lunes, 30 de junio de 2014

A cuatro años de las lluvias del Alex

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Iniciando la temporada de verano del año 2010, se formó un ciclón tropical que por su dimensión pronto alcanzó la categoría de huracán. Por ser el primero de la temporada le llamaron Alex. Se desarrolló lentamente en el mar Caribe y se desplazó hacia el Oeste mientras se acrecentaba  e intensificaba hasta tocar tierra en el noreste de México. Para fines de junio, Alex convertido en tormenta tropical, nos trajo una lluvia torrencial que se sintió por casi tres días en toda la región, siguiendo más o menos la misma ruta  del huracán Gilberto en septiembre de 1988. La Comisión Nacional del Agua indicó que los acumulados de lluvia excedieron la cantidad de agua por el huracán Gilberto. La histórica cantidad de agua caída provocó que varias represas se llenaran por todo el Noreste de México. En Nuevo León, los ríos pronto se llenaron de agua y en consecuencia, las presas de La Boca, Cerro Prieto, El Cuchillo y Don Martín pronto excedieron su capacidad de retención. Para el 1 de julio del 2010, los daños eran evidentes: puentes y avenidas destruidas, cientos de colonias anegadas por lodo y escombro; muchos damnificados y la evacuación forzada de quienes vivían en las zonas de alto riesgo y peligro. Diez días sin agua potable y electricidad. Nuestros municipios y el estado de Nuevo León ya no fueron los mismos. Todas las obras e inversiones se fueron para reparar los daños incuantificables, las conmemoraciones del Bicentenario y Centenario pasaron a segundo término y todo nuestro entornó cambió para dejarnos expuestos a las crecientes de los ríos que no cuidamos. Para desazolvar el río, convertimos a la zona metropolitana en la región más contaminada de nuestro país. ¡Oh Monterrey de las montañas, tú que estás a la par del río! 

domingo, 29 de junio de 2014

¿Y dónde quedó la cabeza?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



El monumento a Morazán se hizo en un sitio en donde alguna vez se pensó construir un templo dedicado a nuestra señora de Guadalupe a mediados del siglo XIX. Por alguna razón no se concluyó. Ya en la década de 1940, tanto a las autoridades de Santa Catarina como a la iniciativa de ciudadanos distinguidos, se les ocurrió preparar el inmueble para un museo latinoamericano. Y como el principal promotor era cónsul de Honduras en Monterrey, pensaron hacer un monumento al general Francisco Morazán, padre de la unidad centroamericana el cual fue inaugurado en 1944. Lamentablemente el edificio quedó en desuso y con el paso del tiempo, mucha gente pensó que había dinero o algún tesoro en el interior. Comenzaron a excavar dañando los muros, el piso y la cimentación; además profanaron la urna que contenía los restos de Platón Sánchez. El gobierno de Veracruz al darse cuenta del total descuido, hizo los trámites necesarios para llevarse los restos de Platón Sánchez en 1954. Santa Catarina aprobó la devolución de la urna y se las mandó. Al poco tiempo, el gobierno de Veracruz solicitó que también regresaran el cráneo faltante de Platón Sánchez. Nunca encontraron el cráneo, algún buscador de tesoros se lo llevó. 

sábado, 28 de junio de 2014

Doña Eva de Sámano de López Mateos

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Doña Eva Sámano de López Mateos, (1910-1984), fue la esposa del ex-presidente Adolfo López Mateos y Primera Dama de México de 1958 a 1964. Fue conocida como “Madre Nacional”, “Gran Protectora de la Infancia” y “La Maestra de México”. Estudió para maestra en la Escuela Normal Nacional de Maestros. Una mujer culta, dedicada al trabajo y firme en sus valores, con un concepto del deber y de la moral para vivirlos en el seno de la familia. Cuando tomó posesión, López Mateos manifestó la voluntad del gobierno de proteger a la niñez. Su esposa era la indicada para ocuparse de estas labores; doña Eva pensaba que los niños son el futuro de un país y es necesario salvarlos a tiempo. Por esta razón decidió retomar y afianzar la Asociación Protectora a la Infancia. En 1961 dicho organismo se convirtió en el Instituto Nacional de Protección a la Infancia (INPI). La actividad más importante de dicha institución, consistió en reforzar y ampliar el programa de reparto de desayunos escolares nutritivos y balanceados. Se organizaron festivales de beneficencia con destacados artistas como Frank Sinatra y Marilyn Monroe. Efectuaron repartos de ropa y de juguetes. Les llevó ayuda a damnificados cuando hubo tragedias y emprendió campañas de legalización de uniones matrimoniales que se realizaban en grandes ceremonias colectivas. Además se involucró en la campaña para impulsar y defender el libro de texto gratuito. Siempre presente y al lado de su marido. Cuando vino a Santa Catarina en mayo de 1963 fue recibida con todos los honores y quedó tan complacida que pidió a doña Juanita Elizondo de García, llevara a un grupo de niños hasta la residencia oficial de Los Pinos. Doña Eva y Juanita se hicieron amigas y al menos durante un tiempo mantuvieron una relación epistolar. 

viernes, 27 de junio de 2014

La función de las primeras damas

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Nuestros gobernantes regularmente demuestran la dureza y la entereza. Sin embargo, la parte dulce y femenina la representa la primera dama, la esposa del alcalde, gobernador y presidente de la república. Desde el porfiriato hasta la aparición de los DIF (Desarrollo Integral de la Familia), las esposas e hijas de los gobernantes y funcionarios de altos niveles eran las damas voluntarias. El lado humano de los regímenes ya sea federales, estatales o municipales. Las  esposas de nuestros gobernantes, en una posición meramente honoraria y sin salario, se dedicaban a realizar obras de apoyo y asistencia social apoyadas con otras mujeres.  Organizaban colectas hasta elegantes eventos de lunch-champagne para hacerse de fondos y emprender obras de beneficencia, como el desayuno de navidad a los niños más necesitados. El 31 de enero de 1961, crearon el Instituto Nacional de Protección a la Infancia cuando la señora Eva Sámano, esposa del Lic.  Adolfo López Mateos, presidente de la república entre 1958 y 1964, e inspirado en la preocupación de su mujer, decretó la creación del Instituto Nacional de Protección a la Infancia; un organismo descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propio, cuyo principal propósito era el proteger a la niñez por todos los medios a su alcance, así como suministrar a los escolares servicios asistenciales complementarios, en especial la distribución de desayunos, tarea que ya había iniciado el gobierno en 1959, cuando se comenzaron a repartir 30 mil raciones que en muy poco tiempo fueron insuficientes. La primera dama de Santa Catarina Juanita Elizondo de García, recibió en 1961 a la entonces esposa del presidente de la república para establecer un desayunador escolar en Santa Catarina. 

martes, 24 de junio de 2014

San Juan Bautista de la Pesquería Grande

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La voz del profeta que clama en el desierto, también le da nombre a mi solar poniente: de estancia de Pesquería a hacienda de San Juan Bautista de la Pesquería Grande el 14 de marzo de 1636, luego valle de San Juan Bautista de la Pesquería Grande en 1725; la parroquia de San Juan Bautista  desde el 21 de marzo de 1808. De pronto, ya no fue ni San Juan Bautista ni la Pesquería Grande: desde el 31 de marzo de 1851 es la Villa de García de Nuevo León. Pero el pueblo, su río, sus montañas y el desierto nos evocan al Bautista: el Jordán se convirtió en el Pesquería, dos templos dedicados a dos profetas por excelencia: uno del Antiguo Testamento llamado Elías quien anunció desde el Monte Carmelo y el otro llamado Juan quien con su nombre engrandece a Yahvé. En medio de los dos está el Santo Cristo de la Agonía. La voz del profeta Juan el Bautista se oyó en la montaña de Judea y por el desierto. Desde hace 200 años, las campanas de San Juan Bautista llaman al Fraile, la entidad protectora de la Pesquería Grande para que acudan a misa y también a Nacataz, Icamole, el Valle Perdido, La Rinconada, San José y  todas las colonias que ahora la habitan. Desde la casa de Dios que construyó a partir de 1884, pues el templo original se quemó el 9 de diciembre de 1883. Aquí se bautizaba, se lloraba, se daban gracias a Dios, se rogaba por todos los difuntos. ¡Villa de García, Dios te conceda muchas lluvias para que las golondrinas sigan acudiendo a ti para hacer sus nidos cada verano!  

San Juan Bautista como patrono de pueblos de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La devoción a San Juan Bautista en Nuevo León está desde tiempos de la fundación de nuestros pueblos. Villa de García, Lampazos de Naranjo y Cadereyta Jiménez están bajo su amparo. Lampazos mi hidalga tierra se llamó Villa de San Juan Bautista de Horcasitas de la Punta de los Lampazos en 1752 por Bernardo de Posada. En 1609 Diego de Montemayor dejó un pueblo llamado de San Juan Bautista en la ribera del río San Juan, que se llama así en honor al primo de Cristo, “la voz que clama en el desierto”. En 1637 Martín de Zavala fundó una villa a la que llamaron de Cadereyta con la advocación que el mismo cabildo propuso y aceptó como su santo patrono de la villa en sesión solemne del 6 de abril de 1653: “nombramos y elegimos al Señor San Juan Bautista patrón de ésta villa y abogado y protector nuestro”. Entonces en Cadereyta Jiménez, el río, la parroquia y la villa tienen por nombre al hijo de Zacarías y Ana. Ahí pobló Alonso de León y creció el general y poblador del mismo nombre. Tierra de empresarios, como los Muguerza y los Sada, de obispos, de intelectuales y artistas como Federico Cantú, militares de la talla de Jerónimo Treviño y de músicos como los Mier que llegaron de las Abras a tocar en el restaurante El Álamo. Un hijo de Lucas García llamado Juan, fue vecino prominente en la región.

lunes, 23 de junio de 2014

El 24 de junio, el mero día de San Juan

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Los antiguos relacionaron la fiesta del nacimiento de Juan El Bautista con el solsticio de verano que ocurre el 21 de junio. Previo a la fiesta litúrgica, se le conoce como “la noche de San Juan”. De acuerdo a las creencias populares, en éste día participan energías solares actuando en la Tierra. En la noche se abre la puerta que nos introduce al conocimiento del futuro y a las dimensiones mágicas de la realidad. Para algunos, en la noche de San Juan los entierros arden, el diablo anda suelto y los campos son bendecidos por el Bautista. Como nos remite a Juan el Bautista, en nuestros pueblos hacían fiestas en torno al agua. Todas las aguas tienen virtudes curativas y por eso era costumbre bañarse en el río o en una acequia. En la mañana, la gente se lava el pelo y la cara con las aguas bendecidas y se comienza a llamar a Juan el Bautista tres veces consecutivas. Después de las 12 de la noche, al primero que se encuentra y abraza, puede ser su pareja. Para tener buena siembra hay que tirar un pedazo de vela la noche de San Juan. Si esa noche se pide bajo la higuera que la quiera su enamorado, saldrá cierto. Para aprender a tocar guitarra hay que colocarse durante esta noche bajo una higuera. En la Fama y Santa Catarina, la gente se ponía a jugar en las acequias, en el río o en la atarjea. En la “noche de San Juan” nadie dormía, todos festejaban y todos se regocijaban en el vital líquido que regaba nuestros campos y tierras.

domingo, 22 de junio de 2014

El baptisterio del templo parroquial de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

¿Cuántos santacatarinenses fueron bautizados aquí? El bautisterio del templo parroquial de Santa Catarina estaba situado a la izquierda de la entrada principal. Debido a las recomendaciones litúrgicas los bautizos debieron realizarse cerca del altar. Entonces hicieron reformas en el bautisterio en 1981: quitaron el decorado que tenía sobre su entrada y destinaron el local como capilla para el Santísimo Sacramento. En ésta fotografía correspondiente a la década de 1910, vemos al padre Fidencio Bustamante bautizando a un niño del matrimonio de Jesús Macías y Paulita Guerra.  Fidencio Bustamante ejerció su ministerio sacerdotal en diversos lugares. Cura interino de Santiago Apóstol entre 1892 y 1894. Vicario parroquial de la Purísima Concepción en Monterrey en 1896. De 1889 a 1901 en Pesquería y en Marín en 1905. Figura dos veces como párroco: del 1 de julio de 1912 al 17 de febrero de 1917 y del 4 de agosto de 1918 al 19 de junio de 1919. Se trasladó a la parroquia de la Medalla Milagrosa en Monterrey, donde murió el 22 de julio de 1926. Jesús Macías nació en Santa Catarina el 28 de octubre de 1892. Hijo de Jesús Macías quien fuera alcalde precisamente en 1892. Se casó con Paulita Guerra Jiménez, hija de Félix Guerra y Romanita Jiménez. Fue alcalde de Santa Catarina en 1922 e integrante de varios cabildos como regidor. Se dedicó a la panadería en un negocio que tenía en la calle Hidalgo en contra esquina de la plaza de Santa Catarina. Murió el 4 de septiembre de 1930 en Santa Catarina. Recientemente cambiaron la pila bautismal, la antigua la iban a destruir al parecer y la nueva sinceramente como que no va con la historia y arquitectura del templo.

sábado, 21 de junio de 2014

Feliz cumpleaños La Fama

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El 22 de junio de 1854 un grupo de empresarios y comerciantes locales como internacionales, se presentaron ante el notario público de Monterrey don Bartolomé García, para legalizar la formación de una sociedad anónima, presentando un capital de 75,000.00, divididos en 15 acciones de 5,000 pesos cada una. Manuel María de Llano, ex gobernador liberal de Nuevo León y ex alcalde de Monterrey se quedó con tres acciones, Cloussen y Cía, Valentín Rivero y Gregorio Zambrano, con dos y media acciones cada uno; José Morell una y media, Pedro Calderón, el sacerdote José Ángel Benavides y Mariano Hernández una acción y Ezequiel Steel con media acción. La nueva empresa fue llamada LA FAMA DE NUEVO LEON, S.A. Cuatro años antes habían comprado unos terrenos en la antigua hacienda de Abregos, un lugar propicio para instalar una factoría por la abundancia de agua que garantizaba la continuidad de la fuerza motriz utilizada en ese tiempo. Inmediatamente se inició la construcción del edificio para las instalaciones: el sillar de tierra para los muros, el techo de vigas y terrado y el piso de hormigón y el acueducto de piedra. Le llamaron LA FAMA DE NUEVO LEON para diferenciarla de otra fábrica textil fundada en 1833 por Valentín Gómez Farías, conocida como LA FAMA MONTAÑESA. Con la fábrica se hicieron casas para los obreros. Mañana LA FAMA, cumple 160 años y si alguien sabe de alguna ceremonia en su honor, avisen. Hay que hacer festejos en serio, con la ayuda de la gente y vecinos de La Fama que la quieren y respetan. 

viernes, 20 de junio de 2014

160 años de historia de La Fama

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La Fama de Nuevo León surgió al amparo de una política nacional de fomentar la industria y las relaciones mercantiles del entonces ministro del interior y relaciones exteriores don Lucas Alamán, quien al retirarse de la política, las siguió promoviendo como director de la Junta de Fomento de la Industria desde 1839 hasta su muerte ocurrida en 1853. Pero también coincide con el proceso de acumulación de capitales después de los tratados de Guadalupe Hidalgo, cuando un grupo de políticos y militares de la región se dedicaron al intercambio de algodón y armamentos por alimentos y ganado. El algodón salía exportado por Galveston y Nueva Orleans. De pronto ya no permitieron su salida y sus productores aprovecharon la recién establecida aduana de Piedras Negras. El algodón llegaba a Monterrey y salía por Matamoros rumbo a Inglaterra. Otra vez prohibieron la salida de los barcos y el algodón se quedó en el noreste para favorecer el establecimiento de fábricas textiles y de hilados. Eligieron un terreno con suficiente agua y además situado en el camino real a Saltillo. A partir del 22 de junio de 1854 se construye la fábrica y alrededor de ella las casas para sus trabajadores. Hace 160 años, de La Fama surgieron los capitales con los cuales se formaron las principales industrias de Monterrey. La Fama bien puede considerarse como la “empresa madre” en la industrialización de Nuevo León, solo superada en antigüedad por la compañía textil La Estrella de Parras de la Fuente que se abrió en 1836. Los accionistas y sus hijos fueron los que abrieron la cervecería, la fundidora y la vidriera a fines del siglo XIX y principios del XX. Lamentablemente todas esas empresas textiles ahora son parte de la historia.

jueves, 19 de junio de 2014

De hacienda de Abregos a Congregación de La Fama

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Donde actualmente está La Fama, había una hacienda de conocida como de Ábregos, perteneciente a Cosme de Ábrego. Hijo de Alejandro de Abrego y Josefa Sánchez, nació en 1792. Casado con Mónica García, con quien procreó a Pantaleón, Trinidad, Concepción, Paula y Perfecto. Los padres de doña Mónica fueron Vicente García y Cayetana Morales. Don Cosme fue un labrador. Murió el 8 de noviembre de 1872 en Santa Catarina. De hacienda de Ábregos a fábrica de la Fama de Nuevo león, que dio vivienda y escuela a sus trabajadores. Pueblo obrero y trabajador que alcanzó la categoría política de congregación y por ello no debe considerarse como colonia. Y gracias a la abundancia del agua y a las ricas tierras, su gente también se dedicó a la agricultura. En 1906 a su escuela le pusieron Benito Juárez en honor al centenario del natalicio del benemérito y a la plaza le llamaron Bernardo Reyes en honor al entonces gobernador de Nuevo León. El único monumento que se inauguró en las fiestas del centenario de la Independencia está en ésta plaza: una columna con mármol negro y un pequeño busto con la imagen del Padre de la Patria. La escuela comenzó a construirse en la década de 1930. Tierra de obreros que se hicieron locutores como Rogelio García Frías, Pedro de Aguillón, Efrén García Palacios, Rómulo Lozano y Alberto García Guzmán. Pedro de Aguillón se fue de La Fama al cine y no al revés y Rómulo Lozano, con el respeto que se merece, se convirtió en un “remulo” conductor y animador. ¡A 160 años de La Fama de Nuevo León! 

miércoles, 18 de junio de 2014

¡Oda a la Fama!

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



“Oh pueblo que le dio fama y origen a la industria en Nuevo León”. La Fama de parajes y sitios pintorescos. Desde Abregos, Rivero, Cantú Treviño, Sánchez, Calderón y González. La de lugares de descanso y recreo veraniegos. Donde Alfonso Reyes jugó de niño. Donde confluyen vecinos procedentes de la villa de Santiago, Parras, Arteaga, San Jerónimo, San Pedro, la sierra, la Leona y Santa Catarina. Donde vivió Morones Prieto. La del sindicato que gobernó Santa Catarina entre 1952 y 1976. Si otros municipios presumen ser la cuna grupera de Nuevo León, aquí fue donde todos los grupos saltaron a la Fama. La de los bailes y fiestas interminables. Si algo distingue a sus habitantes, es la capacidad de participación y exigencia políticas. Y en eso tuvo que ver el profe Efraín Díaz. La Fama tuvo hermanas: la Fama Montañesa de Tlalpan, la Estrella, el Porvenir, la Aurora y la Leona. Donde se acumularon los primeros capitales que apostaron a hacer de Monterrey la capital industrial de México. Si otros lugares preparaban enchiladas y tacos, en la Fama hacían las tortillas y tostadas para los antojitos mexicanos. La de los tacos de harina que se venden en la Burrolandia. La que sufrió por tener servicios públicos. La de vialidades que no tienen camino y se cierran. Aquí el desarrollo urbano se hizo entre el río Santa Catarina y el camino de los Saltilleros. La polifacética y culta que tiene cercanas a la UDEM y a la prepa 23. Si los emperadores y sacerdotes mexicas hablaban en el templo mayor, los políticos o quienes dicen serlo, deben hablar o vienen a hablar en Fama. ¡A 160 años de vida de La Fama! 

martes, 17 de junio de 2014

¿Y qué podemos hacer con la Cueva Ahumada?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Hoy en día, la Cueva Ahumada está  a merced de los depredadores y destructores conscientes como inconscientes de nuestro patrimonio. Gracias a los aportes de arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, este sitio es reconocido como una las zonas histórica y arqueológica  más representativa, repleta de manifestaciones rupestres en la región. Pero la Cueva Ahumada corre un grave peligro, los visitantes convertidos en vándalos la han dañado con sus pintas, inscripciones y la basura que dejan. Inmediatamente cuando llegan a la cueva, se nota el abandono y el descuido por doquier. Los vestigios arqueológicos lucen llenos de nombres y leyendas. Muchas rocas tienen grafiti con la firma de sus autores, quienes no tienen conciencia del daño que causan. La situación de olvido y abandono imperante, pone en evidencia la poca importancia que las autoridades tienen respecto a la salvaguarda y conservación de los vestigios prehistóricos. Y lamentablemente las condiciones en que se encuentra se deben mucho a su ubicación y la falta de vigilancia. Ciertamente alejados en donde alguna vez todo esto entorno representaba algo para quienes la habitaron. Para protegerlos convenientemente se requiere  vigilancia de día y noche. Algún alcalde mandó vigilancia, pero con los cambios de administraciones no hay continuidad ni seguimiento. La Cueva Ahumada corre el riesgo de perderse para siempre. Y nuestras autoridades no quieren o no pueden, como ciudadanos al menos podemos preservarlas para las generaciones venideras. 

lunes, 16 de junio de 2014

¿Y qué es el arte rupestre?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El arte rupestre se divide petrograbado, pintura rupestre y geoglifos. Las pinturas rupestres fueron hechas a base de pigmentos sobre muros de rocas, barrancos, cuevas y abrigos rocosos. Preferentemente usaban dos colores de pintura: uno rojo y otro de color ocre. Dicen que el rojo viene de una mezcla de la savia de una planta llamada sangre de drago con agua y otros pigmentos de minerales molidos. Pintaban con las manos, con pinceles de pelo animal, ramas quemadas, cañas huecas para soplar la pintura,  veces escupían sobre la mano y aprovechaban las salientes o formas de la roca para darle volumen al trazo. Tienen elementos y símbolos menos abstractos que los petrograbados. Los grabados y la pintura rupestre son dos tipos de arte parietal, llamado así porque fue realizado en muros. Las muestras de pintura rupestre en mejor estado de conservación se han encontrado en el interior de cuevas. Pero también las encontramos en otras superficies rocosas menos protegidas, pero más luminosas y accesibles, como barrancos, cañadas, abrigos rocosos. En Nuevo León tenemos cerca de 800 sitios con arte rupestre, de los cuales solo Boca de Potrerillos en Mina está habilitado y protegido adecuadamente. La Cueva Ahumada fue destruida, su techo se colapsó hace tiempo. Vinieron a estudiarla arqueólogos de la Universidad de Texas en Austin, encontraron sepulturas y ofrendas, pero hasta ahí quedó todo. Luego les dio por construir una carretera a un lado de la misma y toda la montaña recientemente fue vendida. En un futuro no muy lejano todo esto será historia. 

El chamán de Cueva Ahumada

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

La Rinconada de Villa de García,  tal vez sea el único sitio arqueológico en Nuevo León donde se pueden apreciar petrograbados como pinturas rupestres; en los cuales los antiguos pobladores representaron a ésta figura humana que parece ser un hombre de culto. Y es una de las pocas representaciones de seres humanos que tenemos al menos en Nuevo León. Lo interesante del caso es que en la Cueva Ahumada  encontraron dos o tres sepulcros prehispánicos con ofrendas. Hay una pintura que parece ser una planta de maíz y tal vez tengan unos dos mil años de antigüedad.  Las pinturas rupestres se hacían con tres fines: darle un trazo estético a la roca, producir un bien mejor, así como la de expresar en un lenguaje abstracto la realidad que vivían. La Cueva Ahumada de Rinconada, la llamada "capilla Sixtina" de Nuevo León, pues hace muchos siglos los nómadas del noreste mexicano, plasmaron en los muros y los techos  que alguna vez estuvieron decorados hasta que se colapsó; formas, líneas, signos e imágenes que enlazan una realidad temporal con el ámbito de lo sagrado.  El arte rupestre es una de las expresiones más antiguas de la humanidad, gracias a él tenemos datos interesantísimos de los ritos y costumbres de diversos grupos de nómadas que poblaron a lo largo y ancho la región noreste de México. 




domingo, 15 de junio de 2014

Para conocer y cuidar la Cueva Ahumada

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La Cueva Ahumada está a menos de tres kilómetros del camino que va de Rinconada a Los Fierros. De acuerdo a arqueólogos del centro INAH Nuevo León, existen cinco sitios con arte rupestre en la región. Y a mi juicio bien puede ser un lugar al que se puede rescatar y proteger tal y como ya lo tienen en Boca de Potrerillos en Mina. La Cueva Ahumada estuvo habitada o fue lugar de paso y reunión para los antiguos cazadores y recolectores. Es la única zona arqueológica en donde podemos observar pinturas rupestres mezclados con petrograbados. Quienes la han estudiado han detectado una importante seriación de material lítico y un entierro con ornamentos asociados. Entre los materiales de roca recolectados se encuentran puntas de proyectil, gubias con las que tallaron la piedra, raspadores del tipo coahuilo, manos de molienda y objetos suntuarios como cuentas y pendientes de concha, pequeñas placas de arte mobiliar y restos de inhumaciones, que en conjunto hacen de Cueva Ahumada uno de los mejores exponentes de la  arqueología en el noreste mexicano durante un periodo de ocho mil años. También se localizaron vestigios de hogueras donde se procesaban alimentos, por eso se llama Cueva Ahumada. Parte del muro norte y lo que queda del techo de la caverna están ennegrecidos por el humo.  Entre 1997 y 1998, el arqueólogo Moisés Valadez Moreno excavó el sitio y concluyó que Cueva Ahumada es un lugar mucho más antiguo de lo que se pensaba. Reunieron siete mil artefactos y muestras de carbón en diez unidades estratigráficas, que dieron la pauta para proponer la reconstrucción ocupacional y sus fases de ocupación que se ubican hacia los seis mil quinientos años antes de Cristo. La Cueva Ahumada, de acuerdo a los resultados de la investigación arqueológica, es anterior a las civilizaciones egipcia y babilónica. Y nosotros sin cuidarla. 

La Cueva Ahumada y sus testimonios rupestres

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Aislado por montañas y arrinconado ahí donde comienza la montaña venerable; en la parte baja de un cañón donde serpentea el cauce de un río seco, se encuentra Cueva Ahumada, a unos 45 kilómetros de Monterrey en el llamado Cerro de La Mota. Conviene recorrer desde Rinconada hasta Los Fierros.  Son parajes donde predomina el silencio, el azul del cielo es más evidente  y de pueden encontrar testigos que han resistido el paso de miles y miles de años. Las líneas y formas que conforman este arte milenario; indudablemente  son las voces del desierto, gritos que parecen esconder mensajes cifrados, códigos ocultos que narran el secreto de la historia poco conocida de los antiguos pobladores del noreste mexicano que bajaron hacia Mesoamérica. Las pinturas rupestres parecen perder la batalla. La erosión ha venido borrando los motivos pintados en la roca. También los vándalos han destruido el área a lo largo de los años. Del mismo modo afectan las vibraciones provocadas por los trenes que pasan por la vía México-Laredo, la cual se halla a 150 metros de ahí. Hace no mucho tiempo la Cueva Ahumada se colapsó y para su daño, la geografía del lugar cambió en 1988, debido al desbordamiento del Río Pesquería durante el embate del Huracán Gilberto. Luego a un alcalde le dio por construir la carretera, quedando exactamente a un lado de la cueva. Las lluvias torrenciales del Alex volvieron a dañar el entorno de uno de los pocos sitios habitados en el septentrión novohispano, por aquellos que construyeron los grandes centros ceremoniales en la Mesoamérica.

sábado, 14 de junio de 2014

La Rinconada de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Si Santa Catarina es la Puerta de Monterrey, La Rinconada bien puede considerarse la Puerta de Nuevo León y del noreste mexicano. “Pueblo mío que estás en la colina, tendido como un viejo atormentado, la pena el abandono son tu triste compañía”. Efectivamente este pueblo correspondiente a la Villa de García está arrinconado entre dos arroyos que bajan desde el cañón de Cortinas en Santa Catarina y el de los Muertos que baja desde la cuesta del mismo nombre y del río Pesquería que viene desde Ojo Caliente en Ramos Arizpe, Coahuila. A la orilla del viejo camino real de los Saltilleros. Pueblo emblemático repleto de historia. Aquí bien se puede parafrasear a Napoleón cuando al ver las pirámides de Egipto les dijo "¡Soldados! ¡cuarenta siglos os contemplan!". Rinconada está en medio de montañas correspondientes al periodo jurásico y al cuaternario. Con sitios arqueológicos como la Cueva Ahumada, considerado la “Capilla Sixtina de Nuevo León”, repleta de petrograbados y pinturas rupestres, uno de los pocos sitios en donde encontraron tumbas con sus ofrendas. Lugar en donde Alonso Diez de Camuño mantenía una hacienda para fundir metales a principios del siglo XVII. Lugar de límite y frontera por donde entraban y salían las partidas de los llamados indios bárbaros. Aquí hubo un puesto de soldados presidiales. Lugar donde coinciden los caminos que los mismo van a Saltillo que a Monclova, el valle de las Salinas y al valle de San Juan Bautista. Lugar donde nació el gran Blue Demon. De su grandeza nos quedan pocas cosas, entre ellas esta casa con sus arcos góticos de influencia islámica. ¡Con Ustedes, la Rinconada de Nuevo León! 

jueves, 12 de junio de 2014

La cueva del tesoro en Loma Alta (4-4)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El robo del tren en Rinconada dio origen a una leyenda muy mentada en Santa Catarina. Cuando una familia residente en el cañón de las Escaleras encontró el tesoro por casualidad. Para protegerse de la lluvia, los hermanos debieron meterse a una cueva cercana a Loma Alta, (más arriba del Alamito y del Caracol) y encontraron el cargamento con barras de oro. Dicen que la cueva estaba a la vera del camino que va del rancho de los Loera a San José de los Nuncio en Ramos Arizpe, Coahuila.  Pero el lugar del tesoro no concuerda entre Canoas y Loma Alta. El camino que va de las Escaleras hacia San José de los Nuncio, fue muy transitado durante el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. La gente que vivió en los ranchos y minerales del cañón de las Escaleras y de Cortinas, oyeron historias de recuas que pasaban con cargamentos muy pesados y misteriosos. Por ejemplo, cierta ocasión una norteamericana fue al rancho de los Hernández preguntando por su esposo que había pasado años atrás y no había vuelto a saber de él. Para otros, éste cargamento fue hallado por Francisco Hernández, mejor conocido como el “Panchote” quien al recorrer una caverna localizó unos huesos muy grandes. Entonces se le apareció un soldado quién le indicó donde se hallaba una relación oculta por unas ramas y troncos. Y que los miembros de la familia hicieron un pacto para no casarse y repartir el tesoro. Pero conste, solo es leyenda. 

El cargamento que se convirtió en tesoro (3-4)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Un reportaje del diario El Porvenir de Monterrey publicó la siguiente nota: “16 de marzo de 1924: cerca de Rinconada fue asaltado ayer el tren de pasajeros... los rebeldes, después de apoderarse de una fuerte suma de dinero, se retiraron sin causar daño al pasaje... al llegar el tren a Rinconada, muy cerca de las 5 de la mañana fue asaltado por una partida de rebeldes... los asaltantes no tuvieron tiempo de apoderarse del carro pagador... se internaron en las serranías con dirección al sur del estado de Coahuila... también salieron fuerzas a perseguir”. Un corresponsal en Saltillo informó a El Porvenir: “el carro del pagador escapó de ser robado gracias a un ardid... los asaltantes se concretaron a asaltar el coche exprés... se llevaron cerca de 100,000 pesos”. Días después El Porvenir señaló que apenas robaron 79 mil pesos. En el lugar de los hechos se hizo un inventario: se llevaron dos barras de oro propiedad de la compañía Minera Peñoles. Si llevaban un fondo embarcado en el carro pagador, pero quedó intacto debido a la astucia del conductor del tren que salió desde Nuevo Laredo con rumbo a la Ciudad de México y arribó a Saltillo con varios impactos de balas. Dos meses después murieron Santiago Torres y Ricardo Gómez.  

miércoles, 11 de junio de 2014

A 90 años de la muerte del bandolero Ricardo Gómez (2-4)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Una vez que mataron a Santiago Torres,  llamaron al juez de Canoas don Avelino Chávez para que diera fe del deceso. La gente del lugar sabía que se trataba de un crimen y citaron a Ricardo Gómez en Canoas para vengar la muerte de Torres a quien apreciaban en el lugar. Cuando llegó a un jacal que servía de escuela, los vecinos desarmaron a los guardias de Gómez mientras los de adentro lo sujetaron por la espalda y comenzaron a golpearlo hasta dejarlo moribundo. Los hermanos Serapio y Jorge Hernández al ver que no moría, le dejaron caer una piedra en la cabeza.  Al día siguiente Ricardo Gómez aun estaba con vida, pues creyeron contaba con la protección de un crucifijo que portaba en el cuello. Serapio Hernández se lo quitó y el bandolero entonces murió el 11 de junio de 1924. Se llevaron el cadáver de Ricardo Gómez al panteón de Canoas en donde fue sepultado. Serapio se quedó con el crucifijo hasta su muerte. Antes de morir le dio la imagen a Jesús Flores Aguilar y éste a René Treviño, vecino de los Horcones.  Para cuando esto ocurrió, una partida de militares buscaba el valioso cargamento, pero no lo encontraron. Santiago Torres probablemente era originario de General Bravo, Nuevo León. Con una gavilla de ladrones se dedicó a asaltar algunos pueblos de los alrededores. Por ejemplo, en 1924 participó en el asalto  a un tren en los Aldamas. Cayó prisionero por el entonces capitán Bonifacio Salinas Leal, quien estaba bajo el mando del general Irineo Villarreal en la hacienda de Mamulique. 


A 90 años del robo del tren en Rinconada (1-4)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Unos 20 hombres al mando de Ricardo Gómez, Santiago Torres y Nicanor Ibarra, robaron un tren en Rinconada el 16 de marzo de 1924. Ricardo Gómez todo un personaje: era jefe de la gavilla, le apodaban el coronel pues sirvió como juez de la acordada en Garza García y hasta lo hacen originario de Tamaulipas. Durante un tiempo vivió con su mamá en La Fama, para luego fijar su residencia en El Pajonal en dónde vivía con su esposa Clara Torres, hija de Agustín Torres. Supuestamente estaban a las órdenes de un ilustre militar nuevoleonés quien les avisó del tren estacionado en Rinconada; el cual llevaba una cantidad considerable de barras de oro y dinero. Primero cortaron los cables del telégrafo, amenazaron con sus rifles a quienes cuidaban el cargamento y huyeron con el botín hacia el cañón de la Escaleras. De ahí siguieron hasta el poblado de Canoas en donde ocultaron lo robado en una cueva cercana al cementerio del lugar mientras los bandoleros regresaron a sus hogares esperando órdenes de aquellos que los patrocinaban. Días después Santiago Torres fue a pedirle la mitad de lo robado para mandarlo a Monterrey, cosa que no le gustó a Ricardo, pues pensó en quedarse con todo. Ricardo Gómez ordenó a Nicanor que matara a Torres cuando se quedara dormido. Y para  no despertar sospechas montaron al cadáver en un caballo dejándolo caer por un desfiladero. 

martes, 10 de junio de 2014

Virginia Law, la Gringa de La Fama

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


El 9 de junio de 1926, la señora Virginia Law Wilkinson llegó a La Fama procedente de los Estados Unidos. Cruzó por Brownsville, Texas y de ahí a Matamoros en donde tomó el tren que la trajo a su nueva tierra. Era hija de don Roberto Law, aquel irlandés que promovió la apertura de la fábrica de hilados y tejidos de La Leona en 1874. Viuda y sin hijos, tomó posesión de un solar situado en la esquina de la calle Hidalgo y Bravo. Como suele suceder, su alcurnia y elegancia pronto la hicieron punto de curiosidad entre los habitantes de La Fama. Su soledad y sobriedad la cambiaban por su pasión y gusto por la fiesta brava. Deambulaba por toda su casa, cuidaba las flores y plantas de su jardín y se entretenía vigilando los árboles de la huerta en donde había aguacatales, granados, limoneros, higueras y naranjos. Mantenía sus hortalizas y de vez en cuando sociabilizaba con la gente del lugar quienes la conocían como la “Gringa” y en torno a ella se tejieron historias y leyendas como la de ser muy rica, que daba buenas propinas a quienes le ayudaban a hacer los mandados, que habitaba una casona en la cual asustaban. Lo cierto es que en esa casa que afortunadamente aún está en pie, fue construida en la segunda mitad del siglo XIX y en ella habitaron los ingenieros y técnicos extranjeros que hicieron famosa a la fábrica de hilados y tejidos de La Fama. La “Gringa” murió en la década de 1960 y todo el solar fue repartido entre nuevos dueños y desde 1973 la casa grande es habitada por la familia de don Tomás Herrera y Julieta Reyes. 

lunes, 9 de junio de 2014

¿Somos codos y tacaños en Nuevo León?

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Para los economistas el ahorro es la disyuntiva entre el consumo presente y el consumo futuro. Entonces la actitud al ahorro tiene que ver con la previsión y como una forma de cuidar el patrimonio para invertirlo adecuadamente. Nos llaman codos y éstas son algunas versiones que lo explican: los labradores llevaban consigo una bolsa colocada bajo su hombro con la correa alrededor del tórax y la protegían con el brazo. Para sacar lo que llevaban debían “aflojar el codo”. Otra versión se la deben a los capitanes de industria quienes desde las empresas regiomontanas promovían el trabajo y el ahorro. Por cada peso que ponía el trabajador, ellos ponían otro. Don Luis Sada a través de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa y de la revista llamada “Trabajo y ahorro” promovieron éstos valores junto con el sacrificio y el esfuerzo como pilar del desarrollo social y familiar. Incluso don Eugenio Garza Sada siempre fue partidario de que los obreros del otrora llamado Grupo Monterrey cuidaran su salario y no lo derrocharan en cosas superfluas. Estos empresarios también fueron grandes opositores a las políticas fiscales y recaudatorias que imponían desde la capital de la República. En contra parte los presidentes en turno nos acusaban de agarrados y tacaños, descendientes de judíos que cuidaban en extremo sus recursos. Yo no creo que seamos agarrados o codos: proporcionalmente cuando hay campañas de apoyo, la generosidad y la solidaridad de la gente de Nuevo León se hacen evidentes para dar asistencia a quien lo necesite. 

Las fundadoras de nuestros pueblos (4)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Regularmente nos presentan y recordamos a los fundadores de nuestros pueblos y se nos olvida que no llegaron solos. Diego de Montemayor, el fundador de Monterrey estuvo casado con María de Esquivel. Al enviudar se  casó con Juana de Porcallo o de la Cerda a quien mató en Saltillo cuando descubrió el engaño con Alberto del Canto. Cuando trajo a las doce familias para establecer la ciudad de Monterrey le acompañaban Estefanía, su hija, esposa de Alberto del Canto, y los hijos de éstos, Diego y Miguel, siendo aun niños. Con Diego de Montemayor llegaron Diego Díaz de Berlanga, casado con Mariana Díaz; quien obtuvo merced de tierras al norte de la ciudad; fueron vendidas más tarde a Pedro de la Garza y se conocieron como estancia de los Garza o San Nicolás de los Garza. Diego de Montemayor, el mozo, hijo del fundador, fue casado con Elvira de Rentería. El justicia mayor y hombre de todas las confianzas de Diego de Montemayor era don Diego Rodríguez, casado con Sebastiana de Treviño, originaria de la ciudad de México, padres de tres hijas: Mónica, Inés y Andrea.  Juan López casado con Magdalena de Ávila obtuvo mercedes en el lugar llamado la Pastora; sus hijos: Juan, Bernabé y Melchora. Lucas García, apodado el Capitán de la Paz por su conocimiento de las lenguas indígenas; casado con Juliana de Quintanilla, pobló la hacienda de Santa Catarina. Martín de Solís, originario de Querétaro, casado con Francisca de Ávila; sus hijos Juan y Diego poblaron la hacienda de Santa Cruz, actual ciudad Guadalupe. Diego Maldonado, casado con Antonia de Paz con un  hijo llamado Juan. Juan Pérez de los Ríos y su esposa Agustina de Charles, procedentes de la Puebla de los Ángeles; sus hijos Juan, Ana, Bartolomé, Alonso, Esteban y Pedro. Fueron también primeros vecinos Alonso de Barreda, Domingo Manuel, Cristóbal Pérez y Pedro de Íñigo, de quienes hay pocas referencias. Contadas las mujeres y los niños sumaban apenas treinta y cuatro personas los primeros habitantes de Monterrey en 1596. 

domingo, 8 de junio de 2014

Las fundadoras de nuestros pueblos (3)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Una sobrina de Lucas García y Juliana de Quintanilla, hija de Diego Rodríguez, el Justicia Mayor del Reino y Sebastiana de Treviño se llamaba María Inés Rodríguez, nacida en 1580. En 1602 se casó con Gonzalo Fernández de Castro, quien nació en 1565, hijo de Juan Fernández de Castro y Mayor de Rentería. Don Gonzalo se distinguió como militar y poblador; un rico minero procedente de Mazapil, Zacatecas y quien abiertamente se mostraba partidario de la ley de Moisés; es decir, era observante de la religión hebrea y obviamente de origen sefardita. Due alcalde ordinario en Monterrey en 1615, 1626, 1630 y 1635; alcalde mayor en 1641 y 1642 y regidor en 1616, 1624, 1627 y 1629. Tuvieron por hijos a María Mayor Rentería, Clara Rentería, Lázaro y Diego Fernández. El 14 de marzo de 1636 recibieron en merced la hacienda de San Juan Bautista de la Pesquería Grande, la cual pasa a ser de los Fernández de Castro y Rodríguez. Cuando murió don Gonzalo en 1646, Martín de Zavala reconoce las mercedes a favor de María Inés el 14 de marzo de 1646. En la cabecera municipal, un barrio popularmente nos refiere a doña María, la esposa, mujer y pobladora de la actual Villa de García. Y según la tradición oral, en ésta casa habitaron los Fernández de Castro. En ésta casa estaba una viga con una fecha de mediados del siglo XVII. Para algunos, la casa más antigua de Nuevo León. 

sábado, 7 de junio de 2014

Las fundadoras de nuestros pueblos (2)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

A la fundadora de San Pedro: doña Juliana de Quintanilla tuvo dos sobrinas tanto de ella como de su esposo: Mónica y María Inés Rodríguez. La primera se casó en 1624 con Miguel de Montemayor, hijo de Alberto del Canto y de Estefanía de Montemayor, nacido en 1586 en Saltillo, muerto el 25 de octubre de 1643 en la hacienda de San Pedro Los Nogales. Mónica era hija de Diego Rodríguez y Sebastiana de Farías Treviño y Quintanilla. Había nacido en 1592 en la ciudad de México y falleció en la hacienda de San Pedro el 30 de junio de 1681. La familia de los Rodríguez de Montemayor fue numerosa: Diego (1623-1676), Margarita (1626-1680), Petronila (1627-1672), María (1628), Juan Francisco (1629), Domingo Montemayor (1630), José (1631), Bernardo (1632), Mateo (1633), Bernarda (1640) e Inés (1645-1712). Mónica Rodríguez recibió como dote al casarse la hacienda de San Pedro los Nogales. Al morir su esposo ella continuó con la población, recibiendo mercedes de tierras y encomiendas de indios, reconociéndola como “benemérita, pobladora y encomendera”. Cuando murió, sus restos fueron llevados a la iglesia parroquial de Monterrey el 30 de junio de 1681. Hoy en día, la máxima presea que el gobierno municipal de San Pedro Garza García entrega a sus ilustres ciudadanos se llama Mónica Rodríguez en su honor. 

viernes, 6 de junio de 2014

¡Y llegó la luz a Santa Catarina!

Antonio Guerrero Aguilar /Cronista de Santa Catarina

El 6 de junio de 1948 el entonces alcalde de Santa Catarina don Alfonso Ayala González, inauguró el servicio de energía eléctrica para la población. Para festejar que ya tenían luz mandaron colocar cientos de foquitos en el campanario del templo parroquial de Santa Catarina y le pidieron a Francisco Páez que tomara ésta foto. Anteriormente, los domicilios para iluminarse usaban veladoras o lámparas de carburo. Solo el palacio municipal y la fábrica de hilados y tejidos mantenían pequeñas plantas de luz. Gracias a ellas se podían encender algunas lámparas situadas en la plaza de armas de Santa Catarina y en el palacio municipal, pero siempre entre las 19 y 22 horas. De ahí para allá, solo la Luna brindaba con sus rayos tenues un poco de luz para las calles y espacios públicos. Pero no había problemas en la obscuridad salvo en honrosas excepciones. Los vecinos podían dejar abiertas las ventanas y las puertas de sus casas con la suficiente confianza sin que los malandros hicieran de las suyas. Para los servicios de electrificación entonces colocaron postes y encima de ellos los cables. Y en las esquinas unos focos que bien podían brindar la luz necesaria y alrededor de los mismos la gente se congregaba para platicar hasta ya casi la media noche. Luego en la década de los 1980 se instalaron lámparas de luz mercurial con focos de vapor de sodio, con color anaranjado que supuestamente iluminaban más y permitían ahorros.  Ahora esas lámparas ya no funcionan (bueno, eso dicen)  y están cambiándolas para que Santa Catarina tenga toda la luz que requiera haciendo que jóvenes se dediquen a transitar por las calles durante la madrugada como si fuera de día. ¡Y la luz se hizo para Santa Catarina! 

Las fundadoras de nuestros pueblos (1)

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



Los fundadores de Monterrey y del Nuevo Reino de León tenían por esposas a mujeres de armas tomar. Las primeras pobladoras de nuestros pueblos quienes ejercieron el matriarcado, la defensa, el poblamiento y las actividades económicas de las haciendas y estancias que promovieron. Me voy a centrar en tres de ellas: Juliana de Quintanilla, María Rodríguez y Mónica Rodríguez. Doña Juliana de Quintanilla probablemente nació en 1578 en la ciudad de México. Hija del capitán de origen portugués Juan de Farías y María Ana de Treviño. Casada con Lucas García hacia 1596 con quien pobló la hacienda de Santa Catalina. Murió en Monterrey en 1667. El 7 de mayo de 1635, doña Juliana ya viuda de don Lucas García, recibió la merced de tierras que amparaban aquellas que se habían perdido durante el ataque de Huajuco y Colmillo en 1624. Al morir don Lucas García entre 1630 y 1631, doña Juliana de Quintanilla quedó como encomendera y labradora. Los García de Quintanilla formaron una numerosa prole a la cual se les añadieron otros núcleos familiares: Bartolomé de quien no tenemos referencias, solo que se fue a España y regresó. Tuvo dos hijos: Juan y Tomás García Espejo. Diego García casado con Mariana Saldívar (Sosa), Bernardo García con María de Sosa (hija de Vicente Saldívar y María de Sosa); Lucas García el Mozo con Josefa de Ayala, Tomás García con Isabel de Arredondo, Nicolás con Juana Bracamonte, Juana de Farias con Nicolás Flores de Abrego.  Ana de Quintanilla con Bartolomé González Hidalgo, María de Quintanilla con José de la Cruz y Beatriz. En la sierra Madre de Santa Catarina hay un cañón llamado de Santa Juliana en su honor.

jueves, 5 de junio de 2014

A la memoria de Joaquín García

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

El 5 de junio de 1781 nació en la antigua Pesquería Grande don Joaquín García de la Garza. Por línea paterna era descendiente de don Lucas García. Ingresó al Seminario de Monterrey y siendo diácono pasó unas vacaciones en su pueblo. Fue cuando le dio por mandar unas cartas a una mujer casada y su mamá al darse cuenta influye para que deje la carrera sacerdotal. Ya para 1818 residía en Santa Catarina en donde fue elegido como primer alcalde constitucional el 1 de octubre de 1820. Luego fue diputado local y llegó a la gubernatura en dos ocasiones: de 1829 a 1833 y de 1837 a 1839. Tuvo dos hermanas Gertrudis y María de Jesús que se casaron con Ignacio y Nicolás Elizondo, quienes participaron en la captura de los jefes insurgentes en Acatita de Baján. En su gobierno contribuyó a la reparación de caminos, el primer proyecto de alumbrado público de Monterrey y el establecimiento de un correo semanal entre Monterrey y Matamoros. Se crearon las villas de San Pablo de Galeana, Santa María de los Aldamas y Santiago de Sabinas Hidalgo, así como las de Santiago del Huajuco y San Nicolás de los Garza. Joaquín García falleció en la villa de Pesquería Grande el 19 de abril de 1845 a la edad de 63 años y fue sepultado en la capilla del Señor de la Agonía. En 1851 le llamaron García a la municipalidad que llevaba el nombre de Pesquería Grande. Fue abuelo de los gobernadores de Nuevo León Genaro Garza García y Canuto García. 

miércoles, 4 de junio de 2014

Italianos en Nuevo León y en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar / Cronista de Santa Catarina



El 2 de junio de 1946 se verificó el referéndum mediante el cual el pueblo de Italia resolvió el fin de la monarquía y el establecimiento de la república. En lo... que respecta a Nuevo León, hubo presencia italiana desde la etapa de colonización. Apellidos como el Chapa, el Cavazos y el Cantú son italianos. Hubo dos italianos que llegaron a Santa Catarina en la segunda mitad del siglo XIX: Pascuale Colombo fue un inmigrante llegado de Lombardía junto con otro compañero de nombre Onorato Casteli quienes llegaron en 1870 a Santa Catarina. Había nacido en 1840 en Milán, Italia. Hijo de Felipe y Francesca Colombo. Pascuale y Onorato tenían el oficio de licoristas. Onorato falleció en 1877 aquí en Santa Catarina. En el padrón general de habitantes de 1878 Pascuale aparece como viudo con dos hijas: Francisca y Amalia. Después se casó con Francisca González. En 1881 nació su hijo José. Mantenía un comercio en la localidad. Murió en Santa Catarina el 17 de mayo de 1899. Adjunto una fotografía de la comunidad italiana en Nuevo León, considerada la segunda en importancia por su número e influencia en la economía regional. 
¡Forza Italia!

El pueblo que vemos y tuvimos


Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


Para el poeta y escritor saltillense Jesús de León, una ciudad es una realidad compleja: “No es una vida sino un conjunto de vidas, no es un lugar, sino los afanes que la hacen habitable. Tampoco es una imagen, sino las experiencias que esa... imagen resume y evocan al mismo tiempo”. Tiene razón, las fotos que engalanan éste sitio provocan diversos efectos: recuerdos, remembranzas, curiosidades, asombros, alegrías o tristezas. Para alguien que vive en Santa Catarina ésta imagen tal vez sea el pan nuestro de cada día, algo monótono y cotidiano. Para alguien que vive en otra parte recuerda sus andanzas, sus amigos de la infancia, a sus padres y el hogar que un día vio partir a alguien para nunca más volver. Las cosas cambian, a veces para bien y otras para mal. Destino inevitable pero previsible. Lo cierto es que un pueblo se construye en base a muchos esfuerzos “ante presencias que han durado siglos y que han sido testigos de nuestros afanes” (J. L) Efectivamente éstas montañas están desde antes de que nuestras familias llegaran a éste solar, a ésta tierra. Por ejemplo tenemos un templo que lleva 200 años de estar en el paisaje. Hay elementos en el paisaje y a nuestro alrededor que debemos apreciar y querer. No perder esa capacidad de asombro y de maravillarnos con las cosas que tenemos y nos hablan de la grandeza de nuestro pueblo y de nuestra gente.

martes, 3 de junio de 2014

La vieja escuela del pueblo

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina

Hace muchos años una dama distinguida de Santa Catarina me llevó hasta la sala de su casa para presumir fotografías antiguas. En un viejo baúl mantenían una cantidad impresionante de imágenes correspondientes a fines del siglo XIX y mediados del XX. La dueña de la casa me dijo: “solo te vamos a prestar una” y sin pensarlo tomé una, la de la escuela Ignacio Zaragoza. En frente la plaza Reforma que quitaron entre 1950 y 1951 para construir la escuela ACCO. Vemos una cancha de basketbol, el carrito de un vendedor afuera de la escuela y la calle Manuel Ordóñez. Al lado de la escuela algunas casas en donde me dicen vivía una viejita con su hijo, un joven a quien apodaban “Blanco” pues cargada bultos de yeso y siempre estaba repleto de polvo. A menos de 50 metros a la izquierda estaba la plaza de toros. Efectivamente a partir de 1844 dejaron dos manzanas en éste sector, una para una plaza y la otra para el cuartel de la Guardia Nacional de Santa Catarina. La escuela estaba allá por la calle Mina y Colón. Ya en la década de 1860, construyeron éste edificio al que llamaron Ignacio Zaragoza en honor al héroe de la batalla del 5 de mayo en Puebla y que destruyeron para ampliar la escuela a la que pusieron por nombre Edelmiro Rangel. Actualmente en éste sitio están las aulas del complejo escolar Edelmiro Rangel y Simón Bolívar. Cerraron las calles de Ocampo y Manuel Ordóñez y ahora está un viejito que vende nieve de garrafa muy rica por cierto. Ah, saqué copia a la foto, la devolví a la dueña, una señorita (y de las de antes) quien al poco tiempo murió y lo primero que hicieron sus sobrinos fue tirar los viejos que recuerdos que atesoraba en el baúl de los recuerdos. A veces somos ingratos con nuestra memoria e identidad.  

lunes, 2 de junio de 2014

El cartel para la inauguración la plaza de toros de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina



¡TODOS A SANTA CATARINA! hace 85 años; el domingo 2 de junio de 1929, a las 4:30 de la tarde fue inaugurada la plaza de Toros de Santa Catarina, situada en la esquina suroeste de Ocampo y Constitución en frente de la antigua plaza de la Reforma y la escuela Ignacio Zaragoza. Actuaron los matadores José Olvera “Pepete” y Conrado Saldaña “Guerrerito” con cuatro toros de Bocas, San Luis Potosí. Adjunto una copia del cartel: TODO MONTERREY A SANTA CATARINA. Fue patrocinado por la panadería El Nopal de José García Luna,  el servicio de trasporte Monterrey-Santa Catarina de Roberto y Rodolfo Páez, por la Relojería EL MODELO de Fidel Ayala Jiménez situada en Zaragoza sur 231 en Monterrey, teléfono 1001 y por Gabino Medrano, agente de la Cervecería Cuauhtémoc en Santa Catarina además de Discos Víctor. Esa mañana hubo carreras de caballos como evento previo a la inauguración. A los pocos meses el coso taurino fue destruido por un incendio. 

La plaza de toros de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar/ Cronista de Santa Catarina


La tauromaquia, como el arte de lidiar y pelear con toros es muy antigua. Ya los griegos y los romanos las hacían como una forma de entretenimiento y para mostrar el talento y audacia del torero en contra de la fuerza bruta y la nobleza del toro. Los colonizadores trajeron la fiesta brava al Nuevo Continente y cada vez que había fiesta patronal o evento especial, se montaba o improvisaba en algún terreno baldío una plaza de toros para realizar en ella la corrida de toros. El espectáculo comenzaba cuando soltaban a los toros quienes se iban corriendo en calles cerradas que conducían hasta el lugar en donde el hombre y el toro se enfrentarían. La gente salía a las banquetas o desde los techos de sus casas podían ver la corrida, mientras que la lidia y el toreo se hacían para quienes podían pagar por ver. Dicen que la plaza de toros más antigua de Nuevo León es la de Cadereyta Jiménez. Pero Santa Catarina también tuvo una, precisamente inaugurada el 2 de junio de 1929. Estaba situada en un llano, allá por el cruce de las calles de Constitución y Ocampo, en contra esquina de la plazoleta de la Reforma y a un lado de la escuela Ignacio Zaragoza. Hace 85 años comenzó la fiesta brava en Santa Catarina, pero a los pocos meses el coso taurino construido con gradas de madera se quemó. 

domingo, 1 de junio de 2014

El territorio del Nuevo Reino de León

Antonio Guerrero Aguilar /Cronista de Santa Catarina

En las capitulaciones otorgadas a Carvajal y de la Cueva por Felipe II rey de España, se concede una soberanía sobre un territorio considerable, un cuadrado con doscientas leguas por cada lado; es decir, mil kilómetros al norte de la desembocadura del río Pánuco. En esa jurisdicción el Nuevo Reino de León comprendía la totalidad de los actuales estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, con algunas porciones del norte de Veracruz, San Luís Potosí, Zacatecas y Durango y Chihuahua y casi la mitad de Texas. Entonces vienen los problemas pues al occidente estaban la Nueva Vizcaya y la Nueva Galicia quienes vieron en las capitulaciones una invasión a su jurisdicción territorial. Esa grandeza territorial solo estuvo vigente mientras Carvajal vivía. Diego de Montemayor solo promovió las poblaciones alrededor de Monterrey y Martín de Zavala quiso hacer efectivas las doscientas leguas cuadradas logrando que Matehuala fuera del Nuevo Reino de León. Pero tuvo problemas para refundar la actual Monclova que finalmente en 1689 se convierte en la provincia de San Francisco de Coahuila. A mediados del siglo XVIII José de Escandón fundó el Nuevo Santander con todo el Seno Mexicano en su jurisdicción ahora perteneciente a Tamaulipas. El Nuevo Reino de León quedó encerrado y su territorio llegaba al norte hasta el río Salado.