lunes, 16 de junio de 2014

El chamán de Cueva Ahumada

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

La Rinconada de Villa de García,  tal vez sea el único sitio arqueológico en Nuevo León donde se pueden apreciar petrograbados como pinturas rupestres; en los cuales los antiguos pobladores representaron a ésta figura humana que parece ser un hombre de culto. Y es una de las pocas representaciones de seres humanos que tenemos al menos en Nuevo León. Lo interesante del caso es que en la Cueva Ahumada  encontraron dos o tres sepulcros prehispánicos con ofrendas. Hay una pintura que parece ser una planta de maíz y tal vez tengan unos dos mil años de antigüedad.  Las pinturas rupestres se hacían con tres fines: darle un trazo estético a la roca, producir un bien mejor, así como la de expresar en un lenguaje abstracto la realidad que vivían. La Cueva Ahumada de Rinconada, la llamada "capilla Sixtina" de Nuevo León, pues hace muchos siglos los nómadas del noreste mexicano, plasmaron en los muros y los techos  que alguna vez estuvieron decorados hasta que se colapsó; formas, líneas, signos e imágenes que enlazan una realidad temporal con el ámbito de lo sagrado.  El arte rupestre es una de las expresiones más antiguas de la humanidad, gracias a él tenemos datos interesantísimos de los ritos y costumbres de diversos grupos de nómadas que poblaron a lo largo y ancho la región noreste de México. 




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