domingo, 29 de junio de 2014

¿Y dónde quedó la cabeza?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



El monumento a Morazán se hizo en un sitio en donde alguna vez se pensó construir un templo dedicado a nuestra señora de Guadalupe a mediados del siglo XIX. Por alguna razón no se concluyó. Ya en la década de 1940, tanto a las autoridades de Santa Catarina como a la iniciativa de ciudadanos distinguidos, se les ocurrió preparar el inmueble para un museo latinoamericano. Y como el principal promotor era cónsul de Honduras en Monterrey, pensaron hacer un monumento al general Francisco Morazán, padre de la unidad centroamericana el cual fue inaugurado en 1944. Lamentablemente el edificio quedó en desuso y con el paso del tiempo, mucha gente pensó que había dinero o algún tesoro en el interior. Comenzaron a excavar dañando los muros, el piso y la cimentación; además profanaron la urna que contenía los restos de Platón Sánchez. El gobierno de Veracruz al darse cuenta del total descuido, hizo los trámites necesarios para llevarse los restos de Platón Sánchez en 1954. Santa Catarina aprobó la devolución de la urna y se las mandó. Al poco tiempo, el gobierno de Veracruz solicitó que también regresaran el cráneo faltante de Platón Sánchez. Nunca encontraron el cráneo, algún buscador de tesoros se lo llevó. 

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