jueves, 26 de diciembre de 2013

Nostalgia por El Pajonal

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
Después de la cabecera municipal, el lugar más antiguo de Santa Catarina es el Pajonal. Pueblo ancestral situado en una meseta en medio de la sierra a la cual se accede por dos cuestas, una llamada los Bancos y la otra de la Manteca. Es proverbial la leyenda que relata de cómo una camioneta cayó a uno de los precipicios y en ella venía una familia. Desde entonces se aparecen niños por el camino. O también del ancianito que sigue a lo lejos a los caminantes y que de pronto de pierde en trayecto. Del vecino que se quedó dormido cuando bajaron las aguas del Gilberto en 1988 y de pronto un niño le advirtió que se despertara ante el inminente peligro de una inundación. La famosa cuesta de la Manteca debe su nombre por resbaladiza y peligrosa: el cordón umbilical que comunica a los poblados de la montaña con la cabecera municipal. Lugar de pasos y venidas. Desde bajadas de agua que han interrumpido bodas y fiestas en cada inundación, hasta el paso de bandidos y partidas de indios bárbaros y rebeldes. De tropas revolucionarias que intentaron acceder en forma rápida y efectiva al altiplano central. Lugar místico y cósmico. Las casas del Pajonal que valen la pena preservar están en los bordes de la montaña, evitando los terrenos bajos y anegadizo, siempre cubierto de paja brava y otras especies asociadas, propias de los lugares húmedos alrededor del Jagüey de Dios. Tierra de Arizpe, Sánchez, Valdés, Camarillo, Barrios, González, García, Guzmán y Saucedo. Tierra de hombres y mujeres ilustres que dejaron el pueblo y no pueden olvidarse del Pajonal.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario