viernes, 31 de enero de 2014

La región más bonita de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Una vez en el siglo XVII alguien escribió que Santa Catarina era la mejor hacienda desde Zacatecas a estas partes, debido al agua del río Santa Catarina, como las montañas y el otrora tipo de vegetación existente. Una vez los hijos del doctor Eduardo Aguirre Pequeño platicaron de cómo el científico prefirió vender el paraje de El Salto en General Zaragoza, cuando le dijeron que había una región más bonita: la Huasteca de Santa Catarina. De hacienda de Buentellos a congregación de la Huasteca. Aquí se instaló en 1870, una fábrica llamada la Sombrería Universal,  para elaborar sombreros de fieltro los cuáles eran vendidos en Europa y Estados Unidos. Una vez el entonces gobernador de Nuevo León Viviano Villarreal en un informe señaló la hechura de sombreros muy elegantes. Un lugar poblado por gente  dedicada a la agricultura y al comercio. Con suficiente agua, dos acequias: la del Molino que llegaba hasta el norte de la traza urbana de Santa Catarina y otra que iba a la Fama y la Leona además  de un río llamado de Santa Catarina; todo el lugar se convirtió en un paraje repleto de fincas y quintas de descanso.  Porque hubo una vez en que Santa Catarina fue el lugar más bonito de todo Nuevo León. Con suficiente agua y la región más hermosa. 

Adiós a La Huasteca

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Hubo un tiempo en que La Huasteca fue una congragación, tan importante como La Fama y Los Treviños. Alguna vez se llamó Hacienda de Buentellos y en ella se vivía de la agricultura. De acuerdo a sus pobladores cosechaban todo lo que sembraban. Y tenían el agua suficiente para asegurar la vida. De la Boca del Potrero de Santa Catarina se abría un ángulo de tierra delimitada al sur y al este por el río Santa Catarina y al poniente con la acequia del Molino. Se podía acceder por dos vías: el antiguo camino a la Huasteca que inicia en donde actualmente está entre las fábricas de Gonher y De Acero y el otro por la calle Hidalgo al sur. A partir del pintoresco paraje conocido como La Culebra y la famosa Casa de Piedra, (ya destruida por cierto) se recorría a la vera del señorío de la acequia. Luego en la década de 1950 le pusieron el nombre de Miguel Alemán a la calle y ahora avenida que divide el complejo habitacional de la Infonavit Huasteca. La Huasteca termina más o menos en donde actualmente está la zona industrial de El Lechugal pertenecientes  a otras dos haciendas: los Arredondo y la Capellanía. Viniendo por el antiguo camino a la Huasteca se pasaba por un puente de piedra y la única calle existente llevaba el nombre del benemérito Benito Juárez. Las labores se convirtieron en fincas de descanso y luego en colonias y estacionamientos. El antiguo camino a La Huasteca está a punto de desaparecer, como tantas cosas que vimos y estaban y ahora ya se fueron gracias a la modernidad y al progreso que no respeta la identidad y el patrimonio de los pueblos.

jueves, 30 de enero de 2014

Y perdimos la Huasteca

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
La finca donde vivía el doctor Eduardo Aguirre Pequeño en la Huasteca fue vendida. Ahora es un estacionamiento de un templo, en donde por cierto estuvo la última finca arbolada del sector: la quinta San José, propiedad de José García y Josefina Rodríguez. El lugar se pudo salvar hasta que se les ocurrió que por ahí debía pasar la autopista Monterrey-Saltillo. Esta afectó desde la Huasteca, la loma de Frijolillo, las Anacuas (un sitio en donde había dos manantiales de agua) u...na zona repleta de una especie de pino endémica que solo existe entre Santa Catarina, Rinconada y Ramos Arizpe, Coahuila. En la cuesta de los Muertos destruyeron una zona arqueológica y en Ojo Caliente taparon el manantial en donde nace el río Pesquería y una zona en la que había balnearios y campos con álamos y nogales. Afectaron a un hábitat de perros de la pradera, los cuales curiosamente no debían existir por ser inmediaciones de montaña. El doctor Aguirre Pequeño, fue promotor del cultivo de especies y plantas con usos medicinales y hasta alimenticios como el Algarrobo, conocido como el árbol del pan. Sembró uno en la plaza de la Fama, que lo quitaron como suele suceder. La familia Aguirre Cossío finalmente vendió las propiedades tanto las del cañón como la de la Huasteca. A 25 años de la partida material del ilustre científico y sabio, Santa Catarina como Hualahuises y Monterrey, están en deuda con el doctor Eduardo Aguirre Pequeño.

El doctor Aguirre Pequeño y Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Eduardo Aguirre Pequeño, fue un ilustre hombre polifacético. Lo mismo cantaba, tocaba la guitarra, amante de la fiesta charra, consumado jinete, excelente deportista que dominaba diversas disciplinas, un aventurero en toda la extensión de la palabra, pero sobre todo, un gran educador, científico y médico. Yo tuve el honor de conocerlo y tratarlo en al menos cinco ocasiones en la primavera de 1985. De los primeros que me apoyaron para escribir la historia de Santa Catarina junto con el doctor Pepe Páez. Por cierto se decía que junto con ellos habían escrito una monografía que supuestamente saldría publicada en 1962 y de la cual no se tienen referencias textuales. Para muchos, el doctor es el discípulo más apegado al doctor Gonzalitos, aunque ambos pertenecientes a dos tiempos distintos. Lo mejor del caso es que me permitió llamarle maestro y tratarlo en su finca situada en la Huasteca. Nació en Hualahuises, N.L. el 14 de marzo de 1904. Hijo de Juan Aguirre y Leónides Pequeño. Contrajo matrimonio con Amparo Cossío, hija del escritor y político  David Alberto Cossío. Estudió medicina en la Universidad de Nuevo León. En 1946 cursó en la Universidad de Tulane, Nueva Orleans una especialidad en medicina tropical. Aquí lo vemos cabalgando por algún entre la sierra de Santa Catarina, a la que tanto amó, cuidó, estudió y promovió. El murió en Monterrey  el 18 de julio de 1988.

Rómulo Lozano y Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
Homenaje a Rómulo Lozano Morales a 18 años de su partida material. Rómulo Lozano fue hombre polifacético: actor, locutor, músico y promotor de la cultura popular. Nació en Pesquería, Nuevo León el 3 de noviembre de 1917. Fueron sus padres Andrés Lozano y Carolina Morales. Estudió para contador en la Escuela Moderna de Comercio. Con ese puesto llegó a laborar en la Fábrica de Hilados y Tejidos de la Fama en donde residió por buen tiempo. Aquí en La Fama contrajo matrimonio. Con empleados de la empresa textil fundó una orquesta que amenizó en eventos y bailes tanto de Santa Catarina, San Pedro y Monterrey. En 1950 inició su brillante carrera de locutor. Entre 1952 y 1958 trabajó para la XEBP de Torreón. Regresó a Monterrey en 1959 en donde participa en programas para aficionados y radionovelas. También sobresalió en el dominio de varios instrumentos musicales. Fue pionero en el Canal 6 de televisión regiomontana en donde fue conductor. También se le considera uno de los primeros vecinos que habitaron en la colonia López Mateos en 1969. Al cerrar el canal pasó al Canal 12 en donde permaneció por cerca de 24 años en programas como “Mira que bonito” y “Aficionados de Rómulo”. También participó en varias películas catalogadas en el género del “Cabrito Western”. Murió el 26 de enero de 1996. El Gobierno del Estado entregó a su familia la Medalla al Mérito Cívico como homenaje Post Mortem.

miércoles, 29 de enero de 2014

La casa de Piedra en el cañón de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
La construcción de la casa se hizo a partir de 1950 y se terminó más o menos en 1957. Propiamente era una finca de descanso en donde acudían los fines de semana y las vacaciones la familia Aguirre Cossío en donde también el doctor hacía sus estudios e investigaciones. En la propiedad había dos manantiales, uno  de ellos llamado El Palmar que daban servicio de agua potable al lugar. Construyeron una alberca y una red de canales con los cuales también regaban hortalizas y plantas que el médico mantenía para sus estudios. En revistas y periódicos de la época se referían a la construcción como el “Nido de las Águilas”. Obviamente el sitio, por su hechura, forma y ubicación despertó muchas creencias acerca de que pertenecía a un científico loco y no sé cuantas habladurías más. Para llegar hasta el lugar había un camino de terracería que iniciaba en el trayecto al cañón de San Pablo. En diciembre de 1991 fue habilitada como museo incluso acudió el entonces gobernador Jorge Treviño para inaugurarla. Lamentablemente no le dieron cuidado y atención suficiente y muchos comenzaron a saquearla. Ya sola, comenzaron a rayar sus paredes y a dañar su estructura. Luego al municipio de Santa Catarina le dio por pintarla de blanco, cuando su color siempre era el gris. Ya sea como museo, mirador u hostal, pueda dar un excelente servicio a los visitantes.

El Nido de las Águilas: la casa de Eduardo Aguirre Pequeño

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina sin nombramiento oficial

 
El ilustre médico, científico y humanista don Eduardo Aguirre Pequeño era el dueño de un paraje situado en General Zaragoza, Nuevo León llamado El Salto. Se sentía orgulloso de tener el sitio considerado más hermoso de la entidad, hasta que alguien le mencionó: “El lugar más bello y pintoresco de Nuevo León está en el cañón de Santa Catarina”. Vino a conocer el cañón y en efecto, quedó encantado con los paisajes y montañas de la Sierra Madre perteneciente a Santa Catarina. Vendió El Salto y compró unos terrenos correspondientes a un sitio conocido como El Alamar, el cual daba a una de las paredes del cañón de la Virgen. A principios de 1950 comenzó a construir contando con sus hijos, alumnos y amigos de ellos, la famosa casa a la cual llamaron El Nido de las Águilas. El maestro albañil fue Simón García Verastegui, cuyos hijos también apoyaron y cuidaron las propiedades del doctor. Un hijo de doctor Aguirre Pequeño, el también médico Pablo Aguirre Cossío, una vez debió trabajar como albañil sin importar que al día siguiente tenía un examen muy difícil en la facultad de Medicina de la entonces Universidad de Nuevo León.

 

martes, 28 de enero de 2014

Un poema a la Virgen de la Cueva

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina sin nombramiento oficial

Si alguien la conoció y recorrió fue el doctor Eduardo Aguirre Pequeño, quien escribió unos versos el sábado de gloria de 1965 a  la imagen que se forma en el interior de la caverna:

Transeúnte detente
Y dirige tu mirada
Al lejano horizonte
Hacia el poniente.

Y en el fondo de eólico agujero
Una sacra figura Se presenta con los brazos abiertos,
Símbolo de gran amor y de paz
Entre los hombres.

Y al contemplar la mística figura,
Una voz a tu oído te replica
Es la que siempre aconsejó cordura
De evocadora imagen religiosa.


“Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva” (2-2)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina sin nombramiento oficial

 La palabra cueva viene de cavidad o hueco que se forma debido a la erosión causada por el viento, el agua o la combinación de las mismas; en las que intervienen procesos químicos, geológicos o atmosféricos. Regularmente las cavernas son formadas por corrientes de agua que disuelven o fragmentan las rocas. En la Sierra Madre correspondiente a Santa Catarina podemos observarlas al igual que ventanas o huecos en los muros. Tal vez la famosa de todas es la llamada Cueva de la Virgen situada en pleno Cañón de Santa Catarina, en la que se puede ver perfectamente una silueta de la madre de Jesús. Pero no hay una escultura, más bien vemos la imagen delineada por juegos de luz y sombra. En el interior de la caverna hay un tragaluz que ilumina la pared y el contorno de la cueva forma la imagen de una virgen parecida a nuestra señora de la Medalla Milagrosa. Tal vez la visión se deba más bien a la necesidad humana por enlazar lo sagrado con lo natural y lo humano. Cada vez que nos llevaban al río Santa Catarina, nos platicaban la historia de una religiosa que al buscar la forma de subir hasta la cueva se cayó y perdió la vida, como una advertencia para no subir hasta la cueva. Esta foto la tomó mi amigo Santiago Jorge Esparza Hernández y de todas maneras quienes Creemos, vemos a la figura de la madre de Dios encarnado. 

lunes, 27 de enero de 2014

Eduardo Livas Villarreal en Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


 Hace 50 años, el 27 de enero de 1964, el entonces gobernador del Estado, Lic. Eduardo Livas Villarreal visitó Santa Catarina para iniciar los trabajos de la instalación de la red de gas natural para la cabecera municipal, siendo alcalde don Fidel Ayala Rodríguez. Conviene aclarar que las gestiones habían iniciado con el entonces alcalde don Librado García Ayala (1961- 1963). Durante muchos años el centro de distribución de gas, estuvo en la plaza de la Constitución de Santa Catarina. En ésta fotografía tomada en el cruce de Manuel Ordóñez y Constitución, vemos al gobernador con un grupo de damas pertenecientes a las fuerzas vivas de Santa Catarina. Damas de muy grata memoria. Perdonen pero ya se me estaba pasando ésta conmemoración. 

“Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva” (1-2)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina sin nombramiento oficial

En el cañón de Santa Catarina sobresalen dos cavernas, una encima de la otra; la de abajo más pequeña llamada la cueva del Guano y la más grande llamada la cueva de la Virgen. El ilustre científico Eduardo Aguirre Pequeño las estudió para determinar la enfermedad que causa el excremento del murciélago, usado por mucho tiempo como abono y fertilizante en nuestros campos y quienes recogían el guano adquirían una enfermedad en los pulmones. Desde el río Santa Catarina se puede ver la imagen de la virgen María que nos recuerda el mito de la caverna de Platón. Y la belleza del sitio mezclada con la curiosidad y el atrevimiento por verla de cerca, hacía escalar a los más osados y audaces. Es difícil subir y más peligroso bajar. Se tienen registrados muchos accidentes y caídas desde el acceso a la cueva de la Virgen.

A 120 años de los límites entre Santa Catarina y Garza García

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
Hace 120 años quedaron definidos los límites entre Santa Catarina y San Pedro Garza García. El 14 de diciembre de 1882  quedó constituida una nueva municipalidad con el nombre de Garza García. La jurisdicción municipal quedó con la antigua hacienda y valle de San Pedro, los Molinos Jesús María, la hacienda de Prisciliano Siller, San Agustín, Carrizalejo y la Leona. El 26 de enero de 1894, por decreto del Gobierno del Estado de Nuevo León los límites fueron establecidos con la instalación de tres mojoneras: una en el cerro de las Mitras, otra en medio del llano comprendido entre las dos fábricas de La Fama y La Leona y otra más en un sitio no identificado conocido como La Loma Prieta. La división territorial comenzó exactamente en medio del llano. De ahí al norte hasta el punto más agudo del cerro de las Mitras en donde están las minas de La Luz y de San Antonio y al sur rumbo a la Sierra Madre en la confluencia de dos arroyos que bajan de un punto llamado La Escondida. Los límites fueron modificados en algún momento de la década de 1920, pues Santa Catarina tenía territorio hasta donde se junta el arroyo del Obispo con el río Santa Catarina y Garza García llegaba hasta donde se juntan el cañón de la Huasteca con el cañón de Santa Catarina. Los límites quedaron definidos a partir de la década de 1930. Cuando comenzó la construcción del campus UDEM, los límites fueron modificados de manera que la universidad quedara totalmente en Garza García en 1985.

domingo, 26 de enero de 2014

Y se acabaron las majadas con cabritos

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Había tanta producción de lácteos derivados tanto de las cabras como de vacas en Santa Catarina, que un personaje regiomontano comenzó a acaparar la compra y distribución de leche de cabra allá por la década de 1940. Muchos pastores de la Sierra prefirieron dedicarse a otras cosas y hubo quien hasta le sacó provecho a esa problemática. Marín Torres y su esposa Clara Sánchez de Los Horcones preparaban dulces de leche y los vendían en Monterrey con mucho éxito. Pero indudablemente el más famoso de todos fue el negocio en el cual Gabino Medrano hacía excelentes dulces de leche en un sitio conocido como “La Lactina” que también servía como parada de los camiones Monterrey-Saltillo. Por cierto, cuando se casó Marín Torres hijo con doña Eli Ordóñez allá en Nuevo Laredo, Marín grande llevó unos cabritos para prepararlos en la boda y la gente de aquellos rumbos quedó admirada por el sabor de los mismos. Y cada vez que Marín nos invitaba a cenar cabrito preparado por doña Eli, nos recordaba: “recuerden que también hay arroz". Las majadas con los corrales y las cabras desaparecieron. Los terrenos fueron contaminados, cambiaron de uso de suelo, no pagaban el costo de los cabritos, la poca atención a los pastores o fueron molestados por gente malintencionada. Pero el recuerdo por la preparación de platillos basado en cabritos y cabras como la barbacoa perduran en Santa Catarina que alguna vez se preció de ser uno de los municipios con mayor tradición culinaria para el cabrito, la fritada y la barbacoa en todo Nuevo León. (AGA/ Cronista de Santa Catarina)

Santa Catarina como tierra de ganado caprino y de cabritos

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
Son 51 municipios en Nuevo León y les aseguro que cada uno de ellos mantiene una rica tradición gastronómica en cuanto a platillos hechos ya sea con cabrito o cordero como la famosa patagorría del Valle de las Salinas, el panzate de Agua Fría y los cuajitos de Cadereyta Jiménez. Respecto al cabrito olvidé decir que en Sabinas Hidalgo hay un guiso similar a la fritada que llaman Fifi. En el restaurante del hotel Ancira de Bustamante cocinan un rico cabrito en salsa y quién no recuerda los famosos lonches de cabrito que doña Elodia González preparaba para su venta en la estación Villaldama para los pasajeros que venían en el tren conocido como La Marrana que iba hasta Nuevo Laredo. Tampoco en García cantaban mal las rancheras. Había muy buen cabrito en Los Fierros, El Milagro, Los Elotes e Icamole. Y en Santa Catarina no es la excepción. Hasta hace unos 25 años, fuimos uno de los principales productores de ganado caprino en la entidad. Había muchísimas majadas rumbo a los cañones de la Sierra Alta como Baja en la Sierra Madre y otros más allá por el rumbo de Rinconada y Casa Blanca. En el trayecto de la carretera Monterrey-Saltillo bien se podían conseguir queso y leche fresca de cabra. 

sábado, 25 de enero de 2014

El cabrito en Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
El cabrito en Nuevo León:  El origen del consumo del cabrito se lo debemos a judíos que llegaron al Nuevo Reino de León  con Luis Carvajal y de la Cueva y por ello tenemos usos y costumbres similares a los del pueblo hebreo. O la tradición se la debemos a los señores de ganado trashumantes que llegaron a la región a partir de 1636; cuando el entonces gobernador del Nuevo Reino de León don Martín de Zavala, un poco decepcionado por no encontrar los cerros repletos de oro y de plata y las ciudades en donde sus habitantes vivían con muchos lujos. Como había montes y valles con pastos y agua suficiente, además del suelo salitroso, propiciaron para empezar el traslado de 30 mil cabezas de ganado menor. Entonces se supone que los pastores se alimentaban de los animalitos y les dio por cocer al cabrito como si fuera una barbacoa. El cabrito al pastor se hacía en hornos subterráneos para su cocción y así evitaban que otros animales se lo comieran.  Ellos se iban a cuidar las cabras y ovejas y al regresar por la tarde encontraban al cabrito listo para comer. En realidad el típico cabrito que comemos es un cabrito a la griega al cual erróneamente le llaman al pastor. Ahora, el cabrito se prepara de distintas formas: si se cocina en su sangre es la fritada, puede ser en salsa, puede ser asado o como Dios les dio a entender. Lo cierto es que el mejor cabrito de Nuevo León se preparaba en General Zuazua,  Lampazos de Naranjo, Los Ramones, Cerralvo, Los Herreras y obviamente Santa Catarina.   
 

El cabrito en la historia de la cultura

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
Para griegos y romanos, la cabra representaba la lascivia y la voluptuosidad. Lascivo se convirtió en chivo. La trataban con respeto pues una cabra llamada Amaltea cuidó y amamantó a Júpiter; por eso llamaron a una constelación Capricornio. Es más, un conglomerado de estrellas muy pequeñas y borrosas reciben el nombre de las cabritas. Al dios Pan se le representaba como un pastor de cabras y los romanos llamaban “caprimultas” al esclavo que cuidaba los rebaños. También ofrendaban cabras de color blanco al dios Apolo. Comer cabrito es una tradición muy antigua, practicada entre los egipcios, de los pueblos de Medio Oriente, Grecia, Roma y los pueblos del norte de África. Esopo tiene una fábula sobre el cabrito: Un cabrito se rezagó en el rebaño y fue alcanzado por un lobo. Se volvió hacia éste y le dijo: “Ya sé, señor lobo, que estoy condenado a ser tu almuerzo. Pero para no morir sin honor, toca la flauta y yo bailaré por última vez”. Y así lo hicieron, pero unos perros oyeron el ruido y salieron a perseguir al lobo. Viendo la mala pasada, se dijo el lobo: “Con sobrada razón me ha sucedido esto, porque siendo yo cazador, no debí meterme a flautista”. Y hasta tenemos muchos dichos que tienen que ver con el cabrito: “Aun no es parida la cabra y el cabrito mama”, “Cabra coja no quiere siesta”, “Cabra que rume, leche amontonada”, “La cabra siempre tira al monte”, “Los que cabras no tienen y cabritos venden: ¿de dónde les vienen? “Anda como chivo en cristalería” o “Cuando me las hacen, ya verás cómo me encabrito” y “Un chivo pegó un reparo y en el viento se detuvo” entre otras más.
 

viernes, 24 de enero de 2014

El cabrito como alimento divino

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
En el pueblo de Israel, el cabrito se ofrecía a Dios con respeto y veneración.  No cocerás el cabrito en la leche de su madre” (Ex 23, 19). “Ve al rebaño y tráeme dos cabritos hermosos. Yo haré con ellos un guiso suculento para tu padre como a Él le gusta” (Gen 27, 9 .  Cuando hicieron pasar por muerto a José, degollaron un cabrito y tiñeron de sangre su túnica. En Éxodo 12, 5: “el animal será sin defectos, machos de un año y los escogeréis entre corderos y cabritos”. Preferentemente tomaban cabritos que se quedaban con su madre no más de siete días. También el cabrito tiene que ver con la fundación de Roma y con la historia del día de san Valentín, las cuales tienen su origen en la fiesta de las februas de los latinos, un ritual de purificación que legó su nombre a este mes. Cada 15 de febrero, los romanos homenajeaban al fauno Lupercio protector de los rebaños, al que relacionaban con la sensualidad masculina desenfrenada, expresada en los mitos de faunos y machos cabríos. Decían que a mediados de febrero, Lupercio se dedicaba a embarazar a mortales con la intención de que la vida silvestre siguiera desarrollándose. En las fiestas de la Lupercalia, los jóvenes romanos corrían por las calles cubiertos apenas con una piel de cabra, golpeando a las muchachas que encontraban a su paso con correas de cuero, en la creencia de que este castigo daba fecundidad a las jóvenes en edad de merecer.

jueves, 23 de enero de 2014

El cabrito: la comida típica del noreste

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El platillo más representativo del noreste mexicano es el cabrito. No es exclusivo de Nuevo León, pues también lo consumen en Coahuila y en las regiones del norte de Tamaulipas como de San Luis Potosí. En Matehuala es donde más se producen los derivados del ganado caprino como lo son los lácteos y dulces. El cabrito es la cría de la cabra que aún no pasa de 40 o 45 días y es destinado para el sacrificio para preparar varios tipos de alimentos entre los que destacan el cabrito... al pastor, el cabrito en salsa y la sangre del mismo que se utiliza para hacer un guiso que conocemos como fritada. La palabra cabrito es diminutivo de cabra. Los lugares en donde se crían a las cabras se llaman majadas, en donde recogen de noche al ganado y los pastores se quedan a dormir. Para el descanso de los animales tenían sesteos, es decir, parajes en donde hacía sombra para descansar del sol. Por cierto, pasando la Cuesta de Carvajal, rumbo a Saltillo, está un sitio llamado “Sesteo de las Aves”. Para el sacrificio pascual, debía ser un macho no mayor a un año y sin mancha. Por ejemplo cuando Dios quiso cerrar la alianza, avisó que debía sacrificarse una vaca, una cabra y un cordero. Preferentemente se sacrificaban corderos, pues este animalito es más tranquilo y paciente. Cuando no había corderos disponibles, entonces ofrecían a un cabrito en sacrificio pascual. 

La fritada, la carne asada y Vasconcelos

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
Algunos lectores han estado preguntando respecto a la frase de "donde termina el guisado y comienza la carne asada". José Vasconcelos nació en Oaxaca en 1882. Entre 1895 y 1896 vivió en Piedras Negras, Coahuila y en sus memorias siempre hace patente la nostalgia y el recuerdo de la rica gastronomía de Oaxaca y de Chiapas en donde también vivió. Es el fundador de la SEP y siendo secretario acudió a la sierra de Querétaro y ahí le prepararon diversos platillos con pollo. Al ver la funcionalidad de la carne de pollo con la cual se pueden hacer caldos, moles y guisos diversos, fue cuando dijo la famosa frase más bien como para congraciarse con los anfitriones  y señalar que en el norte de México solo se consume carne asada y tortillas de harina. La respuesta no se hizo esperar y el escritor originario de Lampazos de Naranjo José Alvarado, quien fuera rector de la entonces Universidad de Nuevo León,  le contestó lo siguiente: en el norte no solo se consume la carne asada sino otros platillos entre ellos la fritada de cabrito, la cual consideró como el más completo en la historia de la civilización por los ingredientes que lleva, lo complejo para prepararlo y los múltiples sabores y aromas a los que remite la fritada. Aquí en Santa Catarina como en muchos lugares de Nuevo León y Coahuila se prepara una excelente fritada, muy recurrente en las bodas de aquellos años junto con la barbacoa.

miércoles, 22 de enero de 2014

La carne asada

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
Dicen que en Nuevo León durante el verano, una carne asada y una cheve de volada. También José Vasconcelos sentenció: “donde termina el guisado y empieza la carne asada, ahí termina la civilización”. Desde entonces se dice que hay dos Méxicos: un norte trabajador no muy dado a la cultura, un sur culto y pensante. Más no debemos considerar el grado cultural de un pueblo basado solamente en el cultivo de las bellas artes. La cultura es el modo de vida de un pueblo y en ese sentido todo es cultura en cuanto manifestación humana. Del Trópico de Cáncer hasta el río Bravo y los límites con los Estados Unidos la carne asada es un platillo sencillo y recurrente pero no por eso denota un grado o nivel cultural. Todo lo contrario, preparar y asar las carnes tiene su chiste, su método y su sentido. Por tener zonas ganaderas considerables, la carne para asar es considerada como de la mejor. No se diga la que se puede conseguir en Múzquiz y Sabinas, Coahuila. En Nuevo León tenemos muy buenas carnicerías y en algunos de nuestros pueblos se tienen carnicerías que anuncian la venta de carne fresca con banderas: roja para res y azul para la de puerco. El origen de la carne asada lo vemos en los antiguos indígenas nómadas, cazadores y recolectores, que les gustaba tatemar la carne en las brasas o en la hoguera para consumirla. Y a la llegada de los pobladores de origen ibérico, introdujeron ganado mayor y menor y pronto el consumo y gusto por la carne asada proliferó a tal grado de que las hacemos para fiestas y reuniones especiales. Con una buena salsa, tortillas, cocida con carbón natural o leña de mezquite pues mucho mejor.

El ingrediente secreto de la cocina norestense

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
La comida norestense es rica y apreciada por sus colores, aromas y sabores. Los ingredientes son iguales que en alguna otra parte del país. Se supone que la gastronomía norestense no es muy propensa a comer el puerco y los derivados de la misma. Pero todo lo contrario. Cada vez que se mataba un marrano se usaban todas sus partes. Se hacían chorizos, carnitas, chicharrones, barbacoas, caldos, asados y la grasa o manteca. Suele proceder del vientre del animalito y es de color claro. Se le usa como ingrediente en todas las cocinas del mundo incluso hasta como conservador. Yo recuerdo haber visto chicharrones y asado de puerco mezclados con la manteca en botes de lámina.  Cada vez que necesitan algo; los sacaban, le quitan la grasa y los volvían a recalentar con otro gusto y sabor distinto. La manteca de puerco se le mezcla con la harina para hornear las semitas, hojarascas, coyotas y empanadas tan características en nuestra región. Contrario a lo que se cree es buena para el desarrollo hormonal del ser humano. Siempre se le ha considerado mala. Incluso un dicho regional sentencia: “es malo como la carne de puerco”. Los norteamericanos cuando invadieron a México en 1846 nos llamaron “greasers” pues decían que nuestra piel brilla gracias al uso de la manteca de puerco para preparar nuestros alimentos. Se le usa preferentemente para freír los antojitos mexicanos como lo son las enchiladas, flautas, tacos, sopes y gorditas. Para muchos conocedores de la gastronomía regional, la manteca de puerco es el ingrediente secreto de la comida típica del noreste.

Las gorditas de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Y Santa Catarina no es la excepción. Hubo un tiempo en que el aroma de las tortillas de harina predominaba en el ambiente tanto al rayar el alba como al ponerse el sol. Las preparaban para despedir al obrero como a los alumnos de la escuela. Y se volvían a hacer para darles la bienvenida al atardecer. Las señoras cual sacerdotisas del fogón  y la cocina las hacían para el lonche de los obreros como de los hijos que iban a la escuela. Ahí donde degustábamos los tacos con puro frijol o huevo revuelto. Los mejores eran los que llevaban los niños que vivían en la granja Los Tres Reyes. Y entonces teníamos todo lo necesario para comer gorditas: el amor de nuestras madres, la manteca de la ACCO y la harina de los molinos de don Aurelio González Henry y el famoso Rexal que no podía faltar. Los domingos por la mañana cambiaba la dieta: en lugar de frijoles la barbacoa y cada vez que se podía con carne asada. En cuanto la forma esta varía: si eran muchachas primerizas parecían trozos de mapamundis que luego se hacían redondas conforme a la práctica. Mi mamá las preparaba grandes, en cambio unas tías las hacían pequeñas.  ¡Cómo es el sincretismo cultural! En La Fama si cocinaban las tortillas de harina y cuando llegaron las familias procedentes de la Villa de Santiago se asombraron por el sabor de ellas pues decían no las habían probado. Incluso desde hace 50 años, tenemos un restaurante llamado La Burrolandia en donde se preparan los mejores burritos con salchichas y frijoles. 

martes, 21 de enero de 2014

Origen de la primera industria: La Fama de Nuevo León

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
El 20 de enero de 1856, los principales accionistas de la Fábrica de Hilados y Tejidos de la Fama de Nuevo León, organizaron una fiesta para inaugurar y bendecir las nuevas instalaciones de la empresa madre y origen de la industrialización en Nuevo León. Estuvieron el general Santiago Vidaurri como gobernador del Estado para cortar el cordón y accionar las máquinas. Luego el señor obispo Francisco de Paula Verea realizó la bendición del lugar; mientras 200 invitados eran testigos de la apertura de la primera industria formal en Nuevo León. Durante el banquete no faltaron los brindis, los aplausos y los vivas para el grupo de inversionistas que apoyaron la instalación de la factoría. Para concluir con los festejos hubo piezas de artillería y tres cañones que hicieron disparar para el arranque de tan significativa empresa. En la mesa principal estaba un mantel blanco en el cual sobresalía un majestuoso cerro de la Silla bordado y con letras: La Fama de Nuevo León. La sociedad anónima compuesta por 15 inversionistas quedó constituida el 22 de junio de 1854 e inmediatamente se dedicaron a la construcción de la planta. El 21 de enero de 1856, hace 160 años la fábrica de hilados y tejidos LA FAMA DE NUEVO LEON comenzó sus trabajos. Conviene señalar que se llama La Fama de Nuevo León porque en Tlalpan, Ciudad de México, existía una fábrica llamada LA FAMA MONTAÑESA. LA FAMA DE NUEVO LEON, a 160 años de su fundación. Si alguno de los lectores sabe de algún festejo, por favor avisen para estar al tanto. 

Las tortillas de harina (6)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
La cocina norestense y en especial la de Nuevo León se distinguen por sus elementos e ingredientes en los cuales se conjuntan aromas y sabores en donde no pueden faltar la carne ya sea de res, cabra, puerco de la cual se usa en mucho su manteca, con piloncillo, harina, maíz, frijol y la nuez. Una lectora amablemente escribió: “Las mejores de harina son las que prepara mi mamá” y con justa razón, en la entidad hay muy buenas cocineras que conocen las artes culinarias en especial el de las gorditas de harina ya sea saladas o de azúcar. En muchos municipios de Nuevo León se generalizó su consumo desde el siglo XIX pues había muchos molinos de trigo en nuestros pueblos. Y el primer molino industrial lo abrió don Jacinto Lozano en San Pedro Garza García en 1849 al que llamaron de “Jesús María”. La tortilla de harina cobró gran importancia en las familias de la región y en los años 80 comenzó a industrializarse. En Sabinas Hidalgo, Nuevo León destacan las tortillas que prepara desde 1985 la empacadora de Jorge Cantú. Tan ricas y famosas que vienen desde Laredo, Texas por ellas y buscadas por los sabinenses que extrañan la gastronomía típica de su pueblo. Y no se diga las que preparan y venden en Anáhuac, Lampazos de Naranjo, Villaldama, Los Ramones, General Zuazua y Villa de García. Indudablemente la tortilla de harina es un alimento que a diario se busca y se consume entre la población del noreste del país y que ha dado lugar a varios platillos que se han popularizado también en Estados Unidos como las llamadas “burritas”.

lunes, 20 de enero de 2014

Las tortillas de harina (5)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

¿Y donde preparan las mejores tortillas de harina? Pues con todo respeto y justificado de que en gustos se rompen géneros, pero a mi las mejores tortillas de harina son las que preparan en Coahuila. Por ejemplo en Monclova, Coahuila, se ha llegado a contar más de 600 negocios dedicados a su fabricación. La mayor parte son empresas familiares donde se elaboran a mano, pero las de “Mi fondita” es la principal empresa dedicada a esta actividad de manera formal desde 1991, pero desde antes ya lo hacían aunque con menor producción. La tortilla de harina era principalmente utilizada para hacer el lonche de los obreros de Altos Hornos y de las fábricas que llegaron a Monclova: no necesitaba calentarse y con cualquier guiso saben bien. Sin duda en Monclova la Bella, se registra la mayor producción de tortilla de harina que buscan residentes del lugar y paseantes ya que tienen el sabor casero, al ser elaboradas por mujeres que por años se han dedicado a esta actividad. En municipios del centro y norte de Coahuila las comen en la mañana, medio día y cena. Y las mejores tortillas de harina que he probado en mi vida, son las que hace la señora Bertha Elia González, una ex alcaldesa de Hidalgo, Coahuila, municipio fronterizo situado entre Colombia, Nuevo León y Guerrero, Coahuila. 

Las tortillas de harina (4)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Indudablemente la tortilla de harina enlaza y está en todo el norte de nuestra nación. Desde Tijuana a Matamoros se le conoce y aprecia. Y ahora trascendió su consumo más allá del río Bravo y del Trópico de Cáncer. Gracias a una panificadora hasta le cambiaron el nombre: en lugar de tortillas de harina les llaman tortillinas. Ahora se consumen allende las fronteras debido a la demanda de todos los mexicanos que viven en los Estados Unidos y de otros estados del centro como del sur del país.  Una buena tortilla originalmente se hacía con harina de trigo, con manteca vegetal, rexal y sal al gusto. Si querían hacer tortillas para el desayuno o el almuerzo, acompañadas con café, entonces le ponían azúcar. Para preparar la masa le ponen agua. Aquí en Santa Catarina mi tía Chabela Rangel les ponía leche y a veces hasta mantequilla. Ahora las tortillas llevan aditamentos, conservadores y hasta colores. Las hacen en máquinas especiales y las someten a un proceso de pre cocimiento. Ya casi no las quieren preparar en la casa, por lo complicado de los tiempos que vivimos. Regularmente las hacen las abuelitas o señoras con tradición muy apegada. Preparadas con habilidad y destreza para hacerlas redonditas. Ahora solo las cocinan en momentos y tiempos especiales. Como bien lo han advertido algunas féminas, es mejor comprarlas en alguna cadena comercial y en bolsitas de diez o 20 de ellas. 

domingo, 19 de enero de 2014

Las tortillas de harina (3)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Para muchos, la tortilla de harina es de origen judío sefardita. Es lo más parecido al famoso pan ácimo con el cual Yahvé alimentó a su pueblo por el desierto durante el Éxodo. Para otros tiene su origen en el sincretismo cultural de los españoles y los beréberes del desierto. El pan árabe es propiamente una tortilla de harina. El llamado pan árabe es muy parecido por su forma, textura, color y sabor a la tortilla de harina. Es más, los bereberes del desierto amasan la harina, la ponen sobre las brazas, las tapan con la arena del desierto y esperan a que queden cocidas. Luego les quitan la tierra y pedazos de carbón que se quedaron en el pan y las comen con mucha devoción y respeto. Por eso se dice que las tortillas de harina llegaron con los conquistadores españoles, quienes estuvieron por mucho tiempo dominados por la cultura árabe y de la cual aprendieron diversas formas de aprovechar el trigo haciendo el pan árabe, el pan semita y el cereal. Es más, el cereal árabe aun lo preparan los beduinos en comales de barro convexo de más de 60 centímetros de diámetro. Las dejan cocer hasta que se tuestan para posteriormente triturarlas y las mezclan con leche de cabra como si fuera un cereal como el que nosotros consumimos por las mañanas. 

Las tortillas de harina (2)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Efectivamente, las tortillas de harina son muy buenas para preparar tacos, ya sea con frijoles, chorizo con huevo, carne seca o algún otro guiso. Y saben distinto cuando se les calienta en un improvisado comal en la hoguera. Por ejemplo, cuando estaban haciendo la biblioteca de la Universidad de Monterrey, al medio día el aroma de las tortillas de harina recorría todo el campus y había alumnos que compraban los tacos a los albañiles. O de los seminaristas que cambiaban la comida preparada por las religiosas por los tacos de harina que llevaban los güercos del colegio Cantú Treviño de la siempre recordada y admirada Juanita Llaguno. Durante mucho tiempo, fue el alimento preferido de los arrieros y agricultores, quienes siempre llevaban consigo un bastimento: carne seca y una especie de bizcocho o pan hecho con harina de trigo o de maíz, acompañado con pinole y piloncillo. Los vaqueros y militares que pelearon y participaron en algún episodio del siglo XIX con eso sobrevivían. Dicen que por eso no se bajaban del caballo, siempre con un tasajo y una gorda de harina a la mano. La alimentación norteña es fruto del sincretismo cultural: desde la carne asada en las brazas, el cabrito, la fritada, las tortillas de harina, la carne seca y la elaboración de panes en los que se mezcla la manteca de puerco, el piloncillo y la nuez. ¡Ah y si son de Villaldama, la tierra de los Guerrero, pues mejor! 

sábado, 18 de enero de 2014

Las tortillas de harina (1)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Las tortillas de harina: El sentir popular sentencia: “si son de maíz ni me las mientes, pero si son de harina ni me las calientes”. En Monclova la bella aseveran: “Si son de harina ni me las calienten pero si como unas de maíz se me parten los talones”. Dicen que mujer que no sabe hacer mole, chiles rellenos ni tortillas de harina, no están aptas para el matrimonio.  La tortilla de harina inspiró al promotor cultural monclovense Jesús Guajardo de los Santos para hacerle un poema llamado “A mi gordita querida”: “Me enloquece sentir tu calor, sentir que me queman los labios; no me importa que queden resabios, cuando aspiro con fuerza tu olor. Al ver tus lunares de obscuro color, los quiero palpar en mis manos, recorrer tus bordes livianos, gozar de la suave tersura de tu cuerpo. El gozar la blancura lo mismo que en invierno que en ardiente verano…”Marín Torres advertía de su peligrosidad: los polvos blancos son los que más daño hacen a la salud son la harina, la sal y la azúcar. Pero nadie pone en duda su sabrosura, lo mismo recién hechas saliendo del comal que frías o al tiempo. 

La Burrolandia de La Fama (2-2)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Como bien lo han advertido, son 50 años de dos negocios emblemáticos tanto de La Fama como de San Pedro Garza García. La Burrolandia está en el lado norte de la calle Juárez entre Escobedo y Morones Prieto. La llamada “Cenaduría de Chuy Burros” está en la calle Juárez esquina con Alfonso Reyes en el casco viejo de San Pedro Garza García. A decir verdad, yo probé primero los burritos que preparan en San Pedro pues viví entre 1980 y 1987 en el Seminario de Monterrey. La Burrolandia la conocí en unas vacaciones de 1983 y confieso que desde entonces acudo cada vez que se puede y da hambre o antojo. Quienes iniciaron el negocio fueron Pedro Barajas, un obrero textil que se quedó sin trabajo en La Leona y su señora esposa Virginia Villafaña Rocha, procedentes de León, Guanajuato. En 1963 alguien les ofreció abrir un negocio de comidas en donde se preparaban unos tacos grandes a los que llamaban “Burritos”. Don Pedro no sabía gran cosa de comida pues él se dedicaba a otro tipo de trabajo. En la decisión de hacerse del negocio influyó don Raimundo Guzmán y comenzaron a preparar los burros en uno de los arcos de la atarjea situada en frente de la plaza Bernardo Reyes de la Fama. Cuando destruyeron el monumento en 1970 se fueron al patinadero que estaba en la calle Hidalgo casi enfrente de la escuela. Ahí tenían un pequeño tejabán y como les fue bien en la venta, compraron la propiedad de la calle Juárez en donde están desde 1971. Y no solo preparan los burritos, sino también flautas, tostadas y tacos. Todos riquísimos. 

La Burrolandia de La Fama (1-2)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El 2014 repleto de festejos y conmemoraciones. Y la Burrolandia cumple 50 años de ofrecer una comida que bien puede considerarse ya típica y característica de nuestro municipio. A decir verdad muchos platillos o formas de cocinar se han perdido o son recetas familiares que se guardan con mucho recelo. Y en Santa Catarina se preparaba lo mismo que en otros lugares de la entidad excepto con algunas variantes en los ingredientes o formar de preparación. Los burritos son tortillas grandes de harina enrolladas y en algunos sitios se ofrecen como tacos gigantes. Hay quien ve su origen en el fast food norteamericano. La tradición popular los hace originarios de Guanajuato, en donde ya se preparaban desde fines del siglo XIX. La diferencia entre el burrito y los tacos es que los primeros son enrollados y semejan la oreja del jumento. O también porque parecen las cargas enrolladas que llevaban en recuas. También en Chihuahua ya fueron adoptados. Para la gente de allá los burritos son de Ciudad Juárez, en donde un señor de nombre Juan Méndez vendía la comida y a falta de platos, la envolvía en tortillas grandes de harina. Recorría las calles del barrio de Bella Vista en el viejo Ciudad Juárez con dos burros y en consecuencia la gente le comenzó a llamar "El Señor de los Burros"  en la década de 1920.  Obviamente llevan frijoles y carne o algún otro tipo de guiso. En la Burrolandia de la Fama se les prepara en forma de taco y pueden ser de carne deshebrada o de “wines”, como antes nos referíamos a lo que hoy son salchichas. Los burritos no son originarios de Santa Catarina ni menos de Nuevo León, pero a 50 años de probarlos en el local que tienen en La Fama, bien pueden considerarse como una comida típica de nuestro municipio y de nuestro pueblo. 


viernes, 17 de enero de 2014

El tesoro del aguacate

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

El tesoro del Aguacate: los derroteros son planos o indicaciones que nos llevan a donde hay posibles tesoros o “relaciones” como también se le conoce. Pero también hay manifestaciones de índole sobrenatural que nos muestran en donde puede haber algo. En cierta administración municipal de Santa Catarina, los empleados del DIF vieron regularmente que la zona en donde estaban los columpios estos se movían solos. Vieron sombras, ruidos y señales por los alrededores. Le avisaron el presidente municipal de las extraordinarias señales. Una buena tarde, le pidieron a todo el personal del DIF que se fueran temprano a sus casas y dejaron sin protección ni vigías al DIF. Al día siguiente, grande fue la sorpresa que junto a un árbol de aguacates, estaba un pozo en donde se dijo alguno se benefició con las señales del “más allá”. Alguien del más acá encontró una relación; bueno, un tesoro del cual se benefició. Tal vez lo compartieron y cambiaron las cosas que encontraron por ganancias. En el DIF estuvo una labor, luego les dio por hacer un motel llamado El Bosque. Luego lo convirtieron en “motel de paso” y escenario de relaciones furtivas, hasta que Juan Francisco Caballero lo convirtió en instalaciones del DIF en 1985. Pues bien, un alcalde que gobernó Santa Catarina entre 1985 y 2012 se sacó la lotería sin comprar boleto. Perdón, más bien existe la posibilidad de que pidió que excavaran en donde alguien le advirtió que había un tesoro a un lado del aguacate. 

Club, motel y DIF

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Hubo una vez en que Santa Catarina no tenía colonias ni vialidades truncas. Había tierras de agostadero, de temporal y de cultivo. Estas regadas por dos acequias: la del Molino y la de los Arredondo las cuales abarcaban desde la hoy calle de Librado García hasta El Lechugal. Precisamente a la entrada de Santa Catarina en una huerta muy grande en donde abundaban árboles y la vegetación, hicieron un club de recreo y del hospedaje para el turismo local y extranjero. Una alberca, restaurante, salón de actos, terrenos donde bien se podía practicar el tiro al blanco o algún otro deporte. Luego el club se convirtió en sitio de relaciones prohibidas y secretas. Tan famoso que muchos conocían a Santa Catarina por el motel El Bosque. En 1985 Juan Francisco Caballero Escamilla se los quitó y les dio permiso para instalarse allá rumbo al entronque a Villa de García. El motel se hizo la sede de las oficinas del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Municipal. Muchos de los edificios originales fueron borrados o modificados. Los árboles dieron espacio a oficinas donde ahora se les brinda apoyo y ayuda a quien lo necesita. 

jueves, 16 de enero de 2014

Montañas Épicas (última parte)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina



¿Por qué muestra tan épica figura
esa enorme cadena de montañas?
Sus formas terroríficas y extrañas
sólo Dios modeló, no la ventura.

Bajo su prodigiosa arquitectura
se guarecen palacios y cabañas,
fructifican los trigos y las cañas
y el abundoso manantial murmura.
Y allá, sobre las cumbres de granito,
las águilas indianas siempre alertas,
bajo el dosel azul del infinito
guardando están de nuestro honor las puertas,
al ultraje cerradas y al delito,
a la esperanza y al amor abiertas.

Montañas Épicas (continuación)

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Poema Montañas Épicas (M.J. Othón) Continuación…

Contempladas de cerca, repentino
asombro se apodera de la mente
y en los nervios y músculos se siente...

circular el pavor de lo divino.
Ni el blando helecho ni el robusto encino
predominan en la áspera vertiente,
ni fulgura en las cumbres castamente
la blanca nieve del paisaje andino.
Sus arrugas de piedra, sus picachos
donde el hierro incrustóse en rojas vetas
y plantó el jaramago sus penachos,
aparecen cual hachas formidables,
titánicos puñales y saetas,
lanzas ingentes y ciclópeos sables.

Montañas Épicas

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Manuel José Othón (1858-1906) fue un hombre de letras y político originario de San Luis Potosí que perteneció a los movimientos literarios del romanticismo y modernismo. Escribió uno de los poemas más representativos de México llamado Idilio Salvaje. Estuvo a principios de siglo XX en Monterrey para unas veladas literarias y al conocer las montañas de la Sierra Madre, en especial las del cañón de Santa Catarina, escribió el poema Montañas Épicas. A continuación una estrofa de la misma:

Cuando clarea o ya cuando atardece,
se destacan informes a lo lejos
cual una sombra azul, que a los reflejos
del crepúsculo gris se desvanece.
Mas su contorno gigantesco crece
festonado por árboles añejos
que se erizan cual ásperos cadejos,
cuando el día triunfante resplandece.
Y en la noche, los áridos peñones,
las vértebras enormes del coloso,
sus empinados riscos y crestones,
semejan, en bosquejo tremebundo,
el esqueleto rígido y monstruoso
de un muerto Sol pesando sobre el mundo.



miércoles, 15 de enero de 2014

Las Termópilas de Santa Catarina

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Los carrancistas intentaron quedarse con el control militar y político de la región. Para el mes de enero de 1915 corría el rumor de que las fuerzas al mando del general carrancista Luis Gutiérrez Garza, hermano de don Eulalio Gutiérrez, (recién nombrado presidente de México por la Convención de Aguascalientes) quiso atravesar la sierra de Arteaga hasta Santa Catarina con un contingente compuesto por 2 mil hombres, con la intención de atacar a Monterrey. La noticia llegó hasta el general Ángeles quien para detenerlos, ordenó al coronel Jesús Aguilar González y a Roberto Morelos Zaragoza (sobrino de Ignacio Zaragoza) acudieran a la entrada del Cañón de Santa Catarina, contando con el apoyo de cien hombres y dos metralletas. Esperaron al ejército de Luis Gutiérrez que al fin de cuentas nunca llegó. Durante la espera, a la fuerza villista al mando de Jesús Aguilar le dio hambre. Vieron a unos pastores con sus cabras, les quitaron algunas, las mataron e hicieron barbacoa con ellas; luego pidieron a las mujeres que vivían en La Huasteca y Los Nogales que les prepararan unas tortillas y una salsa con la que se comieron la carne de las chivas. Como no pasó nada se regresaron a Monterrey  y el general Felipe Ángeles les preguntó que habían hecho en ese tiempo. Jesús Aguilar quien era primo hermano de los Madero simplemente le dijo se la habían pasado muy bien; estaban todos llenos y contentos y que las tropas jamás se aparecieron.

La defensa de Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Para defender Monterrey, el general Felipe Ángeles dispuso que el general Máximo García con dos mil dragones se apostaran en las Lomas de Armendaiz al norte de Monterrey. Un oficial del estado mayor se quedó en el Obispado, mientras que el general Herón González allá por el rumbo de la cervecería. De la cervecería con rumbo a la Fundidora, la famosa brigada Bracamontes estableció una línea de franco tiradores. Así quedó protegida la ciudad por sus cuatro costados para evitar el ingreso de los carrancistas. También envió tropas a Cadereyta Jiménez, Los Ramones, Villaldama y otros lugares. No obstante dejaron sin protección el camino al Huajuco y los accesos a Santa Catarina pues mantenían el control de Saltillo y de Torreón y pensaron que la misma sierra les pondría el alto. En una de esas, allá por el rumbo de Fundidora atraparon a una mujer disfrazada de hombre, con un nombramiento de teniente expedido por Pablo González. Traía una pistola y un frasco con unas pastillas de veneno, con la que supuestamente se dijo quería matar a Felipe Ángeles. El 6 de febrero, las tropas de Pablo González atacaron a Monterrey, pero fueron rechazadas por la fuerza de artillería que se habían apostado en Fundidora. El 15 de febrero delegó la comandancia militar y la gubernatura a Raúl Madero. 

La batalla de Ramos Arizpe

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina


Con el afán de borrar al movimiento constitucionalista, las tropas de la División del Norte al mando de los generales Felipe Ángeles y Raúl Madero llegaron a la región para tener el control militar y político del noreste. Comenzaron el asedio sobre Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga a principios de enero de 1915. Las fuerzas del general Felipe Ángeles se apoderaron de la capital de Coahuila el 6 de enero de 1915. Todo su estado mayor se resguardó en el hotel Coahuila. Ya comidos y descansados, dispuso la salida de una fuerza de 50 hombres con rumbo a la hacienda San José de los Nuncio para buscar grupos armados. Los encontraron y comenzó una cruenta batalla. Dicen que había tanta neblina que comenzaron a dispararse entre los mismos. Finalmente vencieron los villistas y se hicieron de los archivos de Antonio I. Villarreal y de Eulalio Gutiérrez. Los Nuncio fue el último reducto en donde estuvo toda la llamada División del Noreste. Cuenta el rumor de que en uno de los vagones donde dormía don Antonio I. Villarreal encontraron ropa íntima de mujer de talla muy grande y comenzaron a burlarse de que en realidad él las usaba. Hace 101 años, las tropas de la famosa División del Norte al mando del general Felipe Ángeles entraron a Monterrey para asumir la gobernatura y la comandancia militar de Nuevo León. Desde un balcón del hotel Iturbide, Felipe Ángeles arengó a la población a sumarse al movimiento en contra de Carranza. Y la gente de Nuevo León apoyó la causa. 

martes, 14 de enero de 2014

La toma villista de Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Un 15 de enero pero de 1915, la artillería del general Felipe Ángeles y la fuerza al mando del general Raúl Madero entraron a Monterrey, después de cruentos enfrentamientos contra la División del Noreste de los generales lampacenses Pablo González y Antonio I. Villarreal. La presencia de los carrancistas, mantenía en una situación difícil a la sociedad regiomontana, que vio en las tropas villistas una forma de aliviar los problemas y situaciones difíciles que les impusieron en Nuevo León entre abril y diciembre de 1914. Por eso el 15 de enero de 1915 hubo fiesta y un caluroso recibimiento para dar la bienvenida al grupo más emblemático y heroico del villismo. En esta fotografía vemos a doña Mercedes González de Madero acompañada de algunas damas influyentes de Monterrey, todas formando una cadena humana para acercarse y saludar al hijo que se fue a la revolución y reivindicar las causas políticas del maderismo. Algo tiene ésta imagen pues vemos a una madre que sale a ver a su hijo, después del martirio de los otros dos, Francisco y Gustavo. Decían que los Madero eran primos de una buena parte de Monterrey y por eso la gente salió para apoyarlos. Y es cuando los empresarios se quejaban del nepotismo de los Madero. Y en efecto, Raúl Madero y Felipe Ángeles regresaron en parte la paz y tranquilidad perdida durante la etapa de la Revolución. Tres meses después llegó Villa y la historia cambió. 

La cucaracha se compuso en Monterrey

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

Las tropas leales a Carranza pertenecientes a la División del Noreste al mando de Pablo González y Antonio I. Villarreal controlaron Monterrey entre abril y diciembre de 1914. Por estas fechas se da el rompimiento entre los ejércitos de Villa y Zapata en contra del de Carranza, a quien desconocieron como primer jefe del ejército constitucionalista. De nueva cuenta la región fue escenario de los enfrentamientos entre la famosa División del Norte y la aguerrida División del Noreste. En el mes de enero de 1915, los carrancistas entregaron la plaza para dispersarse por algunos lugares de Coahuila y Tamaulipas, en donde esperaron la oportunidad de enfrentar de nueva cuenta a los villistas. Quienes se hicieron cargo de la autoridad en la capital, fueron los de la Cámara de Comercio de Monterrey. Fue cuando se dice que en una cantina de Monterrey, los villistas compusieron unos versos en contra de los carrancistas, pero con música de una canción muy antigua llamada La Cucaracha. Dice una estrofa: "los carrancistas, los carrancistas, ya no pueden caminar, porque les falta, porque les falta marihuana que fumar. Ya se van los carrancistas, ya se van haciendo bola, porque llega Pancho Villa y los agarra de la cola". 

Venustiano Carranza en Villa de García

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

A 100 años del Segundo Sitio de Monterrey: Es probable que Carranza estuviera en al menos dos ocasiones en Monterrey. La primera el 25 de junio de 1914. Durante su estancia se quedó en una de las casas del cerro del Mirador y en Monterrey en la casa del Lic. Eugenio Castillón. Carranza estuvo otra vez en Monterrey entre el 13 y 19 de octubre de 1914. Fue bien recibido por los empresarios, quienes le hicieron una comida en la Quinta Calderón.  No obstante al recibimiento que le habían dado, amenazó a los principales invitados con fusilarlos por apoyar al régimen del traidor Huerta. En ésta foto muy rara por cierto, sin fecha, sin precisar el lugar y los lugares, tal vez sea el Puerto del Durazno en donde estaba la estación de ferrocarril más importante en el municipio pues tenían cinco por esa época. Solo la leyenda: El pueblo de Villa de García recibiendo a Venustiano Carranza. 

lunes, 13 de enero de 2014

La plaza Bernardo Reyes de La Fama

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina

A partir de 1903 se dispuso la traza de una plaza en La Fama, para formar un centro cívico y articular la vida social de un pueblo. Para honrar la memoria y agradecer la labor del entonces gobernador, las autoridades municipales le llamaron Bernardo Reyes. Trazaron los andadores, nivelaron el terreno, plantaron árboles, pusieron piso y bancas; así surgió el corazón de un pueblo como La Fama. En 1910 se hizo uno de los pocos actos cívicos en todo el municipio. Colocaron una base con mármol negro traído de las canteras del cerro del Topo Chico y para honrar el centenario del Grito de Independencia, develaron un busto del padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla. El monumento quedó exactamente en medio de la plaza Bernardo Reyes. Luego construyeron las instalaciones de la escuela Benito Juárez en la década de 1930 y siendo alcalde Fidel Ayala Rodríguez entre 1964 y 1966 se construyó el local para el Juzgado y la cárcel municipal. La vida social, cívica, educativa y política quedó definida. Y al norte, los majestuosos arcos de la atarjea delimitaban el espacio. De todo el entorno solo permanece la escuela, los arcos cedieron a la modernidad entre 1969 y 1970, la plaza fue remodelada en 1977, movieron el monumento y los juzgados destruidos. En 1988 Tere García trató de regresar el trazo original y construyeron un kiosco y entre 2005 y 2006 hicieron un monumento a los arcos desaparecido.