martes, 20 de enero de 2015

La casa del Campesino de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Alguna vez los habitantes de Santa Catarina se dedicaron a las labores del campo. Eran campesinos, jornaleros, jarcieros, leñadores, repartidores de agua, medieros y demás oficios que ya desaparecieron. Por eso la administración municipal de Fidel Ayala Rodríguez (1964-1966) decidió la construcción de una casa para el campesino; allá en la esquina de Abasolo y Colón. Ahí mantenían sus reuniones aquellos que laboraban en la madre tierra y hasta muchos de ellos se asentaron en sus alrededores. Llegaron de El Pajonal, Canoas, Santa Cruz, Los Llanitos, San Antonio de la Osamenta, del Tunalillo y otros sitios más. Por eso al barrio se le conocía como de la Sierra Madre y otros en tono de broma se referían al mismo como de El Pujido, porque debían recorrer cuesta arriba para llegar a sus propiedades. La gente que se reunía ahí pasó a mejor vida. Gradualmente Santa Catarina se hizo con obreros, profesionistas, amas de casa y comerciantes. Entonces Tere García dispuso que dejaran ahí una biblioteca a la que llamaron José Joaquín de Mier y Noriega, en honor al papá de fray Servando Teresa de Mier, aquel ilustre insurgente. De pronto se les olvidó dar el mantenimiento requerido y el techo se colapsó, cayendo encima de los libros y material de consulta. Todo se dañó. Posiblemente era la única biblioteca dentro de la cabecera municipal. Ahora luce en el olvido esperando a que nuestros (pre) candidatos ofrezcan planes para su rescate y promoción. Por cierto, quien más o menos dijo: "Quieren cerrar cárceles, abran escuelas y bibliotecas". 

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