lunes, 30 de diciembre de 2013

Las voces en Las Tinajas

Antonio Guerrero Aguilar, Cronista de Santa Catarina
 
Un tío abuelo mantenía una majada con cabras allá por el rumbo de El Marrubial. Esto nos permitía conocer el tramo de Las Tinajas y un paso angosto en medio de dos acantilados conocido como el cañón de La Ratonera. Previo a la fiesta navideña de 1991 acudimos hasta El Marrubial para saludar a Manuel Lugo. Acudimos mi papá, mi mamá, mi hermano, una hija de los Lugo con un niño en brazos y un servidor. Un poco más allá donde el camino que viene de El Pajonal se une con el que viene de San Cristóbal, la camioneta tuvo una falla mecánica. Nos bajamos a revisarla y había algo roto en horquilla del eje. Se sentía el frío y avanzaba la neblina con su manto haciendo más obscura la noche. Preferimos esperar ayuda de alguna camioneta de Agua y Drenaje que continuamente recorren esos lugares o de algún vehículo que bajaba de allá de la sierra. Entramos a la cabina mientras platicábamos un poco. De pronto las palabras se agotaron y grande fue la sorpresa al escuchar murmullos, luego palabras y diálogos y por último lamentos. Los que estábamos dentro solo acertamos a mirarnos sin decir cosa alguna para no alterar la poca tranquilidad que teníamos. De pronto sentimos que había personas rodeando la camioneta y así como llegaron otra vez se esfumaron. Dicen que corresponden a voces de ánimas que murieron a lo largo del río y que van y vienen de regreso por el cauce del Santa Catarina. Voces que se quedaron atrapadas en los recovecos de las montañas. Finalmente pasaron por ahí unas gentes que arreglaron el desperfecto y pudimos llegar a Santa Catarina.
 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario