jueves, 1 de enero de 2015

La plaza del pueblo

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 1 de enero de 1943 el cabildo de Santa Catarina presidido por don Fidel Ayala Jiménez, inauguró la plaza principal; también llamada de la Constitución en honor a las Cortes de Cádiz de 1812. Ese día hubo fiesta en el lugar y la gente acudió a festejar y a reencontrarse. Hubo piñatas y bolsitas con dulces y cacahuates que la entonces primera dama doña Cira Rodríguez de Ayala preparó para los niños. Luego hubo baile en la plaza en donde alternaron las orquestas de Pepe Sandoval y la orquesta del Recuerdo del propio don Fidel. Al atardecer prendieron los faroles que una vez estuvieron en la plaza Zaragoza de Monterrey. La kermesse comenzó con sus comidas y diversiones. Para construir esta obra debieron nivelar el terreno y quedaron unas gradas en frente de la parroquia. También hicieron el majestuoso kiosco y una fuente-pileta para regar los árboles y fuera refugio de unos patos. Santa Catarina nunca tuvo plaza en forma. Era una explanada con unos cuantos árboles y ahora don Fidel Ayala entregaba una al pueblo que lo vio nacer. Los principales comerciantes de la localidad y algunos santacatarinenses ilustres pagaron las bancas. Desde entonces la plaza fue lugar de encuentro y reunión de niños que acudieron a jugar en sus andadores, de jóvenes y muchachas que vieron aquí el primer amor y otros que si lo consolidaron en el templo parroquial; como de personas que iban a platicar y a saludarse. La plaza luce hoy sin vida y hasta fría, obscura. El corazón cívico de Santa Catarina se trasladó a los centros comerciales de Plaza Santa Catarina. La plaza la destruyeron en 1977, las bancas y los faroles pararon a las fincas de descanso de los ilustres funcionarios que vinieron a servirse y no a servir al pueblo. Es que no lo sienten como uno que es de aquí y jugó en esa plaza que la modernidad y el proceso de fusión metropolitana nos quitó.

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