domingo, 11 de enero de 2015

La nevada de enero de 1967

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de la Ciudad de Santa Catarina


Debemos diferenciar entre la caída de granizo, aguanieve, una helada y de las nevadas. El granizo puede caer de pronto y no le importa si hace calor o frío. Las otras tres si deben esperar temperaturas al punto de congelamiento. Los antiguos denominaban con diversos nombres a las diversas precipitaciones de nieve y aguanieve. Antes decían "está grageando” para referirse a la gragea, minúsculas gotas de agua congelada similares a las grageas de dulce. “Está candelillando" para designar a la candelilla formada por moléculas de agua que se congelan en las plantas y por la acción del viento forman pequeños carámbanos de hielo y la plumilla a la nieve muy fina barrida por el viento y de poca duración. Para que caiga la nieve se requiere de la lluvia, porque si es llovizna no se forman los copos. Por lo que solo se acumula el hielo en la superficie. Cuando tenemos una temperatura entre los 3  y 1 grados, con esas condiciones de lluvia se forma el "aguanieve" pues no hay condiciones de frío y humedad en la altura. En la madrugada del lunes 9 de enero de 1967, la temperatura llegó a los  a los 5 grados bajo cero;  duró aproximadamente unas ocho horas y dejó una capa de nieve entre 30 y 60 centímetros. En fotos alusivas se ven los árboles, casas y vehículos cubiertos en un blanco intenso. La gente desafió con curiosidad el fenómeno climatológico-ambiental. Salieron a jugar, a hacer monos de nieve, a decorar los pisos, a arrancar las gotas de agua que se habían congelado. 

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