domingo, 27 de julio de 2014

Incursiones y albazos de los llamados indios bárbaros

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Las entradas de los llamados "indios bárbaros" se daban fundamentalmente por tres sitios: desde Mamulique al valle de las Salinas, por la Sierra de Gomas rumbo a Mina y Monclova y otro por un corredor situado entre El Anahelo e Icamole. Geográficamente estos tres sitios desembocan en Rinconada y la Cuesta de los Muertos; por eso continuamente estaban partidas de hombres armados dispuestos a detener, enfrentar o perseguir a los grupos de comanches y lipanes que molestaron el noreste mexicano en el siglo XIX. Dichas incursiones se intensificaron con la separación de Texas en 1836 y después de los Tratados de Guadalupe Hidalgo en 1848. Los llamados "indios bárbaros y salvajes" conocían muy los valles y cañones de donde preparaban sus albazos y ataques tanto a la Pesquería Grande como a Santa Catarina. Al 1840 le llamaron el "Año de la Gran Indiada" pues se registraron cientos de ataques de los grupos étnicos que bajaron desde Texas hasta Nuevo León y Coahuila. Se sabe que se ocultaban por el rumbo de Chupaderos del Indio en el Valle Perdido que se forma entre Los Fierros, Nacataz e Icamole. Los caminos y veredas eran tan peligrosos para los arrieros, ganaderos y pastores de los rumbos a quienes continuamente asaltaban. Prueba de su presencia la tenemos en algunos sitios arqueológicos. Nada más entre Los Fierros, Rinconada y Los Muertos se tenían registrados seis zonas repletas de petrograbados y pinturas rupestres. A los ataques les decían "Albazos" por darse al amanecer. Esta escena pertenece a una zona situada en el sureste de Coahuila y en ella vemos como un guerrero captura a una mujer mientras un jinete se baja del caballo para defenderla. Es cortesía de mi amiga Toñeta Oyervides de General Cepeda, Coahuila. 

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