miércoles, 25 de febrero de 2015

Desde la Loma del Frijolillo

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El otro arroyo baja del Frijolillo hasta la colonia Santa Martha, la Infonavit Lázaro Cárdenas, el barrio del Campesino, Abasolo, Galeana, entra por las últimas calles de la Industrias como la Junio y Agosto para luego añadirse al otro torrente que baja por Manuel Ordóñez. Este caudal provoca daños en las partes bajas de las colonias Industrias y las Sierras. así como a la nave industrial de la fábrica de juguetes Montoy en donde literalmente sacaba los juguetes a flotar por entre las aguas embravecidas. Estos arroyos desembocan en el arroyo El Obispo. Entre la Raya y la loma del Frijolillo hay dos o tres arroyos que provocan daños en las casas de la Infonavit Huasteca que llevan agua hasta el río. Como la gente tapó sus cauces, ahora bajan por las avenidas provocando corrientes de hasta un metro de altura. Los antiguos santacatarinenses para evitar los cauces, construyeron las casas en sitios altos con banquetas de casi un metro de altura. Hace tres años las lluvias del Alex hicieron evidente el daño que le hemos provocado a la montaña. Al pie de la Ventana o del Agujero como también le dicen, había una conocida como la Loma del Frijolillo. Un tiempo hubo muchos árboles que daban el frijol rojo, tan buscado para hacer bromas y molestar a otros. Los tallaban o hacían fricción con ellos y se los ponían en los brazos  y quemaban. Por eso también les decían “quemadores”. Entonces la abundancia de estos arbustos le dio nombre a un lugar en donde sacaron piedra o tierra para la construcción. A esos frijoles les llaman colorines o zompantle. Según Jesús Esparza se le llama patolillo. A las flores rojas se les come en tortitas muy apreciadas en el estado de Morelos. 

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