sábado, 29 de marzo de 2014

Tradiciones que hablan de la herencia sefardita

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

La presencia sefardita pasó desapercibida durante mucho tiempo, más no sus tradiciones y costumbres.   A ellos se les atribuye la tradición de sembrar en los patios un granado, una higuera y un limón. El granado significa unidad familiar, la higuera la sabiduría y el limón la resignación. La prohibición de comer carne acompañada de leche. Se le rinde culto a la noche a través de lunadas, cenas, pláticas, y caminatas. O la forma recurrente de curarse enfermedades con huevos y alumbre,  tal y como lo prescribe el Talmud. La obligación del varón de ver a una hermana que no se haya casado; cierta práctica de levirato la cual exige que el hermano del difunto debe tomar a la esposa o casarse entre los mismos. Tal vez el aporte cultural más típico y significativo sea la palabra güerco. Güerco viene del hebreo Horcus que literalmente significa demonio y originalmente designaba al niño que no habían circuncidado. La gente de nuestros pueblos tiene la costumbre de suprimir la doble LL intervocálica: dicen sía por silla, blanquíos por banquillos o estrea por estrella. Se dice que la costumbre de suprimir u omitir la letra D en palabras terminadas en ado viene también de los sefarditas. Regularmente en las zonas rurales se dice juzgao por juzgado, ocupao por ocupado y ganao por ganado.   Otras  palabras de uso común como almorzar, querencia, arsado por oculto, ma por pero, prieto al negro, jerica por molestia, arrodear por dar la vuelta.  Existe la posibilidad de que haya presencia sefardita en el norte de Coahuila, centro, oriente y norte de Nuevo León y norte de Tamaulipas. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario