sábado, 6 de diciembre de 2014

Enchiladas y tacos

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


De acuerdo a las crónicas, la ciudad de México a mediados del siglo XVIII tenía muchos habitantes sin techo o casa en donde dormir. Deambulaban por las calles buscando algún trabajo, mendigando o simplemente pasando la vida. Por ello se instalaron puestos o fondas en plena calle o en las esquinas para que los vecinos olieran, vieran, compraran y comieran ahí, a la intemperie. Preferentemente preparaban los llamados antojitos mexicanos compuestos por tacos, sopes, quesadilla, flautas y enchiladas, a los cuales decoraban con guacamole, queso, salsas y chiles toreados. De ahí viene la costumbre de instalar por las calles, en los patios o en las puertas de las casas; a la vista de todos para ofertar sus comidas. Y vaya que en Santa Catarina desde hace buen tiempo la gente sobrevivía haciendo comidas a los viajeros que transitaban por nuestro pueblo con rumbo a Monterrey o Saltillo. Pero una buena enchilada se pone a freír y luego se remoja en salsa, se le ponen papas, chilitos y algo de verdura. De pronto en la tortillería LOLITA de La Fama comenzaron a hacer tortillas rojas para enchiladas, tacos y tostadas y desplazaron el tradicional método de “enchilar” la tortilla. Ahora en un anafre ponen a derretir la manteca de puerco. Cuando ya está en su punto ponen a “dorar” las tortillas, las papas y los chiles. Luego los sirven y “hasta no verte bien mío”. En Santa Catarina siempre hemos tenido buenas personas para preparar antojitos: Lupe Mendoza que se ponía en el kiosco, Angelita en la parada de los camiones que salían a Monterrey, Teodora en la calle Juárez y desde hace buen tiempo, muchas fondas y restaurantes por todos lados, pero obviamente sobresalen las que hace mi amigo don Toño en su taquería “Mi Jardín”. 

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