lunes, 14 de julio de 2014

¡Y el templo se nos cayó!

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Este 18 de julio se cumplirán 30 años del derrumbe del templo parroquial de Santa Catarina. Con tan solo 174 años de haberse levantado, el edificio más antiguo y emblemático de nuestro municipio se colapsó. El muro oriente no resistió el peso del techo de vigas que también se vino abajo. Desde tiempo atrás se mantuvo la idea de ampliarlo, otro de tirarlo y levantar uno nuevo. Los antiguos pensaron de acuerdo a las costumbres y necesidades de la época un templo pequeño, con tan solo una nave, la sacristía, el bautisterio, el altar mayor sin retablo ostentoso y un sitio sobre el coro por encima de la entrada principal. Ni siquiera tenía el campanario. Entonces se buscaron las causas del derrumbe: la grieta que abrió el muro oriente desde el punto donde se juntan los techos de la sacristía y la nave principal. Estaban a punto de quitarla para ampliar la nave y entonces quitaron un soporte que le daba seguridad a la pared que ni siquiera tenía cimentación. La humedad que se concentra  en esa parte la más baja en la cabecera municipal. Luego llegaron las autoridades: don Alfonso Martínez Domínguez como gobernador y Juan Francisco Caballero como alcalde, quien propuso destruir lo que quedaba para hacer un templo nuevo. La arquidiócesis de Monterrey decidió apoyar la decisión del párroco Miguel Alanís Cantú. Hace 30 años el templo se nos cayó y así quedó por algunos meses. 

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