martes, 4 de noviembre de 2014

A 45 años de la destrucción de un icono municipal


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 1 de noviembre de 1969 comenzaron la destrucción de un símbolo de La Fama. La gente de La Fama se refería a la estructura de piedra azul como atarjea, un canal pequeño de mampostería, a nivel del suelo o sobre arcos, que sirve para conducir agua. Un acueducto es un conducto artificial por donde va el agua a lugar determinado, y especialmente el que tiene por objeto abastecer de aguas a una población. La atarjea que conducía el agua hasta la Fama y los molinos Jesús María fueron construidos a partir de la segunda mitad del siglo XIX y luego sirvieron para las fábricas de La Leona y el Blanqueo de la Leona. Este comenzaba a la entrada del cañón de Santa Catarina, atravesaba la hacienda de Buentellos, sus campos de cultivo, unos terrenos de la llamada Capellanía para luego pasar al Blanqueo. Esa estructura de piedra cuando mucho tenía una longitud de unos 10 kilómetros desde la Huasteca hasta La Fama. José Ramón Tamez Saldívar propuso una longitud de 900 metros correspondiente al tramo existente en La Fama. Luego unas personas del sector, hicieron las mediciones desde el llamado Baño Verde hasta la calle San Francisco y contaron poco menos de medio kilómetro. Pero a decir verdad, tenía una longitud considerable y prueba de ello es la existencia de unos tramos que afortunadamente todavía se tienen en algunos patios de las colonias Montenegro, Protexa, la Concordia y la Fama. En la parte de San Pedro Garza García los hay en lo que fueron los campos deportivos de Akra, Invista, X Tra, Molisaba y en la colonia Valle del Seminario. Los más conocidos están en terrenos del Museo Industrial El Blanqueo y dentro de la fábrica vieja están los arcos y encima de ellos la atarjea que debemos preservar. 

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