martes, 24 de junio de 2014

San Juan Bautista como patrono de pueblos de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La devoción a San Juan Bautista en Nuevo León está desde tiempos de la fundación de nuestros pueblos. Villa de García, Lampazos de Naranjo y Cadereyta Jiménez están bajo su amparo. Lampazos mi hidalga tierra se llamó Villa de San Juan Bautista de Horcasitas de la Punta de los Lampazos en 1752 por Bernardo de Posada. En 1609 Diego de Montemayor dejó un pueblo llamado de San Juan Bautista en la ribera del río San Juan, que se llama así en honor al primo de Cristo, “la voz que clama en el desierto”. En 1637 Martín de Zavala fundó una villa a la que llamaron de Cadereyta con la advocación que el mismo cabildo propuso y aceptó como su santo patrono de la villa en sesión solemne del 6 de abril de 1653: “nombramos y elegimos al Señor San Juan Bautista patrón de ésta villa y abogado y protector nuestro”. Entonces en Cadereyta Jiménez, el río, la parroquia y la villa tienen por nombre al hijo de Zacarías y Ana. Ahí pobló Alonso de León y creció el general y poblador del mismo nombre. Tierra de empresarios, como los Muguerza y los Sada, de obispos, de intelectuales y artistas como Federico Cantú, militares de la talla de Jerónimo Treviño y de músicos como los Mier que llegaron de las Abras a tocar en el restaurante El Álamo. Un hijo de Lucas García llamado Juan, fue vecino prominente en la región.

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