apreciar escalones que seguramente hicieron los antiguos en el siglo XIX, pues durante muchos años se hicieron ceremonias religiosas como de carácter cívico. Don Manuel Frías mandó la hechura de un camino de terracería que fue empedrado siendo alcalde don Tacho González Puente en 1992. No faltaba quien subía por los juegos del parque llamado "Hidalgo", ahí donde estaban los juegos y resbaladeros de piedra. Con una estructura escalonada que formaba una gran terraza. Por ahí se podía visitar la ermita dedicada a la virgen, creo que de Fátima. Había puntos muy accesibles como para hacer condición física y otros que si requerían cierta capacidad para escalar. La loma fue dividida en tres porciones propiamente. Al sur una loma más pequeña con su camino de terracería. En medio el castillo el cual fue construido sobre un terreno irregular; los cuales se aprovecharon para hacer los sótanos en donde estaban unas réplicas de las grutas de García. A la derecha el monumento en donde descansa la Santa Cruz. Todo el entorno era un excelente mirador. Desde ahí se apreciaba el valle, las montañas, los terrenos baldíos al poniente y al sur en donde se hicieron las nuevas colonias. Un lugar mágico, raro, incomparable. Para algunos intelectuales regiomontanos sin valor estético o histórico. Pero para los de Santa Catarina y quienes crecimos y/o vivimos en los alrededores, todo un sentido de referencia simbólica. Un paisaje que nos acostumbramos a ver y a sentir; atractivo y extraño para quienes nos visitan. Indudablemente.

lunes, 9 de marzo de 2015

El castillo de don Manuel Frías

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


¿Y a quien se le ocurrió la idea o proyecto de construir un castillo sobre la Loma Pelona? Manuel Frías García fue un artista plástico y promotor cultural. Nació en Monterrey en 1896, hijo de Manuel Frías y Concepción García. Aprendió pintura y escultura de forma autodidacta. Fue un empresario que mantenía sus negocios en Monterrey. Como otros personajes ilustres llegó a Santa Catarina en la década de 1950. Adquirió algunas fincas y logró hacerse de la loma. En ella mandó construir el castillo para formar un recinto en donde se resguardara toda su obra plástica. Tal vez la primera y por consiguiente más antigua en Nuevo León. Fue miembro honorario del club de Leones de Santa Catarina cuando se fundó en 1960. Pintó tres murales, uno está en el club de Leones en el cual representa a una familia de leones con su cueva rodeada de nuestras principales montañas. Otro en la sala de cabildo de la presidencia municipal realizado entre 1964 y 1966 pero fue mutilado en 1984 cuando abrieron una puerta para el salón de actos, siendo alcalde Juan Francisco Caballero y otro en el castillo lamentablemente destruido. También diseñó el busto de Benito Juárez que se encuentra en la plaza principal de San Pedro Garza García. Tenía su domicilio en Monterrey en donde se dedicaba a la industria mueblera, en donde murió el 7 de octubre de 1982. Al morir, el lugar fue destruido por vándalos que no supieron apreciar el legado del artista y escultor y por autoridades que no supieron cuidar un patrimonio de todos los santacatarinenses. 

domingo, 8 de marzo de 2015

Un castillo que hace leyendas y despierta la imaginación

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Tal vez para quienes nos visitan o habitan en los alrededores, se les haga raro que a mediación de la cabecera municipal y de las colonias haya una loma y sobre ella un castillo con formas medievales, obra y diseño de un empresario mueblero que llegó a Santa Catarina en la década de 1950. Su nombre para que no se olvide: Manuel Frías García. Para quienes conocieron el sector aún sin urbanizar, había unos tres lomeríos al pie de la Sierra de La Ventana. La Loma de la Santa Cruz, llamada así pues desde tiempos inmemoriables los antiguos colocaron en un extremo una Cruz como símbolo de protección y encomienda a la gente que por aquí vive. También conocida como la Loma Pelona, pues no crecía en ella vegetación alguna. De piedra laja, con muchos yacimientos de cuarzo que se podían recoger en pedacitos. Tiempos cuando no creíamos en sus propiedades y cualidades. Eran simplemente trozos de piedritas vidriosas; para quienes crecimos en sus alrededores pensábamos que eran joyas. Con una extensión de casi medio kilómetro de longitud y unos 200 metros de altura. Bueno, a ojo de buen cubero, no vaya a ser que vayan unos conocidos a medirla para desmentir mis apreciaciones. Por la calle de Diez de Mayo se decía que en sus alrededores se aparecía una marrana blanca con cadenas y quien lograba agarrar sus orejas de pronto se convertiría en un cazo con monedas antiguas. Por el lado poniente había barrancos y el arroyo famoso que baja por la Loma del Frijolillo. Por ahí nos asustaban diciendo que se aparecía una mujer de blanco. Si la ciudad de México tiene a un bosque de espejos que cuida a un castillo y si Monterrey tiene el Obispado, nosotros tenemos al "Castillo". Tere García logró recuperarlo en diciembre de 1991 y el municipio le dio vocaciones distintas hasta convertirlo en lo que ahora es. 

viernes, 6 de marzo de 2015

Santa Catarina: pueblo prócer, mágico y sagrado

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Se imaginan Ustedes: ¿un mirador y centro cultural en El Castillo?, ¿el archivo histórico y museo municipal en el monumento a Morazán?, ¿Otro mirador en la casa del Doctor Aguirre Pequeño?, ¿Una gran plaza que comprenda la plaza de La Fama, el auditorio municipal, los dos templos y la vieja fábrica de hilados y tejidos de La Fama? Bueno, proyectar y soñar no cuesta. Es curioso que los ancestros hayan destinado espacios para crear espacios culturales a mediados del siglo XX. Y lo hicieron. La primera galería de arte estuvo en El Castillo y la primera sala de exposición histórica en el monumento a Morazán. La casa del doctor Aguirre Pequeño propiamente fue un centro de investigaciones científicas. Nuestro municipio bien puede considerarse mágico, sagrado, emblemático y hasta Juárez lo declaró "Pueblo Prócer". Hoy en día hasta se le puede añadir el título de "Ciudad Heroica". Santa Catarina, la famosa "Puerta de Monterrey". Pero las cosas fueron cambiando y no se respetó el crecimiento demográfico y la adecuada planeación urbana que el arquitecto Rodolfo Páez propuso como tesis para alcanzar el grado académico. Se nos olvido que la grandeza y la dignidad está en la fuerza de nuestras raíces. Van a pensar: este cronista e historiador vive en el pasado y no aterriza, Santa Catarina cambió y ni siquiera se dio cuenta. Si es cierto, pero la historia se hace a partir de los requerimientos del presente y en algún momento nos quitaron la memoria, la identidad y nuestra cultura. Como ciudadanos cuando nos dejó de importar el espacio público en donde nacimos, crecimos, nos movemos y existimos. Por favor, no dejemos que nos quiten nuestros sueños y el anhelo de ver a Santa Catarina un lugar más digno y acorde a su categoría de municipio metropolitano. 

miércoles, 4 de marzo de 2015

La "fábrica" de agua en la montaña

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Cada vez que había peligro por un ataque o invasión, ya sea de los naturales o por problemas civiles, la gente siempre se escondía en lugares situados al interior del cañón. Es común encontrar cuevas y también orificios que nos recuerdan presencia humana. El 27 de marzo de 1896 el coronel José A. Robertson solicitó al gobierno del Estado el permiso para construir una presa. La intención era construir una cortina que detuviera las bajadas de agua.  Lamentablemente en esa obra todos los poblados del interior quedarían incomunicados con Santa Catarina. Contrató ingenieros y geólogos para que hicieran estudios y llegaron a la conclusión de que era más provechoso hacer galerías subterráneas. Es cuando comienza la extracción del agua y mandarla a Monterrey. Era tanta el agua que no se requería sistema de bombeo y por gravedad el agua era llevada hasta Monterrey. Recuerden que Santa Catarina está a unos 100 metros de altura respecto a la capital del estado. Según rumores, el agua que compró el obispo para Monterrey se quedó con una compañía que produce bebidas espirituosas desde 1890. Si se fijan, hay dos o tres ollas de almacenamiento en San Jerónimo, abajo del Puente Atirantado.  Otra compañía refresquera y una institución educativa se quedaron con los manantiales de San Jerónimo que formaban el famoso Jagüey. Recientemente me dieron la información de que un grupo industrial muy fuerte y con mucha lana adquirió derechos para sacar agua limpia de la Sierra Alta de Santa Catarina y usarla para la extracción de gas esquisito o “shale”, mientras que para el consumo humano quedará el agua del proyecto Monterrey VI. Ojalá y se queden con el agua de la cuenca del Pánuco para sus cosas y nos dejen el agua contenidas en nuestras montañas. 

martes, 3 de marzo de 2015

Bajando por el Potrero

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina  


Entonces las mercedes originales le daban posesión a los García de Quintanilla de la tierra y agua existentes entre la Sierra de las Mitras al  norte, la Sierra de la Ventana y toda la extensión desde donde nace el río Santa Catarina y de los afluentes que lo alimentan. La bondad de la naturaleza permitía la existencia de pequeños valles y ancones en donde la gente sembraba lo que tenía y se podía. Un censo de 1819 nos habla de la existencia de 292 labradores que sembraban maíz y frijol, con 80 yuntas de bueyes para el traslado de las semillas, 150 mulas, 30 caballos y 103 cabezas de ganado vacuno y 4,500 de cabrío. En 1826 se describe perfectamente la situación de las tierras de Santa Catarina: el terreno era considerado como estéril habiendo pocas labores, en cambio en todo el potrero las tierras eran propicias para la siembra. Pero tenían dos problemas: las constantes inundaciones y la poca cantidad de tierras disponibles, pues casi todo el terreno está en la montaña. En menor escala sembraban arroz, garbanzo, lentejas, olivares, lino algodón, trigo, cebada y otras plantas. En años buenos sembraban sandías, calabazas y chile verde. Había madera abundante pero no la explotaban por lo peligroso y escabroso de la sierra. Solamente la utilizaban para la construcción de casas y jacales. En las casi 90 mil hectáreas de la extensión territorial, ahora con 876 kilómetros cuadrados habitaban personas dedicadas al campo. Vivían de los frutos de su trabajo y mercaban lo necesario para subsistir en Santa Catarina. Esta fotografía nos presenta a unos arrieros bajando por el cañón, cruzando el cauce del río de nuestros ancestros. 

lunes, 2 de marzo de 2015

Una garita en La Huasteca

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


la merced original que Diego de Montemayor otorgó a Lucas García en 1596 amparaba tierras y aguas contenidas río arriba. En consecuencia todos los cañones y valles estaban al servicio y el usufructo de quienes mantenían la posesión de la hacienda y luego valle de Santa Catarina. Un concepto muy ecológico y hasta sustentable como dirían los teóricos hoy en día. Por eso debían mantener un control y registro de lo que había más allá de la Boca del Potrero de Santa Catarina. Tanto en la sierra Media como Alta se formaron ranchos y pueblos dedicados a la agricultura y a la ganadería. Los que vivían de los frutos de la madre Tierra acudían ya sea al Huajuco, Santa Catarina, San Isidro de las Palomas o San Nicolás de la Capellanía para cambiar y/o venderlos. Tiempos de cuando el agua valía más que la tierra. Esta de carácter comunal tenía que ser para todos y en consecuencia la Comunidad de Accionistas de Santa Catarina decidió allá en el siglo XIX la construcción de dos casas de piedra (muy parecidas por cierto), una en dónde termina la cordillera de La Huasteca y otra en el paraje conocido de La Culebra. Por obligación la gente del campo y de las tierras de la montaña hacía un alto en las mismas. Ahí daba razón de lo que se llevaba y tenía. A una de ellas, las personas le llamaban “La Garita”. Esta fue completamente remodelada para convertirla en merendero del primer parque recreativo en 1977. La otra, conocida como la famosa “Casa de Piedra” fue destruida para urbanizar en sus terrenos una nueva colonia casi en el cruce de Miguel Alemán y Culebra. ¿Qué dirían los antiguos del concepto “ecológico” y de la sustentabilidad que tanto se pregona hoy en día?

domingo, 1 de marzo de 2015

De Santa Catarina a Parras de la Fuente

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista  de Santa Catarina


¿Sabían ustedes que los Madero son descendientes de don Lucas García y Juliana de Quintanilla? Ellos tuvieron once hijos, uno de ellos llamado José Cristóbal García quien se casó con Josefa Buentello. Un hijo de la pareja se llamaba José Luis García quien se casó con Ana de la Garza, padres a su vez de José Antonio García casado con Ana Josefa de la Garza y tuvieron por hijos a Joaquín quien fue el primer alcalde de Santa Catarina y dos hermanas María Gertrudis y María de Jesús, casadas con Ignacio y Nicolás Elizondo; ambos participaron en la aprehensión de Hidalgo y Allende en Acatita de Baján el 21 de marzo de 1811. Nicolás fijó su residencia en el distrito del Río Grande en el norte de Coahuila. Una hija llamada Victoriana se casó en 1824 con José Francisco Madero y Gaxiola. Ellos tuvieron un hijo y tres mujeres. El niño se llamó Evaristo Madero Elizondo quien se casó en primeras nupcias con Rafaela Hernández y al enviudar con Manuela Farías Benavides. El primogénito del clan se llamaba Francisco Madero, casado con doña Mercedes González Treviño de Monterrey, padres de una dinastía en donde figuran Francisco Ignacio y Gustavo Adolfo Madero, quienes murieron en febrero de 1913 durante la Decena Trágica. Está algo enredado el asunto familiar, pero bien se puede considerar a los Madero como parte de la historia de Santa Catarina pues son descendientes de los fundadores de nuestro pueblo.