jueves, 31 de julio de 2014

El cierre de los templos en 1926


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Un 31 de julio de 1926, como una forma de rechazo a la llamada Ley Calles que restringía y también prohibía actos litúrgicos en los templos, el episcopado mexicano ordenó su cierre de y además de sitios de culto y devoción popular en todo el territorio nacional. Muy temprano, el entonces párroco Crescencio Neaves cerró el templo parroquial, para luego trasladarse a La Fama y a San Pedro Garza García y hacer lo mismo: cerrar los espacios como una forma de protesta. Los objetos litúrgicos más valiosos fueron llevados a casas en donde las familias se comprometieron a cuidarlos. En Nuevo León la llamada "Guerra Cristera" solo se limitó al cierre de los templos y también a la persecución de sacerdotes y religiosas que hacían su ministerio apostólico. Muchos de ellos fueron encarcelados y otros alcanzaron a salir del país. Durante dos años (1926-1928) no hubo misas en nuestros templos, pero si en casas donde se oficiaban ceremonias, daban la bendición a parejas, ofrecían la primera comunión y bautizaban. Se dice que en una casona situada en la calle Zaragoza, entre Corregidora y Ocampo se hacían los actos en forma clandestina. En este periodo, toda la gente de Saltillo y Ramos Arizpe se trasladaba hasta Rinconada, en donde el párroco de Villa de García les administraba los sacramentos en forma clandestina. 

miércoles, 30 de julio de 2014

Karl Reich en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Regularmente me dicen que saben más los que vienen de fuera que nosotros mismos. Tal vez se deba al hecho de que estamos siempre aquí y nos acostumbramos a ver las montañas, las casas y las cosas de una forma igual, monótona, sin gracia o significación alguna. Mientras, aquellos que nos visitan no bajan la mirada viendo los paisajes imponentes que la naturaleza y la creación nos dio. Uno de ellos fue el botánico y científico alemán Karl Reiche nacido en Dresde en 1860 quien falleció en Munich en 1929. Obtuvo el doctorado en filosofía por la Universidad de Leipzig en 1885. Profesor en Dresde (1886-1889) y en algunas universidades de Chile entre 1889 y 1896. Fue director de la sección de botánica del Museo Nacional de Historia Natural de Chile en Santiago (1896-1911). Al dejar el Museo de Historia Natural, llegó  a la ciudad de México como profesor de Botánica en la Escuela de Altos Estudios en 1911 y en la cual enseñó hasta 1923. Además fue un miembro destacado en la Sociedad Alemana de Botánica. Escribió diversas obras sobre su especialidad y de la visión de un viajero observador y acucioso: “La vegetación de los alrededores de la capital de México” en 1924 y “Flora excursoria en el Valle Central de México” en 1926. Un año después de su muerte, apareció en Leipzig su trabajo: “Kreuz und quer durch Mexiko". (Atraviesa México, desde el libro de excursión por un erudito alemán: Karl Reich o A través de México: sobre la guía (de viaje), de un académico alemán) eligiendo como portada ésta maravillosa imagen de la Boca del Potrero y del río Santa Catarina en la década de 1920. 

martes, 29 de julio de 2014

La mejor hacienda del Nuevo Reino de León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Una vez algún poblador se refirió a Santa Catarina como la mejor hacienda desde Zacatecas a éstas partes. Un sitio con un río y aguajes suficientes, extensiones de bosque montañoso y sub montañoso, con hermosas montañas ricas en minerales, flora y fauna. En un informe de 1826 se describe perfectamente la situación de las tierras de Santa Catarina: el terreno donde estaba la cabecera era considerado como estéril habiendo pocas labores; en cambio en los terrenos del potrero las tierras eran propicias para la siembra. Pero tenían dos problemas allá en la sierra: las constantes inundaciones y las pocas tierras disponibles pues el terreno era montañoso. Pero en ellas sembraban maíz, frijol, arroz, garbanzo, lentejas, olivares, lino algodón, trigo, cebada y otras verduras. En años buenos sembraban sandías, calabazas y chile verde. Había madera abundante pero no la explotaban por lo peligroso y escabroso de la sierra. Solamente la utilizaban para la construcción de casas y jacales. Los santacatarinenses del siglo XIX aprovecharon la situación geográfica y se dedicaron al traslado de mercancías. En los cañones se criaban buenas mulas que los vecinos utilizaban para el flete de piloncillo de Cadereyta, Montemorelos y Santiago del Guajuco a Zacatecas, Durango, Parral y Chihuahua. Hubo muchos que se hicieron de un buen patrimonio dedicándose a la arriería. Batallando por recorrer los polvosos caminos repletos de peligros, asaltos y emboscadas. Pero al fin cuentas, todo eso templó el espíritu de nuestros ancestros que fueron agricultores, ganaderos, mineros y arrieros. 

lunes, 28 de julio de 2014

De La Fama al cine

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Dicen que del cine se llega a la fama, pero aquí fue al revés. Resulta que uno de los cómicos más representativos de la época de oro del cine nacional, salió de La Fama al cine. Se trata de Pedro de Aguillón García, un actor, cómico, locutor, músico quien prestó su voz para el doblaje de series animadas como de acción.  Nació en La Leona, San Pedro Garza García, el 28 de julio de 1915 pero creció en La Fama. Hijo de Pedro Aguillón de los Santos y Florinda García García. El primero de Galeana y la señora originaria de la Fama. Estudió hasta cuarto año en la escuela Benito Juárez de la Fama. Entonces trabajó vendiendo quesos, como obrero en la fábrica textil de La Fama, como cácaro y tocando la pianola en el cine del pueblo. Posteriormente sirvió como mozo en la estación radial XEX de Monterrey en donde se inició en la locución. En 1943 viajó a la ciudad de México para iniciarse como actor cómico y de reparto en el cine nacional. Participó en más de 100 películas al lado de Pedro Infante, Germán Valdés, Tin Tán, Luis Aguilar, Andrés Soler, Gastón Santos entre otros. Formó parte del grupo de actores y locutores mexicanos contratados por la Metro Goldwyn Mayer, que fueron a Nueva York a realizar los primeros doblajes para películas en 1944. Incursionó en la época de oro del cine mexicano a lado de grandes figuras como Germán Valdes "Tin Tan". En doblaje es notoriamente recordado por su peculiar adaptación y personalidad que le imprimió a Silvestre de los Looney Tunes, la hiena Tristón en Leoncio El León o el maestro Po en la serie Kung Fu entre muchas más. Por su trabajo en el cine y llevando el nombre de Santa Catarina a otras latitudes, la señora Teresa García de Sepúlveda le entregó una placa de reconocimiento a nombre del cabildo municipal en julio de 1991 y luego Arturo Ayala Martínez en 1996. También se dedicó al doblaje de personajes en importantes series animadas y películas norteamericanas. Contrajo matrimonio con la señora Hermila Lozano, de San Nicolás de los Garza, con quien procreó a tres hijos. Hermila, Elizabeth y Pedro. Residió en la ciudad de México en donde falleció el 5 de diciembre de 2002. 

domingo, 27 de julio de 2014

Incursiones y albazos de los llamados indios bárbaros

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Las entradas de los llamados "indios bárbaros" se daban fundamentalmente por tres sitios: desde Mamulique al valle de las Salinas, por la Sierra de Gomas rumbo a Mina y Monclova y otro por un corredor situado entre El Anahelo e Icamole. Geográficamente estos tres sitios desembocan en Rinconada y la Cuesta de los Muertos; por eso continuamente estaban partidas de hombres armados dispuestos a detener, enfrentar o perseguir a los grupos de comanches y lipanes que molestaron el noreste mexicano en el siglo XIX. Dichas incursiones se intensificaron con la separación de Texas en 1836 y después de los Tratados de Guadalupe Hidalgo en 1848. Los llamados "indios bárbaros y salvajes" conocían muy los valles y cañones de donde preparaban sus albazos y ataques tanto a la Pesquería Grande como a Santa Catarina. Al 1840 le llamaron el "Año de la Gran Indiada" pues se registraron cientos de ataques de los grupos étnicos que bajaron desde Texas hasta Nuevo León y Coahuila. Se sabe que se ocultaban por el rumbo de Chupaderos del Indio en el Valle Perdido que se forma entre Los Fierros, Nacataz e Icamole. Los caminos y veredas eran tan peligrosos para los arrieros, ganaderos y pastores de los rumbos a quienes continuamente asaltaban. Prueba de su presencia la tenemos en algunos sitios arqueológicos. Nada más entre Los Fierros, Rinconada y Los Muertos se tenían registrados seis zonas repletas de petrograbados y pinturas rupestres. A los ataques les decían "Albazos" por darse al amanecer. Esta escena pertenece a una zona situada en el sureste de Coahuila y en ella vemos como un guerrero captura a una mujer mientras un jinete se baja del caballo para defenderla. Es cortesía de mi amiga Toñeta Oyervides de General Cepeda, Coahuila. 

La leyenda de Charles McComas:

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina 

El 28 de marzo de 1883, una partida de apaches chiricahuas al mando del jefe rebelde Chato, cayeron sobre una familia en Lordburg, condado de Hidalgo, en el suroeste de Nuevo México. Mataron a los padres, un juez llamado Hamilton McComas y a su esposa Juanita Ware y se llevaron al niño que los acompañaba de nombre Charley. Inmediatamente se  dispuso la búsqueda del niño y los medios impresos de la época comenzaron a influir en el caso, a tal grado de que obligaron a buscarlos en algunos puntos de la Sierra Madre en México. Decían que no era posible que aun los apaches y comanches mantuvieran una guerra, obligando incluso a la rendición del gran jefe Gerónimo quien también se comprometió a buscar el niño. Dado que la familia McComas era muy estimada y estaba emparentada con políticos influyentes en los Estados Unidos, llegaron a ofrecerse hasta mil dólares de recompensa a quien informara el paradero del niño. La fotografía llegó a diversos puntos de la frontera entre Nuevo México y Texas, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León. Llegaron informes de que unas indias cuidaban a un niño blanco, pero lo más curioso de todo, fue un telegrama de Monterrey  en donde les comunicaba que el niño estaba con una familia de Santa Catarina. Ya no se supo más del asunto, interrumpieron la búsqueda y con el tiempo se decía que un chiricahua con aspecto de hombre blanco, andaba cometiendo fechorías con su grupo entre Texas y Nuevo México. A lo mejor el niño se quedó con la familia de Santa Catarina y tal vez hasta haya formado su familia entre nosotros, sin saber la verdadera identidad de Charley McComas, el niño que robaron cerca de Silver City, Nuevo México y fue visto en Santa Catarina. 

sábado, 26 de julio de 2014

"Aí les va una de indios y vaqueros: el asalto a El Pajonal"

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 26 de julio de 1852, una partida de por lo menos 30 guerreros de los llamados indios bárbaros asaltaron a El Pajonal. Las autoridades de Santa Catarina encabezadas por el alcalde Antonio Ayala organizaron una fuerza compuesta por más de 50 hombres apoyados por 18 vecinos de San Pedro. Gente de El Pajonal les informaron que huyeron ...con rumbo a la Mesa del Rodeo. Ahí donde termina el Cañón de la Montuosa los alcanzaron y comenzó un combate que duró poco más de media hora. Los indios huyeron por entre la montaña y dejaron la caballada, algunas cosas robadas y dos jóvenes que traían cautivos, por cierto, uno de ellos de El Pajonal y otro de San Nicolás Hidalgo. En El Pajonal quedaron dos muertos, uno de ellos mientras araba sus tierras en el Saumado, cuatro heridos y el robo de objetos de valor en las casas. Rara vez entraban a la sierra de Santa Catarina a cometer sus fechorías, pues regularmente mantenían en estado de sitio a lugares de villa de García y Ramos Arizpe y otros puntos circunvecinos. La ruta que hacían los merodeadores era la siguiente: de la Sierra de Gomas bajaban a Mina, de aquí se metían a Icamole, luego al Valle Perdido para llegar a Nacataz y luego a los Fierros, Rinconada, el Cañón de las Escaleras y de ahí a Santa Catarina. De hecho, el 28 de marzo de 1852, una partida de los llamados indios bárbaros pasó cerca de Rinconada.

viernes, 25 de julio de 2014

El día de Santiago Apóstol

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


De acuerdo a las ordenanzas de la corona de España, los pueblos y villas debían establecerse cada 20 o 30 kilómetros de distancia entre sí, quedar muy cerca de un manantial o de un río y llevar el nombre del santo de acuerdo al santoral del día. España estaba al amparo preferentemente de dos santos patronos y de ahí que los nombres de los mismos se repitieran por distintos rumbos: el apóstol Santiago y la virgen y mártir Santa Catalina de Alejandría. Entonces casi todos nuestros pueblos tenían fiesta cada 25 de julio y cada 25 de noviembre, además de las fiestas patronales en honor al santo de su devoción. Y hoy es día del apóstol Santiago, fecha tal vez relacionada con su martirio en Jerusalén. Cuando nos referimos a Santiago, nunca decimos San Santiago, pues el nombre es una palabra compuesta por Sancti Jacobe: San Jacobo, que luego queda en Jácome o Jaime en español. Jacobo significa literalmente “protegido de Dios” y hubo dos apóstoles que llevaban el mismo apelativo y en consecuencia para diferenciarlos el Mayor y el Menor. Pues bien, Santiago es el patrono de España y en el noreste mexicano cuatro importantes poblaciones lo tienen como tal: Santiago del Saltillo, Santiago de la Monclova, Santiago del Huajuco y Santiago de las Sabinas en Sabinas Hidalgo, Nuevo León. Aunque la parroquia de Sabinas Hidalgo no está dedicada en su honor, el pueblo sí. Y la parroquia de Santiago del Huajuco data de 1745 y es de las más antiguas en Nuevo León. Hoy Santillo, Monclova, Santiag y Sabinas Hidalgo tienen fiesta. Y para todos los Jacobos, Jaimes, Santiagos, Tiagos y demás derivados del nombre en honor al apóstol, muchas felicidades en su día. 

jueves, 24 de julio de 2014

Las fiestas religiosas en el siglo XIX

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Un informe del primer cabildo de Santa Catarina en 1820, da cuenta de que en el pueblo se tienen dos fiestas tradicionales de singular importancia: el 25 de julio en honor al apóstol Santiago y el 26 de julio para la madre de la virgen María: Santa Ana. Mientras tanto el templo se hacía en beneficio del culto para nuestra señora de San Juan de los Lagos. Cada 25 de julio, día de Santiago y el 25 de noviembre, día de Santa Catarina virgen y mártir de Alejandría, reunían a los vecinos que formaban parte de las milicias cívicas y voluntarias y les pasaban revista de armas en un llano que conocían precisamente como la plaza de armas. Luego hacían fiesta y tomaban en serio, hasta que una vez llegaron los llamados indios bárbaros y atacaron a Santa Catarina aprovechando que los vecinos estaban embriagados. Para evitar males prohibieron las bebidas alcohólicas. Respecto a la fiesta del 26 de julio,  la tradición cristiana dice que santa Ana, casada con Joaquín, fue la madre de María y por tanto la abuela de Jesús de Nazaret. Ana es patrona de las mujeres trabajadoras y de los mineros, pues se considera a Jesús el oro y María la plata. También es patrona de las mujeres embarazadas a la hora del parto. Lo cierto es que se hacían fiestas con sus respectivas corridas de toros en los días previos y posteriores al apóstol Santiago y a Santa Ana. Desconozco desde cuándo se perdieron estas tradiciones tan típicas en los siglos XVIII y XIX.

miércoles, 23 de julio de 2014

Un signo para llamar a Dios y a los hombres de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

En 1872 los vecinos de Santa Catarina compraron un reloj para colocarlo en algún lugar visible. Para ello mandaron construir un campanario. Llegaron contribuciones de distintos lugares y hasta se organizó una corrida de toros. La torre seguía en construcción y una vez concluida, Marcelino Tamez instaló la maquinaria para el reloj el 22 de julio de 1879. El campanario consta de dos cuerpos: la base hecha con piedra azul de la sierra Madre de Santa Catarina y el segundo con sillares. Se compraron campanas y unas vigas para sostenerlas. Toda la obra costó 680 pesos y fue inaugurada en 1881. Un informe de 1912 nos dice que la torre del campanario es de cal y canto y de orden toscano; con una altura aproximada de 16 metros. Para ese año “tiene un reloj público, con cuatro campanas, una grande, dos chicas, una mediana y dos esquilas medianas. La cúpula del campanario tiene una forma piramidal algo abombada que remata en su cúspide con una cruz”. La escalera de madera en forma de caracol fue concluida el 25 de julio de 1902 por Reginaldo Castañeda. El reloj debió cambiarse en 1937, 1955 y 1964. Quienes daban mantenimiento para su funcionamiento fueron R. López, José Luis Urdiales y Roberto Páez. El padre Antonio Portillo le dio mantenimiento y funcionó durante la década de 1990. Por cierto, quien mantenía los relojes tanto del palacio como del templo era la misma persona y una ocasión vieron que se llevaba las piezas para ponerlas en el reloj del palacio. Ahora ninguno de los dos relojes públicos funciona, lo cual es muy lamentable. De acuerdo a un reglamento de policía y buen gobierno, a principios del siglo XX se hacía una llamada a las 8 de la noche para que todos se guardaran a sus casas y a las 10 para que se fueran a dormir. Se llama tres veces a misa antes de que comience. Para un difunto se hacía el doble: uno y dos tañidos lastimeros. Ya no lo hacen. Ahora el campanero llama a las 12 del medio día para rezar el Ángelus. 

martes, 22 de julio de 2014

El campanario del templo parroquial de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Una campana es la voz de Dios. Cuando suenan las campanas Dios invoca y la asamblea convoca como parte de su pueblo. Los campanarios son torres que indican al cielo y a la divinidad. Pero también los hombres se llaman entre sí. Las campanas dividían los tiempos de la comunidad: para levantarse, comer, dormir y trabajar. Cada vez que había un incendio o un problema en la comunidad, un responsable hacía tañer las campanas para que todos en solidaridad apoyaran a quien lo necesitara. Antes de campanario había la espadaña, como construcción regularmente triangular que nos recuerda a la Santísima Trinidad y en la cual había unos huecos para las campanas, como por ejemplo, la que tienen en el templo de San Carlos en Vallecillo o el de Ramos Arizpe, Coahuila. Cuando la situación económica cambiaba se hacían los campanarios, pero no los terminaban pues éstos debían acabarse con el fin de los tiempos. Por eso vemos en las fotos y grabados las torres mochas. Aquí en Santa Catarina teníamos la campana mayor dedicada a María Santísima. Dicen que su calidad del metal era tan buena que fácilmente se oía en el valle como adentro del cañón. De tanto tañerla la campana se abrió y hubo necesidad de repararla. Vinieron desde el Estado de México, se la llevaron pero ya no sonó igual. Esta campana se hizo gracias al apoyo de la familia González Steel y de los Audifred en la década de 1960. Siempre se dijo tener una aleación especial con plata y oro. Otra la vez la campana se dañó y volvieron a repararla en 1987. Y tampoco suena igual. 

lunes, 21 de julio de 2014

¿Por quien doblan las campanas?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Dicen que los malos deseos son como las llamadas a misa, solo las atiende quien quiere. Pero debemos aprender a escuchar las campanas pues ellas representan al signo de los tiempos. El tañer de las campanas tienen un rico lenguaje: con ellas se lloraba a los muertos, disipaba a los relámpagos, anunciaba el día del Señor, animaba al perezoso, dispersaba los vientos y apaciguaban a los sanguinarios. Las campanas tañendo señalaban las horas y también anunciaban episodios y revueltas. Era recordatorio para la reunión del pueblo entero y hay de aquel que no acudiera a su llamado. Durante mucho tiempo las campanas suplieron al radio de nuestros tiempos. Como la voz humana no se podía escuchar en todos lados, la campana pregonaba los días cívicos y fiestas de guardar. Daban la hora, pedían ayuda para apagar a un incendio, avisaban cuando se acercaba un enemigo, llamaban a los hombres a las armas y los citaban al trabajo; los enviaban a recogerse en sus casas y decían cuando debían dormir. ¿Por quién doblan las campanas? Para que su sonido fuera más fuerte y seguido, doblaban por que daban la vuelta. Por y con tristeza por la muerte de un ser querido en la comunidad. Pero también expresaban la alegría pública. Y teníamos unas campanas que se oían en la sierra y en todo el valle de Santa Catarina, algunos recuerdan su mensaje hasta Rinconada.

domingo, 20 de julio de 2014

El campanario del templo de San Vicente

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Un distintivo en el paisaje de la Fama, es una torre campanario de 40 metros perteneciente a la parroquia de San Vicente de Paúl. Construida en la década de 1960 por los mismos constructores que levantaron el campanario de la basílica de nuestra Señora del Roble en Monterrey. A veces estaban en la Fama y luego acudían al Roble a proseguir con las obras. Y algo tenían de razón, pues los diseños arquitectónicos de los templos del Roble, San Vicente de Paul y la Medalla Milagrosa pertenecen a Lisandro Peña (1910-1986) un neolaredense a quien también debemos los cines teatros Elizondo y Florida ya desaparecidos. Al arquitecto le gustaba recubrir los muros con la llamada piedra de Vallecillo. La estructura del templo del Roble, realizada en la década de 1950 consta de tres elementos principales: el pórtico, las tres naves que forman el cuerpo y el campanario reloj con 75 metros de altura; la cual es similar a la del templo de San Vicente de Paul en la Fama. La primera renacentista y la de la Fama apegada al estilo románico. Las torres campanarios de El Roble y San Vicente nos recuerdan a las torres gentilicias de origen medieval de Bolonia, Italia llamadas Garasenda y Asinelli. Los motivos por los que se levantaron tantas torres en Bolonia no están claros. Se tiende a pensar que las familias más ricas de la ciudad, en una época marcada por las luchas entre las facciones adeptas al papado y al imperio, las utilizaron como un instrumento de ataque y defensa, y sobre todo, como símbolo de poder. Hoy los campanarios son símbolos de dos templos y de un barrio y de un pueblo: el Roble y la Fama.

sábado, 19 de julio de 2014

A 45 años del templo parroquial de La Fama de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Y La Fama tiene dos patrones: San Francisco de Paula y San Vicente de Paul. Al primero se le tiene un templo construido a fines del siglo XIX y la parroquia construida en la segunda mitad del siglo XX. San Vicente de Paul nació en Aquitania en 1581. Siguió la vocación al sacerdocio y ejerció su ministerio en París. Fundó la Congregación de la Misión, destinada a la formación del clero y al servicio de los pobres, y también la congregación de Hijas de la Caridad. Murió en París el año 1660. Los padres paúles llegaron a La Fama en 1959. Para el 7 de diciembre de 1959 quedó erigida como parroquia, pero necesitaban un templo más grande. Juanita Llaguno les ofreció un terreno en Los Treviño, pero necesitaban un lugar más céntrico. Una ocasión el padre Alfonso Aísa se subió al techo del templo de San Francisco y vio un terreno considerable como para construir la Casa de Dios por la calle de Virgilio C. Guerra. Consiguieron la donación de parte de don Aurelio González Henry y el 29 de octubre de 1960 se colocó la primera piedra. Casi una década después, contando con el apoyo del arquitecto Lisandro Peña, fue consagrado solemnemente el 19 de julio de 1969 por el entonces arzobispo de Monterrey don Alfonso Espino y Silva. La fiesta patronal se celebra el 27 de septiembre y atiende cuatro capillas que son la de Guadalupe en la colonia Protexa, San José en la Barrica, San Francisco de Paula en La Fama y San Isidro. El día de hoy, el templo parroquial de La Fama cumple 45 años. 

viernes, 18 de julio de 2014

Si Juárez no hubiera muerto...

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El danzón Juárez de Esteban Alonso tiene una estrofa que dice: “Juárez, ay no debió de morir, porque si Juárez no hubiera muerto, seguramente estaría vivo”. Lo cual es prácticamente imposible que una persona viviera hasta los 208 años.  Juárez murió el 18 de julio de 1872 debido a una angina de pecho que tronó su corazón tras muchas horas de intensos dolores agudizados por el agua hirviendo que le vertían en el tórax con la intención de curar el padecimiento. Pero Juárez aun está vivo en México pues abundan municipios, universidades, escuelas, colonia, calles, bustos, placas y monumento que llevan su nombre. Por eso decimos: "lo que el viento le hizo a Juárez". Ósea, ¿hasta el viento le hizo los mandados a Juárez? y ¿si Juárez no hubiera muerto? Tal vez seguiría en la presidencia. Sebastián Lerdo de Tejada (sucesor de Juárez a su muerte, en su carácter de presidente de la Suprema de Corte de Justicia), escribió en sus memorias: “una de las tonterías del señor Juárez fue la de haber muerto prematuramente; si diez años después se hubiera despedido de este mundo engañoso, no hubiera quedado ni la sombra de su paisano el señor (Porfirio) Díaz”. Años después el historiador Daniel Cosío Villegas encontró benéficas consecuencias inmediatas para la República restaurada en el fallecimiento de Juárez: “La muerte resolvió llanamente un embrollo político que parecía y era un auténtico callejón sin salida. El país sentía gratitud por Juárez (…) pero pensaba que su permanencia en el poder dividía al partido liberal y creaba problemas políticos cuya única solución iba a ser la violencia”. Lo cierto es que un 18 de julio de 1906, conmemorando el 34 aniversario de su muerte, el cabildo de Santa Catarina colocó una placa conmemorativa de la estancia de Benito Juárez en Santa Catarina en febrero de 1864. Hay calles con su nombre en Santa Catarina, La Fama y la Huasteca, dos bustos en La Fama y el de la casa parroquial que una vez dio cobijo al benemérito de las Américas. 

A 30 años de su colapso: el templo parroquial

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Un 18 de julio de 1872 falleció en palacio nacional don Benito Juárez García. Quien fuera arzobispo de la ciudad de México, don Lázaro de la Garza y Ballesteros quien por cierto había nacido en Montemorelos tuvo un sueño extraño en esa madrugada: vio al benemérito que caía rumbo al fuego eterno, tal vez como premonición o señal de venganza. Y Juárez se quedó a dormir en al menos cuatro ocasiones en 1864 en el curato del templo parroquial de Santa Catarina. Hace 30 años amanecimos sin templo: la tarde anterior el padre Juan Héctor Garza ofició la misa y se retiró para hacer sus visitas acostumbradas a las comunidades de la parroquia. Llegó ya tarde y se fue a dormir. Como a las 4 de la mañana llegó Tomás Candia para despertarlo con los sonoros golpes a la vieja puerta de mezquite de la casa parroquial. El padre Juan Héctor asustado le preguntó qué pasaba y Tomás contestó: “Qué se acaba de caer el techo y la pared del templo”. Ya con la luz del día y acompañados por el entonces párroco Miguel Alanís Cantú y de las autoridades correspondientes vieron un escenario desolador, impactante. Una historia repleta de 174 años se vino abajo en un santiamén. Afortunadamente no hubo pérdidas humanas. No me quiero imaginar si el templo se hubiera colapsado durante una ceremonia religiosa. Un detalle, las esculturas religiosas fueron encontradas debajo de los restos de las bancas y la de la virgen de la Purísima viendo al cielo. Ninguna se dañó. Unos días las misas se hicieron en el salón donde se quedó a dormir Juárez hasta que don Horacio Martínez Padilla les prestó un negocio por la calle de Zaragoza para los oficios litúrgicos. La historia paradójicamente hermanó la muerte del Patricio con el templo colapsado un 18 de julio: el primero a 112 años y el segundo a 174 de que iniciara su construcción. 

jueves, 17 de julio de 2014

La leyenda de doña Cleotilde la barredora (2-2)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Desde que sus restos fueron exhumados, doña Cleotilde la barredora recorre por las noches frías de otoño e invierno, la calle de Manuel Ordóñez desde la plaza hasta Morelos. Siempre barriendo y dejando unas varitas de rama en su trayecto. Quienes la vieron, afirman que flotaba a escasos centímetros del piso. En la madrugada del 18 de julio de 1984, llegó hasta donde estaba don Jesús, quien era el velador de la parroquia. Este le hizo plática y le pidió se sentara junto a él. Ella no aceptó pues le dijo que no tenía tiempo para descansar y siguió rumbo a la plaza. En ese momento el templo se colapsó. Una vez que jugábamos futbol en la cancha de atrás del templo, ya casi obscureciendo, la pelota se fue hacia un viejo huizache. Le pedimos al portero que fuera por ella y no quiso, pues estaba una señora que nos veía. Al voltear a verla ahí estaba, impasible y pálida: por el susto salimos corriendo y ni recogimos la pelota. ¿Quién sabe si aun se aparece doña Cleotilde la barredora en el templo parroquial? 

miércoles, 16 de julio de 2014

La leyenda de doña Cleotilde la barredora (1-2)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina 


En 1975 al padre Héctor Valenzuela decidió construir las oficinas parroquiales en donde anteriormente estaba una bodega y parte de la huerta que atendió en su tiempo el padre Chema Villarreal (1931-1951). Los albañiles encontraron restos humanos así como algunos objetos personales cuando estaban haciendo los pozos para la cimentación. Como todo el atrio era parte del panteón original, le pidieron a un joven llamado Eduardo que se llevara los huesos. Este fue y los tiró en lo que quedaba de la antigua acequia. Desde entonces una señora ya entrada en años, con un vestido y un gran rebozo negro que le cubría la cabeza, como espectro fantasmal recorría al templo y al atrio. Incluso la vieron que se ponía a barrer en los alrededores, por eso le pusieron “la barredora”. La vieron la secretaria, al sacristán, algunos acólitos y señoras que se alarmaron por tan extraña y sorpresiva aparición. Como estaba de moda la serie del Chavo del Ocho la relacionaron con “la bruja del 71” y le comenzaron a llamar “doña Cleotilde la barredora”. 

El día de nuestra señora de El Carmen

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Hoy es día de nuestra señora de El Carmen. El nombre viene de Carmelo, un monte situado en la población marítima de Haifa en el norte de Israel, cerca de Galilea. En hebreo Karmel significa jardín y en latín poesía. En el Monte Carmelo, el profeta Elías eligió seguir al Dios de Israel. También muchos ermitaños se retiraban a las cuevas de la montaña para seguir una vida de oración, penitencia y austeridad. En la edad media se pensaba que María significaba “estrella del mar” y en las oraciones continuamente se referían a la  Virgen como la flor del Carmelo. En el siglo XVIII llegó su culto a España, en donde quedó como patrona de los marinos y de las jovencitas en edad de contraer nupcias. El símbolo carmelita es el escapulario, que es en sí una consagración a la virgen María. Escapulario significa “vestido sobrepuesto” y originalmente lo usaban los religiosos para trabajar la tierra. Según la tradición, la virgen María se lo entregó al general de la Orden de los Carmelitas, san Simón Stock el 16 de julio de 1251, con la promesa de quien lo use no sufrirá el fuego eterno. 

martes, 15 de julio de 2014

De Nido de los Aguiluchos al Nido de los Novios


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Este domingo 13 de julio del 2014, el Agujero, el Nido de los Aguiluchos, la Ventana tan característica de la Sierra Madre Oriental escribió una historia de amor. Si antes subir hasta el agujero era un reto, a una pareja de enamorados se les ocurrió prometerse y jurarse amor eterno aquí. 

Y Santa Catarina fue testigo silente de lo que el novio le recordó a su amada: 
"Cada vez que alguien voltee a ver el cerro del agujero.. recordará que ese ícono fue testigo de una historia de amor, que juntos con esfuerzo lograron vencer los obstáculos del camino para llegar a la cima". 
Que Dios llene de bendiciones esa promesa y frente al altar, su familia y sus amigos se complete el amor que ellos se tienen. Esto sin duda alguna pasará a la historia y gracias a los novios que compartieron ésta imagen de su aventura, que me recuerda a la canción de Ricardo Montaner: 

"Dame poco a poco, tu serenidad, 
dame con un grito, la felicidad
de llevarte a la cima del cielo
donde existe un silencio total,
donde el viento te roza la cara
y yo rozo tu cuerpo al final.

Y llevarte a la cima del cielo,
donde el cuento no puede acabar,
donde emerge, sublime, el deseo
y la gloria se puede alcanzar"

A 30 años del derrumbe del templo parroquial 1984-2014

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Y antes del pueblo, el templo estaba ahí. Testigo silente y altivo de un regio pasado. Bien se le puede considerar reliquia colonial pues fue construido cuando aun pertenecíamos al virreinato de la Nueva España. Un sitio para la unión y la reunión, que ve al norte dando la bienvenida a los viajeros que venían del antiguo y original camino real de los Saltilleros. Perfectamente alineado a la estrella polar señalándonos simbólicamente que Jesús nos guía para no perdernos. Dicen los que saben que era de usanza franciscana, con muros de adobe y con techo de vigas. Menos elevado a lo que ahora está. Si acaso con unos tres metros de altura. Como obra sagrada lo comenzaban pero no lo terminaban, pues el templo representaba el fin de los tiempos, signo escatológico de la segunda venida de Cristo. A partir de 1810 los ancestros lo levantaron con penurias y esfuerzos, unos aportando los frutos de su trabajo y de la tierra, otros donando horas de agua para el riego y lo menos algún objeto valioso de su patrimonio familiar. Curiosamente no fue dedicado originalmente a la virgen y mártir de Alejandría sino a la güerita de los Altos, nuestra señora de San Juan de los Lagos. Aquí se buscaron refugio aquellos que necesitaban aliviar alguna pena del alma, del espíritu; como también para protegerse de los albazos e incursiones de los llamados indios bárbaros y bandoleros rebeldes. Las campanas de antiguas, se partieron la boca a fuerza de llamar a misa a los montes vecinos y en cada casa del pueblo se hizo una cuenta de rosario para la conversión. Aquí se bautizaba, se lloraba, se cantaba, se regocijaban, se casaban, enterraban y pedían por los difuntos, pero sobre todo, aun se dan las gracias a Dios. 

lunes, 14 de julio de 2014

¡Y el templo se nos cayó!

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Este 18 de julio se cumplirán 30 años del derrumbe del templo parroquial de Santa Catarina. Con tan solo 174 años de haberse levantado, el edificio más antiguo y emblemático de nuestro municipio se colapsó. El muro oriente no resistió el peso del techo de vigas que también se vino abajo. Desde tiempo atrás se mantuvo la idea de ampliarlo, otro de tirarlo y levantar uno nuevo. Los antiguos pensaron de acuerdo a las costumbres y necesidades de la época un templo pequeño, con tan solo una nave, la sacristía, el bautisterio, el altar mayor sin retablo ostentoso y un sitio sobre el coro por encima de la entrada principal. Ni siquiera tenía el campanario. Entonces se buscaron las causas del derrumbe: la grieta que abrió el muro oriente desde el punto donde se juntan los techos de la sacristía y la nave principal. Estaban a punto de quitarla para ampliar la nave y entonces quitaron un soporte que le daba seguridad a la pared que ni siquiera tenía cimentación. La humedad que se concentra  en esa parte la más baja en la cabecera municipal. Luego llegaron las autoridades: don Alfonso Martínez Domínguez como gobernador y Juan Francisco Caballero como alcalde, quien propuso destruir lo que quedaba para hacer un templo nuevo. La arquidiócesis de Monterrey decidió apoyar la decisión del párroco Miguel Alanís Cantú. Hace 30 años el templo se nos cayó y así quedó por algunos meses. 

domingo, 13 de julio de 2014

Poema El Río, Pablo Neruda

Por la trascripción Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Era de noche. Temblé escuchando
casi dormido lo que el dulce río
me contaba. Yo no sé
lo que dicen los cuadros ni los libros
(no todos los cuadros ni todos los libros,
sólo algunos),
pero sé lo que dicen
todos los ríos.
Tienen el mismo idioma que yo tengo.
En las tierras salvajes
el Orinoco me habla
y entiendo, entiendo
historias que no puedo repetir.
Hay secretos míos
que el río se ha llevado,
y lo que me pidió lo voy cumpliendo
poco a poco en la tierra.


sábado, 12 de julio de 2014

La Escondida

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 26 de enero de 1894, el congreso del Estado aprobó la línea limítrofe entre Santa Catarina y Garza García. Para ello colocaron una mojonera exactamente a la mitad de las dos fábricas de La Fama y La Leona. De ahí al norte hasta el pico más agudo de Las Mitras y al sur hasta un punto que llaman El Escalón, en la confluencia de dos arroyos que llaman El Potrerillo. Ya en el siglo XX a éste lugar le llamaron La Escondida, en donde brota un manantial oculto entre las abras de la sierra. Para acceder al mismo, la familia Calderón mandó construir un camino escénico que partía en La Barrica (ahora Zaragoza y Morones Prieto). A regular distancias construyeron palapas como sitio de descanso y de ahí se llegaba a un sitio pintoresco en el que aprovecharon para construir miradores en los cuales bien se podía divisar todo el paisaje. En La Escondida se hicieron muchas fiestas en donde los vecinos de San Pedro y La Fama se hermanaron: desde bodas, cumpleaños y despedidas.  Son pocos los lugares de los cuales se puede ver en todo su esplendor y tamaño  al cerro de Las Mitras. Y desde aquí la vista es inmejorable. Como siempre ha pasado en Santa Catarina para contra y daño nuestro, los límites se cambiaron en 1986. Entre esos arroyos se construyó el campus de la Universidad de Monterrey que detonó todo el crecimiento urbano y demográfico de toda ésta parte de la Sierra que una vez llevó el nombre de Hacienda de San Isidro de los Guerra. En el 2006 la UDEM se hizo de otra franja de terreno perteneciente a Santa Catarina y ahora podemos decir con orgullo que ésta institución también está en terrenos de nuestro municipio. Y Valle Poniente comienza desde aquí con rumbo a La Banda y a la Huasteca.  Ojalá y no se les ocurra traspasar la boca del Potrero y cañón de Santa Catarina para ampliar la mancha urbana hasta la sierra baja. 

viernes, 11 de julio de 2014

El arroyo y el puente El Obispo

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El arroyo que viene desde El Jonuco y toca la cuesta de Carvajal se llamaba de las Encinillas por la abundancia de encinillos, una variedad de roble en forma de arbusto con hoja perenne muy abundante en las zonas bajas de la montaña. Primero de sur a norte y luego de poniente a oriente, recogiendo las aguas del arroyo El Salitre y de los arroyos que bajan de la sierra de las Mitras. En los antiguos molinos de Jesús María se une al río Santa Catarina. Este siempre ha sido un lugar obligatorio de paso entre San Jerónimo y Santa Catarina. Durante mucho tiempo no hubo puente y las carretas y jinetes debían cruzar por un vado.  El 5 de enero de 1832 estaban unos feligreses de Monterrey esperando a que llegara el nuevo obispo don José Jesús Belaunzarán y Ureña. Cuando vieron la carreta le quitaron los animalitos que la movían y comenzaron a jalar ellos mismo. Desde entonces se le llama arroyo El Obispo.  Entre 1882 y 1887 construyeron el puente para el ferrocarril y en la década de 1920 un puente con todos los elementos necesarios para soportar el paso continuo de los vehículos y camiones que iban y venían de Saltillo a Monterrey. Con apenas un carril, ahora son ocho continuamente repletos de tránsito vehicular.

jueves, 10 de julio de 2014

Los molinos de Jesús María

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Alguna vez alguien se refirió a que las mejores tortillas de harina se hacían en ésta región, pues se preparaban con manteca Inca, rexal, harina Río Bravo y agua del río Santa Catarina. En éste sitio, Jacinto Lozano instaló en 1849 un molino de trigo al que llamaron de Jesús María, aprovechando la fuerza de dos torrentes que se juntan en éste lugar: el río Santa Catarina con el arroyo El Obispo. Luego don Valentín Rivero compró el negocio y para ello construyeron la casa, el acueducto, los molinos y las bodegas, además de un ramal para el ferrocarril a fines del siglo XIX. Dicen que cuando Porfirio Díaz pasó por aquí en diciembre de 1898, se sorprendió al ver una monumental bandera tricolor con un águila real amarrada a la misma. Los Rivero debieron vender el molino a don Aurelio González en la década de 1940, quien acrecentó la fama de la harinera. Aquí había propiamente un pueblo que pasó a formar parte del municipio de Garza García en 1882. Ya en la década de 1920, Garza García y Santa Catarina cambiaron territorio y éste fue el punto limítrofe entre Santa Catarina y San Jerónimo. Los límites se cambiaron y los molinos y La Leona regresaron a Garza García. Los antiguos molinos de Jesús María fueron testigos de muchas crecidas y venidas de agua, de la construcción del ferrocarril y de la carretera a Saltillo, de la formación de una zona industrial junto con Cerámica, Radios Tras Universal, GT Silvania, Aislantes León, La Leona, Nylon de México, ACCO y la John Deere. También en la década de 1990 cerraron los molinos. El Seminario de Monterrey compró parte de unos terrenos adyacentes para una ampliación pero luego decidieron construir uno nuevo en Juárez, Nuevo León. Con esos terrenos y los del molino, hicieron la colonia Valle del Seminario. Afortunadamente aún quedan vestigios de los buenos tiempos. 

miércoles, 9 de julio de 2014

La ACCO en La Leona

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La compañía Anderson- Clayton fue establecida por los cuñados Frank E. Anderson y William Lockhart Clayton y del banquero Monroe Anderson en la ciudad de Oklahoma el 1 de agosto de 1904 para dedicarse al comercio de algodón. Luego se trasladaron a  Houston en 1916. Al concluir la primera guerra mundial ampliaron su mercado a Europa, China, la India y Egipto. Luego se dedicaron a la producción de aceite vegetal. Para 1942 eran uno de los principales productores y comercializadores de algodón y productos derivados en el mundo. La ACCO era conocida en los Estados Unidos como la Big Store (La Gran Tienda). Al comenzar la década de 1950, compraron la compañía Mrs. Tucker Foods de Sherman, Texas y con ello consolidaron una división de alimentos. Entre 1950 y 1951 adquirieron unos terrenos en La Leona para establecer una compañía dedicada a la elaboración de productos alimenticios como la manteca vegetal, la margarina y mantequilla. Como parte del establecimiento, donaron la construcción y equipo para una nueva escuela en Santa Catarina a la que llamaron Escuela Superior Mixta ACCO, que cambió su nombre en 1969 por el de Edelmiro Rangel. La ACCO, también llamada popularmente como “La Mantequera” cerró sus puertas en 1993. Pero aún mantiene una planta sobre la carretera a Miguel Alemán en Guadalupe, Nuevo León. 

martes, 8 de julio de 2014

La calle Vidaurri en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Para muchos hablar de Vidaurri es una ofensa. Un episodio en la historia de México que debe olvidarse para que la historia patria tenga preponderancia sobre la historia matria. Mientras que en el noreste, Vidaurri reivindica la región respecto a lo federal y lo nacional. Entonces para muchos,  todo lo que nos habla y recuerda a Vidaurri debe desaparecer. No obstante, en Lampazos de Naranjo le hicieron un monumento con toda la opinión y reacción en contra. También hay lugares cuyas calles lo recuerdan en Mexicali, Guadalajara y Santa Catarina.  Es la penúltima calle de la cabecera municipal al norte y solo comprende cuatro cruces en Zaragoza, Colón, Constitución y Morelos. Desconozco a quien se le ocurrió y desde cuándo le pusieron su nombre a la nomenclatura de una de las calles de Santa Catarina. Y más si consideramos que en Santa Catarina se enfrentaron las dos posturas y conceptos en torno a la patria y la nación, la de Juárez y Vidaurri. En la década de 1990 algunos miembros de cabildo y empleados municipales comenzaron a levantar firmas para quitarle el nombre a la calle de Vidaurri y no lo lograron. ¿Quién vive en la calle Vidaurri de Santa Catarina? 

La tumba de Vidaurri

Antonio Guerrero Aguilar/ 

Como se advierte, la figura histórica de Santiago Vidaurri es muy controvertida. Para unos no importa el peso político regional y el reto que continuamente expuso desde el noreste hacia el centro del país; en donde aun se toman las principales decisiones de la Patria. Ni siquiera la enemistad con Juárez. Fue el cambio de posición: de liberal republicano a fiel colaborador del imperio. Lo cierto es que gracias a Vidaurri la Patria conoció el arrojo y el heroísmo de Ignacio Zaragoza, Mariano Escobedo, Silvestre Aramberri, Evaristo Madero, Juan Zuazua, Julián Quiroga y Manuel Blanco y Múzquiz. Casi todos ellos rompieron con el viejo cíbolo de acuerdo a sus posturas tan disímbolas y contrarias. Solo Juan Zuazua y Julián Quiroga quedaron fieles; pero a Zuazua a lo mataron en San Gregorio en 1860. Pero también asentó las bases para el crecimiento de la región. El 22 de marzo de 1867, Vidaurri junto con Leonardo Márquez y al frente de mil dragones de caballería a las órdenes de Julián Quiroga salieron de Querétaro con rumbo a la ciudad de México.  El 21 de junio de 1867 Porfirio Díaz derrotó a Márquez y se quedó con el control de la capital. La república triunfó sobre el imperio. Márquez logró escapar pero Vidaurri no. Se quedó oculto en la casa de un norteamericano al que no pudo pagar por su silencio y éste denunció.  Fue aprehendido en la mañana del 8 de julio de 1867. A las 4 de la tarde fue llevado hasta la plaza de Santo Domingo para fusilarlo por la espalda mientras una banda de música tocaba la pieza  Los Cangrejos, que los liberales siempre cantaron para burlarse de los conservadores y traidores. Sus últimas palabras fueron: “Deseo que mi sangre sea la última derramada y que México sea feliz”.  Sus restos fueron trasladados a Monterrey para luego llevarlos a la Mesa de Catujanes en donde se siente la presencia del viejo cíbolo, en medio de la tierra tanto quiso Candela y Lampazos.

lunes, 7 de julio de 2014

El viejo cíbolo del noreste: don Santiago Vidaurri

Antonio Guerrero Aguilar


Para muchos un traidor, para otros uno de los mejores gobernadores que ha tenido Nuevo León a lo largo de su historia. El viejo cíbolo del noreste, el general don Santiago Vidaurri Valdez, quien nació en Lampazos de Naranjo el 25 de Julio de 1808. Desde soldado en la compañía presidial de Lampazos, oficial de frontera persiguiendo indios comanches y lipanes; le atribuyen un intento separatista en 1855 llamado la República de la Sierra Madre integrado por Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León. Tras el estallido de la Revolución de Ayutla contra la dictadura de Santa Anna, Vidaurri proclamó el Plan Restaurador de la Libertad, logrando el derrocamiento y expulsión del dictador y se hizo gobernador de los estados de Nuevo León y Coahuila entre 1855 y 1864. Y Nuevo León, en especial Monterrey se convirtió en la fábrica de la frontera.  A pesar de haber prestado sus servicios a favor de los liberales, su cercanía con militares confederados de Texas y por exigir mejor de la federación para los estados, tuvo múltiples enfrentamientos con Benito Juárez tanto durante la Guerra de Reforma, como durante la intervención francesa. En febrero de 1864 Benito Juárez decidió establecer en Monterrey la capital de la república. El presidente y el caudillo discutieron por el control de erario surgido de las aduanas fronterizas, Juárez huyó  rumbo a Saltillo para desconocer a Vidaurri como gobernador. Sin otra salida, Vidaurri se unió al Imperio reconociendo a Maximiliano de Habsburgo como el legítimo gobernante de México. Fue nombrado Ministro de Hacienda y Consejero Imperial hasta que fue capturado por los soldados liberales que ocupaban la capital del país y fusilado un 8 de julio de 1867 en la plaza de Santo Domingo de la ciudad de México. Sus restos se encuentran sepultados en la Meseta de Catujanos, situada en Candela, Coahuila. 

domingo, 6 de julio de 2014

El Indio Rafael y la Ciénega de González

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Se considera a Rafael González como el principal promotor de división territorial que le hicieron a Santa Catarina a fines del siglo XIX. Todo un personaje enigmático y digno de leyenda. Aparentemente nació en 1750 en la hacienda de San Isidro de las Palomas, actual Arteaga, Coahuila. Fue desterrado de su lugar de origen, llegó a un sitio llamado la Mesa de Pinaloza, con la herramienta necesaria para sobrevivir. Se dedicaba al cuidado de los potreros y de la labranza de la tierra. Con el correr del tiempo a esa porción se le comenzó a llamar la Ciénega de González. En 1861 envió un oficio al entonces gobernador Santiago Vidaurri, solicitando que el potrero de San Juan Bautista fuera separado de Santa Catarina, el cual abarcaba toda una extensión repleta de aguajes y bosques, integrada por San Juan Bautista, Laborcitas, la Ciénega de González y la Laguna de Sánchez para ser añadidas al municipio de Villa de Santiago.  Alegaba cercanía, mejor estado del camino y por la atención espiritual que ya recibían de la parroquia de Santiago Apóstol. Rafael murió en la Fama, N.L. el 19 de agosto de 1885. Según el acta de defunción que se encuentra en el Archivo Histórico Municipal de Santa Catarina, dice que murió de 135 años, que era viudo de Francisca Cervantes e hijo de Cayetano González y de Isabel H. En todo el potrero de San Juan Bautista se decía que era hijo de un español y de una india. De ahí surgió el apodo del “Indio Rafael”. Pues bien, el Indio Rafael logró su cometido. Toda la extensión territorial de la montaña de Villa de Santiago pasó de ser de Santa Catarina en 1894.

sábado, 5 de julio de 2014

Cuando la sierra se dividió

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Hubo un tiempo en que Santa Catarina tenía límites con Galeana al sureste pero perdió territorio al crearse la municipalidad de Allende en 1851. Toda la parte de la sierra alta que ahora corresponde a Santiago, Nuevo León, cuya extensión es de 739 kilómetros cuadrados se perdió el 15 de septiembre de 1898, cuando el Honorable Congreso de Nuevo León y el entonces gobernador el general Bernardo Reyes, dispusieron que los poblados de la Ciénega de González, San Juan Bautista y Laborcitas pasaran a ser jurisdicción de Santiago. En las mercedes originales de 1596, se otorga a Lucas García el total derecho de las aguas del río Santa Catarina y como este nace en la parte más alta de la Sierra Madre, los herederos llamaron a todo hermoso paraje El Potrero Escondido, en donde podían cosechar todo lo que se sembraba, había agua y pastos suficientes y se creaban los mejores caballos y yeguas en toda la región. Aunque había pobladores en esa parte que también comprendía la Laguna de Sánchez y el potrero de San Isidro, los dueños eran los de la Comunidad de Accionistas de Santa Catarina. La gente de la sierra siempre se quejó de que debían recorrer hasta 50 o 60 kilómetros río abajo para llegar a Santa Catarina y que los apoyos nunca llegaban. Por la cercanía bajaban a Monterrey ya sea por El Cercado o El Barrial. Hubo intentos de incorporarse a Santiago pero no se pudo, hasta que una vez en un baile se vino la pelotera y la policía de El Cercado controló la situación. Fue cuando el gobierno de Nuevo León dispuso que el territorio se dividiera y la región más boscosa y abundante en agua se la dieron a Santiago, Nuevo León pues Santa Catarina no tenía o quería asistir a la gente de la sierra. 

viernes, 4 de julio de 2014

La cortina rompe picos en la Sierra Alta de Santa Catarina (4)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Para otros la cortina no sirve, pues incomunicó a 14 comunidades rurales de la sierra Madre de Santa Catarina. Fue construida en una garganta con problemas: en la parte sur hay una falla geológica y en la parte norte hay mantos freáticos que fueron prácticamente tapados con concreto y con las crecidas aparecen en otros puntos río abajo. La cortina solo recoge el 33% del total de agua crecida por el río Santa Catarina. En el interior de la boca del Potrero hay 35 cañones y la cortina cuando mucho recibe el agua de 20 de ellos. Los cauces más peligrosos y rápidos están fuera de su control; corresponden a los cañones de San Judas, Cortinas, San Pablo, Santa Juliana y la Mielera, situados en la parte más próxima a la salida del río. Hoy en día la cortina presenta daños en su estructura: a las paredes laterales se les está cayendo el cemento a causa de la erosión; además, las rocas de las cordilleras presentan fisuras. Los cables de los tirantes ya están gastados. Además fue planeada para contener el agua de 2.5 huracanes y ya llevamos precisamente dos: Emily en julio de 2005 y Alex a principios de julio de 2010. Las paredes laterales construidas bajo la técnica de concreto arrodillado presentan erosión, debido a las avenidas de agua registradas. Las cordilleras situadas en los alrededores tienen fisuras en sus rocas, las cuales podrían desgajarse con las próximas avenidas de agua. Esto provocaría el daño de la base y la obstrucción de un túnel, que es el único lugar por donde transitan los habitantes de las comunidades al interior de la sierra Madre. Sin este camino, los habitantes de las 14 comunidades rurales deben rodear por el camino que comunica con Arteaga, Coahuila. (AGA/ Cronista de Santa Catarina)

jueves, 3 de julio de 2014

La cortina rompe picos en la Sierra Alta de Santa Catarina (3)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Para muchos la cortina si ha servido, pues ha detenido los torrentes de las tormentas Emily y Alex. Para otros, deben construirse al menos otras dos o tres cortinas como estaban originalmente planeadas: una en Buenos Aires, la otra en el Pico del Águila y una más donde se junta el Santa Catarina al arroyo El Obispo.. Con ellas se pueden aminorar los torrentes provenientes de los cañones de Escaleras, Peyotíos, San Judas y la Mielera.  Durante las lluvias del 2005 y 2010, los volúmenes de agua se desfogaron hacia otro lado en un periodo muy corto. El agua alcanzó unas tres cuartas partes de la cortina del depósito y empezó a fluir sobre el río Santa Catarina a un promedio de 2 mil metros cúbicos por segundo. Se bajó la intensidad de los volúmenes de agua de las 36 horas de duración del Alex. Sin la cortina el río Santa Catarina no tendría la capacidad suficiente para la conducción de toda el agua. La cortina ha salvado en al menos tres ocasiones a Santa Catarina, San Pedro Garza García, Monterrey, Guadalupe y Juárez.  



miércoles, 2 de julio de 2014

La cortina rompe picos en la Sierra Alta de Santa Catarina (2)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



La cortina fue presupuestada en 300 millones de pesos. En tan solo dos años duplicó su costo, y fueron necesarios 530 millones de pesos. Hecha por la empresa Desarrollo y Construcciones Urbanas, S.A.  En la primera etapa invirtieron 90 millones de pesos para realizar estudios, las excavaciones y cimentación de la cortina. Oscar Bulnes Valero defendía su postura: “Este proyecto no está hecho para las aguas normales, sino para las anormales, para las torrenciales, para los huracanes, que revientan atrás en la Sierra Madre y este cañón capta el 55 por ciento de los ciclones”. Se presentaron diferentes problemas: rocas de gran tamaño tuvieron que ser demolidas con explosivos;  reubicaron un acueducto de 24 metros de diámetro y colocaron una red de energía eléctrica,  surgieron aguas subterráneas y la inundación provocada por las lluvias ocurridas en ese tiempo. En plena excavación se usaron equipos de bombeo de gran capacidad para sacar el agua. No es una presa, más bien es una cortina llamada rompe picos, cuya función es aminorar los efectos de los picos de agua, entendidos como la parte más alta de una ola cuyas consecuencias destructivas se hacen evidentes por los lugares que pasa. Se construyó para dosificar las corrientes de agua que bajan de las tierras altas de Santa Catarina, Villa de Santiago, Arteaga y Ramos Arizpe y evitar posteriores inundaciones en la zona metropolitana. Eligieron como punto de construcción un lugar situado a 15 kilómetros de la entrada del cañón, conocido como La Garganta en el antiguo poblado de Corral de Palmas en la sierra Madre de Santa Catarina. La Facultad de Ingeniería Civil de la UANL realizó el diseño y los estudios preliminares. Originalmente  la cortina tenía varios orificios en distintos niveles para que la represa tuviera descargas graduales de agua, pero finalmente sólo quedó un orificio de desfogue. La obra está conformada por dos cortinas de gran tamaño en la parte elevada de la sierra y ayuda a que el agua no baje tan rápido y tenga un cauce controlado. 

martes, 1 de julio de 2014

La cortina rompe picos en la Sierra Alta de Santa Catarina (1)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Para muchos, la cortina rompe picos fue la que salvó de más desastres y daños a la zona metropolitana de Nuevo León durante las lluvias del Alex en el 2010. En 1896 el coronel José Andrew Robertson,  solicitó permiso al gobierno del estado para construir una presa que guardara los torrentes del río Santa Catarina e iniciar el abasto de agua potable para la ciudad de Monterrey. Después de numerosos estudios decidieron hacer galerías subterráneas y desecharon el proyecto de la presa por peligroso e inconveniente, pues dejaba  incomunicados a todos los poblados situados al interior de la sierra Madre. Cuando llegó a la gubernatura de Nuevo León el Lic. Sócrates Rizzo García (1991-1997), se planeó la construcción de una cortina rompe picos en el interior del cañón de Santa Catarina para detener el caudal de agua que se forma con las lluvias intensas,  como la ocurrida en septiembre de 1988 durante la tormenta tropical de El Gilberto.  Con recursos federales se apoyó el proyecto. Siendo gobernador Fernando Canales Clariond, quien junto con su secretario de obras públicas Oscar Bulnes Valero,  el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción Humberto Armenta González y el entonces alcalde de Santa Catarina, acudieron en mayo de 2002 para dar inicio a una obra tan controvertida. Se criticó la utilidad y conveniencia del proyecto y los consecuentes costos y beneficios, especialmente para los lugares por donde pasa el río Santa Catarina. Canales renunció a la gubernatura para  trabajar como titular de la secretaría de economía y el siguiente gobernador interino Fernando Elizondo Barragán prosiguió con la obra, la cual se inauguró con Natividad González Parás.