miércoles, 31 de diciembre de 2014

Una ventana al pasado, una puerta al porvenir

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

Ya es el último día del año. Y quiero agradecer el seguimiento que le das a mis crónicas e historias de Santa Catarina. Con tus “Like´s”, tus comentarios, cuando compartes una foto y cuando me corriges en algún detalle. Ya dos años. Tengo un registro de al menos mil notas con su respectiva foto. A veces por necesidad debo repetirla, pero creo que se han publicado unas 600 fotos antiguas de nuestra querida Santa Catarina y de nuestra amada región. Te presento ésta ventana situada en un muro, o lo que queda de una cocina de una vieja casa situada allá por la calle Mina. Es para que te asomes al pasado, reflexiones y hagas un acto de conciencia respecto a lo que hiciste en éste año que se nos va. Si fueron días alegres, no dejes de agradecer al Dador de Vida pues fuiste feliz. Y si pasaste por un tramo amargo y difícil, también agradece al Padre Eterno y a quienes quieres porque eso te hizo más fuerte y lo convertiste en experiencia. La historia como algo cíclico, nos permite comenzar siempre; ya sea para levantarnos de nuestros tropiezos y avanzar por ésta senda en la cual estamos inmersos. La historia la hacemos como una necesidad del pasado, pero lamentablemente ya pasó el tiempo y solo tenemos asegurado el presente, pues el futuro aún no llega. Por eso te deseo que en éste 2015, todos los días, en todas sus semanas y en los doce meses venideros, tengas paz, salud, alegría, gozo, amor, felicidad y eso lo compartas con los tuyos y lo des a quienes te rodean. El resto te toca a ti y ojalá yo tenga historias para contarte; como dice la canción “lo que millones no se animas a decir”. Cuando era niño, creía que el fin de año lo marcaba un cometa que bifurcaba el cielo. Por más que me quedaba viendo al cielo a la media noche nunca lo vi. A la distancia de aquellos años, aún perduran los deseos de que algo mágico y constante esté en nuestras vidas; como la esperanza, la fe, el testimonio y la entrega. Habiendo ello, no hay crisis que nos pueda hacer daño. Y eso yo les deseo a Ustedes. Nos vemos Dios mediante en el año que ya está por comenzar, con todo mi respeto y consideración, cordialmente Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de la Ciudad de Santa Catarina.

martes, 30 de diciembre de 2014

A la memoria de Manuel Ordóñez

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Un 30 de diciembre de 1908 falleció Manuel Ordóñez, en cuyo honor y recuerdo se llama así a la calle principal de la cabecera municipal de Santa Catarina. El nació en nuestro pueblo el 19 de enero de 1858. Fue el quinto hijo de Norberto Ordóñez Rocha y de María Cecilia de Luna. En 1872 murió su padre don Norberto, a quien le debemos la traza urbana de Santa Catarina. Por lo que la familia compuesta por Juana María, Petronila, Trinidad, Jerónimo y Manuel quedando al cuidado de su madre. Entonces la familia se hace cargo del comercio que atendía su padre. En 1884 contrajo matrimonio con Eulalia Treviño, de cuya unión nació José de la Luz. Sus hermanas Juana María y Petronila se habían casado con Julián Treviño y Andrés Garza respectivamente. En 1888 Manuel fue elegido alcalde, cargo que repitió en 1890, 1894,1899, 1900, 1904 y 1907. En 1892 se casó con Salomé Campos y tuvieron tres hijos: Pedro, Manuela y Mario. Durante sus ejercicios como alcalde se realizaron obras como la introducción de la línea telefónica, la construcción del cementerio, la remodelación del palacio municipal así como el apoyo a la instrucción pública. También fue en varias ocasiones presidente de la Comunidad de Accionistas de Santa Catarina. El medio día del 30 de diciembre de 1908, murió don Manuel de una congestión cerebral. El duelo fue muy concurrido y hasta fue cubierto por la prensa de la época. En la década de los veinte, a la calle llamada de Monterrey se le cambió de nombre para honrar la memoria de Manuel Ordóñez. Existe la tradición popular de que en la casa de sus padres se hospedaron Benito Juárez y Guillermo Prieto en 1864.¿Y dónde está Ernesto Chapa Rangel para organizar una ceremonia en su honor? O los responsables de cultura y educación; aquellos que religiosamente reciben un salario digno y fuerte por hacer que la memoria y la identidad de los santacatarinense no se pierda. 

lunes, 29 de diciembre de 2014

A la memoria de don Humberto Lobo Villarreal

Por Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

Un 29 de diciembre pero de 1917, nació en Monterrey Humberto Lobo Villarreal. Hijo de Humberto Lobo Rodríguez de Parras de la Fuente y de Juanita Villarreal Treviño de Huinalá en Apodaca, N.L. En 1924 ingresó al colegio Juárez, donde cursó los dos primeros años. Pasó al colegio Justo Sierra para estudiar hasta el quinto año, abandonando sus estudios al enfermar de paludismo. Desde los nueve años contribuyó a la economía familiar. Vendía pequeños cofres de madera que él mismo realizaba. Estuvo bajo el cuidado del padre Rafael Jardón, quien lo recomendó para trabajar en Vidriera Monterrey como mensajero del departamento de ventas. Para los 17 años era subgerente en una tienda del Mercado del Norte, donde vendía loza de la compañía Troqueles y Esmaltes y en 1939 llegó a la gerencia de Impermeabilizantes y Pinturas. El 7 de diciembre de 1940 se casó con Dolores Morales. En 1945 inició los trabajos de Protección de Techos, luego llamada Protexa, iniciando en el patio de la casa situada en la calle Ocampo 928 de Monterrey. Ahí fabricaban productos químicos relacionados a los trabajos de impermeabilización. En 1948 estableció la fábrica en terrenos de Los Treviño en Santa Catarina. Promovió el establecimiento de otras empresas y en 1962 fue uno de los promotores de IRPAC. Durante muchos años dio vida a una finca conocida como la Quinta Lobo y también apoyó a tareas asistenciales y educativas de Santa Catarina. Falleció el 29 de junio de 1976. Humberto Lobo dio origen a una empresa que se convirtió en un grupo industrial representativo de Santa Catarina y del país y reconocida mundialmente, desarrollándose y abarcando varios campos de la inversión. Un verdadero empresario con la visión y vocación social de la empresa. 

domingo, 28 de diciembre de 2014

El puerto de El Durazno

Por Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Los antiguos delimitaban los valles con puestos y puertos. Tal vez la palabra puerto nos recuerde más a un mar y a una bahía o playa, como sitio de llegada o lugar de recibimiento. Pero no siempre tuvo ese significado. Santa Catarina tiene tres puertos: el de la Tecolota que nos limita al sureste con Santiago, El Conejo con Arteaga, Coahuila y El Durazno con García, Nuevo León. ¿Hubo alguna vez un árbol de duraznos que dio origen a su nombre? Tal vez. Lo cierto es que por El Durazno se accedía de Santa Catarina rumbo al camino real de los Saltilleros para pasar a la antigua Pesquería Grande. Por aquí entraron los llamados indios bárbaros y bandoleros en el siglo XIX y tropas carrancistas entre 1914 y 1915. Ese camino lo dejaron de recorrer para integrar a Rinconada con Santa Catarina a través de la Cuesta de Carvajal, hasta que en 1882 construyeron las vías de ferrocarril, dejando una estación precisamente en El Durazno. Ahí se detenía el tren que venía de Laredo y Monterrey e iba a la ciudad a la ciudad de México. Incluso todos los que acudían a Villa de García hacían a su parada oficial, luego llegaban hasta el pueblo en un servicio de diligencias y carretas. De pronto nos quitaron terrenos y la línea limítrofe con García la cambiaron para dejarla fijada en un hilera de palmas chinas, sobre la cual construyeron el famoso Libramiento Noroeste. Quitaron las palmas y el territorio se recortó. Para la historia de Santa Catarina que siempre ha perdido territorio sin que sus hijos o gobiernan lo defiendan no es nuevo. Pero recientemente se perdió la estación de ferrocarril de El Durazno. ¿Quién se dio cuenta? , ¿Quién la defendió? Un caso más de como un bien público se convierte en terreno de particulares y la gente de INAH Nuevo León encerrados en sus oficinas de El Obispado. El sitio corresponde a García y tampoco a ellos les dio por protegerla. “Aún puedo ver el tren partir…” 

sábado, 27 de diciembre de 2014

El primer banco de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 6 de diciembre de 1899, un grupo de inversionistas procedentes del extranjero como de Nuevo León, encabezados por Tomás Mendirichaga, establecieron el segundo banco de la entidad el cual llamaron Banco Mercantil de Monterrey. Para ello encargaron la construcción se sus oficinas al arquitecto británico Alfred Giles en 1900, concluyendo la obra al año siguiente. Este edificio aun permanece en la esquina de Morelos y Zaragoza en Monterrey.  En 1947 se fundó el Banco Regional del Norte. Después de las expropiaciones y fusiones de la banca, en 1986 nació el Banco Mercantil del Norte, nombre que refiere la fusión del Banco Mercantil de Monterrey con el Banco Regional del Norte. En 1992 en el proceso de privatización de la banca mexicana, Banorte fue adquirido por un grupo de empresarios encabezado por Roberto González Barrera. Al poco tiempo fue incorporando los servicios de casa de bolsa, factoraje, almacenadora y arrendadora, hasta ser un grupo financiero consolidado de fuerte importancia en la banca Mexicana.  En este billete de 100 pesos vemos al general Mariano Escobedo y la fachada del antiguo palacio municipal de Monterrey. 

viernes, 26 de diciembre de 2014

El señor obispo Francisco de Paula Verea 1853-1879

Por Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Un 26 de diciembre de 1853, entró a la ciudad de Monterrey el señor doctor Francisco de Paula Verea y González para hacerse cargo de la entonces llamada diócesis de Linares. Cuentan que durante el recibimiento, hubo tanta gente que fallecieron dos niños en la aglomeración. Apenas el 23 de diciembre de 1853, Bartolomé Treviño organizó en Rinconada una fuerza compuesta por 90 hombres para dar la bienvenida y protección al señor obispo de la diócesis desde la Cuesta de los Muertos hasta Rinconada, Santa Catarina y finalmente Monterrey. Para ello uniformaron a la tropa y hasta decoraron a las monturas con colores muy vistosos. El señor Verea estuvo al frente de la mitra entre 1853 y 1879. Acudió en la inauguración y bendición de las instalaciones de la fábrica de hilados y tejidos de La Fama de Nuevo León en 1854. En su honor, el templo se llama San Francisco de  Paula que luego da nombre a la calle. Elevó a categoría de parroquia al templo de nuestra señora de Loreto en Pesquería Chica, el 29 de febrero de 1859. Cuando se decidió ampliar la traza urbana de Monterrey en 1865, se proyectaron tres “Repuebles”. Uno al norte, otro al sur en donde ahora está la colonia Independencia y  al oriente al que llamaron Nuevo Repueble de Verea o de Oriente, actual colonia Nuevo Repueblo. Enfrentó a Vidaurri cuando decretaron la Constitución de 1857, promovió la construcción del templo del Roble y encargó a los padres vicentinos la formación de los sacerdotes y laicos en el Seminario de Monterrey.  

jueves, 25 de diciembre de 2014

Para conmemorar los 55 años de parroquia de San Vicente de Paúl

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Un día como hoy, pero correspondiente a 1959, surgió una comunidad parroquial, pero sobre todo como una gran familia en torno a una obra pastoral y asistencial de parte de los padres vicentinos. Durante una misa ofrecida en el templo de la Medalla Milagrosa, el entonces arzobispo de Monterrey don Alfonso Espino y Silva anunció el 19 de julio de 1959, que tanto el cabildo como el señor párroco de Santa Catarina, el padre Cayetano Vázquez estaban de acuerdo en crear una nueva parroquia para atender las necesidades espirituales de los vecinos de La Fama como de La Leona. El 15 de agosto de 1959 se hizo el decreto respectivo que comenzó a operar precisamente el 25 de diciembre de 1959. La demarcación territorial abarcaba toda la zona norte del municipio, las congregaciones de Los Treviño y de La Fama, además de que apoyaron la obra asistencial que la familia Llaguno tenía en La Leona. Desde hace 55 años los padres vicentinos-lazaristas, que originalmente llevaron el nombre de la Congregación de la Misión (1627) llegaron a La Fama para dedicarse no solo al trabajo pastoral, sino de una obra integral que ahora comprende otras áreas de desarrollo social, así como el cuidado de 18 colonias y de cuatro capillas: Nuestra Señora de Guadalupe, San José, San Isidro y San Francisco de Paula. 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

La tradición al Santo Niño de Praga

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La devoción al niño Jesús tiene que ver con el milagro de la encarnación y con la infancia. Luego se le añaden elementos que ligan a la imagen con un milagro o hecho notable. Una ocasión se le apareció a un monje de nombre fray José que estaba barriendo en un monasterio de Andalucía en España. De pronto la voz de un infante le asombra al cuestionarle qué hacía. El religioso lo vio y le dijo para dejarlo limpio. Entonces el infante le propuso rezar el Ave María y lo hizo. Cuando dijo: “bendito el fruto de tu vientre”, lo interrumpió para decirle: “¡Ese soy yo!” y desapareció. El religioso quedó con ganas de verle otra vez. Y todas las noches rezaba en su celda del convento para que el niño regresara.  Una ocasión oyó una voz que le dijo: "Volveré, pero cuida de tener todo preparado para que a mi llegada hagas de mí una estatua de cera en todo igual a como soy". Fray José corrió a contárselo al prior pidiéndole cera, un cuchillo y un pincel. Hizo varios modelos pero no le gustaron, hasta que regresó el Niño, comparó la imagen con su presencia y el religioso expiró por haber logrado tal prodigio. Los religiosos enterraron piadosamente el cuerpo del santo lego y con particular devoción colocaron la imagen de cera del Niño Jesús en el oratorio del monasterio.  Una noche fray José se apareció en sueños al padre superior para decirle: "Esta estatua, hecha indignamente por mí, no es para el monasterio. Dentro de un año vendrá doña Isabel Manríquez de Lara, a quien se la daréis, quien a su vez se la entregará a su hija como regalo de bodas, quien la llevará a Bohemia y de la capital de aquel reino será llamado -Niño Jesús de Praga. La gracia, la paz y la misericordia descenderán a la tierra, por El escogida para habitar en ella, el pueblo de aquel reino será su pueblo, y El será su PEQUEÑO REY".  El sueño se cumplió. Una hija se hizo princesa quien entregó la preciosa imagen del Niño Jesús en 1628 a la comunidad de Padres Carmelitas Descalzos de Praga. La leyenda del origen de la preciosa imagen atribuye a Santa Teresa del Niño Jesús, la entrega de la imagen a doña Isabel Manríquez de Lara.

martes, 23 de diciembre de 2014

El templo de la Natividad del Señor

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de la Ciudad de Santa Catarina


En la avenida Perimetral Norte de la Unidad Habitacional Adolfo López Mateos, está el templo parroquial dedicado a La Natividad del Señor. Cuando se urbanizaron los terrenos en 1967 para formar la nueva colonia situada a los pies de la majestuosa Sierra de las Mitras, quienes vendieron las propiedades no dejaron un sitio especial para la construcción del templo. Por estar dentro de la jurisdicción... parroquial de San Vicente de Paúl en La Fama, durante algún tiempo los padres vicentinos acudieron a un terreno situado sobre la calle 16 Oriente para oficiar las misas. En 1975 llegó el padre Rodolfo Villarreal Martínez quien le dio un especial y profundo sentido para construir una gran comunidad parroquial dentro de la “López” como cariñosamente refieren sus vecinos. Comenzaron la construcción del templo con muchos esfuerzos, logrando la elevación parroquial el 2 de agosto de 1979. La obra del padre Rodolfo en sus 19 años al servicio pastoral pronto dejó sus frutos. El 7 de marzo de 1994 llegó el padre Antonio Portillo y el 2 de octubre de 1998 el padre Felipe de Jesús Sánchez Gallegos. Siguió el padre Froilán Lumbreras, el padre Miguel Flores y recientemente Rogelio Narváez, además de muchos jóvenes que han servido como vicarios en ésta comunidad que atiende los templos de las colonias Mártires de Cananea, Los Portales, la Ermita y la Residencial Cuauhtémoc. Mañana es la fiesta de la Natividad del Señor y quiero suponer que van a tener fiesta, como las que se preparan allá en el sector norte de Santa Catarina. ¡Felicidades! 

lunes, 22 de diciembre de 2014

El Satélite de Santa Catarina


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


¿Se acuerdan de El Satélite? Recién acabo de localizar una colaboración que hice para el periódico municipal El Santa Catarina (por cierto en el cual colaboraba el alcalde actual como reportero), publicado por la administración de la señora... Tere García de Sepúlveda. Cometí el error de no escribir la fecha, pero quiero suponer que corresponde a 1990. Es un promocional de una tienda que don Ernesto Rodríguez, originario de Doctor Arroyo, Nuevo León, durante muchos años vecino de la colonia Aurora y dueño junto con su familia de una serie de negocios a los que llamaron El Satélite. Con tanto éxito que llegaron a tener sucursales en Villa de García, Pesquería, en la colonia López Mateos, creo que también hubo uno en La Fama y en Santa Catarina. Se vendía ropa, zapatos, mercería, juguetería entre otras cosas. Recuerdo que la primera tienda estaba en la esquina de Manuel Ordóñez y Colón, en frente de aquel restaurante Solís. Luego se cambiaron a Manuel Ordóñez, esquina con Hidalgo en donde ahora está la sucursal de la farmacia Benavides. En ésta página se hace alusión a una venta navideña y conviene comparar los tiempos pasados con los actuales, en especial cuando coinciden en una venta navideña. 

domingo, 21 de diciembre de 2014

La imagen de la Purísima en Santa Catarina


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


En un sitio especial correspondiente al muro que da rumbo a la plaza principal (llamada de La Constitución) del templo parroquial de Santa Catarina, está una imagen de nuestra señora de la Purísima Concepción de María, la cual fue bendecida el 14 de marzo de 1899 por el arzobispo don Jacinto López Romo. En la ceremonia estaban los presbíteros Félix Hernández como su primer párroco, Gregorio Urbano Fesillo y Emérico de Jesús Martínez quienes llegaron acompañando al señor arzobispo. Cuando hizo la bendición solemne ofreció 80 días de indulgencia a quienes rezaran con fervor a ésta imagen un Salve Reina para calmar nuestras necesidades. Cuando el techo se colapsó el 18 de julio de 1984, mientras se rescataban y buscaban los objetos de litúrgicos nos asustamos pues no aparecía la virgen. Alguien pensó que se había dañado considerablemente, hasta que mi amigo Manuel Sotelo Quiñones la encontró debajo de una banca, boca arriba y con una mirada muy tierna y dulce. Inmediatamente la levantamos y se llevó a la casa parroquial en donde se pudo apreciar que tenía algunos daños en su estructura. Pero la imagen en sí estaba muy bien. Se protegió del colapso debajo de unas maderas. Para la bendición solemne del templo en febrero de 1986 se colocó en éste nicho, ya reparada gracias a la generosa ayuda de la familia Ayala García. Dejo ésta fotografía para que la aprecien y si tienen tiempo, cuando vayan al templo le recen una Salve Reina a la virgen que concibió y dio a luz al Dios hecho carne como nosotros. 

sábado, 20 de diciembre de 2014

Las posadas que vivimos durante nuestra infancia

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Previo a la Natividad del Señor, durante nueve días se conmemora el recorrido que hizo la Sagrada Familia desde Nazareth hasta Belén. El número 9 también nos recuerda la etapa de gestación de un niño que está por nacer. Cuando llegaron los misioneros se asombraron al ver que los nahuas también festejaban nueve días en honor al dios Huitzilopochtli. Entonces van a cambiar totalmente esa tradición para darle un sentido cristiano. Es cuando surgen las tradicionales posadas. Y como en todos lados, en Santa Catarina y sus colonias más antiguas, las posadas iniciaban desde la instalación de un nacimiento, lo más vistoso y grande que se pudiera. A veces destinaban toda una habitación para el mismo. Las señoras pactaban un comadrazgo. Una se comprometía llevar a bendecir al Niño y entre las dos organizaban las posadas. Primero se hacía el Rosario, luego se adoraban a los peregrinos. Luego al jolgorio de la piñata que también tiene un sentido pedagógico y catequético. Con las tres virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) se dominan a los siete pecados capitales. Por eso la piñata con siete picos. Los niños más traviesos aprovechaban para quemar "cuetes" y "palomillas". Luego lo más rico, la cena con deliciosos tamales. Yo recuerdo con mucha admiración la representación que Lalo Guerra de Luna hacía de San José y alguna de sus hermanas o sobrinas vestidas de la virgen María pidiendo posada en el barrio de Hidalgo entre Abasolo y Galeana. Si se ponían pinos pero lo más importante era el Nacimiento con toda la escenografía que nos recuerda lo más difícil que pasó la Sagrada Familia para que Niño Dios se hiciera carne y habitara entre nosotros. Hoy ponen los pinos pero como un objeto decorativo, Con un nacimiento lo más sencillo; pero eso sí "Made in China". Ahora las "posadas" se hacen en restaurantes con ricos y variados bufetes o se reúnen en algún lugar para cenar y tomar. ¡Cuánto han cambiado las cosas en tan solo 20 años! 

domingo, 14 de diciembre de 2014

El municipio de Garza García: 14 de diciembre de 1882

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Hoy el municipio de San Pedro Garza García cumple 132 años de vida. Precisamente el 14 de diciembre de 1882 el entonces (en ese tiempo si lo era) honorable Congreso del Estado Libre y Soberano de Nuevo León, decidió la creación de una nueva municipalidad; para lo cual separaron una porción territorial en ese entonces perteneciente a Monterrey. Era gobernador del Estado el ilustre e insigne Lic. Don Genaro Garza García y con la intención de honrarlo llamaron al nuevo municipio de Garza García. Para otros, fue una venganza política de los seguidores de don Genaro en contra de don Lázaro Garza Ayala que había nacido en ese lugar. La jurisdicción municipal quedó integrada por el valle de San Pedro que contaba con 1,686 habitantes, con la fábrica de hilados y tejidos de La Leona, los molinos Jesús María, la hacienda de Prisciliano Siller y los ranchos de San Agustín y Carrizalejo. Entre todos sumaban 1, 905 habitantes. El anhelo de convertirse en municipio debió esperar algún tiempo; en 1845 y 1870 los vecinos pidieron separarse de Monterrey para elegir un ayuntamiento.  Pero las cosas no se dieron. La historia de Santa Catarina y San Pedro Garza García han estado unidas desde 1596, ya sea por relaciones familiares, luego políticas, pues desde 1720 a 1820 formaron un solo valle. Cuando fue eregida la parroquia en 1894, el párroco de Santa Catarina atendió a esa comunidad casi hasta la década de 1940. La Fama y La Leona eran pueblos gemelos. El primer alcalde de Garza García era de Santa Catarina y así les puedo enumerar muchas razones por las cuales nuestros dos municipios tienen una memoria e historia en común. ¿Y que van hacer para conservar la tradición? No creo que les interese. A lo mejor solo hacen el desfile de caramelos y de navidad. 

sábado, 13 de diciembre de 2014

A Santa Lucía en su día


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


“A menudo me recuerdas a alguien…” El 13 de diciembre del año 304, fue martirizada Santa Lucía, perteneciente a una noble y rica familia de Siracusa, Italia. Literalmente Lucía significa “luz para el mundo” y posiblemente el 13 de diciembre de 1577, el capitán don Alberto del Canto fundó la villa de los Ojos de Agua de Santa Lucía, a la que luego cambiaron el nombre por San Luis Rey de Francia y finalmente Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey a la cual establecieron al norte de los Ojos de Agua de Santa Lucía. ¿Y dónde comenzaban los manantiales? De acuerdo a mapas muy antiguos éstos venían desde el actual llamado barrio del Mediterráneo en Juan Ignacio Ramón y América. Seguían al oriente hasta desembocar al río Santa Catarina. Los colonizadores ibéricos tenían la costumbre de poner nombres a lugares de acuerdo al santoral del día y por eso tengo la suposición de que por eso se llamó Santa Lucía, que de acuerdo a la tradición consagró su virginidad con el martirio. Por tener ojos muy bonitos los perdió, pero según una leyenda seguía viendo. Por eso es la patrona de los problemas como del don de la vista, de los pobres, los ciegos, de los niños enfermos, de los campesinos, electricistas, choferes, fotógrafos, afiladores, cortadores, cristaleros, sastres y escritores. Les aseguro que en todo ese sector del centro de Monterrey, aún hay agua de los manantiales de los ojos de agua de Santa Lucía, una santa que dio el primer nombre a nuestra ciudad capital. Y no entiendo por qué la desperdician, tapan los torrentes y quieren traer agua desde la Huasteca potosina. “Vamos al parque, entra en mi vida…” 

viernes, 12 de diciembre de 2014

La imagen de la guadalupana en el templo de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


En el templo parroquial de Santa Catarina,  existe una pintura dedicada a la virgen de Guadalupe. Alguna vez se le pudo ver la fecha y el nombre del autor: 1829, Maximino García. Esta ya no se puede ver debido a una pintada que le hicieron con la intención de retocarla. Como se advierte es muy antigua, incluso hasta se le puede ver una corona sobre su cabeza, símbolo de ser la reina de México. Desde el 12 de diciembre de 1929 se realiza una peregrinación que sale desde la parroquia con rumbo al santuario basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la colonia Independencia de Monterrey, en señal de agradecimiento por los acuerdos que dieron fin al conflicto cristero. Hace unos 20 años, aún decían en la basílica de Guadalupe de la colonia Independencia que cada 12 de diciembre esperaban con júbilo la llegada de la peregrinación de Santa Catarina y a una viejecita que cada año de su vida (desde que era una niña) acudía ante la virgen ataviada con el vestido que porta la morena del Tepeyac. Tenemos muchas imágenes de la virgen de Guadalupe distribuidas los templos y parroquias del municipio, sobresaliendo la obra de Efrén Ordóñez que tienen en el altar del templo de San Juan Nepomuceno en la colonia Aurora y hasta una colonia que se llama precisamente Tepeyac. Es más, el templo de la colonia Protexa está bajo su amparo. Definitivamente,  hay muchas muestras como para considerar la devoción y el cariño que se tiene en beneficio de la virgen morena que se quedó en una tilma en 1531 y que fue declarada patrona del Nuevo Reino de León desde 1748. Para algunos, la primera carrera de la Rosa también inició en Santa Catarina hace unos 55 años. Felicidades a todas las Lupitas en su día. 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

El templo de Guadalupe en San Pedro Garza García

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


En 1795 los vecinos del valle de San Pedro, (actual Garza García) comenzaron la construcción de un templo dedicado a nuestra señora de Guadalupe. Hubo problemas para la ubicación, pues algunos vecinos querían que de quedara en un punto cercano al río de Santa Catarina y otros en el centro del poblado. No llegaron a un acuerdo y debieron esperar 28 años, pues unos vecinos no les gustaba en donde pretendían edificarla. Finalmente el sacerdote José Anastasio García solicitó en 1822 se reanudara la construcción del templo que fue concluido a mediados del siglo XIX. De nueva cuenta un grupo de personas encabezadas por Pedro Cleto de Ayala e Ignacio Saldaña argumentaron que el padre quería el templo en San Pedro pues muy cerca vivía su mamá Ana Beatriz de Arizpe. Finalmente ahí se quedó. Y desde entonces la virgen morena es la patrona del municipio de San Pedro Garza García. Aquí vemos una imagen en la que se representa a una fiesta en su honor. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

La tradición a la virgen de la Purísima

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Hoy es día de la festividad en honor a la virgen de la Purísima. Precisamente Monterrey tiene una basílica en su honor. La devoción a la Virgen Chiquita o de la Purísima está relacionada a una inundación ocurrida en el siglo XVIII. Conviene señalar que el nombre de la Purísima en cuanto dogma declarado por la Iglesia Católica data del 8 de diciembre de 1854. Por ello antiguamente se le conocía como la virgen chiquita o de la zapatera, debido a que una tlaxcalteca llamada Antonia Teresa estaba casada con un tlaxcalteca de oficio zapatero. En 1719 ella se refiere a la pequeña imagen como “Nuestra Señora de la Concepción”. Sabemos que Antonia era originaria del pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala y que había contraído nupcias primero con Esteban Martín y luego con Diego de Hernández. Su popularidad comenzó en 1756, cuando se dice que llovió 40 días y bajó un culebrón de agua por el río Santa Catarina. Con el riesgo de inundar a la ciudad de Monterrey, Antonia Teresa tomó a la imagen de la virgen chiquita y con ella tocó las aguas embravecidas del río Santa Catarina que se calmaron en forma milagrosa. Con el trascurso del tiempo se construyó un templo en su honor, digno para alojar a tan milagrosa imagen. Ese templo fue substituido por otro que diseñó el arquitecto Enrique de la Mora y que fue concluido en 1946. Después el templo ganó el premio Nacional de Arquitectura. Y para quienes vivimos en Santa Catarina, ver el templo era la señal de que ya habíamos llegado a Monterrey.  ¡Feliz día a todas las Conchas en su día! "Y yo te digo levántate Concepción, a echarme una gordas..." 

domingo, 7 de diciembre de 2014

La manteca de puerco

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Para muchos conocedores, el ingrediente secreto fundamental para la cocina norestense es la manteca de puerco. Precisamente debido a su consumo recurrente, los soldados que llegaron con el ejército norteamericano en 1846 nos llamaron “greasers” pues decían que nuestra piel brillaba por la sudoración y por preparar nuestros alimentos con manteca de puerco. Todavía en nuestros pueblos hay carniceros que dicen que la carne como la manteca de puerco no es tan dañina como la de res.  Y cada vez que matan un marrano, ponen una bandera azul en una parte visible, hacen carnitas, chicharrones, barbacoas. Totalmente se le consume; desde sus patas hasta las orejas por decirlo así. Cuando no se tenía refrigeración, había personas que guardaban la comida en botes o cantaros con manteca de puerco perfectamente tapados. En toda boda y fiesta no debe faltar el asado de puerco con su sopa de arroz. Los frijoles a la charra con cueritos o hacer frijoles refritos en manteca de puerco. Y en muchos lugares se les ponen encina “el veneno”, como una botana deliciosa. Los empalmes que son dos tortillas con frijoles embarradas de manteca de puerco, listas para calentarlas en un improvisado comal. Todos nuestros panes y repostería la llevan como ingrediente: amasan la harina con manteca de puerco, le ponen piloncillo y nueces y con eso cocinan en los hornos panaderos las ricas hojarascas, coyotas, turcos y biscochos. Las bisabuelas hacían bolitas de masa de maíz con manteca de puerco. Quedaban durísimas y saladas. Pero al ponerlas con el café de olla se ponían suaves y agarraban un rico sabor. Y qué decir de los antojitos mexicanos que deben ser freídos obviamente en manteca de puerco. Pero hay que cuidarse de los excesos y comer con moderación. 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Enchiladas y tacos

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


De acuerdo a las crónicas, la ciudad de México a mediados del siglo XVIII tenía muchos habitantes sin techo o casa en donde dormir. Deambulaban por las calles buscando algún trabajo, mendigando o simplemente pasando la vida. Por ello se instalaron puestos o fondas en plena calle o en las esquinas para que los vecinos olieran, vieran, compraran y comieran ahí, a la intemperie. Preferentemente preparaban los llamados antojitos mexicanos compuestos por tacos, sopes, quesadilla, flautas y enchiladas, a los cuales decoraban con guacamole, queso, salsas y chiles toreados. De ahí viene la costumbre de instalar por las calles, en los patios o en las puertas de las casas; a la vista de todos para ofertar sus comidas. Y vaya que en Santa Catarina desde hace buen tiempo la gente sobrevivía haciendo comidas a los viajeros que transitaban por nuestro pueblo con rumbo a Monterrey o Saltillo. Pero una buena enchilada se pone a freír y luego se remoja en salsa, se le ponen papas, chilitos y algo de verdura. De pronto en la tortillería LOLITA de La Fama comenzaron a hacer tortillas rojas para enchiladas, tacos y tostadas y desplazaron el tradicional método de “enchilar” la tortilla. Ahora en un anafre ponen a derretir la manteca de puerco. Cuando ya está en su punto ponen a “dorar” las tortillas, las papas y los chiles. Luego los sirven y “hasta no verte bien mío”. En Santa Catarina siempre hemos tenido buenas personas para preparar antojitos: Lupe Mendoza que se ponía en el kiosco, Angelita en la parada de los camiones que salían a Monterrey, Teodora en la calle Juárez y desde hace buen tiempo, muchas fondas y restaurantes por todos lados, pero obviamente sobresalen las que hace mi amigo don Toño en su taquería “Mi Jardín”. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

El menudo, el panzate y los cuajitos

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Como se advierte, mucha de la rica y variada gastronomía mexicana tiene sus orígenes en las culturas prehispánicas. Y que luego se modificaron como una forma de sincretismo cultural a la llegada de los pobladores ibéricos, quienes nos trajeron las aves de corral, las cabras, bueyes y corderos. Por ejemplo, los mexicas preparaban un alimento con las vísceras y la sangre de las víctimas que ofrendaban en sacrificio. Los religiosos vieron esto como un acto de barbarie y cambiaron los ingredientes: en lugar de carne humana, la carne de un animalito y en lugar de sangre, tres tipos o más de chiles. Este es el origen del menudo, tan rico en éstos tiempos y recurrido cuando se sufre por una “cruda” realidad o resaca después de una noche de fiesta. Aquí en el noreste sobresalen dos formas de hacer una especie de menudo pero regional: el panzate de Agua Fría de Apodaca y los cuajitos de Cadereyta Jiménez. El primero se hace con la carne del carnero y unas porciones del corazón como del riñón y sangre del animalito. Mientras que los cuajitos, llamados así porque cocinaban las vísceras de la cabra, de la res o del cordero en la bolsita de las chivas que se llama “cuajo”. Para evitar problemas de  colesterol y cosas derivadas, ahora se hierve la carne en su jugo y se le ponen todos los ricos ingredientes. Aquí en Santa Catarina había una señora que se llamaba Rosaura Rodríguez de Díaz, quien preparaba (a decir de muchos) el mejor menudo de la región. 

jueves, 4 de diciembre de 2014

Para comer tamales en éstas fiestas

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Previo a las fiestas guadalupanas y durante el tiempo de Adviento, la Navidad que a veces los mexicanos festejan hasta el día de la Candelaria, cuando "alevantan al Niño" se comen los famosos tamales. El franciscano Bernardino de Sahagún, quedó asombrado cuando vio a las mujeres mexicas preparando importantes cantidades de tamales dedicadas a sus dioses: los tamales se rellenaban con frijoles y chiles para Tezcatlipoca mientras los que se hacían en honor a Huehuetéotl eran de camarón con salsa de chile. Los tamales ocupaban un lugar singular en los banquetes de las culturas prehispánicas. Los consumían con cuitlacoche y los nopalitos al igual que otros ingredientes prehispánicos. En el códice  Xolotl describen cómo los pueblos del lago de Texcoco, se dieron a la tarea de educar a sus conquistadores chichimecas, enseñándoles a comer atoles y tamales en lugar de alimentarse con carne tatemada en la hoguera. A los mexicanos nos gusta dar relieve a los sabores con otros  y los decoramos de tal forma que no sólo conquiste el paladar, sino la vista también. De ahí que se diga que para ganar primero el amor de un varón, hay que ganarse su panza primero. Los tamales nos recuerdan al dios desollado Xipe tótec, al que quitaban la piel como sacrificio ritual. Para comer un tamal hay que quitarle la piel, representada con hoja de maíz, pues el hombre está hecho con esa planta sagrada. Gracias a los franciscanos y agustinos, los tamales se hicieron parte vital de las posadas. Nos recuerdan al Niño que está a punto de nacer y nos regocijamos comiendo en comunión. En éstos tiempos de tamales que pueden ser de frijol, carne de puerco, de queso con rajas y pollo, recuerdo con nostalgia y cariño los tamales de doña Lupe Requenes, mi comadre Lupe Mendoza y por supuesto los de doña Veva Aguilar que en gloria esté. 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La influencia ganadera en la región

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Los pobladores que fundaron haciendas y estancias desde fines del siglo XVI y durante los siglos XVII y XVIII, recibían mercedes de tierras y aguas. La merced era un título de propiedad que se daba al militar que había hecho suficientes méritos, para establecerse y trabajar la tierra. Esa merced de tierra estaba constituida por la caballería de tierra, que era una  medida equivalente a 42.79 hectáreas y se le nombraba así porque era la concesión que se le daba a alguien que tenía caballo (supuestamente sí tenía caballo podía recorrer y cuidar mejor sus propiedades). El sitio de ganado mayor era algo similar a 1,775 hectáreas. Mientras que un sitio de ganado menor equivalía a poco más de 780 hectáreas. Las caballerías de tierra se dedicaban especialmente al cultivo de trigo, maíz y frijol; mientras que los sitios de ganado mayor y menor eran para la cría de ganado caprino o bovino. Con la llegada de Martín de Zavala al gobierno del Nuevo Reino de León en 1626, se dio un auge ganadero, pues propiciaron la entrada de miles de cabezas de ganado menor que venían a pastar durante el invierno. Había agua, suficientes pastos y el suelo salitroso que engordaba a los animalitos. Esto propició una serie de vocablos derivados de la labor de amansamiento y domesticación de reses y caballos salvajes. Palabras que nos recuerdan esa herencia son las siguientes: decimos amachado por terco, cerrero por mal educado y baquetón por desvergonzado. De igual forma, se refleja en la particularidad culinaria, especialmente en cortes de carne y el gusto o consumo de cabrito, panzate, y cuajitos.  En la repostería regional sobresalen las semitas, las hojarascas y los turcos que contienen carne y fueron amasados con carne y manteca de puerco. El sobrepastoreo finalmente fue acabando con los pastos y muchos sitios se convirtieron en páramos. 

martes, 2 de diciembre de 2014

Los orígenes sefarditas del noreste

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Se supone que a la llegada de don Luis Carvajal y de la Cueva para establecer el Nuevo Reino de León en 1583, trajo consigo a un buen grupo de pobladores de origen sefardita procedente de la llamada "Raya de Portugal", ahí donde se juntan algunas regiones de España como de Portugal. No se sabe gran cosa acerca de los pobladores. Se tienen registro de quienes llegaron pero luego se dispersaron para desaparecer. Incluso para algunos historiadores y cronistas mantienen, los orígenes sefarditas (judeo españoles) prevalecen más bien como un mito y como una leyenda. Lo cierto es que mantenemos muchas tradiciones y costumbres que provienen de ellos y por el momento solo les voy a mencionar las siguientes: el consumo y preparación del cabrito, la elaboración de las clásicas y deliciosas tortillas de harina y la costumbre de llamar huercos a los niños. Ahora, el cabrito se prepara de distintas formas de acuerdo para la ocasión: fiesta de cumpleaños, conmemoraciones, bodas o reuniones entre amigos. Puede ser en salsa, asado, relleno, al pastor, a la griega, en tacos, en lonches y demás delicias culinarias. Lo cierto es que el cabrito nos habla de dos tradiciones que se conjuntaron en el siglo XVII: el pasado cripto judío de los pobladores norestenses y la llegada de los señores de ganado a partir de 1636 con Martín de Zavala que hizo del Nuevo Reino de León una región netamente de pastoreo y ganadera. Y Santa Catarina junto con Lampazos de Naranjo, Los Herreras, El Mezquital en Apodaca, García, Los Ramones y Villaldama son los municipios en donde se prepara el mejor cabrito en Nuevo León. ¿Se les antoja un rico cabrito asado a las brasas? 

lunes, 1 de diciembre de 2014

El legado prehispánico en la gastronomía regional

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina




En nuestro arte culinario encontramos una buena cantidad de recetas que tienen una raíz indígena. Los antiguos habitantes del noreste nos legaron el cortadillo norteño que originalmente y todavía en algunos lugares se prepara con carne de venado; el consumo de tunas, nopales, calabazas, camotes. Hacían el “mezcale”, un alimento hecho con lechuguilla cocida en hornos subterráneos repletos con piedras ardientes, como si fuera una barbacoa. Lo mismo ponían en cocción el maguey, los pescados, tunas y mezquites, para hacer barbacoa con ellos en hornos subterráneos. La costumbre de asar la carne sobre las brasas o dejarla secar al Sol. Comían la tuna del nopal al natural o cocidas.  O frutillas silvestres como zarzamoras, pitayas y granjenos. Comían los frutos del mezquite, las maguacatas, anacuas y pitas. Preparar bebidas con plantas silvestres, ya sea como alimento o con fines medicinales, comer chile piquín, condimentos como la ceniza, el polvo de la carne de víbora de cascabel, la miel como endulzante, el hecho de cazar venados, coconos, jabalíes, víboras, liebres, tlacoaches y hasta ratas del campo. Recolectar las semillas del mezquite, y sus frutos al igual que dátiles y la flor de palma. Las víboras que aún se dejan secar a la sombra porque dicen en el monte que sabe mejor. El consumo del peyote, relacionado al venado y que se hace frente a las montañas, a las que se considera sagradas. Se alimentaban de  frutas y raíces de plantas silvestres. Cuando escaseaba el alimento, recogían las sobras y las  trituraban en morteros para comerlos otra vez. Usaban la sal y cuando faltaba, echaban ceniza de cierta hierba parecida al romerillo. El agua era acarreada por las mujeres en nopales huecos, que formaban redes y que se echaban a la espalda soportándolas con la frente. Como verán, seguimos comiendo lo que nuestros antepasados nos dejaron.