lunes, 31 de marzo de 2014

A mi Solar Poniente

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Hoy el municipio de García, Nuevo León cumple 163 años de ostentar el nombre o más bien el apellido en memoria del ilustre ciudadano Joaquín García de la Garza quien fuera el primer alcalde de Santa Catarina en 1820 y luego el tercer gobernador de Nuevo León. Antes tenía el nombre de San Juan Bautista de la Pesquería Grande: el patrono que festejamos cada 24 de junio, la Voz que clama en el desierto y el profeta por excelencia en el Nuevo Testamento. De la Pesquería Grande pa...ra diferenciarla de la hacienda del Espíritu Santo de la Pesquería Chica. Ambas por el río llamado así por la costumbre de "pescar" indios y llevarlos a vender como mano de obra a los minerales de Zacatecas, Durango y Chihuahua. Manuel de Mederos obtuvo mercedes para poblar una estancia en 1583 y a partir del siglo XVII el capitán Gonzalo Fernández de Castro estableció la hacienda de San Juan Bautista de la Pesquería Grande, convertida en valle en 1724 y con parroquia desde 1808. Tierra repleta de historia y orgullosa de su riqueza cultural. Indudablemente García es un relicario de bellezas naturales como culturales. Ha dado cuatro gobernadores, uno de ellos considerado a mi juicio como uno de los mejores en la historia de Nuevo León. Pero aquí las mujeres han dado dinastías como para formar a dos ex presidentes de la república: Francisco I. Madero y Venustiano Carranza. Pueblo emblemático y referente obligado para la historia de la región. Creció sin control urbano, padece problemas de toda índole y sin embargo ahí está al pie de la sierra del Fraile. Pueblo y municipio altivo y valiente. Con Rinconada e Icamole, sus grutas, sus zonas arqueológicas. Felicidades a mi Solar Poniente tan golpeado por personas que dicen quererlo y que tan solo van a quitarlo todo lo que significa para nosotros quienes vemos en García al orgullo de Nuevo León. 

domingo, 30 de marzo de 2014

Fiesta en cinco municipios

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El 31 de marzo de 1851, siendo gobernador del Estado Agapito García y secretario general de gobierno Santiago Vidaurri, mediante decreto número 112 dispuso la erección de cinco nuevas municipalidades con categorías de villa: San Francisco de Apodaca en honor a don Salvador de Apodaca y Loreto quien estuvo algunos meses como obispo en 1844; San Francisco de Cañas con el nombre de Mina en honor al insurgente Francisco Javier Mina; el valle de la Purísima Concepción en Villa de Doctor Arroyo en honor al sacerdote y canónigo de la catedral de Monterrey el doctor José Francisco Arroyo quien fuera dos veces diputado local; el valle de nuestra de la Soledad de la Mota en la villa de General Terán en honor al general Manuel Mier y Terán y el valle de San Juan Bautista de la Pesquería Grande en Villa de García por el ilustre ciudadano Joaquín García quien fuera gobernador del Estado. Mañana día 31 de marzo, Apodaca, Mina, Doctor Arroyo, General Terán y García cumplen 163 años. 

sábado, 29 de marzo de 2014

Tradiciones que hablan de la herencia sefardita

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

La presencia sefardita pasó desapercibida durante mucho tiempo, más no sus tradiciones y costumbres.   A ellos se les atribuye la tradición de sembrar en los patios un granado, una higuera y un limón. El granado significa unidad familiar, la higuera la sabiduría y el limón la resignación. La prohibición de comer carne acompañada de leche. Se le rinde culto a la noche a través de lunadas, cenas, pláticas, y caminatas. O la forma recurrente de curarse enfermedades con huevos y alumbre,  tal y como lo prescribe el Talmud. La obligación del varón de ver a una hermana que no se haya casado; cierta práctica de levirato la cual exige que el hermano del difunto debe tomar a la esposa o casarse entre los mismos. Tal vez el aporte cultural más típico y significativo sea la palabra güerco. Güerco viene del hebreo Horcus que literalmente significa demonio y originalmente designaba al niño que no habían circuncidado. La gente de nuestros pueblos tiene la costumbre de suprimir la doble LL intervocálica: dicen sía por silla, blanquíos por banquillos o estrea por estrella. Se dice que la costumbre de suprimir u omitir la letra D en palabras terminadas en ado viene también de los sefarditas. Regularmente en las zonas rurales se dice juzgao por juzgado, ocupao por ocupado y ganao por ganado.   Otras  palabras de uso común como almorzar, querencia, arsado por oculto, ma por pero, prieto al negro, jerica por molestia, arrodear por dar la vuelta.  Existe la posibilidad de que haya presencia sefardita en el norte de Coahuila, centro, oriente y norte de Nuevo León y norte de Tamaulipas. 

viernes, 28 de marzo de 2014

Sefaarad como tierra prometida

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Cuando los fenicios llegaron a la península ibérica en el siglo XII antes de Cristo, llamaron al territorio Hispalis en referencia a la cantidad considerable de conejos. Los romanos lo modificaron a Hispania y de ahí se convirtió a España. Le llaman península ibérica en honor al río Iber, actual río Ebro. Los hebreos que llegaron a la península en el siglo V antes de Cristo le llamaron Sefaraad, la cual es nombrada en el libro de Abdías (1,20): "La multitud de los deportados de Israel, ocupará Canaán hasta Sarepta, y los deportados de Jerusalén que están en Sefarad, ocuparán las ciudades del Negueb". Ya en la Edad Media se formaron comunidades de judíos sefarditas quienes convivieron y formalizaron una rica tradición y cultura junto con los islámicos que ocuparon la península ibérica a partir del siglo VIII después de Cristo. Después de la reconquista de los reinos ocupados, los reyes de España les permitieron quedarse siempre y cuando se convirtieran al cristianismo y convivieran en paz con los cristianos. Pero luego les pidieron entregaran su patrimonio y gradualmente abandonaron sus comunidades. Mientras tanto, salieron muchos de ellos hacia el Nuevo Mundo ocultando sus raíces y su identidad. Cuentan que cerraban sus casas y llevaban consigo la llave de su puerta como símbolo de un regreso a la tierra que les dio cobijo durante varios siglos. En la llamada "Raya de Portugal" en donde coinciden los territorios de Galicia, Extremadura y Portugal hubo muchas comunidades de judíos sefarditas. Don Luis Carvajal y de la Cueva era de Mogodouro, Portugal, aparentemente trajo a 200 familias para poblar el Nuevo Reino de León a partir de 1582. En la nómina de los pobladores aparecen los primeros apellidos quienes supuestamente los cambiaron para no ser molestados por la Inquisición. Lo cierto es que algunos de los primeros fundadores de ciudades y pueblos del noreste procedían de Portugal como Carvajal, Alberto del Canto, Diego Rodríguez y Lucas García quienes fundaron la ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey en 1596 y luego la Hacienda de Santa Catalina el 20 de noviembre de 1596. 

jueves, 27 de marzo de 2014

Los orígenes sefarditas en el noreste

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


La presencia hebrea: Se dice que con Carvajal y de la Cueva llegaron los sefarditas. Se denominan sefarditas, sefardíes o sefardim (vocablo que proviene de la palabra “sefaraad” y que tradicionalmente designa a España) a los judíos oriundos de la península ibérica quienes fueron expulsados de España en 1492 por los reyes católicos y tomaron varios destinos como Portugal, Italia, el norte de África y algunas regiones del imperio otomano. Durante la ocupación árabe en España, tuvieron  contacto con dicha civilización y aportaron una cultura muy sólida para el occidente. La lengua de los sefarditas es el ladino. Etimológicamente proviene del latín latinus; también se le conoce como idioma  judeo español. Esta lengua es un castellano muy propio del siglo XV y está compuesto por una incorporación de palabras del hebreo bíblico, del Talmud y de palabras hebreas españolizadas. El ladino se escribe con caracteres hebreos en la escritura cursiva española y para su impresión se empleaban en ocasiones caracteres latinos.   Es probable que en la nómina de los 200 pobladores que llegaron en la nave Santa Catalina con Luis Carvajal y de la Cueva en 1582, venían muchos pobladores de ascendencia sefardita. De aquellos peregrinos sefarditas aun quedan sus costumbres y vocablos.  Por ejemplo, la elaboración de tortillas de harina, panes conocidos como turcos, el gusto por el cabrito, la preparación de dulces de leche, la creencia de que en la noche salen unos duendes en las cocinas y que hacen travesuras. Hace unos días circuló por internet una lista de apellidos supuestamente de origen sefardita y cuyos miembros pueden solicitar la ciudadanía española. Ya en España desmintieron la nota, pero lo cierto es que los primeros pobladores ibéricos del noreste, llegaron de la Raya de Portugal. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

El orgullo de ser norestense

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

¿Somos norestenses o norteños?, ¿provincianos o de oriente?, ¿reineros o nuevoleoneses?, ¿regiomontanos o regios?, ¿tacaños o codomontanos? Una vez alguien cuestionaba: ¿por qué Sultana del Norte? Si los islámicos nunca controlaron el norte de la península ibérica, en especial Galicia, España. Posiblemente le llaman así por el número considerable de inmigrantes de origen palestino-libanés que llegaron a Monterrey en el primer tercio del siglo XX. El 3 de junio de 1880, cuando tomó posesión de la diócesis el eminente Ignacio Montes de Oca y Obregón leyó un poema dedicado a su sede obispal a la que llamó: "¡Reina del Norte, Monterrey ilustre, que la suprema voluntad divina, hoy te destina!". Durante el virreinato fuimos el Nuevo Reino de León y por gentilicio nos decían reineros. Con las reformas borbónicas en el siglo XVIII se hicieron las Provincias Internas que luego dividieron en Oriente y en las de Occidente. En las de Oriente quedaron Coahuila, Texas, el Nuevo Reino de León y el Nuevo Santander hoy Tamaulipas. Y desde entonces los del centro del país llaman a los restantes como provincianos. Las provincias formarían un estado libre y soberano que nombrarían Estado de Oriente y en efecto, nuestro territorio oriental está en el noreste, junto con Coahuila, Tamaulipas y Texas. El cual no se consolidó cuando Tamaulipas se constituyó en entidad. A los de Monterrey también les llamaban reineros y luego regiomontanos. Al fin de cuentas Monterrey designa al monte del rey, no a uno en particular, sino a la corona y a la realeza de España. Luego a un periódico local les dio por bautizarnos como "regios" y eso llenó de complacencia a todos los habitantes de la zona metropolitana de Nuevo León, a tal grado de yo siendo santacatarinense, a donde quiera que voy me digan "regio". Y por creer en la cultura  del trabajo, esfuerzo, del sacrificio y del ahorro, gracias al entonces presidente Plutarco Elías Calles nos pusieron codos, agarrados, tacaños y ahorrativos. Somos de donde nacimos, movemos y existimos. Y llevamos el nombre de Monterrey en cifra y abstracción como una vez sentenció el gran Alfonso Reyes, aun y cuando yo nací en Santa Catarina. 

martes, 25 de marzo de 2014

Monterrey, Galicia, España

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El Monterrey de Galicia, España al de Nuevo León: en el castillo de Tor, provincia de Lugo, España, existe un árbol genealógico del apellido Garza el cual comienza con Pedro Garza de Castillón conocido como “El Viejo” quien vivió en el siglo XIV. También se describe el origen de los Garza desde el siglo VIII, quienes sirvieron al rey Ramiro I con diligencia y esmero. En consecuencia les dieron el castillo de Tor como propiedad al que luego defendieron de una invasión normanda. Por eso el escudo tiene un brazo en actitud de defensa. En la provincia de Orense, Galicia, hay un pueblo muy antiguo llamado Monterrey. Ahí sobresale un castillo medieval al cual se le conoce como Monte del Rey. En el siglo XIII el rey Alfonso X menciona “a mi pueblo de Monterrey”. Luego se convirtió en condado y Gaspar de Zúñiga y Acevedo, conde de Monterrey fue virrey mientras se hacía la fundación de la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey el 20 de septiembre de 1596. Regresando al Monterrey de Orense, España, éste llegó a contar en sus tiempos de gloria con 3 mil habitantes y ahora es una aldea que no pasa de 50. Por eso se me hizo raro de un alcalde de Monterrey que se fue de viaje a Monterrey, Galicia acompañado de un nutrido grupo de funcionarios que aprovecharon el viaje con la intención de hermanar a las dos ciudades: la madre y la hija. Hay otro Monterey en California.  Un motivo para no hacer bromas de gallegos: el apellido Garza como el nombre de Monterrey son de Galicia, España.


lunes, 24 de marzo de 2014

El apellido Garza

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Respecto al origen genealógico del apellido Garza en el noreste mexicano, el cual se considera uno de los más representativos junto con el Treviño, Villarreal, González, García y Martínez. Se tienen referencias de que el primer Garza que llegó a la Nueva España se llamaba Marcos Alonso de la Garza y del Arcón, originario de Lepe, en Huelva, España. En la ciudad de México se casó con Juana de Treviño con quienes procreó a dos hijos: Alonso y Joseph. En 1569 la familia residió en Guadiana, hoy Durango. Para principios del siglo XVII los vemos como vecinos en el Nuevo Reino de León. Don Marcos Garza al enviudar se casó en el Real de Mapimí con una señora de apellido Falcón y tuvieron dos hijos: Pedro y Blas quienes llegaron en 1605 a Monterrey. Blas se casó en Saltillo con Beatriz González Hidalgo y de ésta dinastía proceden la mayoría de los Garza que se conocen en el noreste, quienes a su vez emparentaron con los García de Sepúlveda, Montemayor, Ayala. El apellido Garza se difundió a partir de la formación de otros núcleos familiares asentados en municipios como García, Pesquería, Apodaca, Cadereyta Jiménez y Monterrey. Ahora: ¿porqué hay muchos? En estos 400 años se han establecido algo así como 16 generaciones compuestas por 4 mil personas tan solo por cada familia. Por eso todo habitante del noreste se precia de ser o tener algún familiar con el apellido Garza y de ahí la frase que se dice en broma: "en Nuevo León quien no es Garza, entonces es un pato". 

domingo, 23 de marzo de 2014

Adiós a la División del Norte

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

En Monterrey se confrontaron dos proyectos revolucionarios, el de Francisco Villa y el del general Felipe Ángeles. El primero haciendo la guerra al constitucionalismo y el segundo más idealista basado en la utopía, tratando de conciliar el socialismo y el misticismo cristiano. A las órdenes de Ángeles estaban Raúl Madero, Carlos Navarro, Roberto Morelos Zaragoza, quien era sobrino del general Ignacio Zaragoza. Por la cercanía de los mismos con Monterrey fueron acusados de tolerantes y solapadores de los empresarios. Incluso Ángeles sugirió a Villa que la famosa División del Norte formada por las aguerridas brigadas permanecieran unidas para vencer al constitucionalismo. En general Francisco Villa optó por hacer la guerra en varios frentes y a la larga, la División del Noroeste los derrotó. El 24 de marzo de 1915 Villa salió de Monterey con rumbo a Torreón y de ahí a Celaya, en donde finalmente fue derrotado por las fuerzas al mando del general Álvaro Obregón. El noreste mexicano resintió la presencia y la rivalidad de los grupos revolucionarios. Llamaron a los carrancistas los “consusuñaslistas” en vez de constitucionalistas debido a que los ejércitos de don Venustiano eran muy dados a recoger lo que no era de ellos. También se hizo muy popular la palabra “carrancear” en señal de apoderarse todo lo que podían, especialmente para comer. Villa tuvo encuentros y desencuentros con los grupos influyentes de la política y la economía regional. El general Raúl Madero se quedó gobernando a Nuevo León mientras detenía el avance de las tropas al mando de Pablo González. 

sábado, 22 de marzo de 2014

Las ceremonias cívicas en honor a Benito Juárez

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Benito Juárez adoptó un modelo de estado nación basado en las leyes de Reforma y en la Constitución de 1857. Confrontó una guerra civil contra el bando conservador y luego quedó como máxima figura del partido liberal. Enfrentó a la invasión francesa y al segundo imperio de Maximiliano. Sometió a la Iglesia y se apoyó de la influencia regional que tenían los caciques y caudillos para controlar a los estados. Impuso un modelo de integración nacional basado en la educación, la igualdad y la legalidad. Por eso su figura predominaba a lo largo y ancho del territorio nacional en calles, plazas, municipios, universidades y estados que llevan su nombre. Modelo de integridad, honestidad y congruencia republicana tan necesitada en éstos tiempos. Dos fiestas en su honor: el 21 de marzo y el 18 de julio. Dos monumentos: uno cívico en el Hemiciclo a Juárez y el otro en el Panteón de San Fernando en la ciudad de México. Cada 21 de marzo se le rendían los honores correspondientes como el que vemos en esta foto de 1972, el Año de Juárez por el centenario luctuoso del patricio republicano. En ésta fotografía vemos a las fuerzas vivas y a los vecinos de La Fama rindiéndole un homenaje y reconocimiento. Eran otros tiempos: había disponibilidad y otra actitud cívica. Siempre el alcalde al frente. Ahora mandan representantes pues por razones de una agenda apretada les es imposible acudir. Son cuidadosos de la ecología y por ende se desecharon las ofrendas florales que niegan a la muerte y además evitan el gasto en cosas superfluas e innecesarias, aunque los recursos se vayan en sueldos y eventos de promoción partidista. Las cosas han cambiado mucho sin los Juárez, Hidalgo, Villas y Zapatas. Pero somos una nación moderna que mantiene sus valores en otro tipo de actividades.

viernes, 21 de marzo de 2014

Lo que el viento le hace a Juárez

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Siendo alcalde de Santa Catarina entre 1958 y 1960, don Eulogio de Luna Ayala mandó colocar éste monumento en un camellón situado en la calle Juárez, en la esquina de Guerrero. Ahí se hacían las ceremonias cívicas cada 21 de marzo en honor a don Benito Juárez de parte del sindicato textil y de las fuerzas vivas de La Fama de Nuevo León. Eulogio de Luna nació en Santa Catarina el 19 de marzo de 1903. Hijo de Victoriano de Luna y de Felipa Ayala. Fue obrero y dirigente sindical en la fábrica textil y murió en La Fama el 17 de febrero de 1969. En 1987 un automóvil golpeó a ésta estructura y como suele suceder, nuestras autoridades municipales decidieron quitarla. Anteriormente unos jóvenes le habían quitado la nariz y la rellenaron con plastilina. Unos dicen que el busto fue colocado sobre un monumento inaugurado en la plaza Bernardo Reyes de La Fama, mientras que el pedestal desapareció. De pronto a los monumentos y estatuas públicas les salen pies y se mueven o se quitan del lugar en donde estaban. Afortunadamente en Santa Catarina aún tenemos tres monumentos en honor al patricio republicano, considerado el personaje más significativo y conocido en la historia de México. Mas debemos celebrar para recordar y no olvidar. Promover la conciencia y la memoria histórica a través de referencias y enlaces que el patrimonio cultural nos ofrece. 

Juárez: entre el mito y la historia

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El Benemérito de las Américas, el Lic. Benito Juárez García nació el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao de Oaxaca. Curiosamente a quien le debemos la construcción del mito histórico es ni más ni menos que al general Porfirio Díaz. El... mes de julio de 1887 fue crucial para la construcción del mito de Juárez, todo en el contexto de las intenciones de Porfirio Díaz para postularse nuevamente como candidato a la presidencia. Ante las manifestaciones de rechazo entre la clase política, Díaz desvió la atención sobre su persona y supo encauzar las protestas en contra de su reelección los enemigos tradicionales en la historia de México. Por medio de la prensa manipuló el debate para mostrar que el clero era el gran infractor de las Leyes de Reforma y de los principios liberales, todo para después convocar a la unidad del partido liberal, por encima de los grupos de oposición. Incluyó el nombre de don Benito en el discurso oficial. Así logró la unidad en torno a los principios de la doctrina liberal establecidos en la Constitución de 1857 y las Leyes de Reforma y una reelección más. El discurso convirtió a Juárez en el símbolo máximo de los liberales. Y Porfirio Díaz convenció a la clase política de que él era el sucesor de los principios juaristas y el único personaje capaz de darles continuidad, obviamente, mediante el orden, la paz y el progreso. Hubo polémica ciertamente, pero como dice el dicho: "lo que el viento le hace a Juárez", solo lograban robustecer a la figura del héroe y acrecentar la descripción de sus méritos: mientras más se le criticaba o descalificaba, más grande se hacía su figura. Y por ello Porfirio Díaz propuso que 1906 fuera el "Año de Juárez" y un 21 de marzo de 1906 colocaron éste monumento a honrar la figura del Patricio Republicano que se quedó en la casa del templo parroquial de Santa Catarina hace 150 años. 

jueves, 20 de marzo de 2014

Villa en el consulado de los Estados Unidos de Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


A Villa le organizaron un brindis en el consulado de los Estados Unidos en Monterrey. Acudieron el general Felipe Ángeles, Raúl Madero, Jesús Aguilar, Roberto Morelos Zaragoza, entre otros generales de la División del Norte. Ahí se presentaron el cónsul Phillip Hanna y Pancho Villa. En eso, el cónsul en inglés le dijo a Jesús Aguilar:
- “He looks like a child”,
- ¿Qué dijo preguntó Villa?
- “Que es usted muy simpático mi general”
- A lo que el cónsul preguntó: ¿What did he s...ay?
- "That you are nice"
- Luego Villa le dijo a Jesús Aguilar: “¡Pregúntele a este señor si sabe por qué ando peleando contra Carranza!”
- ¿What did you say? Dijo el cónsul
- "General Villa wants to know if you know what is his reason for fighting against Carranza"
- "Ha, ha ha, no, I dont know"
- ¿Qué dijo? Volvió a decir Villa
- Dice que no sabe mi general
- “¡Pos dígale, que si yo anduve peleando contra don Porfirio, que era un hombre muy inteligente y muy valiente, cuantimás razón había yo de tener que pelear contra este viejo que no es inteligente ni valiente!”
- “Ha, ha, ha, he is a child”
- “¿Qué dijo?” Preguntó Villa
- “Que tiene Usted mucha razón mi general”
En esa tarde sirvieron grape juice, pues Villa no tomaba bebidas alcohólicas. Una vez que todos tuvieron sus copas, el cónsul Hanna alzó la suya y brindó:
“¡For the welfare of México and the United States!”
- “¿Qué dijo?”, preguntó Villa
- El señor cónsul desea brindar con Usted, por la salud de México y de los Estados Unidos.
Cuando Villa probó su bebida le dijo a Aguilar: “Oiga, está muy agria”
Es jugo de uva mi general, “¿ah, es la que toma el señor Bryan?”” Si mi general”,
- ¡Ah, pos entonces está bien!
Villa apuró su copa hasta quedar vacía. Se le quedó viendo fijamente, cuando se aseguró de que no había quedado alguna gota, la puso en la charola, se agarró el bigote y volteó a ver a los presentes. Mientras el cónsul Hanna no dejaba de referirse a Villa como un niño. Cuando salieron del consulado, vieron a los niños José y Raúl Aguilar Belden sentados en una banqueta. Ahí Villa quiso saludarlos, a lo que Pepe muy serio le dio la mano. El que de plano no quiso saludarlo fue Raúl, quien se volteó hacia la pared de enfrente. A lo que el general Villa exclamó: “¡Vaya, hasta que alguien se me puso enfrente!” (De Sara Aguilar Belden de Garza, por la trascripción AGA/ Cronista de Santa Catarina)

miércoles, 19 de marzo de 2014

Pancho Villa y la cervecería

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Durante el asedio de los carrancistas a Monterrey en octubre de 1913, se les ocurrió "tomar" la cervecería y al día siguiente los constitucionalistas fueron completamente derrotados por el estado inconveniente que presentaban. Monterrey fue recuperada en abril de 1914 y en este tiempo, la cervecería estaba intervenida por órdenes de los carrancistas. Cuando llegaron los villistas uno de sus accionistas, el cónsul de España en Monterrey don Pío Lagüera, acudió al pullman que servía como cuartel general de Villa. Ahí le dijo que la cervecería estaba ocupada desde tiempos en que los carrancistas controlaban la ciudad y que ningún carro de cerveza salía si presentaban la autorización de Antonio Elosúa. Villa solo escuchó las peticiones del señor Lagüera. Cuando salió de la entrevista, Pancho Villa preguntó que quien era ese catrín. A lo que el coronel Jesús Aguilar le dijo: "es un alto empleado de cervecería". “¡Ah, pues tengo muchas ganas de fusilarlo!” Y continuó: “¡ Además quiero que vaya Usted a cervecería y le ponga una bomba de dinamita!”. Aguilar tratando de convencerlo le mencionó: “Mire mi general, la cervecería emplea a cerca de un millar de operarios que tienen familia. Si la volamos con dinamita, expone usted a mucha gente a morirse de hambre. Yo creo que más vale que ordene Usted que se recoja toda la cerveza que se produce, se venda y utilice el producto para los haberes de la tropa”. “¡Oiga, pos Usted tiene razón! Y es precisamente lo que ese catrín quería, que le quite la intervención y por eso voy a mandar a que lo fusilen!. “Sobre ese particular, mi general, permítame que le diga que ese señor goza de muy alta posición, pero principalmente es el cónsul de España en Monterrey”. Y no lo mataron. En 1921, una hija de don Pío Lagüera llamada Consuelo se casó con el joven ingeniero Eugenio Garza Sada. (de la memoria familiar de Sara Aguilar Belden de Garza, hija del coronel Jesús Aguilar. Por la trascripción: AGA/ Cronista de Santa Catarina)

martes, 18 de marzo de 2014

Aquí todos son Maderos

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Había en Monterrey una droguería llamada El León propiedad de Roberto Bremer quien apoyó al general Bernardo Reyes. Cuando Pancho Villa lo consideró supera un traidor y ordenó lo aprehendieran para llevarlo al pelotón de fusilamiento. De nueva cuenta, el grupo del general Felipe Ángeles, al darse cuenta de las intenciones de Villa decidieron hacer una comida en la casa de Lolita Treviño, viuda de Barrera, suegra de Roberto Bremer. Cuando estaban todos sentados, Raúl Madero comenzó a comer. En eso Villa le quitó su plato y se lo cambió por el suyo. Así lo hizo durante la comida, pues temía a que le envenenaran y dejaba que los otros probaran primero sus alimentos. Ahí Villa conoció personalmente a Roberto Bremer, cuando su esposa Julia Barrera Treviño, esposa de éste se lo presentó al general. Ahí Villa dijo: ¿Usté es el mentado Bremer de que tanto me han hablao? Discretamente la señora Lolita contestó que ellos eran parientes de los Madero y de los Aguilar. Una vez que se levantaron de comer, Villa preguntó si alguien sabía tocar el piano, a lo que Margarita Barrera dijo que ella lo sabía hacer. Cuando comenzó a tocar una melodía, Villa la interrumpió y le pidió Las tres pelonas para bailar. En eso Jesús Aguilar presumió que podían tocarle una pieza a cuatro manos. Villa fue por una joven de unos 17 años  llamada María Barrera a la que jaló del brazo para bailar con ella. Entre zapateados y patadas se realizó la danza. Cuando concluyó la reunión, Villa acompañado por el coronel Jesús Aguilar le dijo: “¡Ah que prieta tan reguapa, esa con la que yo bailé! ¡Me lo voy a robar! ¿Y usted me va a ayudar!” “Ah que mi general” contestó Aguilar, un poco asustado le dijo a Villa que mejor le pidiera ayuda a Andrés Farías, de quien era cuñada, además de que era prima hermana del general Raúl Madero. ¡Ah caray!, ¿Con qué prima de mi general Madero? ¡Pos ya la fregué! Aquí la que no es hermana es tía, la que no es tía es prima y la que no es prima, a lo mejor es la esposa. ¡Aquí todos son Maderos! “Así es mi general: casi todas las muchachas casaderas de Monterrey son primas del general Raúl Madero. Figúrese, mi mamá es tía carnal de los Madero, tiene más de 300 parientes, ¡nada más aquí en Monterrey!” le terminó de decir el coronel Jesús Aguilar. (Anécdota platicada por Sara Aguilar Belden de Garza)

lunes, 17 de marzo de 2014

Pancho Villa en La Fama

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Dicen que Pancho Villa intentó asaltar la fábrica de Hilados y Tejidos de La Fama. Una tarde se le acercó un obrero al maestro de telares llamado Benigno Ortega pues el dueño Florentino Cantú Treviño, se hallaba en Monterrey. Un obrero le dijo a don Benigno: “Maistro, aí lo buscan en la puerta”. ¿Pos quien me busca? “No sé, dice que es Pancho Villa”, replicó el obrero textil. “Ah caray, pos vamos a ver que quiere éste señor”. Benigno Ortega fue a la entrada con cierto temor y curiosidad, pues ya había oído hablar del Centauro del Norte. Y efectivamente, enfrente del portón que da a la calle Guerrero de La Fama, estaba el general Villa acompañado de una escolta compuesta por doce o quince dorados, todos ellos perfectamente ataviados en sus trajes de militar montando sus imponentes caballos. Villa - sin desmontar- le dijo a Benigno: “No tengas miedo muchachito. No te vamos a hacer daño. Sólo quiero que me lleves con los dueños, tus patrones porque me urge hablar con ellos”. El encargado de la fábrica, como pudo y tartamudeando, le dijo a Villa que el dueño se hallaba en Monterrey y que no sabía cuando iban a regresar. Argumentó que él era el mayordomo y que no tenía influencia sobre las propiedades. Le pidió que no le hiciera daño porque era un simple trabajador de la empresa. El Centauro del Norte lo miró fijamente por un rato. Tal vez comprendió que no había mucho que hacer. Hizo una cara de pocos amigos y lanzó la exclamación: “Me lleva la...” y espoleó su caballo al tiempo que decía a sus compañeros: “Vámonos muchachitos” alejándose de La Fama para nunca más volver. Cuando llegó el dueño, don Benigno le informó la insólita visita. Dieron gracias a Dios de que el guerrillero no hubiera dañado sus propiedades. Y regresaron a sus labores como si nada hubiera pasado. Dicen que ni siquiera las gracias le dieron a don Benigno, porque éste acontecimiento ocurrió en horas de trabajo. 

domingo, 16 de marzo de 2014

Los empresarios regiomontanos con Francisco Villa

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Villa  citó a lo empresarios regiomontanos en el Salón Verde del Palacio de Gobierno, para conferenciar con ellos y exigirles un millón de pesos. Acompañado de sus generales, entró dando zancadas muy fuertes al Palacio de Gobierno y ordenó que los empresarios mexicanos se pusieran de un lado y los extranjeros en otro. Luego los acusó de ladrones y sinvergüenzas; en lugar de apoyar a la Revolución solo estaban valiéndose del pueblo. Carlos Garza Cantú de la Cámara de Comercio, le dijo que estaban haciendo todo lo posible por mantener a la tropa y de dotar de alimentos a la ciudad. Villa lo interrumpió y le dijo que no le creía y de nueva cuenta solicitó a Carlos Navarro que lo aprehendiera para fusilarlo. Navarro lo tomó del brazo y lo llevó hasta donde estaba Ángeles y Raúl Madero quienes lo convencieron de no matarlo. Un extranjero de apellido Rosenblueth quiso tranquilizar las cosas, pero también fue callado por Villa. Los empresarios comenzaron a temer lo peor, hasta que Jesús Ferrara, hijo de don Vicente Ferrara de la Fundidora de Monterrey, se dirigió a Villa de una manera respetuosa para saber qué buscaban y éste les gritó: “Quiero inmediatamente un millón de pesos”. Ferrara pidió ocho días para juntarle el millón de pesos. Villa aceptó y en ese momento estalló una formidable ovación.  La Cámara de Comercio hizo una lista formada por 150  contribuyentes, encabezada por los cuatro bancos: el Nacional de México, el de Londres y México, el Mercantil y el de Nuevo León. Le seguía la cervecería y otros grupos mercantiles. A la Fama de Nuevo León le tocó aportar 10 mil pesos. Finalmente se colectaron 350 mil pesos en bilimbiques y billetes emitidos por la División del Norte, lo cual convertido en oro sumaron apenas 30 mil pesos. Las cosas se pusieron peor cuando Villa pidió a su hermano Hipólito se llevara a todos los empresarios extranjeros con rumbo a los Estados Unidos, para que sus países de origen se dieran cuenta de que habían sido expulsados por ladrones y sinvergüenzas. Aunque a decir verdad, los empresarios más importantes no se hallaban en Monterrey. Se habían marchado a San Antonio o a Laredo, Texas para protegerse de los posibles daños que podían ser objeto. 

sábado, 15 de marzo de 2014

Santa Catarina y Rangel Frías

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Una vez Raúl Rangel Frías escribió: “Santa Catarina, pueblo arrinconado a propósito en la entrada de cuestas y puertos de la colosal artillería de piedra que hace de muralla. Hecho para vigilar acometidas y asaltos sobre el valle, de los hijos del desierto. Posta de viajeros en diligencia de herradura, que es forzoso tocar para emprender el ascenso o bajar de la Mesa del Norte para el litoral del Golfo. Ha recibido caravanas históricas, de los conquistadores a los obispos, gobernadores; carretas y tropas de carneros, ejércitos libertadores y otros invasores extranjeros, a sus días de villa de frontera, su posición de estrategia arriera y militar, con una ya próxima edad en aquel entonces, de asalto y coches de motor”. Siendo delegado de la SEP, don Raúl fue a Nogales para entregar unas becas y reconocimientos a los alumnos de la escuela Francisco I. Madero. Grande fue su sorpresa cuando vio a una buena cantidad de niños con el apellido Rangel y en ellos se reconoció. Refiriéndose a su abuelo Braulio y a su padre Edelmiro, expuso ésta historia: “Santa Catarina, villa al pie de las inmensas montañas, color de mar profundo. Aquí donde nació mi abuelo y muy al terruño duro y seco por línea de mis antepasados. Uno fue el premio de chico a realizar una misión, éste a su regreso tras más de un siglo de andanzas y desventuras. Estoy de vuelta muchachos, como si nunca hubiera salido; la casa y el pueblo son más grandes y nunca en aquel tiempo tuvimos una escuela así de hermosa, todo parece igual, Braulio, solo que es otro este tiempo, tu vienes y nos traes lo que ibas en su búsqueda más lejos”. Luego reconoció que por sus venas corría sangre de jinete, “que salieron a abatir indios en las yertas explanadas y de gambusinos que catan las piedras de la montaña en busca de la riqueza”. 

En memoria y recuerdo de don Raúl Rangel Frías

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

En Santa Catarina propiamente aun no han nacido gobernadores de Nuevo León. Linares se precia de ser la cuna de casi 25 gobernadores. En cambio, Villa de García ha dado cuatro, San Pedro Garza García dos. No obstante, cinco gobernadores han estado ligados a la vida e historia de nuestro municipio: José Joaquín de Mier y Noriega, alcalde mayor en el siglo XVIII, papá de Fray Servando Teresa de Mier por cierto. Joaquín García, primer alcalde y luego tercer gobernador de Nuevo León, el Lic. Genaro Garza García quien fue presidente de la comunidad de accionistas de Santa Catarina, el Dr. Ignacio Morones Prieto quien vivió tres años en La Fama y ni más ni menos que el Lic. Raúl Rangel Frías. El nació el 15 de marzo de 1913 en la ciudad de Monterrey. Hijo del médico Edelmiro Rangel Treviño, quien nació en Santa Catarina, nieto y bisnieto de ex alcaldes. Don Raúl Rangel Frías fue rector de la entonces Universidad de Nuevo León entre 1949 y 1955 y luego gobernador de nuestro Estado entre 1955 y 1961. Intelectual, promotor cultural, historiador, hombre de letras, funcionario público, considerado uno de los pilares fundadores de nuestra Máxima Casa de Estudios, quien por cierto murió el 8 de abril de 1993 en Monterrey. Siempre vio a Santa Catarina como su tierra y el lugar de sus ancestros y cada vez que lo veía me preguntaba sobre sus primos Los Rangel. En tono de broma le decía que en Santa Catarina se habían quedado los Rangel pobres y que los ricos se habían ido a Monterrey. Solo festejaba e inmediatamente me llamaba la atención para que no hiciera diferencias familiares ni sociales. Hoy rindo homenaje con respeto y admiración a uno de los mejores gobernadores de Nuevo León en el siglo XX: el Lic. Raúl Rangel Frías. 

viernes, 14 de marzo de 2014

El desengaño con los villistas

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Los carrancistas estuvieron en Monterrey entre abril y diciembre de 1914. En éste tiempo cometieron algunos abusos a tal grado de que les decían "con sus uñas listas" en lugar de constitucionalistas. Por eso cuando llegó la División de Norte, todo Monterrey se volcó en júbilo pues pensaron que habían concluido los problemas. Pero los villistas que llegaron con Villa el 9 de marzo de 1915,  se aprovecharon de una finca propiedad de Francisco Sada. Además de llevarse la pastura y el rastrojo, destruyeron las parcelas. Entonces el administrador de apellido Gómez Dupeyron reclamó directamente al Centauro del Norte. Ahí Villa lo regañó y acusó a los empresarios de reyistas, que pretendía cobrar de más algo que no era tanto y ordenó se le hiciera juicio a Gómez Dupeyron acusándolo de ladrón y en consecuencia mandarlo a fusilar. El grupo más allegado a Felipe Ángeles, formado por Carlos Navarro, Raúl Madero y Jesús Aguilar lograron convencer a Villa de que le respetara la vida a Gómez Dupeyron, quien por cierto era cuñado de Carlos Garza Cantú, presidente de la Cámara de Comercio de Monterrey. Inmediatamente mandaron a Carlos Navarro para que diera la orden de cancelar el fusilamiento, pero llegó tarde al paredón que se hallaba allá por el rumbo de la cervecería. La muerte de Gómez Dupeyron caló hondo en el sentir popular de Monterrey, que vio en aquel juicio una ola de problemas que difícilmente se podrían detener. 

Villa en el hotel Ancira

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Hay muchas anécdotas en torno a la estancia de Pancho Villa en Monterrey y sus alrededores. Gradualmente estaremos tratándolas, pero sin duda la más conocida y comentada es el arribo que hizo al Gran Hotel Ancira acompañado por una escolta formada por su estado mayor. Los once días que el general Villa vivió en Monterrey los pasó en una habitación del hotel. Para muchos no dejan de ser una especie de anécdotas o leyendas. Cuentan que entró con todo y su caballo sobre los relucientes y elegantes pisos y que le dieron una de las mejores suites del hotel Ancira. Este hotel fue construido por el abogado saltillense Fernando Ancira que residía en Monterrey y fue inaugurado en 1912. Para la edificación fue utilizada la famosa piedra o cantera traída desde Los Ramones y que el general Victoriano Huerta intervino o participó durante su construcción. Las referencias en torno a su visita las leí en el libro "Una ciudad y dos familias" de la señora Sara Aguilar Belden de Garza que luego las trataré. Curiosamente no menciona la del hotel Ancira. Después a mí me platicaron la de su estancia en La Fama, Nuevo León. 

jueves, 13 de marzo de 2014

Villa en Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El 13 de marzo de 1915, Francisco Villa arribó en tren a la estación Unión de Monterrey, con una tropa compuesta por más de mil 500 hombres al mando del general José Rodríguez. Inmediatamente comenzó la rivalidad estratégica entre Ángeles y Villa. El primero quería que toda la División del Norte se mantuviera unida en la lucha, mientras que Villa pretendía mantener la revolución contra Carranza en distintos puntos. Villa dispuso que se hiciera una campaña por el noreste, para de una vez por todas quitarle el control a los carrancistas. Una fuerza marchó sobre Monclova para mantener vigilado el norte de Coahuila y el de Nuevo León y la zona fronteriza de Tamaulipas. Otra acudió a Nuevo Laredo y Reynosa, otra más controlaría el ferrocarril a Matamoros y el mismo Villa marcharía con rumbo a Los Herreras y Los Aldamas. Inmediatamente algunos generales a las órdenes de Ángeles le informaron a Villa de que éste se había hecho muy amigo de los industriales y de grupos simpatizantes con Carranza y con Huerta. Por lo que llamó a Ángeles para reclamarle el trato que les estaba dando a los regiomontanos. Ahí le hizo saber que estaba en contra de su estrategia militar, Villa  le propuso que se fuera con rumbo a Tampico para tomar la plaza. Por su parte, Villa tomó rumbo al noreste para encontrar a los carrancistas y allá por el rumbo de Los Herreras y de Los Ramones se enfrentó a ellos hasta derrotarlos. Sin tomar descanso se regresó a Monterrey.

Romance de Monterrey

(Fragmento de Alfonso Reyes)

Monterrey de las montañas
Tú que estás a par del río,
fábrica de la frontera
y tan mi lugar nativo,
que no sé cómo añado
tú nombre en el nombre mío:
pues sufres a descompás
lluvia y sol, calor y frío
y mojados los inviernos
y resecos los estíos.

Monterrey de las montañas
tú que estás a par del río
qué a veces te hace una sopa
y arrastra puentes consigo
y te deja de manera
cuando se sale de tino
qué hasta la Virgen del Roble
cuelga a sacar vestidos.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Monterrey, tierra querida

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Tito Guízar le cantó a Monterrey: “Entre montañas y sierras se extiende mi tierra, mi tierra que es Monterrey, por algo tiene la fama de ser la Sultana, norteña de mi querer, como la flor de azucena, sus hembras nos llenan de suave y blanca fragancia y con el alma de acero, cuando se viste de obrero, es un canto de esperanza”. Monterrey esté situado en un valle rodeado de montañas, por eso Alfonso Reyes escribió su poema “Monterrey de las montañas”,  pues está al pie de la Sierra Madre Oriental, rodeado de montañas a las que llamamos cerros entre los cuales están la Silla, las Mitras, el Fraile, la Ventana, el cañón de Santa Catarina, la Loma Larga, el Mirador, la M que en realidad se llama la Sierra de la Huasteca.  Otra vez vemos el gentilicio y la forma de referirse a Monterrey como la Sultana del Norte. Sinceramente una forma de reconocer su realeza y condición. En 1880 el señor obispo Ignacio Montes de Oca y Obregón, escribió una composición poética llamada “Brindis a la ciudad de Monterrey” y se refiere a ella como la: “Reina del Norte, Monterrey ilustre”. Respecto la cualidad de las damas, Manuel Payno alabó la belleza de las mujeres regiomontanas en 1840 y durante muchos años, la Fundidora, la Asarco, la fundición número 2, conocida como Peñoles, Compañía Minera, Fundidora y Afinadora Monterrey, S.A. y Hojalata y Lámina, apuntalaron a Monterrey como una ciudad del acero, además del vidrio y del cemento. Una ciudad obrera y de obreros, a los que Alfonso Reyes llamó: “héroes en manga de camisa”. Por eso, cuando Juan Pablo II visitó a Monterrey en enero de 1979 y le pusieron sobre su cabeza un casco obrero, los regiomontanos vieron cómo la tiara pontificia se convirtió en el símbolo del trabajo y del esfuerzo. 

martes, 11 de marzo de 2014

Un cerro que inspira al arte y la palabra

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


El cerro de la Silla lo mismo está presente en corridos y shotices, como el de Tito Guízar, Antonio Tanguma, Marilú Treviño, Severiano Briseño y mi paisano Aliber Medrano. En poemas y coplas como de Ignacio Montes de Oca, Nemesio García Naranjo, Alfonso Reyes, Francisco de Paula Morales y Eusebio de la Cueva. Tan recreado y pintado por Gerardo Cantú, Saskia Juárez, Silvia Ordóñez, Héctor Cantú Ojeda y muchos otros más. Un cerro que acompaña a beatos y santos en la obra sacra de Efrén Ordóñez. Don Antonio Tanguma se inspiró en la Silla para una polka representativa tan bailable y socorrida en nuestra región y en Texas. Una estrofa del canto de Tito Guizar dice: “Monterrey tierra querida, es el cerro de la Silla, tu estandarte y tu perfil”. O el clásico estribillo “Desde el cerro de la Silla se divisa el panorama cuando empieza a anochecer”.Pedro Infante lo hizo famoso cuando filmó en Monterrey, Guadalupe y Santa Catarina algunas de las escenas de la película “Cuando lloran los valientes” en 1943. En esa película Pedro Infante canta acompañado por Severiano Briseño: “Desde lo alto del cerro de la Silla, estoy mirando a mi lindo Monterrey”. Una montaña que enamoró con su belleza al gran Manuel Payno: “pero lo que hace que la población sea extremadamente bella, es su situación al pie de dos cerros elevadísimos, el de la Silla y el de la Mitra. El primero cuyo nombre le viene sin duda de la perfecta semejanza que tiene la figura de su cima con un fuste de silla, es de altura prodigiosa y tiene una hermosura y encanto indefinibles. Tan lleno de verdor, tan majestuoso, dibujándose en el azul del firmamento. He visto multitud de cerros y montañas, pero nunca había contemplado otro tan lleno de belleza como el cerro de la Silla, de Monterrey; parece el protector de la ciudad y el confidente de los astros". También el poeta potosino Manuel José Othón admirado por su belleza se refirió a la Silla: “¿Porqué muestra tan épica figura, esa enorme cadena de montañas? Sus formas terroríficas y extrañas, solo Dios modeló, no la ventura”. 

Una montaña mitológica y emblemática

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


El nombre de la Silla a ésta montaña, se le atribuye a don Alberto del Canto cuando llegó a éste valle en 1577 procedente del Saltillo y llamó a la Mitra, el Topo, Santa Catarina, la Silla y Santa Lucía a éstos lugares. A decir verdad y con todo respeto, la forma de la silla de montar solo se ve desde el poniente. Desde la Cuesta de Carvajal en Santa Catarina se presentan en primera instancia las Mitras y la Silla más allá. También se dice en tono de broma que su silueta se debe a un típico regiomontano cuando perdió dinero en el lugar y comenzó a escarbar hasta que le dio su silueta tan famosa. Según la leyenda, el célebre bandido Agapito Treviño, conocido como Caballo Blanco tenía su guarida en una de sus cavernas. Para la tradición popular, Agapito conocía al revés y al derecho a toda la sierra, pues le daba por asaltar a los arrieros y comerciantes que llevaban y traían mercancías desde Linares, el Pilón, el Huajuco y Monterrey. Supuestamente unas viejitas de Allende, Nuevo León, lo contrataban para cometer fechorías y con esto obligaban a la gente a regresar al antiguo rancho del Reparo para abastecer otra vez de piloncillo y maíz. Allá por 1985, don Horacio Alvarado Ortiz estuvo buscando en una de sus cuevas a un ser fabuloso mitad humano y mitad pájaro, a quien llamaban el hombre pájaro. Sitio emblemático y significativo para los de aquí como para quienes llegan o visitan Monterrey. Está en los escudo de Nuevo León y de Monterrey y con ello nos representa a todos los que nacimos o vivimos en” ésta tierra tan bendecida y por todos muy querida, sí señor,  verdad de Dios que sí”. 

lunes, 10 de marzo de 2014

El cerro de la Silla de Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Regularmente relacionamos al cerro de la Silla con Monterrey. Pero no es cerro ni está propiamente en jurisdicción territorial de Monterrey. En realidad es una cadena montañosa que abarca los municipios de Guadalupe, Santiago, Allende, Cadereyta y Juárez. El cerro de la Silla, llamado así por su semejanza a un fuste de una silla de montar, tiene una altura de mil 850 metros. Desde 1938 forma parte del Parque Nacional Cumbres de Monterrey y está considerado como reserva de la biósfera por parte de la UNESCO. Corre en línea paralela con la sierra Madre de sur a norte, formando el famoso cañón o valle del Huajuco. Todas nuestras montañas como la Silla la Sierra Madre, las Mitras, Picachos, Papagayos y el Fraile, regulan el régimen térmico que rige la temperatura de la zona metropolitana y a sus municipios periféricos correspondientes al estado de Nuevo León. Los antiguos pobladores de la región vieron a ésta montaña no como una roca inanimada, sino como el lugar en donde residían las fuerzas vitales de la naturaleza que aseguraban su sustento. El mismo Diego de Montemayor se asombró cuando vio a un indio flechando al Sol de manera ritual cuando salía sobre sus cumbres. Por eso en 1672 la reina Mariana de Austria aprobó esa imagen como el símbolo y escudo de armas de la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey. 

¿Y cómo está el patrimonio funerario en Santa Catarina?

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

¿Y si así están las cosas en el mundo de los vivos, cómo estarán en la ciudad de los difuntos? Peor. Dicen que el honor de un pueblo corresponde a los muertos y los vivos solo lo usufructúan. Una vez Voltaire sentenció que el respeto y el cuidado de un pueblo se refleja en el cuidado a los archivos y el respeto a los panteones. En los tres panteones públicos que tenemos las cosas no están tan bien como digamos. El panteón San Juan fue construido a partir de 1862 y quedan pocos monumentos y espacios funerarios correspondientes al siglo XIX. Posiblemente no pasan de diez. De principios de siglo XX han destruido muchas tumbas. Si hacemos un recuentos de lo más representativo y emblemático como para constituir un museo de arte funerario, nos daremos cuenta que han destruido o desaparecido sitios repletos de historia en donde descansaban los restos de personas muy distinguidas en la comunidad. Recientemente el cementerio de La Fama fue reclamado por unos supuestos dueños quienes tienen la intención de darle otro sentido al lugar y en el panteón Santa Catarina algunas personas acuden a realizar amarres y "trabajos" negativos hacia quienes quieren dañar. Recordemos que un panteón es tierra sagrada; es un campo santo y ahí descansan los restos de nuestros difuntos quienes esperan la resurrección de los muertos. Por eso se compraban espacios a perpetuidad. Hoy en día, si no pagas los derechos de mantenimiento (al menos en Monterrey), te quitan el espacio, sacan los restos y venden el terreno. Para el mexicano hay tres cosas sagradas que conforman el llamado "México Profundo": la virgen de Guadalupe, los muertos y el cariño y respeto a nuestras mamás. Cuando son dañados o afectados, la gente responde sin medir las consecuencias. Respetemos por lo pronto nuestras necrópolis y honremos a nuestros ancestros que dieron e hicieron todo lo posible por engrandecer a nuestros pueblos. Una persona no muere mientras haya quien o algo que lo recuerde. 

domingo, 9 de marzo de 2014

El patrimonio histórico y cultural de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Y si nos preguntan: ¿Cuál es el patrimonio histórico y cultural de Santa Catarina? Los más antiguos corresponden al siglo XIX. De la etapa colonial no nos quedan vestigios lamentablemente. El templo de Santa Catarina es de 1810, el interior de la vieja fábrica de la Fama es de 1854 junto con lo que queda de los Arcos (atarjea), la parte externa es de 1896, el templo de San Francisco de Paula es de fines del siglo XIX, el edificio de El Blanqueo con dos etapas de construcción: una en 1874 y otra a fines del siglo XIX. Algunas 25 casas habitación. Del siglo XX sobresalen unas diez casas en el centro de Santa Catarina y de la Fama con sus fechas en sus fachadas. En La Huasteca hay dos casas. El Monumento a Morazán-Club de Leones es de 1943, el Castillo de la Cultura es de 1956, más o menos de la misma época la Casa de Piedra del Doctor Eduardo Aguirre Pequeño en el Cañón de Santa Catarina. La vieja escuela ACCO, hoy Edelmiro Rangel de 1951 y el jardín de Niños Amelia Treviño de 1953. El templo de San Vicente de Paul se hizo en 1961. Los viejos oficios desaparecieron. Las acequias las quitaron. Las quintas o fincas de descanso, cuando mucho hay unas cinco. De las comidas y dulces casi no quedan recetas originales, excepto para uso particular de las familias. Tenemos el segundo archivo histórico más importante en Nuevo León, aunque lamentablemente no está en condiciones para su consulta. El archivo parroquial ahora está en resguardo de la curia del Arzobispado de Monterrey. El viejo pueblo minero de las Minas de El Ranchero aun está en pie, aunque ya se está convirtiendo en ruinas. Con dos museos; bueno, es mucho decir que son museos. Muchas cosas corren el riesgo de desaparecer y/ o perderse. Por ello debemos evitar su descuido y fomentar la creación de zonas de resguardo patrimonial. Exigir para que se les conserve y se les cuide. Fuimos un municipio con muchas cosas como para sentirnos orgullosos y en otras partes nos consideraban un pueblo pintoresco y bonito. Por eso me dedico a esto, porque un día regresé a Santa Catarina y me di cuenta de que el entorno en el cual crecí ya no estaba y de pronto me sentí como en otro sitio. Como un extraño en mi propia casa. Por eso busco regresar el pasado al menos con recuerdos, fotos y nostalgias. 

El Día del Patrimonio de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Dicen que el matrimonio es cuando la lana se la queda la esposa y patrimonio es cuando la herencia se la quedan los hijos y los yernos. Más bien el patrimonio es el legado cultural que los ancestros nos dieron por herencia y nosotros los vivos dejamos a quienes nos siguen o seguirán. Este puede ser de índole económica, natural y cultural. Y Nuevo León está repleto de bellezas, paisajes y entornos naturales dignos de respetar, conservar y difundir para las generaciones venideras. El patrimonio cultural se divide en lo tangible (material) y lo intangible (inmaterial). Los monumentos, edificios públicos o civiles, el arte en todas sus manifestaciones, hasta una banca de una plaza entra en esta categoría. Todo aquello que se puede ver, tocar y apreciar. Lo intangible comprende cosas como leyendas, tradiciones, músicas, danzas, ritos, costumbres, recetas gastronómicas o de salud; en fin, todo aquello que es motivo de inspiración de un pueblo y le da motivos para vivir y existir. No lo vemos, pero lo sentimos. Por su naturaleza corre el riesgo de desaparecer o ser olvidado. Una vez Manuel Payno se refirió a que Monterrey tenía una arquitectura digna y a la altura de otras ciudades del país. Pero hoy en día, en la falta de memoria y propensos al olvido, dejamos y permitimos que destruyan y desaparezca todo aquello en lo cual nos identificamos y reconocemos como personas y como parte de un grupo y de una sociedad. Ojalá este día del Patrimonio de Nuevo León nos deje una actitud de rechazo a la manipulación o desaparición de cosas que nos dan sentido de referencia y que los tres niveles de gobierno a través de las instancias respectivas, cuiden, protejan, difundan y promuevan el reconocimiento hacia nuestro Patrimonio de Nuevo León. Y como personas y sociedad civil evitemos su destrucción intencional y sistemática. Conservamos lo que amamos, amamos lo que conocemos y entendemos lo que somos.

sábado, 8 de marzo de 2014

El templo de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Un Miércoles de Ceniza, pero del 4 de marzo de 1986, el señor Arzobispo de Monterrey don Adolfo Suárez Rivera, junto con los presbíteros Miguel Alanís Cantú, Juan Héctor Garza González y Felipe Rodríguez Vértiz, participaron en la ceremonia de bendición y apertura del templo parroquial de Santa Catarina Mártir. Recordemos que una madrugada del 18 de julio de 1984 el techo y el muro oriente se colapsaron. En este tiempo se habilitó un espacio perteneciente a don Horacio Martínez Padilla quien generosamente lo prestó para que ahí se hicieran las misas y los bautizos. Ahí donde estuvo la tienda de don Epigmenio García en la calle Zaragoza casi esquina con Manuel Ordóñez. El templo se comenzó a construir en 1810 y ya tiene 204 años de formar parte de nuestra historia, memoria e identidad histórica. 

Morones Prieto, gobernador de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El 3 de marzo de 1899 nació en Linares, Nuevo León el insigne médico y político Ignacio Morones Prieto. Estudió medicina en la ciudad de San Luis Potosí y luego un posgrado en la Universidad de la Sorbona. A su regreso fue maestro y rector de la Universidad de San Luis Potosí entre 1940 y 1944. En 1949 fue postulado por el PRI como su candidato a gobernador de Nuevo León y asumió la gubernatura del estado el 4 de octubre de 1949. Emprendió una reorganización de las finanzas públicas; en mayo de 1950 inició la canalización del río Santa Catarina la cual permitió rescatar 850 mil metros cuadrados de terreno, la ampliación de la Plaza Zaragoza y la construcción de la carretera Galeana-San Roberto, además impulsó el establecimiento de dos plantas termoeléctricas. En materia de salud se erradicó de la entidad el paludismo. Morones Prieto benefició a la industria a través de la exención de impuestos y de otros estímulos. Enfrentó algunos conflictos surgidos entre los comerciantes de la entidad y las autoridades federales de comercio, quienes impusieron un rígido control de precios a las mercancías. Los comerciantes regiomontanos protestaron y el gobernador intervino firmando un pacto con la Cámara de Comercio y así fijar las condiciones de venta de los artículos de primera necesidad. Evitando rivalidades con grupos políticos de la entidad, dejó su residencia en Monterrey para establecer su casa en la Fama, Nuevo León. El doctor Morones Prieto dejó la gubernatura en 1951 y falleció en 1974. 

domingo, 2 de marzo de 2014

La formación de cronistas

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista sin nombramiento oficial de Santa Catarina

El Cronista es el funcionario que tiene a su cargo la preservación de la memoria histórica y del patrimonio cultural del Municipio. Su labor se circunscribe a llevar un recuento pormenorizado de los hechos y acontecimientos relevantes que han ocurrido o que ocurran en el ámbito de la entidad territorial, sirviendo como custodio de los sucesos y como vocero de la municipalidad para difundir todo aquello que merezca ser divulgado, dada su trascendencia social, política, económica, histórica, geográfica y cultural. El Cronista representa a su pueblo; es el responsable directo de velar, resaltar, difundir y defender la memoria histórica de cada ámbito que le corresponde, así la historia de los pueblos se convierte en un todo para nutrir esa reminiscencia que le dan el sentido de identidad y arraigo. Identifica los espacios de expresión y formas populares de reproducción de la memoria histórica.  Los voy a dejar descansar toda esta semana, estaré en Sierra Mojada y en Hércules, Coahuila impartiendo un curso-taller para formación de cronistas con alumnos de secundaria. Este curso lo he dado aquí en Santa Catarina y en Allende, Nuevo León. Aquí no hay trabajo para quienes queremos y servimos en Santa Catarina y debemos buscarlo en otras partes. Para algunos, es porque nadie es profeta en su tierra. Al contrario, somos profetas que buscamos en la esperanza la construcción de un mundo mejor y a veces eso no les gusta a quienes cobran y sirven intereses propios en vez del bien común. Nos escribimos a partir del sábado 8 de marzo y ya les platicaré cómo me fue. 

La herencia viva de los antiguos habitantes del Noreste

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Según el mito fundacional norestense, los indígenas fueron desaparecidos de la faz de la Tierra a la que pertenecían, mediante campañas de exterminio y sometimiento. Para los historiadores y antropólogos estudiosos en el tema, se realizó un mestizaje del cual debemos sentirnos orgullosos de razas y pueblos guerreros que tardaron 300 años en asimilar la cultura occidental. Su herencia genética y cultural prevalece en el olvido y debemos aprender de ella. Los antiguos nómadas, cazadores recolectores mantenían una visión sagrada de la naturaleza en conjunto. Todo el medio ambiente era como una gran casa a la cual se le pretendía imitar en la construcción de sus chozas, chimeneas, tumbas y centros ceremoniales que denotan una cultura en movimiento; ya que las casas propiamente eran móviles y se podían armar y desarmar en cualquier lugar. Los jacales que con el transcurso del tiempo se convirtieron en tejabanes. La creencia de que el ser humano pertenece a la Tierra y no la Tierra al ser humano. La Tierra es lo total y él es una parte armónica de la naturaleza. La utilización de enramadas, la costumbre de sembrar plantas sobre las sepulturas como especie de negación de la muerte. En muchas rancherías del sur de Nuevo León, existe cierto tipo de habitaciones que nos recuerdan sus chozas antiguas. Toda esta serie salió publicada cuando dos amables lectores me preguntaron ¿y cómo vivían los antiguos habitantes de Santa Catarina? Para justificar la respuesta salió mucho rollo y espero no haberlos aburrido o cansado. 

sábado, 1 de marzo de 2014

Herencias indígenas en la cultura regional

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

En nuestro arte culinario encontramos una buena cantidad de recetas que tienen una raíz indígena: el cortadillo norteño que originalmente y todavía en algunos lugares se prepara con carne de venado, el consumo de tunas, nopales, calabazas, camotes, la cocción en hornos subterráneos de lechuguilla, el maguey, los pescados, tunas y mezquites, para hacer barbacoa. La costumbre de asar la carne sobre las brazas o dejarla secar al sol, comer frutillas silvestres como zarzamoras, pitayas, maguacatas, preparar bebidas con plantas silvestres, ya sea como alimento o con fines medicinales, comer chile piquín, condimentos como la ceniza, el polvo de la carne de víbora de cascabel, la miel como endulzante, el hecho de cazar venados, coconos, jabalíes, víboras, liebres, tlacoaches, recolectar las semillas del mezquite, dátiles y las víboras que se dejan secar a la sombra porque dicen en el monte que sabe mejor. El consumo del peyote, relacionado al venado y que se hace frente a las montañas, a las que se considera sagradas. Respecto al uso del peyote, éste se puede utilizar de varias formas: se aplica localmente en trozos para aminorar el dolor de muelas, dolores reumáticos, untar en el estómago para los cólicos, para bajar la temperatura, evita en ciertos casos la caída del cabello, (preferentemente por tensiones nerviosas), evita enfermedades a las gallinas, se les aplica a las coyunturas de los gallos antes de las peleas en el palenque y a los caballos antes de las carreras. 

La persistencia chichimeca en la región

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

En la historia oral de nuestros pueblos, sobresalen cuentos, leyendas o rumores que relacionan al indio con cuevas, tesoros fabulosos o de albazos cometidos para asaltar y/o robar. Mantenemos creencias mágico-curativas y religiosas, tradiciones, costumbres. Por ejemplo, la religiosidad popular de nuestros habitantes tiende a construir relaciones mágicas y de dominio sobrenatural sobre el ser humano. Existen en nuestras montañas y valles, puntos que son considerados observatorios astronómicos. Hasta el escudo oficial de la ciudad de Monterrey guarda un vestigio prehispánico, como el indio flechando al sol que se asoma por el Cerro de la Silla.  La gente del monte tiende a comer el corazón de la penca madura del nopal, usos penitenciales de flores amarillas, los tronos de los novios en las fiestas, enramados para los mitotes, utilización de colores como el amarillo que representa a la mujer, el verde el crecimiento, el blanco la vida y el rojo el nacimiento. La utilización de plañideras o lloronas en los sepelios, utilización del peyote y la existencia de chamanes o curanderos quienes alivian los males que los médicos no pueden curar.   Los antiguos habitantes del noreste mexicano, para todo hacían fiesta y mitote: para la guerra, para la tregua, para pedir a la novia. Las primitivas danzas rituales que se convirtieron en danzas cristianas, consumo del peyote en dichas fiestas, utilización de guajes, maderas con ranuras, utilización de la flauta y del tambor.