sábado, 13 de diciembre de 2014

A Santa Lucía en su día


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


“A menudo me recuerdas a alguien…” El 13 de diciembre del año 304, fue martirizada Santa Lucía, perteneciente a una noble y rica familia de Siracusa, Italia. Literalmente Lucía significa “luz para el mundo” y posiblemente el 13 de diciembre de 1577, el capitán don Alberto del Canto fundó la villa de los Ojos de Agua de Santa Lucía, a la que luego cambiaron el nombre por San Luis Rey de Francia y finalmente Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey a la cual establecieron al norte de los Ojos de Agua de Santa Lucía. ¿Y dónde comenzaban los manantiales? De acuerdo a mapas muy antiguos éstos venían desde el actual llamado barrio del Mediterráneo en Juan Ignacio Ramón y América. Seguían al oriente hasta desembocar al río Santa Catarina. Los colonizadores ibéricos tenían la costumbre de poner nombres a lugares de acuerdo al santoral del día y por eso tengo la suposición de que por eso se llamó Santa Lucía, que de acuerdo a la tradición consagró su virginidad con el martirio. Por tener ojos muy bonitos los perdió, pero según una leyenda seguía viendo. Por eso es la patrona de los problemas como del don de la vista, de los pobres, los ciegos, de los niños enfermos, de los campesinos, electricistas, choferes, fotógrafos, afiladores, cortadores, cristaleros, sastres y escritores. Les aseguro que en todo ese sector del centro de Monterrey, aún hay agua de los manantiales de los ojos de agua de Santa Lucía, una santa que dio el primer nombre a nuestra ciudad capital. Y no entiendo por qué la desperdician, tapan los torrentes y quieren traer agua desde la Huasteca potosina. “Vamos al parque, entra en mi vida…” 

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