martes, 18 de marzo de 2014

Aquí todos son Maderos

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Había en Monterrey una droguería llamada El León propiedad de Roberto Bremer quien apoyó al general Bernardo Reyes. Cuando Pancho Villa lo consideró supera un traidor y ordenó lo aprehendieran para llevarlo al pelotón de fusilamiento. De nueva cuenta, el grupo del general Felipe Ángeles, al darse cuenta de las intenciones de Villa decidieron hacer una comida en la casa de Lolita Treviño, viuda de Barrera, suegra de Roberto Bremer. Cuando estaban todos sentados, Raúl Madero comenzó a comer. En eso Villa le quitó su plato y se lo cambió por el suyo. Así lo hizo durante la comida, pues temía a que le envenenaran y dejaba que los otros probaran primero sus alimentos. Ahí Villa conoció personalmente a Roberto Bremer, cuando su esposa Julia Barrera Treviño, esposa de éste se lo presentó al general. Ahí Villa dijo: ¿Usté es el mentado Bremer de que tanto me han hablao? Discretamente la señora Lolita contestó que ellos eran parientes de los Madero y de los Aguilar. Una vez que se levantaron de comer, Villa preguntó si alguien sabía tocar el piano, a lo que Margarita Barrera dijo que ella lo sabía hacer. Cuando comenzó a tocar una melodía, Villa la interrumpió y le pidió Las tres pelonas para bailar. En eso Jesús Aguilar presumió que podían tocarle una pieza a cuatro manos. Villa fue por una joven de unos 17 años  llamada María Barrera a la que jaló del brazo para bailar con ella. Entre zapateados y patadas se realizó la danza. Cuando concluyó la reunión, Villa acompañado por el coronel Jesús Aguilar le dijo: “¡Ah que prieta tan reguapa, esa con la que yo bailé! ¡Me lo voy a robar! ¿Y usted me va a ayudar!” “Ah que mi general” contestó Aguilar, un poco asustado le dijo a Villa que mejor le pidiera ayuda a Andrés Farías, de quien era cuñada, además de que era prima hermana del general Raúl Madero. ¡Ah caray!, ¿Con qué prima de mi general Madero? ¡Pos ya la fregué! Aquí la que no es hermana es tía, la que no es tía es prima y la que no es prima, a lo mejor es la esposa. ¡Aquí todos son Maderos! “Así es mi general: casi todas las muchachas casaderas de Monterrey son primas del general Raúl Madero. Figúrese, mi mamá es tía carnal de los Madero, tiene más de 300 parientes, ¡nada más aquí en Monterrey!” le terminó de decir el coronel Jesús Aguilar. (Anécdota platicada por Sara Aguilar Belden de Garza)

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