miércoles, 30 de abril de 2014

El día del Niño (3)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


¡Feliz Día del Niño! En México alrededor de un 43,5% de la población son niños y niñas menores de 18 años. Debido a la pobreza, muchos emigran (con o sin sus familias) ya sea dentro de las zonas rurales, desde el campo a la ciudad, dentro de las mismas zonas urbanas e inclusive a los Estados Unidos. La consecuencia de este proceso es la inestabilidad de la familia y la existencia de un gran número de niños y niñas que trabajan. Según las estadísticas 3,5 millones de niños y niñas de 12 a 17 años forman parte de la fuerza laboral oficial o no oficial. El crecimiento económico durante los últimos 10 años ha transformado México en un país de medianos ingresos altos, pero todavía persisten enormes disparidades y una gran exclusión social. Por ejemplo, aproximadamente 24 millones de mexicanos viven en la pobreza extrema. Por ello la UNICEF solicita a México para que se ajuste al Nuevo Programa Mundial para la Infancia y ha adoptado un enfoque que se basa en el ciclo vital del niño. Pero sobre todo, observa y recomienda que se apliquen los derechos de la infancia en los programas de políticas públicas contribuyen a establecer políticas sociales más coherentes para la infancia en los planos federal, estatal y municipal. Acciones que están orientadas a la salud y la educación y al apoyo de las familias donde se insertan. 


martes, 29 de abril de 2014

El día del Niño (2)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



En cambio la palabra infante viene del latín “in fare” que significa el incapaz de hablar. Chilpayate en náhuatl significa niño de brazos, mientras que güerco en hebreo significa demonio y  originalmente designa al niño que no ha sido circuncidado. Se les dice children en inglés, menhino en portugués, bimbo en italiano, kind en alemán, entre otras más. El 30 de abril es oficialmente el Día del Niño y precisamente está dedicado a los niños. Pero no sólo se trata de festejarlos, sino además de promover sus derechos y conscientizar a las personas de la importancia de éstos. La idea de contar con un día del Niño surgió en una asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959. En ella se decidió reafirmar y proclamar los derechos de los niños. A partir de 1960 cada país cuenta con un día para celebrar y organizar actividades para ayudar a desarrollar el bienestar de los pequeños en todos los países del mundo. Entonces el 20 de noviembre quedó como el Día Universal del Niño. Pero también dejaron que cada nación lo celebrara en un día en la fecha y forma que cada uno de ellos estimase conveniente. Y en México se fijó la celebración el 30 de abril para que no empalmara con la celebración del Plan de San Luis y el inicio de la Revolución Mexicana. Fue cuando el entonces presidente Adolfo López Mateos creó el Instituto Nacional de Protección a la Infancia que luego se convirtió en el sistema de Desarrollo Integral de la Familia. Dicen que la infancia termina a los 16 años, cuando el ser humano ha madurado completamente.

lunes, 28 de abril de 2014

El día del Niño (1)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


En México tenemos muchas formas para referirnos a niño, también les decimos infantes, chilpayates, güercos o chiquillos. Si tiene menos de un año se le dice bebé. Y aunque ya estén mayorcitos las mamás y las novias se refieren a sus hijos o novios como bebés. Ciertamente el término más usado es niño. La palabra niño tiene su origen en voces imitativas que usaban las madres para adormecer a los niños. Viene de “ninna, nanna”, ninna se convierte en niña y ya masculinizado se convierte en niño. A quien cuida a los niños se le dice nana. Precisamente en Italia existe una canción de cuna que se llama precisamente Ninna Nanna. En México para arrullarlos y dormirlos les cantamos canciones de cuna siendo las más conocida “A la roro niño”: “A la roro niño ,a lo roro ya, duérmete mi niño, duérmase mi amor. Este niño lindo se quiere dormir, y el pícaro sueño no quiere venir”. En otra estrofa se canta: “Este niño lindo, que nació de día, quiere que lo lleven, a la dulcería. Este niño lindo, que nació de noche, quiere que lo lleven a pasear en coche”. La palabra arrullar se usa para atraer al palomo o el tórtolo a la hembra, o al contrario.  Con cantos o tarareos se adormece al niño con arrullos. Son los sonidos que provocan adormecimiento, paz y tranquilidad, como las olas del mar, el canto de las ballenas o el susurro del viento. Pero también cuando enamoramos con palabras dulces al ser amado o pretendido. 

domingo, 27 de abril de 2014

¿Descuido, mala intención o presagio de sus malas condiciones?

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Siendo alcalde don Fidel Ayala Rodríguez entre 1964 y 1966, se hicieron algunas mejoras en el edificio del palacio municipal de Santa Catarina. Le añadieron la segunda planta y habilitaron un espacio de usos múltiples como salón de actos. Como sitio principal del mismo construyeron un foro y encargaron al artista Manuel Frías García la creación de un mural alusivo a la grandeza y a la historia de Santa Catarina, en el cual combinaba elementos distintivos de nuestra municipalidad teniendo como fondo  las montañas de la Huasteca, las Mitras, el cañón de Santa Catarina con la cueva de la Virgen y la Sierra de la Ventana. A sus pies el campanario construido en 1872 del templo parroquial de Santa Catarina rodeado de árboles, las dos zonas industriales de  Los Treviños y El Lechugal, algunas fábricas con chimeneas humeantes como símbolo de progreso, una pintura del nuevo palacio municipal y el castillo del arte sobre la loma de la Santa Cruz en el cual se puede apreciar un caballete de pintar. Siendo alcalde Juan Francisco Caballero Escamilla entre 1983 y 1985, se dispuso la desaparición del foro y la apertura de un nuevo acceso. Para ello decidieron la destrucción parcial del mural, dañando la representación del Castillo del Arte y de la Cultura de Santa Catarina. En 1996 Arturo Ayala Martínez como alcalde ordenó la habilitación del lugar como sala de cabildo en donde afortunadamente se puede apreciar aunque incompleto éste mural, que Manuel Frías García dedicó a la historia y a las montañas de Santa Catarina.  

¿Y qué se puede hacer con el castillo?

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


En 1991 la señora Teresa García de Sepúlveda dispuso con la familia Frías el  rescate del castillo; para hacer de él una casa de la cultura, museo, archivo y hasta la sede del Consejo Promotor del Arte y la Cultura de Santa Catarina. Yo estuve ahí en diciembre de 1991 ofreciendo una conferencia durante su inauguración. Luego los munícipes Atanasio González Puente, Arturo Ayala y Alejandro Páez lo dejaron como academia de policía (1992-1998). Humberto González Garibaldi lo destinó para oficinas de promoción económica y turística pero al desaparecer la dependencia municipal, el inmueble quedó abandonado hasta el 2008 cuando Dionisio Herrera lo prestó para la rehabilitación de jóvenes  con algunas adicciones. Casi la totalidad de la edición del libro conmemorativo del 405 aniversario de la fundación de Santa Catarina escrito por un servidor, quedó abandonado en cajas que luego tiraron al aljibe y casi todos se echaron a perder. En el 2006 pensaron trasladar el archivo municipal y dejarlo como museo histórico, pero las condiciones de humedad y de inseguridad evitaron la apertura. A mi juicio urge su rehabilitación para fines culturales, como centro de desarrollo comunitario y sede para talleres artísticos y hasta deportivos.  

sábado, 26 de abril de 2014

El castillo como galería de arte

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Este castillo del arte y de la cultura, fue obra de un solo hombre; a quién  le llevó muchos años de dedicación, inversión de recursos y esfuerzo. En esta loma un hombre trabajó intensamente  para dejar volar su espíritu artístico y creó manifestaciones representativas de México y de la región. A la muerte de Manuel Frías en 1982, el refugio del arte fue presa del vandalismo y de la destrucción. Según cuentan, Manuel Frías García era familiar cercano del entonces gobernador Raúl Rangel Frías y gracias a ello pudo adquirir el cerro. Primero construyó un camino hasta la cima, participó en la nivelación del terreno y diseñó la arquitectura del castillo, con dos niveles y un sótano, de estructura sencilla y sólida, con cuatro torreones, amplias terrazas de acceso y cuatro habitaciones para uso personal. Tiene una sala en forma octagonal en la que estaba el mural de 9 metros de largo por tres de ancho, realizado por en 1956. En esa pintura estaban plasmadas las principales montañas que rodean a Monterrey. Lamentablemente fue dañado por el vandalismo y luego borrado durante la  restauración del inmueble en 1992. Aquí está la fachada interior de la construcción principal. En la puerta había dos cabezas de serpientes emplumadas. 

viernes, 25 de abril de 2014

¿Y quién no ha visto el castillo?

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Para llegar al mismo deben seguir por la avenida Manuel Ordóñez con rumbo al poniente. Está a tres cuadras pasando la Ixtlera ubicada en la esquina de  la calle Morelos. Dan vuelta a su izquierda en la calle 10 de Mayo y ahí verán el inmueble sobre la loma. Pueden subir con su vehículo pero con mucho cuidado. Un camino sinuoso y empedrado los espera. Lo mejor es dejar el vehículo y caminar para ver el entorno y el paisaje. La subida a píe se hacía por Santa Anita y 10 de Mayo, incluso hasta se veían escalones labrados sobre la ladera. Por el lado sur se llega a otra lomita que servía como mirador y de ahí hasta la parte alta del castillo. Aun está la ermita en donde alguna vez estuvo la imagen de la virgen de Lourdes y parece ahora está la de nuestra señora de Guadalupe. La casa amarilla al píe de la loma está en mal estado y muchos de los terrenos de los alrededores fueron adquiridos por particulares quienes tienen por patio una loma con un castillo. 

jueves, 24 de abril de 2014

A cien años de la batalla de El Pajonal

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



El 20 de abril de 1914 las tropas carrancistas al mando de Pablo González y Antonio I. Villarreal, comenzaron el asedio sobre Monterrey defendida por tropas leales al general Victoriano Huerta. Después de tres días de continuos ataques, la tropa federal al mando del general Wilfredo Massieu salió de Monterrey siguiendo el cauce del río Santa Catarina. El día 23 de abril de hace 100 años, el regimiento leal a Victoria Huerta supo en Santa Catarina de que había fuerzas carrancistas cerrándoles el paso por el rumbo a Rinconada. Massieu ordenó a su gente seguir el cauce del río Santa Catarina para llegar hasta Arteaga, Coahuila. El 24 de abril, el entonces sargento Anacleto Guerrero les dio alcance en El Pajonal en donde les quitó ocho cañones quedándose con 74 prisioneros. Tiempo después, Anacleto Guerrero se hizo gobernador de Nuevo León entre 1936 y 1939 y Wilfredo Massieu fue director del Instituto Politécnico Nacional entre 1940 y 1942. La batalla de El Pajonal ocurrió entre la Cuesta de la Manteca y el Jagüey de Dios. Guardando las proporciones, en Zacatecas, Torreón, San Pedro de las Colonias, Paredón y Allende, Coahuila están conmemorando los centenarios con obras y eventos alusivos con todo orgullo y regocijo. A nosotros nos pasó de noche, tal vez por la culpa de las vacaciones, no se acordaron del enfrentamiento  y porque tal vez la batalla de El Pajonal no fue tan sonada en la época, pero al fin de cuentas ocurrió en Santa Catarina y en Nuevo León. 

Pinturas y esculturas en el Castillo del Arte

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



Manuel Frías diseñó todo el proyecto para el castillo. Apoyado por un grupo de albañiles y mediante excavaciones logró hacer un sótano, en donde construyó unas galerías que simulaban unas grutas repletas de estalactitas y estalagmitas de concreto y yeso; las cuales orgullosamente presentaba a los visitantes como una copia de las Grutas de García. En los patios del castillo instaló reproducciones del calendario azteca, una cabeza olmeca, la imagen del dios prehispánico de la primavera, una enorme olla, dos serpientes emplumadas, que cuidaban la entrada de la sala, una fuente y una mesa de concreto con mosaico. En la estancia principal y demás habitaciones, predominaban pinturas y esculturas con motivos regionales o clásicos respectivamente; que dieron origen al nombre original del inmueble: el Castillo del Arte. El mismo atendía  el local  los fines de semana para que los turistas pudieran conocer la faceta artística de su dueño. Incluso una aventurita de Pipo se rodó en éste lugar en 1969. 

miércoles, 23 de abril de 2014

Manuel Frías y un castillo para Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Manuel Frías García fue un artista plástico y promotor cultural. Nació en Monterrey en 1896, hijo de Manuel Frías y Concepción García. Aprendió pintura y escultura de forma autodidacta. Fue miembro honorario del club de Leones de Santa Catarina cuando se fundó en 1960. Pintó tres murales, uno está en el club de Leones en el cual representa a una familia de leones con su cueva rodeada de nuestras principales montañas. Otro en la sala de cabildo de la presidencia municipal realizado entre 1964 y 1966 pero fue mutilado en 1984 cuando abrieron una puerta para el salón de actos, siendo alcalde Juan Francisco Caballero y otro en el castillo lamentablemente destruido. También diseñó el busto de Benito Juárez que se encuentra en la plaza principal de San Pedro Garza García. Tenía su domicilio en Monterrey en donde se dedicaba a la industria mueblera. Murió el 7 de octubre de 1982 en Monterrey.  Al morir, el lugar fue destruido por vándalos que no supieron apreciar el legado del artista y escultor y por autoridades que no supieron defender un patrimonio de todos los santacatarinenses. 

martes, 22 de abril de 2014

El Castillo del Arte y de la Cultura de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



En 1821 el primer alcalde de Santa Catarina Joaquín García, solicitó la apertura de calles y formación de manzanas en forma cuadricular para habitar solares. A los antiguos se les ocurrió trazar una calle principal que dividiría a la población en dos, la cual llevaría precisamente hasta la loma Pelona. Esa calle correspondería a la actual de Corregidora, pero en 1841 el camino a Saltillo pasó por Santa Catarina y tres años después, esa calle quedó como el eje de la población la calle Monterrey y luego Manuel Ordóñez. La llamaron loma Pelona por no tener vegetación y fue adquirida entre 1949 y 1951 por Manuel Frías, quien pagó por ella 20 mil pesos para edificar un castillo. Tal vez fue la primera galería para exponer obras de arte en Nuevo León en 1955. A simple vista parece un castillo de cuentos de hadas, pero en realidad era el Castillo del Arte y de la Cultura. Y fue construido con la ilusión de ser un orgullo para Santa Catarina y otro atractivo turístico más en la región. El castillo ciertamente se hizo con fines culturales, aunque mantenía algunas habitaciones en las que cuales bien se podía residir. Manuel Frías García fue el artífice de un sitio pensado como un museo o centro cultural el cual era cuidado por un señor de nombre Tereso. 

lunes, 21 de abril de 2014

El barrio del Castillo en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Propiamente yo crecí en un ambiente feudal. En 1969 mis padres nos llevaron a habitar una casa en la calle 10 de Mayo número 318, a los pies de un accidente geográfico que nos protegía de las inclemencias del tiempo. Tenía por patio a toda una buena extensión de terreno en donde sobresalían dos lomas a la que llamaban de la santa Cruz y la del Frijolillo. Acudíamos a buscar piezas de cuarzo en sus alrededores, tan comunes en ese tiempo. En la calle 10 de Mayo junto a la calle de la Santa Cruz había un parque llamado Miguel Hidalgo. Ahí una placa daba testimonio que don Alfonso Martínez Domínguez lo había donado al pueblo de Santa Catarina entre 1964 y 1966, siendo alcalde don Fidel Ayala Rodríguez. Sobre unas estructuras y terrazas estaba un busto del padre de la patria, con algunos juegos metálicos y otros de concreto. Ahí comencé a asistir a las clases de catecismo. A jugar beisbol o futbol. Por entre el parque accedíamos a una pequeña cueva en donde estaba una imagen de nuestra señora de Lourdes en donde hacían regularmente los rosarios. En ese lugar crecí y viví entre 1969 y 1975. El barrio del castillo, compuesto por las calles 10 de mayo y Segunda Avenida, Corregidora, Santa Anita y Santa Cruz. Dicen que el pasado es un país extranjero, en el ocurren las cosas de una manera diferente.

domingo, 20 de abril de 2014

El cerro de la santa Cruz o la Loma Pelona

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


En el testimonio de compraventa que hicieron Petronila, Cristóbal y Juan Francisco García en 1757 a favor de José Joaquín de Mier y Noriega mencionan la existencia de una loma situada al poniente de la misma. También hablan de un arroyo que bajaba desde la sierra de La Ventana y tocaba la ladera del cerro para bajar con rumbo a lo que actualmente es el cruce de las calles de Morelos y Manuel Ordóñez. Desde tiempos ancestrales los vecinos colocaron una santa Cruz y ofrecerle el cuidado y amparo del valle de Santa Catarina. Entonces inició la tradición a la santa Cruz cada 3 de mayo. Cuando se hizo la medición y el trazo urbano de la cabecera municipal en 1844, dejaron a la loma en medio de la población. Trazaron una calle que iniciaba en la acequia y terminaba en la loma, siendo la actual calle de Corregidora. Desde 1863 las autoridades subían a conmemorar la batalla del 5 de Mayo y desde la década de 1960 comienza la urbanización hacia ese punto, abriendo tres calles: Primera Avenida, Segunda Avenida y 10 de Mayo, ampliando la calle de Corregidora y trazaron dos más: Santa Anita y Santa Cruz. Y en 1964 instalaron un parque y monumento dedicado al padre de la Patria Miguel Hidalgo y Costilla. Apenas unos años antes Manuel Frías García consiguió que el municipio le vendiera toda la loma para construir en ella el primer museo y sala de exposición de arte en el estado: el Castillo del Arte y la Cultura de Santa Catarina. 

sábado, 19 de abril de 2014

El sábado de gloria

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


De acuerdo a la liturgia cristiana el sábado es de gloria. Este es el eje y el culmen del misterio pascual: Cristo resucitó de entre los muertos y subió al cielo en donde está a la derecha del Padre. En éste día se hace la Vigilia Pascual, la misa, la bendición del agua, de los cirios y de las velas. Hoy damos testimonio de la vida eterna y de la victoria sobre la muerte. Para refrendar la promesa bautismal llevamos agua al templo. En algunos sitios para recordarlo se tiran y bañan con el agua. También se bendice el cirio pascual con el cual se presiden todas las ceremonias y acciones litúrgicas y nos hacemos partícipes llevando velas al templo para que también den garantía de la Luz del Sol que nace de lo alto y que vino a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte. Esta noche enlazamos el misterio de la Resurrección con el de la Encarnación y con la presentación de Jesús en el templo. El agua bendita asegura el don de la vida para los hijos del Padre Eterno. Y la vela ilumina nuestra existencia, aleja los malos espíritus y nos enlaza a la eternidad. Si el sábado es de gloria, el domingo es la fiesta del Señor, es la señal evidente de su Resurrección. 

viernes, 18 de abril de 2014

El viernes santo

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Después de la Eucaristía del jueves santo, la gente adquiere el pan bendito. Lo guardan en casa para que no falte en nuestro hogar el pan nuestro de cada día. Luego acuden a visitar los siete templos para continuar con la tradición. Todavía en la década de 1980 los feligreses debían trasladarse hasta Monterrey para visitarlos o en vehículos acudían a los templos y capillas aun escasos en el municipio. Para luego hacer la vigilia en honor al Santísimo Sacramento. En el viernes santo se conmemora el sacrificio y la crucifixión con el vía crucis, en el templo escuchamos y reflexionamos las Siete Palabras como testimonio profético del martirio de Cristo y le damos el pésame a la Virgen doliente y dolorosa. En éste día celebramos la pasión del Señor y con reverencia adoramos a la Cruz no como signo de muerte, sino como símbolo de Resurrección y triunfo sobre ella. La Luna llena ilumina al cielo. A veces con los climas tan cambiantes en el noreste y lo mismo puede llover, sentirse el calor o padecer las inclemencias del tiempo. El jueves santo actualizamos la promesa de la Eucaristía: “hagan esto en conmemoración mía”. El viernes santo la pasión y la muerte y el día sábado la victoria sobre la muerte. Desde entonces el camino a la eternidad está abierto y la puerta al cielo se nos presenta como promesa cumplida de aquel que venció a la muerte para darnos vida en abundancia

jueves, 17 de abril de 2014

El jueves santo

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Semana Santa o Semana Mayor; momento para reflexionar y vivir el misterio pascual. Ser testigos de la pasión, de la muerte pero sobre todo de la resurrección. Y si el grano de trigo no muere solo quedará, pero si muere en abundancia dará un fruto eterno que no morirá. Según la leyenda un conejo quedó encerrado en la tumba de Cristo. Y cuando resucitó fue partícipe de la promesa y de cómo el Mesías venció sobre la muerte y el pecado. Por eso se representa al huevo y al conejo con la Semana Santa: son el inicio de una nueva vida que debe extenderse y reproducirse para cambiar y hacer el bien a los demás. Hoy jueves santo conmemoramos la última Cena, el lavatorio de los pies y la bendición del Pan que da la vida eterna. La Semana Santa ha cambiado; ahora es un periodo de vacaciones y se nos olvidó que era el tiempo propicio para vivir el misterio pascual. Muchos se van de compras, al cine, al balneario o a la presa en lugar de visitar a nuestros parientes y ancestros. Recorrer la plaza con los amigos y los primos.  Rezar ante al Víacrucis y acudir al templo para agradecer por la vida, la salud y la felicidad. Hoy es jueves santo y debemos prepararnos para morir y así tener vida en abundancia. 

miércoles, 16 de abril de 2014

Son 150 años de llamarse la plaza Zaragoza

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El eje rector del poder civil y municipal, el económico, religioso y cultural de Nuevo León representado por el palacio municipal, el casino, el Faro del Comercio, la catedral y la curia, el museo de Arte Contemporáneo y el Metropolitano, el Círculo Mercantil y el condominio Acero. En 1981 comenzaron los trabajos de la llamada Gran Plaza, la cual comprende una superficie de 40 hectáreas aproximadamente, limitada al norte por la calle de Washington y al sur por la avenida Constitución, en la cual quedaron comprendidos los dos palacios: el municipal de Monterrey y del gobierno del estado y las dos plazas, la Zaragoza y la ahora mal llamada explanada de los Héroes. Al este la calle de Zuazua y al oeste la de Zaragoza. A lo largo de 400 años, la plaza Zaragoza ha sido testigo de la llegada de gobernadores y alcaldes. Aquí juró la independencia Mariano Jiménez en enero de 1811. En junio de 1813 los insurgentes la asaltaron y en septiembre de 1846 los norteamericanos se apoderaron de ella. Lugar predilecto de paseo de Benito Juárez. Cuatro siglos de ser el corazón de Monterrey y de Nuevo León. Pero sobre todo, por la plaza Zaragoza, los domingos se pasean las muchachas más hermosas de mi lindo Monterrey. 

martes, 15 de abril de 2014

Una plaza que marcó el cambio de la ciudad

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



Al sur de la plaza Zaragoza había una serie de edificios antiguos, que fueron destruidos para hacer una ampliación en tiempos de la gubernatura de Ignacio Morones Prieto entre 1949 y 1952. En 1933 construyeron la sede del Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey en la esquina de Ocampo y Zaragoza. Cuando fue alcalde Rafael González Montemayor, (1958-1960) ampliaron la plaza Zaragoza hasta Constitución. Para conmemorar el centenario de la batalla de Puebla, el 5 de mayo de 1962 colocaron una escultura en honor de Ignacio Zaragoza, obra del reconocido escultor Ignacio Asúnsolo. En 1971 se hicieron obras de embellecimiento y encontraron la urna que habían dejado desde tiempos de Vidaurri. Siendo alcalde Leopoldo González Sáenz entre 1974 y 1976,  se tomó la decisión de construir un nuevo palacio para el gobierno municipal, al que llamaron de cristal por la abundancia de éstos en sus ventanas. Entonces la plaza Zaragoza quedó  rodeada al sur con el nuevo palacio, al norte con la calle de Corregidora, al este con la catedral y al oeste con el condominio Acero y el antiguo palacio que fue convertido en oficinas para asuntos legales y ahora es el museo metropolitano de Monterrey. 

lunes, 14 de abril de 2014

De la plaza de la ciudad a una gran plaza

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


La plaza Zaragoza para el Monterrey de antaño, era la típica de pueblo, con aires románticos y nostálgicos para quienes acudieron a ella durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX. Había serenatas en un kiosco metálico que se había instalado en lugar de la fuente. Las personas salían a descansar y tomar el fresco durante los veranos calurosos. Los jóvenes y señoritas daban la vuelta en sentido contrario con la intención de verse y luego conocerse. Durante muchos años, el reloj de la catedral marcaba visualmente el tiempo de la ciudad y la fundidora con su silbato, anunciaba los turnos para iniciar el día y retirarse a descansar. A principios del siglo XX, la plaza Zaragoza estaba repleta de árboles y bancas metálicas. El casino de Monterrey presentaba una arquitectura y estilo victoriano, que fue destruido por un incendio en la noche del 27 de julio de 1914. Fue reconstruido e inaugurado en la noche del 31 de diciembre de 1922. Ya estaba la catedral completa con su torre y su atrio bien definido. Esta comenzó a construirse aproximadamente en 1635, en tiempos de Martín de Zavala como templo parroquial, concluyendo la construcción de sus bóvedas en 1791. La fachada y el primer cuerpo de la torre terminaron de construirse en 1800 y la torre quedó completa hasta 1899, siendo arzobispo don Jacinto López Romo. 

domingo, 13 de abril de 2014

Por la plaza Zaragoza se pasean las muchachas más hermosas

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



A la entonces plaza de Armas le  dieron el nombre de Ignacio Zaragoza para celebrar el segundo aniversario de la heroica batalla de Puebla el 5 de mayo de 1864, siendo gobernador y comandante militar de Nuevo León Jesús María Benítez. Como testigo de honor, estuvo Benito Juárez acompañado por su gabinete. Tres años después, la plaza Zaragoza fue convertida en un jardín de acuerdo a los lineamientos del imperio, con bancas gruesas de sillar. El alumbrado era proporcionado por lámparas de petróleo y la fuente de los delfines engalanaba todo el conjunto. En lo que actualmente está el casino, estaba el hotel Zaragoza y en su parte baja una panadería. Más o menos en donde actualmente está el Museo de Arte Contemporáneo, hubo un edificio conocido como el arzobispado el cual fue derrumbado en 1934. Para 1874,  los jardines de la plaza estaban mejor trazados y en ellos ya estaban plantados bastantes árboles. En donde estaba el hotel, había un juego de boliche y en lugar de la panadería, una talabartería. ¡Ah Monterrey cuánto has cambiado y crecido! 

sábado, 12 de abril de 2014

La plaza de Armas de Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



A mediados del siglo XIX, la plaza de Armas de Monterrey era propiamente una explanada. En donde está el casino había un mesón y en sus alrededores por construcciones que servían como negocios o casas habitación. De ahí que las autoridades del estado se preocuparon por embellecer el corazón cívico y político de Monterrey: se niveló el terreno, se colocaron bancas de sillares, jardines con árboles, andadores y se mandó hacer una fuente. A la inauguración de los trabajos de la nueva fuente, acudió el entonces gobernador Santiago Vidaurri el 2 de febrero de 1864. Esta obra la vieron como “testimonio del gusto y adelanto de los regiomontanos”. En una caja de mármol, dejaron algunos documentos importantes como una copia del acta de fundación de Monterrey, de la Constitución de 1857, un retrato de Vidaurri entre otras cosas más. La fuente de los delfines se hizo con mármol extraído del cerro de las Mitras, iniciada por Juan Raimundo Lozes y terminada por el escultor de origen italiano Mateo Matei.  Estuvo ahí hasta 1894 cuando fue trasladada a la plaza de la Purísima.

viernes, 11 de abril de 2014

De Santa Lucía a la plaza de Armas

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Diego de Montemayor eligió como asiento de la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, a un lugar situado entre los manantiales y arroyos que integraban el Santa Lucía en 1596. Esto fue en un lugar cercano a donde está actualmente el templo del Sagrado Corazón de Jesús, entre 5 y 15 de Mayo, Zaragoza y Escobedo. En 1611 la incipiente ciudad que más bien la imagino como un campamento de jacales y chozas, fue arrasada por una inundación. Como el fundador había muerto en abril de ese año, el justicia mayor, Diego Rodríguez decidió el traslado de la población hacia un lugar más seguro; en unos terrenos delimitados al norte por los ojos de agua y al sur por el río Santa Catarina. Fue cuando trazaron una nueva plaza como centro de la nueva población, conocida como la Plaza de Armas, porque en ella pasaban revista de armas a los vecinos cada 25 de julio y 25 de noviembre, en los días dedicados al apóstol Santiago y a la virgen y mártir de Santa Catarina de Alejandría.

jueves, 10 de abril de 2014

La leyenda de la imagen del Sagrado Corazón

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Para empezar la destrucción del templo franciscano de San Andrés, sacaron las imágenes y las fusilaron. Las bancas y los confesionarios los quemaron. Con mazos y otras herramientas comenzaron a quitar en menos de unos cuantos meses lo que tardaron 140 años en levantar y edificar. Pocas cosas se salvaron: la pila bautismal, la imagen tequitqui de Santo Domingo de Guzmán, la viga de 1752, el portón, los archivos y las campanas. De nueva cuenta la historia oral recrea y completa el contexto de la época. El doctor Pepe Páez (q.e.p.d.) me platicó que su papá don Leocadio Páez Garza siendo alcalde de Santa Catarina en 1916, debió acudir a la comandancia de policía de Monterrey a tratar un asunto criminal. En una celda estaba una imagen del Sagrado Corazón de Jesús de 1.70 de altura, intacta y excelente estado. Preguntó por ella y le advirtieron que se la habían quitado a una familia regiomontana que la rescató antes de que fusilaran al resto de las imágenes, esculturas y pinturas existentes. A don Leocadio Páez se le ocurrió comprarla y llevarla al templo parroquial de Santa Catarina. Los policías se negaron al principio, pero ante la insistencia y la cantidad ofrecida finalmente se la entregaron. De acuerdo a una leyenda, desde entonces la imagen del Sagrado Corazón permanece en el templo parroquial de Santa Catarina en Santa Catarina, Nuevo León, como una reliquia que alguna vez estuvo en el desaparecido templo que los franciscanos comenzaron a construir a principios del siglo XVII. 

miércoles, 9 de abril de 2014

¿Y qué quedó del convento?

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



Con la intención de construir una penitenciaría en el lugar donde estaba el convento franciscano de San Andrés, en 1867 le pidieron al entonces gobernador Jerónimo Treviño el permiso correspondiente para la destrucción del inmueble y también abrir la calle Zaragoza hasta el río Santa Catarina. El vetusto edificio se salvó 147 años hasta que decidieron desaparecerlo. ¿Qué nos queda del mismo? Su imagen en algunas fotos. Los archivos que fueron tirados al río Santa Catarina se lograron rescatar y llevados a la curia del arzobispado de Monterrey. Don Amado Fernández Muguerza logró el resguardo de algunas cosas: una viga labrada con el año de 1752, el portón de la entrada principal del Museo del Obispado, la pila bautismal, las campanas se quedaron en el templo y luego santuario de nuestra Señora de Guadalupe en la colonia Independencia. En 1932 cuando estaban haciendo los cimientos del Círculo Mercantil Mutualista hallaron la escultura de Santo Domingo de Guzmán. Excepto las campanas, los otros objetos que nos hablan del convento arrancado por la fuerza del paisaje regiomontano, están en el Museo del Obispado. Su imagen sobrevive desde 1943 cuando lo dejaron en el tercer cuartel de escudo heráldico de Nuevo León. 

martes, 8 de abril de 2014

Adiós a un ícono regional

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El templo dejó de ofrecer los servicios religiosos a mediados del siglo XIX. Luego las leyes de Reforma terminaron por quitarle su vocación original. No obstante las autoridades civiles como religiosas se preocuparon en darle buen uso al edificio. Por ejemplo aquí estuvo en sus inicios el honorable Colegio Civil. De pronto comenzaron las quejas en torno a su ubicación: la calle Zaragoza terminaba en el atrio y no faltó quien argumentara que sus terrenos podían servir para ampliar las áreas públicas. Otros pidieron que se hicieran canchas para practicar deportes. Unos vieron al monumento colonial más antiguo de Nuevo León como un signo de atraso y antigüedad que impedían el arranque industrial y comercial de Monterrey. El templo se hizo siguiendo la ordenanza de los votos característicos de la orden franciscana: pobreza y fortaleza. Y si no era tan fastuoso, era lo único que teníamos representativo y propio de la fundación de Monterrey. Tan es así que en informes coloniales se hace referencia que su construcción se hizo a expensas de limosnas y aportaciones caritativas que llegaron de distintos puntos del Nuevo Reino de León y de la Nueva Vizcaya. Siendo gobernador el general Bernardo Reyes se promovió la creación de una junta arqueófila en la cual figuraban empresarios y profesionales distinguidos de Monterrey que se preocuparon en darle mantenimiento y forma al templo de San Andrés. Incluso reconstruyeron las partes dañadas por la inundación de 1909. Pero en 1914, Antonio I. Villarreal y Jesús Garza Siller ordenaron su destrucción argumentando que el hermosamiento de la ciudad así lo exigía. Hace 100 destruyeron al principal y más antiguo edificio colonial de Nuevo León y con éstos apuntes lo recordamos con nostalgia y tristeza. 

lunes, 7 de abril de 2014

El fin de un símbolo norestense

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


El fin de un símbolo: En 1603 los franciscanos comenzaron la construcción de un templo destinado a la evangelización y a la catequesis de los naturales de la región. Después de la inundación de 1611 quedó tan cerca de los poderes religiosos y civiles de la ciudad. Ahí en las celdas conventuales los religiosos impartieron clases e igualmente atendieron las necesidades físicas como espirituales de los fieles que acudían, mientras en su nave y su atrio  lo destinaron como panteón. Entonces fue templo, convento, escuela, hospital y lugar de descanso eterno de los primeros pobladores de la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey. Sus fundadores lo dedicaron al apóstol San Andrés y gradualmente lo ampliaban, lo reconstruían y añadían elementos y rasgos arquitectónicos de acuerdo a las necesidades de la época. Gracias a una viga existente en el Museo del Obispado, sabemos que fue concluido en 1753. De pronto ya no sirvió al culto religioso. Lo usaron como cuartel durante la ocupación norteamericana entre 1846 y 1848. Durante mucho tiempo estuvo abandonado y sus patios fueron utilizados como canchas como corrales. En abril de 1914, hace cien años las tropas carrancistas ocuparon Monterrey y su comandante ordenó su demolición. El monumento colonial más importante y antiguo de Monterrey fue víctima de la destrucción. En esos terrenos edificaron luego el Círculo Mercantil de Monterrey. Su fachada principal quedaba en el cruce de las calles de Ocampo y Zaragoza de Monterrey. 

domingo, 6 de abril de 2014

El crimen, la leyenda y las novelas:

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Mucho de lo que se sabe acerca del crimen de la casa de la calle de Aramberri se debe a los periódicos de la época, a versiones orales, al expediente judicial y a dos novelas: la primera publicada al poco tiempo del fatal episodio escrita por Eusebio de la Cueva y la segunda por Hugo Valdés Manrique en 1994 a quien precisamente le debemos casi todo lo referente al crimen. Recientemente la dirección de publicaciones de la UANL hizo una edición ampliada incluso hasta en formato electrónico. Durante mucho tiempo la casa situada en el número 1206 de la calle Silvestri Aramberri estuvo abandonada y ruinosa. De pronto se convirtió en un sitio turístico inevitable para quienes salían en los bares y antros del Barrio Antiguo durante las madrugadas. Tal vez por la necesidad de tener una experiencia sobrenatural o por los efectos del alcohol, pero quienes acudían a la casa decían escuchar los gritos y lamentos de dolor. Decían que los  espíritus de las mujeres asesinadas no descansaban en paz. La existencia del perico se sabe supuestamente a una versión oral y luego justificada en una psicofonía. Aprovechando la vibra de la casa, unas personas vinculadas a la  brujería acudían para llevar a cabo ritos y sacrificios de animales, por lo que las puertas y ventanas de la casa debieron ser selladas y enrejadas para evitar el acceso. Aun así la gente se las arreglaba para entrar, haciendo agujeros en la pared o por el techo. Siendo gobernador Fernando Canales amenazó con tirar la casa para terminar con los rumores existentes que alteraban la paz del barrio. Otros hablan de un segundo asesinato dentro de la casa pero fue desmentido por la policía, tal vez con el fin de evitar intromisiones y nuevas travesuras. Actualmente la casa Aramberri permanece cerrada y tapiada. Y a causa de su pasado trágico y de la leyenda que la rodea, no la dejan descansar en paz. 

sábado, 5 de abril de 2014

El crimen de la casa de la calle de Aramberri

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El 5 de Abril de 1933,  en la casa situada en la calle de Aramberri 1026 en el centro de Monterrey, a las 6:30 horas de aquella mañana, Delfino Montemayor se despidió de su esposa Antonia Lozano de 54 años, para asistir a su empleo en la Fundidora de Monterrey; mientras la hija de ambos Florinda Montemayor con tan solo 19 años, aun seguía durmiendo. Al volver por la tarde, Delfino hizo el macabro hallazgo: su esposa e hija fueron degolladas. Esta familia procedente de General Zuazua, Nuevo León, había vendido todo su patrimonio para establecerse en Monterrey. Al saber que tenían dinero en efectivo, un grupo de delincuentes penetró en la casa y asesinó a la madre y a su hija para luego huir con las pertenencias. Cuando arribaron las autoridades, quedaron asombradas por la forma tan salvaje del crimen cometido. La sospecha se fue sobre unos parientes de la familia: la puerta de entrada no había sido forzada y las infortunadas mujeres permitieron en su momento el acceso a sus agresores. Un detalle que guió a la captura de los asesinos: un loro repetía incansablemente unas palabras que serían fatídicas: “Díles que no me maten, Gabriel”. La policía buscó a Gabriel entre los conocidos de la familia. Para asombro de todos, resultó ser sobrino de la señora Florinda y hallaron las pertenencias de la familia. Gabriel habló. El y dos secuaces planearon el robo junto con un chófer y el asesinato de las mujeres, a quienes mataron para no ser más tarde reconocidos. Arrestados y en espera de una dura condena, fueron muertos al aplicarles la ley fuga. La gente calificó como una venganza ordenada por el padre y esposo de las mujeres asesinadas. El crimen se fue borrando de la memoria de los vecinos, pero no los extraños sucesos que se desencadenarían ahí en la casa Aramberri
.

viernes, 4 de abril de 2014

La Tienda Grande de don Serapio

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina




La casa donde fue el accidente del tráiler el 1 de abril del 2007 afortunadamente aun está en píe. Perteneció y la mandó construir don Serapio Martínez Ayala, quien fuera un ilustre y próspero comerciante de la localidad. Serapio Martínez nació en Santa Catarina el 14 de noviembre de 1873. Hijo de Crispín Martínez de oficio labrador y de Porfiria Ayala. Contrajo matrimonio con Anastacia Padilla. En 1895 abrió la tienda llamada El Centro Mercantil. En ella se vendían ropa, calzado y abarrotes en general, situada en la Calle Monterrey (luego llamada Manuel Ordóñez) número 11 esquina con Zaragoza. A expensa suya se construyó la casa fechada en 1910 situada en el mismo sitio. Mantuvo nexos comerciales con El Espinazo, en Mina, Nuevo León, Monclova y la zona carbonífera de Coahuila. Figura en varios cabildos como regidor. Promovió en 1899 el establecimiento de la línea telefónica con Monterrey. Murió en Santa Catarina el 17 de abril de 1962. Patriarca de una gran y extensa familia entre quienes figuran los Martínez y los Medrano, pues una hija se casó con don Gabino Medrano. También descendientes suyos que viven en Monclova como en San Pedro Garza García. Después del accidente muchos propusieron la destrucción total del inmueble. Afortunadamente fue defendida por el centro INAH de Nuevo León y se volvió a reconstruir la parte afectada. En la entrada principal aun está una piedra que tiene las iniciales de don Serapio Martínez Ayala, recordando al hombre que promovió su edificación en 1910. 

jueves, 3 de abril de 2014

El accidente del Domingo de Ramos de 2007

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


En la mañana del Domingo de Ramos del 1 de abril de 2007, un tractocamión de doble caja entró a Santa Catarina por la calle de Manuel Ordóñez. Cargado con 60 toneladas de tubos de acero, sin frenos; a su paso causó la muerte de al menos 15 personas, muchos heridos y destruyó 20 casas y negocios en un trayecto comprendido entre las calles de Primera Avenida y Zaragoza. El tráiler provocó cuantiosos daños a casas, negocios y vehículos particulares. Derribó postes de la Comisión Federal de Electricidad, por lo que todo el primer cuadro de Santa Catarina quedó sin energía por varias horas al igual que cables de teléfono y medidores de gas como de agua potable. Ahí en la tienda grande propiedad de los Martínez Padilla, el camión detuvo su marcha. Una casona centenaria logró detener el avance destructivo y fatal. Algunos de los muertos esperaban el camión para trasladarse a otros sitios. Otros sin deberla ni temerla estaban en el lugar menos indicado. Luego el incendio, la gente que salió de misa para ver el accidente regresó de nueva cuenta al templo parroquial al ver la espeluznante tragedia. El entorno parecía más bien un escenario de guerra. A siete años recordamos a las víctimas, a las familias e imploramos justicia y paz para quienes se vieron afectados. 

miércoles, 2 de abril de 2014

Monterrey, capital de la República

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


A fines de marzo de 1864, el Lic. Benito Juárez remitió una carta al alcalde de Santa Catarina en donde agradeció las atenciones y la hospitalidad mostrada y pidió de nueva cuenta alojamiento en la casa del sacerdote Jesús  María Navarro. Apenas unos días antes habían declarado a Santiago Vidaurri y a Julián Quiroga traidores y enemigos del régimen, quienes finalmente se adhirieron al imperio de Maximiliano. Ya no había problemas por el momento. De nueva cuenta el 1 de abril de 1864 llegaron los carruajes en donde venían los miembros de la comitiva presidencial y pasaron la noche en el Curato del templo de Santa Catarina. En ésta ocasión si llegó la señora Margarita Maza de Juárez. El 2 de abril salieron con rumbo a Monterrey para recibir los honores correspondientes y establecer la capital de la república. La sociedad regiomontana preparó un baile para el benemérito y sus acompañantes. El patricio republicano no aceptó la invitación pues no tenía zapatos adecuados para la fiesta. Unas señoras compraron los zapatos y los enviaron al señor presidente quien finalmente llegó acompañado por su señora esposa. Durante cuatro meses, entre abril y agosto de 1864, la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey fue capital de la República. A 150 años de la estancia de Benito Juárez en Santa Catarina y en Monterrey, conmemoremos nuestra historia y no al olvido. 

martes, 1 de abril de 2014

Los ardillones negros de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El 1 de abril de 1853, una comisión científica norteamericana recogió en Santa Catarina las primeras especies de ardillones negros. Ellos describieron una nueva subespecie de ardillón y se constituyó el primer mamífero tipo para el estado de Nuevo León. Su nombre científico es “Spermophilus variegatus”. Su clasificación (orden) Rodentia de la Familia: Sciuridae. El ardillón negro es una ardilla terrestre de tamaño considerable. Su color varía dependiendo de la zona, pero las que aún se encuentran en el parque Chipinque, son generalmente de color negro o negro con manchas cafés o grises. Alrededor del ojo tiene un anillo de color blanco. Hacen sus madrigueras en grietas de las rocas o en la base de magueyes. Se alimentan de semillas, insectos, frutos o pequeños vertebrados. Preferentemente se les localiza en bosques de pino, encino, matorrales y en áreas de cultivo. Rara vez trepan los árboles. Hasta hace unos 40 años era común verlas por el área de las quintas situadas por el rumbo de la Chacrita, Los Arredondo y la Muralla, en terrenos de San Isidro y La Banda y especialmente por el rumbo de los cañones de San Pablo y de Santa Juliana en la Sierra Baja de Santa Catarina. Es una especie difícil de encontrar pues seguramente está amenazada y dañada por la urbanización. Se les puede ver en el parque de Chipinque.