miércoles, 4 de febrero de 2015

¿Y dónde queda la Huasteca?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Huasteca es un vocablo de origen náhuatl “cuextécatl”, usado para designar al “cuachalolotl”, un caracol pequeño o de “huaxitl”, para el guaje como recipiente de agua o como una pequeña leguminosa. La Huasteca nos remite a una cultura, a una región y a una civilización desarrollada en el Totonacapan. Se habla de seis huastecas como regiones en donde coinciden en una identidad y cultura propia: la veracruzana, tamaulipeca, potosina, queretana, hidalguense y poblana. A la Sierra Madre correspondiente a San Pedro Garza García, llamada la sierra de Anáhuac y popularmente conocida como la M, recibió en documentos coloniales el nombre de la sierra de la Huasteca. Para unos, se llama Huasteca por los vientos húmedos y cálidos que vienen desde el golfo de México y para otros, por la procedencia del ganado traído desde Puebla, Veracruz e Hidalgo para pastar en los llanos del noreste. Si se fijan, la montaña de la Huasteca viene desde la Estanzuela y termina en el primer parque recreativo. La montaña del este es la Huasteca y la montaña del oeste es la Ventana en donde está el hermosísimo cañón de la Virgen. Y todo esto es la Boca del Potrero de Santa Catarina. En la Huasteca estaba la hacienda de San Isidro de los Guerra y pasando el río, la hacienda de Buentellos. Como los Guerra estaba en la otra banda del río, le llamaron La Banda y a los Buentello le llamaron desde el siglo XIX la Huasteca. Ambas tenían su importancia, a tal grado de que fueron congregaciones junto con la Fama y los Treviño. La Huasteca es el ángulo de tierra delimitado al este por el río Santa Catarina y al poniente por la acequia del Molino, hoy calle Miguel Alemán. Al norte llegaba hasta la Culebra. De ahí una línea dividía a la Huasteca con los Arredondo y la capellanía, en terrenos del Lechugal, zona industrial, repleta de bodegas y de colonias.

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