viernes, 31 de octubre de 2014

Altar de muertos, altar de vida

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

¿Y qué son los altares de Muertos? Son recuerdos y alabanzas  a la vida, para recordar a los muertos. Está hecho a modo de plegaria para el eterno descanso de las personas. Y porque sabemos que la muerte es una realidad inevitable a la que se le respeta y se le enfrenta. Celebrar el día de los muertos es un acontecimiento con fuerte arraigo en nuestro país. A las tumbas se les lleva flores y se les arregla, mientras en las casas se encienden veladoras en memoria de los que ya se fueron. El altar sintetiza la tradición prehispánica con la cristiana. De hecho, debe ser de apariencia barroca. Los antiguos mexicanos ofrendaban cosas como cera, semillas, aves y comidas. Ellos creían que la muerte no es el final de la vida, sino su continuidad y por ello dedicaban el noveno mes del año para conmemorar a los niños inocentes muertos y el décimo para los adultos. En el altar se hacía a la vez, una recepción y despedida a las almas de los santos difuntos, con rezos, quema de copal o incienso y música. Los antiguos mexicanos  instalaban gradas o mesas a las que decoraban con cera, frutas y maíz, porque recordaban los frutos que la tierra nos había dado. Es la época en que se vive de ellos y se les recuerda y se respeta el ciclo de regeneración de la vida. El altar es precisamente una fiesta a las cosas vivas de la naturaleza y que nos hace ver que la muerte no era vista como final de existencia sino como parte de ésta. Hoy en día se colocan objetos multicolores: manteles, dulces, juguetes y cosas que le gustaban a los difuntos desde que era niño. En algunos casos, el altar debe constar de siete partes o gradas. El siete es el número de la perfección que está integrado por el cuatro que recuerda lo material y el tres que recuerda a lo inmaterial. Precisamente los primeros tres escalones nos recuerdan las etapas: niñez, adulta y vejez. Para algunos representaban los siete pecados capitales: gula, avaricia, pereza, soberbia, lujuria, ira y envidia.

jueves, 30 de octubre de 2014

El panteón San Juan de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Como ustedes saben, el camposanto original estaba en el atrio y en el templo de Santa Catarina. A partir de 1860 se construyó el nuevo panteón al norte de la traza de la cabecera, siguiendo lo establecido por las leyes de Reforma. De acuerdo a la tradición popular, se dice que los mismos vecinos cooperaron en la construcción de las bardas de piedra y para la edificación de un arco de sillar que afortunadamente existe.  Cuentan que el terreno original estaba situado  a un lado del arroyo El Salitre, ahí donde se junta con el arroyo del Obispo en donde actualmente está la colonia San Francisco, pero fue trasladado al sitio actual,  debido a los constantes desbordamientos de su cauce, impidiendo el paso de los dolientes que llevaban a enterrar a sus deudos. Para 1862 el cementerio no estaba aún concluido debido a problemas económicos derivados por una fuerte sequía. Luego se construyó una nueva sección hacia la parte sur a fines del siglo XIX. Es importante señalar que los responsables de éste cementerio fueron miembros de una sola familia: el primer responsable fue Anastasio de Luna. Este le pasó el puesto a su hijo Refugio de Luna, quién a su vez le pasó el cargo a su yerno Cecilio Díaz Góngora. Este la pasó a su yerno Juan Buentello Ayala, casado con Juanita Díaz y  éste a su hijo Juan Buentello Díaz  quien dejó el cargo en 1989. Johny Buentello todo un personaje: además de ser encargado del panteón, fue agente del ministerio público y promotor de ligas de softbol y beisbol. 

miércoles, 29 de octubre de 2014

La Muerte Niña

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Con la invención y uso extenso de la fotografía en el siglo XIX, se pusieron de moda los retratos de rostros, figuras humanas, personas, mascotas y hasta de paisajes en donde se ven casas, edificios o campos y montañas aún sin poblar o destruir. Pero también tenían la costumbre de tomar fotos de los niños muertos. La Muerte Niña, así se le conoce al ritual y culto que rodea a la muerte de los niños, dejados a la posteridad en un retrato. A veces solos y las más acompañado. Sentado o acostado. En medio el niño ataviado con vestido de santo o de angelito, la niña vestida de blanco y hasta con velo para hacer la primera comunión o de novia. Rodeados de hermanos, padres, abuelos incluso padrinos. No sabemos por qué lo hacían. Puede parecer macabro para nosotros. En cambio para su familia era un ritual ineludible y debido. Aquí vemos a una niña con un vestidito blanco, con su traje de Mayo para ofrendarle flores a la virgen. Alrededor de ella un muro de sillar, humilde pero ordenado y limpio. Una canasta alacena a la derecha, botes y tinas como masetas en donde hay flores. Tenemos hasta arreglos florales tal vez usados para el cortejo fúnebre. Una madre a punto de romper en llanto, un niño que no entiende la escena pero que ahí está, el padre con ojos tristes y una abuelita resignada. Seguramente ésta foto se tomó a fines del siglo XIX en Monterrey y pertenece a la colección Sandoval-LaGrange del ITESM. Lo cierto es que después de la muerte de un niño, pensamos que la casa y la familia ganaron un angelito guardián que nos cuidará. 

lunes, 27 de octubre de 2014

Creencias en torno a las brujas

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Siempre nos dijeron que las brujas se ocultaban en los pirules y en las palmas; que por las noches había lechuzas que volaban y chiflaban para hacerse notar.  La gente las retaba "ven a mi casa para darte chile y sal" y luego se arrepentía pues al día siguiente llegaba una viejita: "vengo por el chile y la sal que me prometiste". Y cuando uno se ponía malo, aseveraban: "se lo chupó la bruja". Durante mucho tiempo, las mujeres que criaban no dormían los viernes en la noche por miedo a que llegaran las brujas y con su acción maléfica entraran por las ventanas y ahogaran a sus hijos pequeños. Por eso colocaban tijeras abiertas en forma de cruz debajo de las almohadas para proteger el espíritu de los infantes. Dicen que las brujas son convocadas para realizar sus reuniones cada viernes después de las 9 de la noche. Les llaman aquelarres o Sabbat. La palabra aquelarre es de origen vasco y significa literalmente “campo del macho cabrío”. Mientras que Sabbat refiere a la tradición judía de santificar el sábado. Pero como en la edad media pensaban que los judíos eran los culpables de la crucifixión de Jesucristo, les llamaron Sabbat a las reuniones que iniciaban los viernes y concluían los sábados. Cada bruja sabía de la reunión gracias a un sapo protector. Supuestamente llegaban volando en escobas o convertidas en alguna ave que puede ser guajolote, lechuza o águila. Preparaban un banquete, hacían sus ritos, rendían culto a las fuerzas que las congregaban y se iban. Hace poco tiempo vieron a un grupo de supuestas brujas haciendo un aquelarre más allá de Horcones por el rumbo del camino que va a San Pablo. Cuando llegaron las granaderas solo vieron un círculo de piedras y algunos objetos que recién habían quemado. A los aquelarres venían de todos los rumbos de la región y que solo se podían recorrer volando. 

domingo, 26 de octubre de 2014

¿Creencias o supersticiones?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Aunque para nuestras autoridades educativas los festejos en torno al día de brujas no deben realizarse, pues propiamente es una costumbre anglosajona y dejan malas influencias entre nuestros alumnos y niños. Ya viene la noche de brujas. Y en Santa Catarina no es la excepción. ¿Somos un pueblo con supersticiones o con creencias? Más bien con creencias y aseveraciones reflejadas en leyendas en torno a la existencia de damas o caballeros que cruzan el cielo nocturno con formas extrañas y malévolas. Una vez don Ernesto Garza Sáenz, cronista de Camargo, Tamaulipas me dijo: "en donde tú vives hay muchas brujas". Le contesto: ¿a cuáles se refiere? "A las que practican la brujería y hacen hechicería" respondió. Y yo pensando en la gente bruja sin dinero. Los pobladores de la Sierra Alta de Santa Catarina las cuenta con vehemencia, con cierto dejo de asombro y temor. Y vaya que saben acerca de ello, las han visto o conocen a alguien que tuvo un encuentro infortunado con ellas. Lo cierto es que la montaña, lugar mágico de donde viene y nace el viento y el agua; es el sitio propicio para verlas o al menos saber de su existencia. Hasta el último tercio del siglo XX era obligatorio que los arrieros, campesinos y pastores se supieran al revés y al derecho “Las Doce Verdades”. Y una tía abuela llamada Inés Aguilar me enseñó la forma de rezarlas: "Las Doce Verdades del Mundo, que Cristo nos dejó, válgame su sangre preciosa que por nosotros su cuerpo derramó, Cristiano bueno decidme una..." ¿Quieren que les escriba las doce verdades? 

sábado, 25 de octubre de 2014

El origen de mi historia


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


¿Sabían que por la captura de una supuesta bruja yo me dedico a la crónica y a recuperar historias y relatos? En el otoño de 1976 un vecino del barrio de la santa Cruz vio extrañas aves sobrevolando el castillo de Santa Catarina. Decidió subir y mientras lo hacía, comenzó a rezar las “Doce Verdades”. Por cada una recitada, una perdía el vuelo. Cuando recitó las 24 verdades al revés y al derecho, vio a un pajarraco sin movimiento, tullido como dicen. Llamaron a la policía y se lo llevaron a la cárcel. Al día siguiente el pajarraco por hechizo se convirtió en persona. Todos en la plaza andaban vueltos locos por la singular captura. Supuestamente era una mujer que venía de Saltillo para hacer un trabajo. Pedía su liberación para ya no molestar en la región. El personaje se había convertido en héroe por saber las “Doce Verdades”. Fue cuando precisamente a mi maestra Gabriela Navarro del sexto grado se le ocurre encargar una tarea sobre la historia de Santa Catarina. Y fuimos al palacio municipal para preguntarle al sabio e insigne Leopoldo García Betancourt. Y no nos dejaron entrar los policías pues pensaron que no íbamos por tarea, sino para ver a la supuesta bruja encarcelada. Acompañado por tres compañeros descendientes de santacatarinenses ilustres, por fin llegamos a la oficina del alcalde en donde nos recibió Memo Garza Luna. Hoy en día no creo que dejen entrar a cuatro güercos a la oficina del alcalde y menos que los reciban. El presidente municipal nos mandó con don Polito quien nos habló de la historia de Santa Catarina y eso con reservas, pues también pensó que en realidad queríamos ver la bruja. El entonces alcalde nos sentenció: “no busquen la historia, que Santa no tiene historia”. Yo siempre imaginé que estaba bromeando y hasta me causó muy buena impresión. Al día siguiente la maestra nos dio una regañada por no hacer correctamente la tarea. Fue cuando me dio por investigar la historia de mi pueblo. Si he sabido que por buscar la historia de Santa Catarina me iban a regañar toda mi vida, mejor hubiera corregido el rumbo. Ahora estaría haciendo algo más productivo. 

viernes, 24 de octubre de 2014

Soñar con brujas puede representar algo bueno o malo


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Es símbolo de bondad, encanto y fuerza; pero también puede significar maldad, destrucción y fuerzas femeninas peligrosas. Las brujas son tan poderosas que habitan en un castillo o también una cabaña en medio del bosque. Si soñamos con un castillo o una fortaleza, con haberlo visto nos anuncia grandes cambios; si estamos dentro significa que nuestra vanidad crea controversias entre los que nos rodean. Soñar con brujas volan...do, significa que uno está dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de conseguir su meta. Puede representar un mérito y esfuerzo personal. También que alguien está dispuesto a dañar a otro, pasarle por encima y conseguir lo que quiere. Lo cierto es que muchas sagas, leyendas y cuentos medievales nos las presentan con vestidos y gorros puntiagudos negros, que viven en lo más alejado del bosque, son sabias y pueden cambiar el curso del destino y se les puede consultar de todo, que tienen un gato negro, cuidan sapos, que vuelan sobre una escoba, que cambian físicamente de acuerdo a su misión, son seres enigmáticos, misteriosos que inspiran temor y tal vez por curiosidad necesitamos o queremos verlas; tal vez para recordar los cuentos y películas de niños. Con un gran caldero en el cual ven el destino de los hombres y preparan las pócimas que les sirven a sus intereses. No siempre han sido malas, todos los cuentos de brujas que Walt Disney hizo películas, en realidad ocurrió al contrario. Por ejemplo Hansel y Gretel quisieron abusar de ella. 

jueves, 23 de octubre de 2014

Y la lechuza era una bruja...

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Don Mauricio siempre portaba su machete bien afilado dentro de su funda y cuando el ave de rapiña volaba por encima de él, inmediatamente lo tomó por el mango agarrándolo al revés para golpearla con el lado que no tenía filo. Solo quería defenderse y espantar al espectro que detuvo su camino. Como hombre de campo amarró a su burro en un tronco de un nogal ya seco. La lechuza se posó sobre un mezquite que estaba en medio del monte, mirándolo con sus ojos que brillaban bajo la luz de la Luna. Tuvo tiempo para preparar el ataque. Fingió que iba a encender un cigarro, pero seguía viendo de reojo a la bruja que de pronto voló al cielo para regresar y ocasionarle daño.  Le quitó el sombrero y este sin titubear le propinó un fuerte golpe con el lado sin filo de su machete, haciéndola caer al suelo. Le lechuza aturdida por el golpe intentó elevarse aleteando, pero don Mauricio  le propinó varios golpes con su machete, hasta que logró dejarla inconsciente. Ya no acudió a la labor, se regresó a su casa para serenarse. Al día siguiente que pasó por el lugar se llevó una gran sorpresa pues vio a una mujer inconsciente, vestida de negro y toda golpeada. Al verla más cerca se percató de que tenía muy claras las huellas de los golpes como hechos con el lado sin filo de un machete. Todo indicaba que ella era la lechuza, esa mujer era una bruja. La gente del pueblo sospechaba de una mujer que  practicaba la brujería, y pasados unos días después de aquella experiencia, nunca más se supo de ella. A los pocos meses don Mauricio murió de susto pasado. Lo más raro, el acta de defunción señala que murió a causa de una bala, pero en la familia nadie supo acerca de un tiro. 

miércoles, 22 de octubre de 2014

Leyenda de don Mauricio y la bruja

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


En una fría madrugada del año de 1951, Mauricio Aguilar Pérez, un jornalero que trabajaba en las labores de El Lechugal, salió de su casa ubicada en la esquina de Hidalgo y Galeana en Santa Catarina. De pronto por entre el monte salió un niño que lo siguió hasta alcanzarlo. Le llamaba por su nombre repetidamente. El campesino no le hacía caso y por eso el infante lo agarró de las piernas. Entonces Mauricio lo amenazó con rezar las “Doce Verdades” y fue cuando el niño se convirtió en una lechuza negra que empezó a volar por encima de él. La lechuza daba vueltas siguiéndolo por la vereda en medio del despoblado. El ave cada vez que pasaba por encima de Mauricio emitía un silbido extraño, más parecido al de una persona que al de un ave. Esto lecausó sorpresa y temor y en consecuencia la enfrentó al pensar que podría tratarse de una "bruja", una de esas mujeres que se decía podían convertirse en aves malignas por las noches. Comenzó a recitar el rezo para espantar la bruja. En ese momento el ave maligna se posó sobre una anacua y le habló. Desconozco que le dijo, pero desde entonces Mauricio enfermó hasta morir el 27 de septiembre de 1951 de una rara enfermedad que no acertaron a diagnosticarle. Abuelo de mi mamá, quien siempre me decía: “murió de susto pasado”. Había nacido en San Juan de las Bonitas, Arteaga, Coahuila el 22 de septiembre de 1891. Hijo de José Aguilar y María Trinidad Pérez González. Esta hija de un cubano que llegó a Santa Catarina a mediados del siglo XIX. Contrajo matrimonio con Pánfila Rangel Sepúlveda. Todo un personaje típico de Santa Catarina. Elaboraba instrumentos musicales los cuales tocaba con destreza. Amante de la fiesta charra y trabajó hábilmente la talabartería con la cual hacía sillas de montar, fustes y percheros. Los relatos de brujas y aparecidos han estado presentes en mi familia. Bartolo Aguilar (padre de Mauricio) y sus hermanos una vez cazaron a una bruja que los seguía por el camino situado entre el Pajonal y Canoas en la Sierra Madre de Santa Catarina. Al día siguiente pasaron de regreso y vieron a una viejita que pidió la soltaran para regresar a su casa.

martes, 21 de octubre de 2014

El arte supestre de Guitarritas y sus riesgos

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El arte rupestre de Guitarritas se hizo tal vez con la intención de añadirle un trazo estético a la roca, para provocar efectos mágicos o dejando testimonios a quienes les siguieron. Es difícil precisar su antigüedad y significado pero lo cierto es que son testimonios rupestres con cientos de años de estar ahí. Corren el riesgo de desaparecer o ser dañadas por aquellos que escalan estos muros; también por aquellos que dejan grafiti y ensucian o destruyen el patrimonio. Un lector me facilitó esta foto y da cuenta del daño que sufre actualmente. Tal vez no los dejen acceder al sitio pues tienen todo cercado. Llegan hasta Buenos Aires, dan vuelta a la derecha hasta la finca de los Loera y de ahí pueden acceder a pie o en vehículo, si es que les dan permiso. Falta inventariarlas, evaluarlas y estudiarlas, pero lo cierto es que es de los pocos vestigios arqueológicos en la zona metropolitana de Nuevo León y para orgullo de Santa Catarina y nuestro los  tenemos en nuestro suelo. Exijamos su cuidado y protección

lunes, 20 de octubre de 2014

La zona arqueológica y mítica de Guitaritas

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Posiblemente los primeros en conocer estos petro grabados fueron los del Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey quienes bajo el liderazgo del maestro José Flor Navarro (1897-1973) hacían un recorrido anual hasta San José de los Nuncio en Ramos Arizpe, Coahuila. También de otro personaje mítico y legendario llamado Francisco Hernández a quien conocían como "El Panchote". Para algunos historiadores esos trazos en la roca están relacionados con el libro del Mormón. Lo cierto es que había dos muros repletos de dibujos, hasta que alguien se robó una piedra y vayan a saber Ustedes como la sacó del sitio. Recientemente vi como usaban las paredes para enseñar la técnica del rappel. Como suele suceder advertimos a las autoridades del ramo pero no pasó a mayores. Y ahora me dicen que por las últimas lluvias un muro está a punto de colapsarse. Para otros que entienden de cosmogonías y cosas simbólicas, el hecho de que esté ahí un caída de agua a la que llaman del Caracol, es señal inegable de que ahí comenzó el origen de la vida en la Tierra. Es como un ombligo cósmico al que relacionan con la Madre Tierra. El cañón de la Guitarrita corre el riesgo de desaparecer y ser dañado en forma irreversible y urge que los niveles de gobierno entren a rescatar éste santuario arqueológico y mitológico.  

domingo, 19 de octubre de 2014

Un pasado prehispánico en una zona nacional protegida

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El cañón de la Guitarrita como Pellotíos, las Escaleras, Loma Alta, El Montoso y las Cortinas, están consideradas como un área natural protegida (ANP). La conservación de la biodiversidad y el eventual aprovechamiento de recursos vegetales, impide la extracción de flora y fauna.  Lo cual en cierta forma prohíbe el consumo de peyote como parte de las ceremonias y el uso  de la leña para fogatas. Pero al ser una comunidad indígena pueden hacerlo amparados en una ley la cual les permite mantener sus ritos y prácticas cultuales. En el decreto que da origen al Parque Nacional Cumbres de Monterrey emitido por el presidente Lázaro Cárdenas, no se reconoce la presencia del pueblo huichol en el mismo. Y por lo tanto no deben estar ahí.  En la modificación del área hecha al parque y en la configuración de su programa de manejo, tampoco se ha reconocido la existencia de algún pueblo indígena dentro de esa ANP, de lo cual también deriva que no se le admitan derechos ancestrales o tradicionales al pueblo Wirraritari para la celebración de rituales en el cañón de Guitarritas. Ellos defienden su postura basada en la cosmovisión y sabiduría ancestral.  Un consejo de ancianos ha pedido la realización de ceremonias y rituales en este rincón de la Sierra Madre de Santa Catarina, basados en deliberaciones resultantes de cantos y sueños, lo que les daría un arraigo reconocido en la zona con la posibilidad de realizar sus visitas anuales. Opino que la tradición de los huicholes y la conservación de los petrograbados debe prevalecer ante todo. 

sábado, 18 de octubre de 2014

¿Para qué cuidar el cañón de Guitarritas?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Desde el año 2000,  los huicholes han padecido la prohibición de parte de los nuevos propietarios del lugar,  quienes impiden su acceso para realizar sus ritos pues se promueven otros ritos y ceremonias similares. En cambio los huicholes defienden el cumplimiento de un encargo sagrado, el respeto de sus tradiciones y del territorio para las ceremonias; por eso piden el derecho de ingresar al cañón de Guitarritas. En este conflicto hay cuatro posturas: la de una familia que aduce tener de posesión legítima de los terrenos y exigen ser tomados en cuenta para dar permiso. Los de otra persona que se quedó con los terrenos mediante la compra de los lugares sagrados; por otra parte tenemos las exigencias del pueblo huichol quienes continuamente manifiestan y defienden su participación, como mantenimiento y consolidación de sus vínculos espirituales con el territorio en Loma Alta- Guitarritas y otra tendiente a proteger el lugar como sitio arqueológico. Ahí en Guitarritas hay petrograbados y testimonios de aquellos cazadores y nómadas que dejaron pinturas sobre las piedras y algunos morteros por el rumbo. Tienen varios milenios de existir ahí y nosotros en menos de una década los hemos dañado irremediablemente. Creo que estas dos últimas van por la misma línea y a mi juicio deben prevalecer, obviamente contando con el apoyo de quienes dicen ser los dueños del lugar. Es un lugar histórico y arqueológico por ante todo y simbólico para una cultura ancestral en México. Y nosotros como ciudadanos tenemos la obligación de ver por su cuidado y protección. 

viernes, 17 de octubre de 2014

El ceremonial Wixarika en Loma Alta

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Loma Alta como el cañón de Guitarritas son lugares sagrados. Integrantes de la comunidad Wixarika procedentes de Zacatecas, Jalisco y Nayarit visitan la Sierra Madre de Santa Catarina, para agradecer por las primeras lluvias y mantener la tradición de los antepasados huicholes quienes creen que en éstas montañas está el origen cósmico de la humanidad, el ombligo donde surgió toda la creación. Por eso en sus rituales veneran a la vida, la lluvia, el Sol y al Abuelo del Mundo, guía de la sabiduría y el fuego; dando paso a la música, danza y cantos, para vincular lo terrenal y lo divino, lo profano y lo sagrado. Hacen sus ritos de iniciación y consumen peyote frente a las montañas a las que consideran sagradas. Para garantizar un buen año, los huicholes mantienen una fogata durante tres días y dos noches que alimentan con ramas para que el fuego no desaparezca. En un momento de la ceremonia, ofrecen sangre de buey a manera de sacrificio. ¿Desde cuándo vienen los huicholes? Ellos dicen que vienen desde tiempos remotos. Para otros, acuden a partir de 1990 cuando hubo un festival  llamado “Kanto a la Tierra” junto con representantes de diversos pueblos nativos de toda América.  Vinieron representantes del pueblo Wirraritari o huichol. Para ellos el lugar es emblemático y simbólico: las montañas, la vegetación, incluida la existencia del peyote, las formas rocosas y los petrograbados fueron como la señal de una tierra prometida. En consecuencia hacen ofrendas a sus dioses de acuerdo a un encargo de parte de consejos de ancianos que residen en centros ceremoniales de Nayarit y Jalisco.  Por orden de sus antepasados ilustres regresan a sus orígenes. Y para orgullo de Santa Catarina, este sitio sagrado está en Loma Alta. 

jueves, 16 de octubre de 2014

La montaña sagrada en Buenos Aires

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Las montañas tienen un nombre e indudablemente ellas nos refieren a la divinidad. Son la morada divina y desde ellas Dios habla a los hombres. Por ejemplo Yahvé habló a Moisés desde el Sinaí y ahí se le manifestó. En el cerro de la Estrella ocurrió el nacimiento del dios Huitzilopochtli. Para los egipcios, las pirámides eran montañas sagradas que representaban a las constelaciones que tomaban la figura de los dioses. Los antiguos habitantes del noreste mexicano también consideraban a la montaña como lugar sagrado y como sitio ideal para compartir sus signos: la fortaleza, la vida y la majestuosidad. A ellas acudían a consumir el jugo del peyote y a su amparo hacían los mitotes. En ese lugar mantenían la vida de su entorno y aseguraban que las fuerzas vitales no se perdieran. Esta montaña se le conoce como el Pico del Gavilán. Forma parte del cañón de San Judas que se extiende hasta el cañón de las Escaleras. Por esta montaña igual accedían al Pajonal que a San José de los Nuncio. A sus pies surgió una comunidad llamada Buenos Aires, como alusión a los vientos frescos y húmedos que corren por entre la sierra, dando vida y cobijo a quienes ahí habitan. Por eso los antiguos dejaron morteros de piedra para moler su alimento. Enfrente de Buenos Aires, está Morteros. En ese sitio se bifurcan los caminos. Es un vórtice de energía donde los elementos ejercen su fuerza: el aire, el agua, la tierra y el Sol manifiestan su influencia sobre todos los seres vivos. Ahí está la principal estación de bombeo para el agua potable de Santa Catarina, García y San Pedro Garza García.


miércoles, 15 de octubre de 2014

Rumbo a La Loma Alta

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La Sierra Madre Oriental está conformada por una serie de montañas que corren en forma paralela, primero de sur a norte y luego de oriente a poniente. Propiamente el 85 por ciento de la extensión territorial de Santa Catarina con 872 kilómetros cuadrados está en la Sierra Madre.  Es de los pocos municipios de la zona metropolitana de Nuevo León que aún tiene población rural y suburbana. Pasando la boca del Potrero de Santa Catarina hay  35 cañones. Ahora, un cañón es un espacio entre dos montañas, una abertura por entre la sierra la cual sirve de paso y de comunicación. Entre las montañas se forman valles en donde se desarrollaron ranchos y haciendas. Los primeros cañones son: a la izquierda la Mielera o Ballesteros y a la derecha San Pablo y Santa Juliana. Pasando la primera sierra están Los Nogales, Buenos Aires y Morteros. Hacia la derecha se llega a la Loma Alta y más adelante al cañón de El Montoso y por el mismo rumbo el de Peyotíos, un derivado y diminutivo de Pellotes, la planta alucinógena considerada sagrada para los antiguos habitantes. Ahí está la Loma Alta, la cual enlaza hacia el cañón de las Escaleras  y las Cortinas en donde se desarrollaron importantes centros mineros. En el ancón de Loma Alta está el rancho de los Loera y un poco más adelante el cañón de la Guitarrita o Guitarritas. Le llaman así por lo estrecho y encerrado prácticamente por dos muros decorados con petrograbados. Por ese camino sinuoso se llega al rancho de los Rodríguez y luego al de los Hernández para entroncar a San José de los Nuncio en Ramos Arizpe, Coahuila. 

martes, 14 de octubre de 2014

A la memoria de don Alberto García Guzmán

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El 14 de octubre de 1917 nació en la congregación de La Fama en Santa Catarina, Nuevo León el ilustres periodista y comentarista de radio y televisión don Alberto García Guzmán. Fueron sus padres Margarito García y Josefina Guzmán. Realizó sus estudios de primaria en la escuela Benito Juárez para luego inscribirse como alumno en la Escuela Normal Miguel F. Martínez. Fue empleado en las fábricas textiles de la Fama, El Porvenir y la Leona, en ésta última fundó la Revista Prisma. En 1939 se casó en El Cercado, Santiago, Nuevo León con Rosalba Moreno Almaguer. Desde 1947 incursionó en el periodismo escrito y luego fue colaborador en el periódico El Norte a partir de 1951. También ha colaborado en otros diarios del país, como El Sol de Tampico, El Sol del Norte de Saltillo y El Fronterizo de Ciudad Juárez, Chihuahua, en donde también participó en la fundación del diario El Correo. Fue fundador de los periódicos Más Noticias y El Tiempo en Monterrey. Desde 1977 hasta 1996 fue colaborador en el Canal 2 de Monterrey y de la XEFB. También colaboró para el Canal 8 CEMPAE de Monterrey. Es colaborador de El Diario de Monterrey. En 1994 el Gobierno del Estado de Nuevo León le otorgó la medalla al Mérito Cívico en el área del periodismo. Don Alberto murió en Monterrey. Y para nosotros es un orgullo que un santacatarinense nacido en La Fama se haya distinguido como uno de los mejores periodistas y comentaristas de la televisión local. 

lunes, 13 de octubre de 2014

La elección del primer cabildo de Santa Catarina


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 1 de octubre de 1820 los electores con capacidad para votar se reunieron para elegir al primer cabildo que estuvo formado por las siguientes personas: Joaquín García como alcalde, José de Gracia Rangel como síndico procurador y Antonio Rodríguez y Juan de Luna y Góngora como regidores. El 3 de octubre tomaron posesión de su cargo, juraron fidelidad al Rey y a la Constitución de Cádiz y se comprometieron a ejercer con eficacia sus puestos que les dieron por elección popular. El 9 de octubre eligieron como secretario del ayuntamiento a Manuel del Río y Valdés Pino asignándole un salario de 100 pesos al año. Un detalle interesante: solo pagaban al secretario del ayuntamiento. Conviene saber que los miembros del cabildo debían tener una buena posición económica para evitar los malos manejos y simplemente porque no les pagaban. Hace 184 años los primeros representantes consideraban como un honor servir al municipio y no al revés. La nueva municipalidad no tenía una casa consistorial y las reuniones se hicieron en un local rentado o prestado para tales efectos. ¡Cómo pasan los tiempos! En el 2006 comenzaron a construir la sede de una torre administrativa para dar cabida a todas las dependencias municipales que crecieron sin razón administrativa, tal vez solo para aumentar la nómina de burócratas municipales. La hizo siendo alcaldesa Irma Adriana Garza pero la habitó Dionisio Herrera Duque y luego el alcalde que siguió. En el mes de mayo pasado me pidieron dar la bienvenida y coordinar la visita de unos visitantes distinguidos de Lampazos de Naranjo. Cuando les expliqué que solo habíamos tenido dos alcaldesas, una dama vino a regañarme para decirme que no podía decir los nombres de ex alcaldes. Le contesto que una finalidad de la historia es reconocer a aquellos que hicieron la historia del municipio al margen de tendencias partidistas. Obviamente ya no me invitaron ni las gracias me dieron. Solo el placer de servir a mi pueblo aunque otros se lleven los salarios que cada quincena se depositan en aquellos que nos sirven y están para atender las demandas ciudadanas. 

domingo, 12 de octubre de 2014

Lo que nos queda de la vieja plaza del pueblo


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Nunca habíamos tenido una plaza digna y considerable hasta que don Fidel Ayala Jiménez decidió la construcción de la que conocimos entre 1943 y 1977. Consiguieron bancas donadas por ciudadanos ilustres y unas farolas que estaban en la plaza Zaragoza de Monterrey. Cuando hicieron la nueva plaza, las bancas se guardaron en bodegas, las farolas (unas tres) fueron a parar a la plaza de la colonia Las Sierras y otras tres se colocaron en plaza situada en Morelos esquina con Guillermo Prieto. En 1990 advertí que las farolas bien podían rescatarse. Las que estaban tiradas en la colonia Las Sierras se llevaron a un predio municipal en donde había algunas cosas que se arrumbaban como deshechos. Dejé de colaborar en las administraciones por causas obvias y una vez acudí a una fiesta a una finca en el municipio de Santiago y me tocó ver algunas cosas que pertenecieron a la vieja plaza del pueblo. Hace dos días recordé que aún quedan tres farolas, sin funcionar pero que al menos se pueden apreciar en una placita que de acuerdo a un entusiasta vecino llamado Erasmo González, no acuden quienes deben darle cuidado y mantenimiento. Las tres farolas tienen el emblema nacional y las fechas 1919-1920 y una placa metálica haciendo alusión a la Junta de Mejoras Materiales de 1951. Antes se llevaban bancas, farolas y alguno que otro objeto decorativo para sus propiedades. Ahora no quiero imaginarme que se llevarán o ya llevaron a sus casas. Pero mientras no nos quiten la esperanza y la confianza de ver un mejor Santa Catarina, acorde a grandeza, sus raíces y a su tradición, con su categoría de ciudad y municipio metropolitano, todo lo demás se puede recomponer. Dicen que la lucha contra el poder político es la pugna entre la memoria y el olvido. Por eso no debemos perder nuestra memoria ni la identidad de aquellos que nos antecedieron, nuestros ancestros en la sangre y en la tradición. Y como dice el cronista de Saltillo: "Pero que conste yo no estoy criticando, solo estoy diciendo". 

¿Realmente somos una ciudad en Santa Catarina?


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

¿Sabían Ustedes que San Pedro Garza García no tiene la categoría de ciudad? Y si la tiene le fue otorgada en los 1990. Y es evidente que fuera de Monterrey, tal vez es el único municipio que tiene todos los servicios y la infraestructura co...mo para serlo. Varios lectores opinaron acerca de las causas de la elevación a ciudad de Santa Catarina: tenía población (decían que en 1977 sumaban 110 mil habitantes) pero no tenía la infraestructura requerida. Y a mi sentir no tenía los elementos necesarios como para ser una ciudad. En realidad se contaban 65 mil habitantes. También alguien escribió que Santa Catarina creció por inercia. Conforme aumentaba la población se fueron solucionando problemas. Y en su tiempo si previnieron problemas y dejaron un plan de desarrollo urbano que hizo el arquitecto Rodolfo Antonio Páez Villaseñor en 1969. Pero nunca lo siguieron. 20 años después Tere García de Sepúlveda dejó un proyecto que tiempo después se modificó. Por eso vemos un caos urbano y rural dentro del territorio municipal. Y lo digo con todo respeto para que no se me vayan a enojar. En 1977 había solo 35 colonias y unas 25 comunidades rurales. Hoy tenemos casi 250 colonias y menos de diez comunidades rurales. Tal vez el ánimo de gobernador Pedro Zorrilla Martínez influyó pues en ese tiempo fueron elevadas a ciudades tanto General Terán (1977) y Allende (1978) que si se prepararon para ser ciudades y polos de desarrollo regional. Pero Santa Catarina no. Y llegaron recursos que se destinaron para construir un nuevo palacio municipal y un nuevo corazón cívico del municipio. La vieja plaza del pueblo fue totalmente modificada y aquí vemos una imagen cuando la estaban destruyendo. 

sábado, 11 de octubre de 2014

La ciudad de Santa Catarina


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 10 de octubre de 1977 el congreso del Estado decretó la elevación a ciudad de Santa Catarina, el día 14 lo firma el entonces gobernador Pedro Zorrilla Martínez para hacerlo efectivo el día 20 de noviembre de ese año. Era alcalde el solidario y amigable Guillermo Garza Luna. Ya son 37 años de los cuales 23 han sido administrados por gente de Acción Nacional. Yo quiero dejar una reflexión: ¿Qué es una ciudad? Para el poeta y escritor saltillense Jesús de León, una ciudad es una realidad compleja: “No es una vida sino un conjunto de vidas, no es un lugar, sino los afanes que la hacen habitable. Tampoco es una imagen, sino las experiencias que esa imagen resume y evocan al mismo tiempo”. Tiene razón, las fotos que engalanan éste sitio provocan diversos efectos: recuerdos, remembranzas, curiosidades, asombros, alegrías o tristezas. Para alguien que vive en Santa Catarina ésta imagen tal vez sea el pan nuestro de cada día, algo monótono y cotidiano. Para alguien que vive en otra parte recuerda sus andanzas, sus amigos de la infancia, a sus padres y el hogar que un día vio partir a alguien para nunca más volver. Las cosas cambian, a veces para bien y otras para mal. Destino inevitable pero previsible. Lo cierto es que un pueblo se construye en base a muchos esfuerzos ante presencias que han durado siglos y que han sido testigos de nuestros afanes. Efectivamente éstas montañas están desde antes de que nuestras familias llegaran a éste solar, a ésta tierra. Tenemos cosas que debemos apreciar y querer. No perder esa capacidad de asombro y de maravillarnos con las cosas que tenemos y nos hablan de la grandeza de nuestro municipio. Yo no hago ni escribo ni cuento historias para consagrarme. Lo hago porque quiero a mi pueblo y a su gente y me duele el concepto que tienen aquellos que vienen a "gobernarnos". 

viernes, 10 de octubre de 2014

Recordando al padre Catarino


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Si, ya le he publicado en muchas ocasiones, pero a quien no le gusta ver a nuestras mamás, abuelitas, tías, madrinas y maestras de catecismos en aquellos años. Aquí aparecen arropando al padre Catarino Garza. En 1974 cuando no le reconocieron el triunfo a Conny Maldonado de Zambrano para la alcaldía de Santa Catarina; durante las manifestaciones buscaban interlocutores con el gobierno del Estado y la federación. Ahí dijeron que el mejor y más adecuado era el padre Catarino, pues no había persona más honorable y buena que él. Todo un gran hombre y un santo sin saberlo. El padre Cata nació en Juárez, Nuevo León el 13 de febrero de 1923. Estudió la carrera comercial en Monterrey. Trabajaba en negocios de su familia cuando de pronto decidió ingresar contando con 31 años al Seminario de Monterrey donde estudió humanidades y filosofía. Estudió teología en el Seminario de Montezuma, Nuevo México. Fue ordenado sacerdote el 23 de junio de 1966. Nombrado vicario en el templo de Cristo Rey y en la Purísima en Monterrey. Párroco de Santa Catarina de 1970 a 1974. Dejó la parroquia por quejas de algunos feligreses que se quejaban de ser estricto y regañón. Quienes lo conocimos en ese tiempo daba la impresión de ser un niño grandote. Luego responsable ecónomo del Seminario de Monterrey. Vivió en el Monasterio Benedictino del Tepeyac en la Ciudad de México. Párroco en Salinas Victoria. Fue vicario en diversas parroquias de Monterrey como el Rosario (1990-1991), Basílica de Guadalupe, San Antonio de Padua, San Felipe de Jesús y Cristo Redentor. Formador en el Curso Introductorio del Seminario de Monterrey . Capellán del hospital y maternidad Conchita, de la Congregación de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, de las Hijas de San Pablo, de las religiosas del Verbo Encarnado y de la Congregación de la Orden de la Visitación de María. Falleció el 13 octubre de 2010. Por eso lo recuerdo con mucho aprecio y nostalgia por aquellos buenos tiempos, indudablemente. 

jueves, 9 de octubre de 2014

A la memoria del padre Cayetano Vázquez de Lara


Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Seguramente Ustedes no conocieron a éste santo varón que estuvo en la parroquia de Santa Catarina ofreciendo asistencia espiritual y administrando los sacramentos durante 18 años. Pero es probable que haya bautizado a sus papás o casado a s...us abuelos. Se llamó en vida Cayetano Vázquez de Lara. Nació el 5 de mayo de 1909 en Tula, Tamaulipas. Hijo de Cayetano Vázquez y de Esperanza Elpidia de Lara. Estudió la primaria en la escuela Josefa Ortiz de Domínguez en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Para luego trasladarse a Monterrey e ingresar al Seminario de Monterrey. Fue ordenado sacerdote en 1941. Inmediatamente recibió nombramiento de vicario parroquial en el templo de la Purísima Concepción en Dr. Arroyo y luego párroco de Nuestra Señora de los Ángeles de Aramberri. Fue nombrado párroco de Santa Catarina el 9 de febrero de 1951 hasta su muerte el 12 de diciembre de 1969. Un hombre de Dios que llevó el anuncio de la salvación en los modos más abiertos y extraños que se puedan imaginar. Pues lo mismo se metía a las cantinas para convertir a los parroquianos o visitaba lugares para convertir a las pecadoras. Experto en dominó y ajedrez. Recorrió los poblados de la Sierra Madre de Santa Catarina a caballo o a pie dando consejos, bautizando, casando o poniendo los santos óleos. Vivían con él una hermana llamada Catita y luego dos personas que estaban a su lado como lo fueron en vida Emeterio Garza Treviño y una señorita de nombre Lalita. Cuando fue la misa de cuerpo presente estuvo el entonces arzobispo de Monterrey don Alfonso Espino y Silva, a la que acudieron miles de asistentes para despedir a un gran hombre de Dios. Sus restos descansan en el panteón San Juan. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

¿Y por qué tengo éste sitio en un blog?


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Para quienes estén interesados y preguntando al respecto. Yo soy Antonio Guerrero Aguilar cronista sin nombramiento oficial de Santa Catarina, pues el municipio y sus respetivas autoridades mantienen y pagan a otra persona para que haga ést...a chamba que la hago yo sin remuneración, sin privilegios y sin reconocimiento oficial. Pero eso lo hace más meritorio, pues desde diciembre de 2012 mantengo ésta página que se alimenta y enriquece con sus comentarios y LIKE´s. Las fotos forman parte de un acervo de 28 años de estar en esto, juntando cosas para promover nuestra memoria e identidad municipal en un contexto regional y a veces hasta nacional. Se le propuso el 20 de noviembre de 2012 al actual alcalde y como suele suceder, me dijeron sí pero nunca me dijeron cuándo. Por eso me animé a publicar aspectos de nuestra historia siempre acompañada de una foto. Ya he publicado cerca de mil colaboraciones con su respectiva imagen en estos casi dos años de estar pendiente de publicar diariamente al menos una nota. Durante tres años, mi programa de radio, mis escritos, mis pláticas en donde me inviten y hasta diciembre pasado como maestro en el Seminario de Monterrey. ¿Qué me mantiene con vida? pues esto que hago al margen de todo poder temporal y autoridad ejercida por quienes nos gobiernan, pero que no quieren ver lo que uno realmente hace por Santa Catarina. Pero ni me importa, solo Tere García de Sepúlveda lo valoró y aunque esta actividad es ingrata, repleta de grillas e incomprensiones, me mantienen al servicio de mi pueblo. Yo quiero agradecerles sus atenciones pues ya son tres años sin trabajo formal, pero esto me da la esperanza para vivir y de aspirar a un mejor Santa Catarina al cual por más que se empeñan se lo quieren acabar. Y yo debo hacer el trabajo de recomponer con historias y relatos para devolverle al menos en la identidad y la memoria, la grandeza de nuestro municipio y la nobleza de nuestra gente. 

Cuando atraparon al Tuerto Nevarez

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



La noche del 5 de octubre de 1932 hicieron prisionero al chofer de nombre Luis Ortiz, mientras los ladrones huyeron con rumbo a la zona agrícola y ahora industrial conocida como el Lechugal. En el enfrentamiento hirieron a uno de los asaltantes quienes solo se llevaron el dinero y dejaron los demás objetos. Una hora después llegaron las fuerzas del jefe de la guarnición de Monterrey junto con el inspector general de policía, el coronel Julio Cejudo. Llevaron al chofer quién les informó que a iniciativa del Tuerto Nevarez, - apenas unos días antes -  se habían reunido en la quinta Calderón con seis maleantes para preparar un asalto a Santa Catarina, pues apenas contaba con dos policías. Las autoridades municipales le hicieron un juicio al chofer. Como castigo le aplicaron la pena capital: fue fusilado el 6 de octubre de 1932 en el interior del ayuntamiento A uno de los ladrones que atraparon en El Lechugal le aplicaron la ley fuga,  en lo actualmente es el cruce del antiguo camino a la Huasteca y Manuel Ordóñez. Pocos días después, detuvieron al resto de la banda y  también fueron fusilados. A Luis Ortiz lo enterraron en el panteón San Juan de Santa Catarina y durante buen tiempo, una señora  (tal vez su esposa) colocaba flores a su tumba a la cual la tienen abandonada. Como verán las cosas no han cambiado mucho y mejor no decir en donde está la tumba pues al rato venden el lote funerario. 

martes, 7 de octubre de 2014

El robo del Tuerto Nevarez a Santa Catarina (2)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Hace 82 ocurrió el asalto de la banda del Tuerto Nevarez a Santa Catarina. El entonces alcalde Leocadio Páez organizó a un grupo de vecinos para sacar a los maleantes del palacio municipal, entre los que destacaban Marín Torres, Rodolfo Páez y Agustín Meléndez;  mientras otros acudieron a la estación telefónica Erickson para pedir ayuda a Monterrey. El teléfono de la presidencia estaba inservible por los ladrones. Los defensores llegaron a agruparse en dos bandos en plena plaza principal para entrar al palacio. Las calles estaban a obscuras debido a que habían interrumpido el servicio de alumbrado público. Uno de los vecinos gritó: “¿Quién vive?” y como respuesta recibieron una descarga de balazos que provocó a su vez un tiroteo que duró poco menos de media hora.  Los balazos cesaron cuando llegó un automóvil conducido por Luis Ortiz  con la intención de recoger a los asaltantes. Cuando vieron que trataba de estacionarse, fueron sobre él para atraparlo y presentarlo con el alcalde. Los bandidos aprovecharon la confusión y huyeron rumbo al Lechugal.  

lunes, 6 de octubre de 2014

El robo del Tuerto Nevarez a Santa Catarina (1)


Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


A las 8 de la noche del 5 de octubre de 1932, se detuvo frente al palacio municipal un automóvil cuyas placas eran 1143. Del interior bajaron siete individuos embozados con unas bufandas. Uno de ellos entró a la presidencia muncipal; al poco tiempo regresó con un policía que estaba al cuidado del lugar. El policía fue desarmado y lo amagaron para poder entrar al palacio. Después de robar algunas pertenencias de las oficinas del alcalde y de sus colaboradores, los bandoleros capturaron a cuanto vecino pasaba por el palacio, llevando a la cárcel a cerca de 70 personas. Después pasaron a los negocios de José María Guerra, Norberto Ordóñez y Manuel Garza para robarles: a quienes capturaron y solicitaron fuertes sumas de dinero. Por cierto, cuando se llevaron a José María Guerra, salió su hermana Petra a defenderlo pero la golpearon y amenazaron de muerte. De los negocios se llevaron cerca de 3,000 pesos y mercancías diversas. 

domingo, 5 de octubre de 2014

Remembranzas de la Infona Huasteca

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Dicen que cuando López Portillo inauguró el primer sector de “la Infona” en agosto de 1977, trajeron una familia extraña para habitar la primer casa. No había agua y detrás de las llaves había un camión que bombeaba el líquido. Al día siguiente una reportera de El Norte vino a entrevistar a la familia y se dio cuenta que efectivamente apenas estaban terminando las casas. Como emblema de la colonia colocaron en la entrada, un monumento primordial con dos piedras sobrepuestas que habían encontrado en el subsuelo. Muchos de los primeros vecinos eran familias que vivían en la Fama, Santa Catarina y San Pedro. Obreros de nuestras fábricas, a decir de Alfonso Reyes “héroes en mangas de camisa”. Pasando la Culebra estaba la casa de piedra que lamentablemente tiraron, luego una pedrera. Un poco más al sur, los cinemas Huastecos. Los primeros en su tipo en Santa Catarina que solo tenía el cine México sobre la calle Manuel Ordóñez y el cine en la Fama. Con funciones de permanencia voluntaria, se terminaba la película y volvían a poner la misma. Siendo alcaldes Juan Francisco Caballero y  Mario Alberto Salazar, ahí presentaron sus informes de gobierno entre 1982 y 1987. En su lugar pusieron a un West Rodeo en plena efervescencia grupera ochentera. Sobre la avenida Miguel Alemán don Cosme Garza tenía la quinta para las bodas y quinceaños y más adelante los primeros locales comerciales llamados precisamente San Cosme con un local para fiestas. Tantos recuerdos que están grabados en quienes vivieron en la infona Huasteca. Como referencia, éste camión rosa de la Infona. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Recordando la infona Huasteca

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La Infonavit Huasteca, complejo habitacional compuestos por diversos sectores y colonias. La de los intrincados andadores, plazas en donde una vez hubo juegos, casas de dos y tres niveles. Unas de ladrillo y otras con estructuras multicolores, la que vio nacer en septiembre de 1977 a la preparatoria 23 de la UANL; la del techito que se convirtió en parroquia, la que fue vecina de las fincas y quintas como la San Cosme; la de espectaculares amaneceres y atardeceres; la de las vistas panorámicas más excelsas. El sitio donde viven aquellos que tienen la oportunidad de ver a Santa Catarina de un vistazo. La de los camiones rosas que llegaban hasta la Huasteca. La de las muchachas guapas que se casaron con jóvenes de otros rumbos, la región en donde sus habitantes se daban el lujo de ejercitarse en la regia e imponente montaña. El sector plagado de leyendas y mitos: el ruido de la carreta o del caballo sin jinete por la madrugada, el llanto de la llorona, la del niño que se aparece en las esquinas, la de las brujas que cruzan el cielo y les chiflan a los de abajo para hacerse notar; el hombre pájaro que sobrevolaba por las madrugadas,  la de los bailes públicos en los andadores. ¿De cuál infona? La de arriba, la de en medio o la de abajo. Si San Pedro Garza García tiene su Chipinque, la infona tenía el Chipinquito. Las colonias con sus pilas y cajas de agua. La de aquellos que subían la Raya, la piedra Mesa o el Agujero.  Ahora el sector donde están Policía y Tránsito, en lo que una vez fue una capilla funeraria y de velación, rodeo, fábrica de papel y cinemas .  La entrada con la Casa de Piedra ya destruida y las rocas sobrepuestas. ¡Ah la Infonavit Huasteca que no duerme y se niega a morir! 

viernes, 3 de octubre de 2014

La colonia Infonavit Huasteca en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


En 1972 surgió el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, mejor conocido por su siglas como INFONAVIT, con la intención de administrar y fomentar los recursos para la construcción de viviendas para los trabajadores. Al poco tiempo comenzaron a construirse las primeras viviendas para los trabajadores. El primero en Monterrey fue el complejo habitacional Valle Verde. A fines del sexenio de Luis Echeverría en 1976, comenzaron a construirse las viviendas del primer sector de la colonia Infonavit Huasteca, delimitada al este por la calle Miguel Alemán, al oeste un andador al que llamaron Huajuco en honor al temible cacique indígena de la llamada Cuayucuapa, hoy Villa de Santiago y Allende, Nuevo León; al sur hasta llegar a las primeras quintas de la Huasteca y al norte la calle Culebra. Precisamente a los andadores les llamaron en honor a las antiguas etnias que habitaron el Nuevo Reino de León antes de la llegada de los pobladores: Janambres, Garza, Malincheños, etc. A partir de 1977 se comenzó a poblar el primer sector con familias de obreros pertenecientes a sindicatos oficiales no identificados con la CTM. Incluso vino José López Portillo a entregar simbólicamente las primaras casas. Ya en los 1980 la CTM promovió la construcción del segundo sector de la Infonavit Huasteca, con andadores a los que nombraron en honor a los líderes obreros. Siguió la Enrique Rangel, la Lázaro Cárdenas y otras dos o tres más. Esta foto corresponde a la década de 1940 en donde ahora está el complejo habitacional Infonavit Huasteca. 

jueves, 2 de octubre de 2014

El templo parroquial y la estrella polar

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


¿Por qué la fachada principal del templo parroquial de Santa Catarina da hacia el norte? Una vez me platicó un ingeniero que está perfectamente alineada a la estrella polar que siempre se ve por encima de las Mitras. Cuando el templo se comenzó a construir en 1810, no había traza formal de pueblo. Las casas y fincas estaban situadas todas sin orden. El camino de los Saltilleros pasaba por la falda de las Mitras para dar vuelta a la izquierda, atravesar el arroyo de las Encinillas ahora llamado del Obispo, para entrar a la población por entre la hacienda del Molino y un lugar conocido como El Mármol (en las torres del Legado), por el rumbo actual de Colón y Vidaurri. Por ahí se entraba a Santa Catarina, pero en 1844 se decidió modificar el camino. Debía a atravesar el pueblo para propiciar los negocios y protegerse mejor de los robos y asaltos tan comunes en ese tiempo. Ese año se trazaron las manzanas y calles en forma reticular y dispusieron construir una plaza y las casas consistoriales al poniente del templo en donde ya estaban desde 1820. Entonces el templo mira al norte no porque haya existido una plaza en frente de él, sino porque estaba a la vista de los caminantes como anunciando la bienvenida a la casa de Dios. Sabemos que el templo se comenzó a construir en 1810 debido a que en la ventana del bautisterio, junto a la puerta principal, los constructores colocaron las letras entresacadas: Bautisterio, 1810.  Y lo más extraño de todo, se construyó en honor de la virgen de San Juan de los Lagos.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Una anacahuita entre el mito y la leyenda

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


De la famosa y célebre batalla de Icamole en el verano de 1915, tenemos una leyenda llamada “El Ánima de la Anacahuita”, ahí donde los carrancistas derrotaron a los villistas. Uno de los que murieron en el fragor del combate, quedó sin vida debajo de una anacahuita. Curiosamente los animales no le hicieron daño ni tampoco las altas temperaturas comenzaron su putrefacción. Fue cuando se dijo que el cuerpo estaba incorrupto gracias a las propiedades mágicas del árbol, considerado en hoy en día como la flor típica de Nuevo León. Alguien supo su nombre: Roberto Cisneros. Fue enterrado exactamente en donde lo encontraron. Fue cuando uno de los vecinos del lugar llamado Pedro Moreno le hizo una capilla en su honor, pues decían que el árbol tenía propiedades curativas y mágicas. Además el difunto demandaba en los sueños de don Pedro, que lo enterraran mejor; pues un señor de nombre Sabino no lo había enterrado bien. Una vez que lo enterraron bien, Moreno recuperó la salud y una hija de éste comenzó a curar. Dicen que por las noches se le aparecía un ángel sobre su cama, el cual dejó de aparecerse cuando conoció varón. Con el trascurso del tiempo unos irrespetuosos quemaron el árbol milagroso. Yo una vez lo toqué y parecía que vibraba. Ahora solo tenemos la capilla del “Ánima de la Anacahuita” saliendo de Icamole rumbo a Paredón.